La cortisona puede dañar severamente la salud si se automedica
La cortisona (antiinflamatorio), aunque alivia el dolor físico, no debe tomarse como cualquier otro analgésico ni automedicarse, porque causa severos daños a la salud como diabetes, hipertensión, osteoporosis, debilidad muscular, e incluso tumores. Sólo bajo estricta vigilancia médica, este fármaco tiene sus ventajas porque reduce la inflamación en enfermedades como artritis reumatoide, lupus eritematoso, vasculitis, asma, afecciones de piel, quemaduras e inflamación de arterias, entre otras.
Tal indicó el jefe del Servicio de Reumatología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” del IMSS, Antonio Fraga Mouret, quien advirtió que suspender en forma abrupta un tratamiento prolongado con cortisona puede causar al paciente un grave colapso y hasta la muerte porque esta sustancia es una imitación química de las originadas en las glándulas suprarrenales, y “adormecen” o inhiben la producción de la hormona natural, lo cual hace que no se encuentren en condiciones de aportar de inmediato las cantidades requeridas.
Por su efecto antiinflamatorio, la cortisona (en píldoras, cremas, inyecciones, soluciones) ha salvado muchas vidas durante los cincuenta años que lleva de uso en la medicina en general, pero como todo medicamento tiene efectos colaterales, aun cuando se alivien los síntomas de las enfermedades mencionadas, aclaró.
Explicó que la cortisona se conforma potencialmente de sodio, por lo que produce retención de líquidos, eleva la presión arterial, ocasiona hinchazón de tobillos, y todo ello, por ejemplo en un paciente con insuficiencia cardiaca, puede agravar su condición. Cuando se utiliza en la población infantil, sin el control adecuado, causa un menor crecimiento de estatura, aseveró el doctor Fraga Mouret.
Añadió que la aplicación excesiva de pomadas a base de cortisona, por ejemplo para aliviar afecciones de la piel, debilita los tejidos en vez de curarlos, provoca