Soy voluntario por destino,
solo el camino de la vida quiso no ser profesional no remunerado,
vivo el día como cualquier viandante,
la calle es una jungla llena de peligros y como todo lo malo, siempre hay una parte buena:
esa gente desinteresada,
esa gente que tan solo con un “gracias amigo”, lo dan todo,
esa gente que ven en el sufrimiento, la impotencia, y a veces la rabia, de quien lo ha perdido todo.
Esa gente anónima,
esa gente con falta de sueño por cubrir alguna guardia.
Si, somos voluntarios de protección civil, y somos (jóvenes aunque sobradamente preparados) para cualquier emergencia. seremos, más, muchos, y demostraremos al mundo que no solo los profesionales, por el echo de cobrar son mejores; nosotros ponemos nuestra dedicación día a día, y en cada poro de nuestra piel, en cada minuto que pasa, en cada carrera ante una llamada del 112 una vez fuimos los mejores, y volveremos a serlo.
Ahora venimos como el ave fénix, hemos resurgido de las cenizas, y volvemos con más fuerza que nunca, tenemos compañeros nuevos, ese balón de oxígeno que toda agrupación necesita, poco a poco vamos recuperándonos de una pequeña transición, aún nos queda mucho camino por recorrer, pero vamos por el buen camino, día a día van surgiendo imprevistos que esta pequeña agrupación sortea; enseñar a los nuevos y reciclarse los veteranos. Tenemos un buen local, buenos vehículos de intervención, material sanitario de ultima generación, todo esto no seria posible gracias a las empresas colaboradoras privadas de Navia, al Excmo. Ayto. de Navia, y como no, al empeño y tenacidad de nuestro coordinador-jefe. Tenemos una directiva con 21 años de experiencia tirando de este carro llamado A.V.P.C. NAVIA, (ánimo Luís que no decaiga, esta juventud está contigo y queremos verte a nuestro lado para siempre, te queremos como nunca y te lo demostramos día tras día, ese cariño será perpetuo y va en aumento, lo sabes).
Esta es una dedicatoria para todos aquellos compañeros que fueron,