INDUCCION
Párese, junte los talones y las puntas de sus pies, ponga las manos sueltas a los lados y cierre los ojos, con los ojos cerrados imagínese como si tuviera una canica aquí en medio de sus cejas, con los ojos cerrados dirija su vista hacia éste punto, ahora va a sentir que éste punto se va a ir poniendo cada vez mas y más pesado y sin que usted haga nada por hacerlo va a sentir que se mece, que se balancea, ahora concentre toda su atención en este punto y sienta como se mece y se balancea, usted no lo puede detener completamente éste punto pesa mucho y siente que lo mece que lo balancea de un lado para otro aunque usted no quiera, usted lo detiene para un lado pero se mueve para otro y no lo puede detener, ponga toda su atención sus fuerzas su voluntad en tratar de detener completamente ése punto y vea que no puede, entre mas atención le pone mas siente que se mece y se balancea, ahora conforme está sintiendo que se mece que se balancea se va a empezar a relajar usted, sienta como se mece y se balancea, y cada vez que se mece cada vez que se balancea usted se va relajando mas y mas, ése punto está muy pesado y se mueve solo y cada vez que se mueve, cada vez que se mece que se balancea usted se va relajando mas y mas, ahora sus pies se van poniendo frescos hasta las rodillas, ahora todo su cuerpo se va poniendo fresco hasta la cintura, ahora se ponen sus manos frescas hasta las muñecas, y usted se sigue meciendo balanceando y cada vez que se mece se balancea se va relajando mas y más, ahora se pone fresca la cintura su pecho y su espalda, ahora las manos frescas hasta los codos ahora todas las manos hasta los hombros, ahora los hombros la nuca el cuello la cabeza y la cara y se sigue meciendo balanceando trate de nuevo de detenerse y vea que no puede entre mas atención le pone mas siente que se mece y se balancea y cada vez que se mece que se balancea usted se relaja mas y mas. siga así con los ojos cerrados.
En un momento mas le voy a decir que cruce sus