| Fecha: | el 05/02/2009 |
| Nivel: | medio |
| Categoria: | General |
| Tamaño: | 95 Kb |
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| Descripción: | Todo ser humano, de alguna manera, ha oído en su interior la misma voz que oyó el salmista: “Buscad mi rostro”. Todos vamos construyendo a lo largo de nuestra vida nuestra propia imagen de Dios, aunque tengamos que ir continuamente purificándola. Así, nuestra imagen de Dios la forjamos a partir del mundo que nos rodea, pues no tenemos otro punto de partida que nosotros mismos y el universo en el cual estamos inmersos. Dice el Libro de la Sabiduría que “ por la magnitud y belleza de las criaturas, se descubre por analogía al que les dio el ser”. La misma idea la encontramos en San Pablo en la Carta a los Romanos: “Desde la creación del mundo, su condición invisible, su poder y divinidad eternos, se hacen asequibles a la razón por las criaturas”. Esto significa que nuestro mundo en torno y las imágenes representativas que de él tenemos son los que nos evocan ese rostro ansiado de Dios. Ya decía santo Tomás de Aquino en la Suma contra Gentiles : “que el error acerca de las criaturas |
| Resumen (Extraido del documento): |
La nueva imagen de Dios en Teilhard de Chardin
Ignacio Núñez de Castro S. J. La ciencia y la búsqueda del rostro de Dios Todo ser humano, de alguna manera, ha oído en su interior la misma voz que oyó el salmista: “Buscad mi rostro”. Todos vamos construyendo a lo largo de nuestra vida nuestra propia imagen de Dios, aunque tengamos que ir continuamente purificándola. Así, nuestra imagen de Dios la forjamos a partir del mundo que nos rodea, pues no tenemos otro punto de partida que nosotros mismos y el universo en el cual estamos inmersos. Dice el Libro de la Sabiduría que “ por la magnitud y belleza de las criaturas, se descubre por analogía al que les dio el ser”. La misma idea la encontramos en San Pablo en la Carta a los Romanos: “Desde la creación del mundo, su condición invisible, su poder y divinidad eternos, se hacen asequibles a la razón por las criaturas”. Esto significa que nuestro mundo en torno y las imágenes representativas que de él tenemos son los que nos evocan ese rostro ansiado de Dios. Ya decía santo Tomás de Aquino en la Suma contra Gentiles: “que el error acerca de las criaturas redunda en un hablar falsamente sobre Dios y aparta las mentes de los hombres de Dios”. Juan Pablo II en un Mensaje dirigido al P. George Coyne S. J. con motivo de la Semana de Estudio celebrada en Castel Gandolfo en el tercer centenario de la publicación de los Philosophiae Naturalis Principia Mathematica de Isaac Newton afirma: “La ciencia puede purificar a la religión de errores y supersticiones; la religión puede purificar a la ciencia de la idolatría y falsos absolutos”. Lo que nos quiere decir que un buen conocimiento acerca del mundo que nos rodea, una buena ciencia puede ayudarnos a purificar nuestra imagen de Dios, pues para la búsqueda del rostro de Dios, decíamos antes, no tenemos otro punto de parida que nuestro mundo y las imágenes que de ese mundo nos vienen dadas por lo diferentes paradigmas científicos del momento histórico en el que se desarrolla |