La persona con MG y la actividad física.
No existe una indicación en particular en cuanto a la realización de actividad física en personas que padecen MG.
Aunque sí podemos brindar algunos consejos y recomendaciones a los efectos de que la actividad física sea una elección que brinde a quien es la realicen una mejor calidad de vida; y no ocasione un trastorno con la enfermedad. Es muy importante la comunicación entre el paciente y el instructor/profesor de la actividad a realizar, puesto que será el paciente quien más conocerá sus posibilidades de realizar o no determinada actividad o ejercicio. El instructor/profesor debe conocer las características propias de la enfermedad, para comprender las posibilidades del paciente y no cuestionarlo. La MG tiene la particularidad de ser una enfermedad cuyos síntomas empeoran con la actividad física, y mejoran con el reposo. Teniendo en cuenta esta característica, es aconsejable que determinados ejercicios que deban hacerse en series, repeticiones, etc. sean evitados o controlados, ya que podrían resultar una dificultad para el paciente impidiéndole continuar con el resto de la clase .
Por tal motivo, es importante estar atentos a ello y respetar las posibilidades de cada paciente, sin exigir mayor rendimiento al que éste manifieste.
El paciente, por su parte, debe tener en cuenta que exigirse más de lo que sus posibilidades físicas le permitan, puede ser causa de una exacerbación de sus síntomas en ese mismo momento, o posteriormente ( "el cuerpo luego pasará facturas"). En general, en la Miastenia Gravis, el paciente suele contar con mayor fuerza en la mañana, luego del descanso nocturno. Por esa razón, se aconseja que las actividades físicas se realicen en ese momento del día y no llegando a la tarde/noche. De todos modos, es el paciente quien mejor conoce "su mejor momento del día", y debería ser él quien elija cuándo está con posibilidades de realizar actividades físicas en función de su mejor rendimiento.
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