PLANTAR BIEN LOS TOMATES
Las plantas de tomate tienen gran facilidad para enraizar y cuantas más raicillas desarrolle más recibirá a través de ellas nutrientes y sales minerales. Por eso para plantarlo podemos cavar un hoyo de 15cm de profundidad y alargarlo horizontalmente, de manera que podemos colocar el cepellón en horizontal y enterrar dejando el tallo doblado hacia arriba, porque así desarrollará más raíces.
Otra forma de hacerlo es cavar un hoyo de 20cm de profundidad y colocar el cepellón en el fondo, dejando enterrados algunos centímetros de tallo. Incluso podemos cortar las dos primeras hojas para facilitar la operación. A continuación rellenaremos el hoyo con una mezcla de tres cuartas partes de tierra y una cuarta parte de compost bien descompuesto, porque el tomate es muy exigente en materia orgánica (nunca pondremos el compost puro ni ortigas en el fondo del hoyo). Regar bien y empajar. Cuando la planta haya crecido un poco, suprimir las hojas más bajas y acollar un poco para que desarrolle todavía más raíces. Mantener la humedad con un acolchado tupido, por ejemplo de abundante paja.
En el verano, solanáceas: el tomate
Textos y fotos: Mariano Bueno
Son las plantas características del verano. Tomates, pimientos y berenjenas comparten las mismas exigencias en su cultivo, pertenecen a la familia de las solanáceas y, junto a sus primas las patatas y el tabaco, tienen un alcaloide tóxico llamado solanina, que deberá ser tenido muy en cuenta por aquellas personas que puedan ser hipersensibles a tal sustancia. En el caso del tomate, en el que nos centraremos en esta ocasión, se evita cosechándolos maduros o dejándolos madurar antes de consumirlos.
Resulta curioso que tomates, pimientos y berenjenas hayan sido asociados con la dieta mediterránea, siendo plantas foráneas que no llegaron a Europa hasta el siglo XVI o XVII, los tomates y los pimientos procedentes de América y las berenjenas desde la India. Los tomates no empezaron a consumirse hasta