REFLEXIONES PEDAGOGICAS.
JUAN CARLOS NINA ARRATIA
"Cierta vez alguien me obsequió una pequeña tarjetita en la que adhirió una hoja de coca debajo del cual escribió "no te rindas nunca". Era un amauta."
Debemos reflexionar frente a las diferentes disciplinas y áreas de conocimiento. Cada una de ellas contiene y concentra aquello que la humanidad, en el transcurso de los tiempos, ha sido capaz de descubrir, conceptualizar, sistematizar. Esta labor humana, llevada a cabo por humanos, debe estar al servicio de lo más humano.
Dentro del ámbito de la escuela formal, dentro de lo que se denomina currículo aparecen prescriptos, en unos casos, sugeridos en otros, los contenidos que intentan fragmentariamente dar cuenta de estos conocimientos socialmente significativos producidos por la humanidad.
Pero ningún hecho humano es posible de ser comprendido desde una sola de estas disciplinas porque lo humano las incluye y contiene a todas, lo humano las generó a todas, y las necesita a todas para seguir explicándose, comprendiéndose, conociéndose y transformándose.
No existe justificativo en la naturaleza ni en la razón para compartimentar rígidamente la organización de las áreas y materias especiales en la escuela. El concepto aceptado de la educación como serie de materias enseñadas por especialistas preparados no puede responder a ningún principio de organización.
Estamos viviendo procesos de cambio, donde es necesario reflexionar acerca de ponencias y propuestas de vida.
Hemos vivido bajo un solo modelo educativo, traído de occidente. Hemos visto que esta forma de entender y desarrollar los procesos de enseñanza aprendizaje no se relaciona con nuesstra forma de entender el mundo.
Intentaremos referirnos a los dos modelos de escuela cuyos principios aún conviven, bastante caóticamente, en nuestras realidades y en el propio imaginario docente y a las que llamaremos transmisiva y constructiva, respectivamente.
Consideramos que es más correcto definir a la primera