El organismo humano está en continuo cambio. Las transformaciones y sus valores no se dan aisladamente sino dentro de un contexto. Es decir, que un ser humano no es solamente unos valores analíticos alterados. Los resultados de los análisis los médicos correlacionamos con la historia de ese sujeto y los datos de su exploración.
A todos los pacientes con transaminasas elevadas se les suspende toda medicación innecesaria (si acaso la tomase) y se le recomienda abstención de alcohol (no es su caso), hacer ejercicio y perder peso, en caso de existir sobrepeso/obesidad, durante dieciseis semanas para luego evaluarlos nuevamente. Ud tiene un Indice de Masa Corporal de 27,83 (el rango 25 a 27 es el del sobrepeso).
¿Está Ud asintomático? ¿Le han efectuado esa analítica en el contexto de un chequeo de empresa o de un reconocimiento de rutina? Caso afirmativo, el seguimiento clínico expectante es la mayor estrategia costo - beneficio que puede tornarse para el manejo de pacientes asintomáticos, con elevación de transaminasas.
Los médicos seguimos un método o pasos para el diagnóstico de enfermedades.
A continuación le informo acerca de las posibles patologías y cómo el médico va haciendo el proceso o las pesquisas diagnósticas:
El primer paso ante de un aumento sin síntomas de las transaminasas será repetir la prueba en el laboratorio y confirmar el resultado. Nunca debemos considerar un resultado aislado.
Una vez confirmada la elevación es importante realizar una buena y completa historia clínica y exploración física del paciente con el fin de identificar las causas más comunes que pueden estar provocando su aumento, entre ellas el abuso de bebidas conteniendo alcohol (según relata Ud no es su caso), haber sufrido exposición a sangre conteniendo virus (usuarios de drogas, tatuajes, transfusiones, etc. ) , la probable existencia de enfermedad biliar, el uso actual de medicamentos hepatotóxicos, imunosupresión, hepatopatia previa, enfermedad cardiaca, etc.
Será necesario realizar pruebas como el hemograma, coagulación, bioquímica completa, serología de los virus de las hepatitis (HAV, HBV, HCV, CMV, Epstein-Barr, Herpes), auto-anticuerpos, inmunoglobulinas, alfa1antitripsina, hierro, transferrina, y muchos otros que el médico considerará o no convenientes conforme el resultado de la investigación clínica del paciente.
A continuación podrá serle solicitada una ecografía abdominal con la cual se podrá descartar la existencia de problemas biliares o de alguna enfermedad hepática crónica. Si en la ecografía aparece una dilatación de vía biliar, señales de colestasis (en general acompañado de fiebre y dolor) y neoplasia biliar, probablemente sean éstas las causas del aumento de las transaminasas y se tendría que tratar la enfermedad original para su normalización.
La ecografía puede evidenciar la existencia de lesiones hepáticas, como un tumor hepático, cuya confirmación requeriría realización de exámenes complementarios.
Otras posibles causas de las transaminasas elevadas pueden ser originadas por virus. En el caso de que estemos ante una hepatitis aguda existiría un aumento de las transaminasas superior a 10 veces el valor máximo y generalmente la TGO mayor que la TGP (algo que no es su caso). Con estos datos y serología positiva para infección aguda será necesario controlar los valores de las transaminasas y la sorología con controles posteriores, dado el riesgo de la enfermedad se vuelva crónica (sobretodo en la hepatitis C y también en algunos casos en la hepatitis B) que sería otra causa de aumento lleve de las transaminasas y que necesitaría realización de biopsia hepática para decidirse si es necesario se pensar en un probable tratamiento.
Siempre se tendrá que investigar si el paciente consume bebidas alcohólicas, en cuyo caso la relación TGO es superior a dos veces el valor de la TGP, pudiendo tener la gGT alterada. La elevación de las transaminasas es mayor en los casos de hepatitis aguda por alcohol. Es muy importante la abstinencia rigurosa de alcohol en todo y cualquier caso de transaminasas elevadas.
No se debe pensar únicamente en causa biliar o hepática delante de un aumento de las transaminasas ya que un origen muy frecuente puede ser por problemas en el corazón (isquemias). A causa disto el médico va a preguntar exhaustivamente al paciente sobre alguna historia anterior de enfermedad cardíaca, presión alta, shock, sepsis, etc.
Si no existe algún problema biliar, las sorologías son negativas y no existe historia de consumo de alcohol, siempre el médico irá a sospechar de algún origen tóxico y discutir con el paciente sobre posibles medicamentos en uso o el uso de hierbas, vitaminas y complementos minerales, ya que existen una gran cantidad de medicamentos hepatotóxicos teniendo entre los más importantes los antiinflamatórios, antibióticos, antiepilépticos y estatinas. Generalmente es necesaria la interrupción de estos productos para conseguirse la normalización de las transaminasas.
Delante de una elevación de las transaminasas en un paciente obeso o diabético, deberá se averiguarse la existencia de esteatosis hepática (depósitos de grasa en el hígado) o de esteatohepatitis no alcohólica que podrá en muchos casos ser visualizada en la ecografía y entonces será recomendado perder peso con la realización de acompañamiento y controles posteriores de las transaminasas. En muchos casos será necesaria la realización de una biopsia hepática ya que a esteatohepatitis puede evolucionar para una cirrosis.
Por último, otras causas de elevación de las transaminasas que tendrán que ser investigadas serían la existencia de hepatitis auto-inmune (auto-anticuerpos positivos, hipergammaglobulinemia), hemocromatosis (hierro y índice de saturación de transferrina elevado), enfermedad de Wilson (cobre elevado) siendo en todas ellas necesario la realización de biopsia hepática para confirmar el diagnóstico y recetar el tratamiento adecuado.