Va un abogado con su hijo a su hacienda ganadera. El hijo le pregunta al abogado:
Papá, papá, todo lo que veo a mi alrededor es ganado. ¡No hijo, es robado!
En un juicio dice el fiscal: Miren al acusado, su mirada torva, su frente estrecha, sus ojos hundidos, su apariencia siniestra. Y el acusado interrumpe: Pero bueno, ¿Me van a juzgar por asesino o por feo?
Durante el juicio le pregunta el juez al acusado:¿Y cómo se las arregló usted para abrir la caja fuerte en sólo 15 minutos? Señor Juez, yo no doy clases gratis.
Pregunta el juez al acusado:¿Así que robó las barras de pan porque tenía hambre?
Sí señor juez. ¿Y por qué además se llevó el dinero que había en la caja? Porque no sólo de pan vive el hombre.
En un juicio público, el juez advierte a la sala:¡Silencio! Les advierto que como vuelva a oír "abajo el juez" les echo a la calle. ¡Abajo el juez! Se oye de nuevo. Y el juez exclama:
La advertencia no lo incluye a usted, señor acusado
Entra una señora a la carnicería y dice: Deme esa cabeza de cerdo de allí. Y contesta el carnicero: Perdone señora, pero eso es un espejo.
¿Cómo se dice bomba atómica en japonés? Nicaka keda.
Un ciego le pregunta a un cojo: ¿Qué tal andas? Y el cojo le contesta: Pues ya ves.
Entra un nuevo profe al curso y se presenta: Buenos días, mi nombre es Largo. Dice Juancito: No importa, tenemos tiempo.
¿Qué le dijo una nalga a otra nalga? Entre nosotras hay un soplón.
¿Qué le dijo un plátano a una gelatina? Todavía no me desnudo y ya estas temblando
Este era un señor tan feo, pero tan feo, que cuando iba a salir a la calle, para darse ánimos le preguntaba al teléfono: ¿Quién es el niño más bonito? Y el teléfono sonaba tu tu tu tu tu tu tu tu tu...
Era un hombre tan pero tan pequeño que cuando se sentaba en el suelo, los pies le quedaban colgando.
Cuando el cerebro de un hombre mide un centímetro, ¿Qué es lo que pasa?
Está inflamado.