Grupo de Tradiciones indígenas
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Mirta Rosa Carceles
Perito mercantil colegio nacional tres...
Escrito por Mirta Rosa Carceles el 22/06/2010

TRIBU AISLADA DE BRASIL.



Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 22/06/2010

Mirta, muchas gracias por tu participación en este debate.

YANOMAMI


La luna vivía en el cuerpo de un gran shamán. Cuando éste murió, ella salió a vagar por el cielo, pero regresó a la tierra para comer la ceniza de sus huesos. Cuando la vieron, los parientes del shamán le dispararon flechas, pero las flechas caían a tierra sin hacerle daño. La luna las evadía escondiéndose tras las nubes. Pero al fin una flecha le dio, y empezó a derramar sangre que caía sobre la tierra. De estas gotas de sangre nacieron los yanomami.





De todas las etnias de la Amazonia venezolana, los yanomami son sin duda una de las más estudiadas y conocidas. Yanomami, significa hombre, gente o especie. Quien no sea yanomami es nape, es decir, "extraño, gente de cuidado, gente peligrosa". Con este término califican a los demás indígenas y a los criollos.

En 1758, ya se sabía de la existencia de los yanomami en la Sierra Parima y en el Alto Orinoco. Para el momento de los primeros contactos con los europeos, los yanomami se encontraban al parecer en un proceso de crecimiento demográfico y de expansión geográfica, que los había llevado a explorar nuevos territorios, como las riberas del Orinoco, el Padamo y el Mavaca. Pero en las zonas norte y oeste de su territorio, los yanomami chocaron con los Ye'kuana, que lograron detener su avance.

Los yanomami que viven en Venezuela habitan entre la Sierra Parima y el Orinoco, particularmente las cuencas de los ríos Ocamo, Manaviche y Mavaca. Otros grupos de esta etnia viven en las zonas aledañas de Brasil.

Al parecer los yanomami se han dedicado a la agricultura de conucos desde hace mucho tiempo, aunque no se sabe a ciencia cierta cuando comenzó esta práctica. Fueron persistentemente descritos por los primeros visitantes de la región como "cazadores-recolectores", pero la idea pudo provenir de una visión un tanto romántica que los hacía aparecer como un pueblo desconocido y remoto.

La agricultura es un trabajo fundamentalmente masculino, sobre todo las tareas de limpieza, tala y quema. La siembra y cosecha son actividades practicadas por ambos sexos, al igual que la recolección. Los hombres trepan a los árboles para alcanzar frutos, insectos u otros alimentos, mientras las mujeres recogen y cargan lo recolectado.

En sus conucos, los yanomami cultivan una gran variedad de plátanos y bananos, yuca amarga y dulce y otros tubérculos. El comercio con los ye'kuana los provee de sebucanes y ralladores para procesar la yuca amarga. Siembran también una serie de plantas con propósitos rituales, colorantes y alucinógenos.

Aunque a veces participan las mujeres, caza y pesca son actividades sobre todo masculinas. Los yanomami distinguen dos tipos de cacería: una llamada “rami”, con la que aseguran las necesidades diarias de carne, y otra llamada “heniyomou”, que realizan todos los varones de la comunidad cuando preparan una gran celebración o quieren agradar a algunos huéspedes especiales.

Cuando el heniyomou se hace por un funeral, la cacería ritual se inicia en las primeras horas de la noche con la entonación de una serie de cantos sencillos y poéticos llamados heri y danzas ejecutadas por adolescentes de ambos sexos. El rito dura varias noches. Los jóvenes improvisan sus cantos en medio de una alegría desbordante de risas y bromas obscenas.

En la celebración del rito mortuorio o reahu se acostumbra, aunque no es imprescindible, el consumo colectivo de las cenizas de los muertos, previamente molidas en un mortero funerario. Mientras las mujeres lloran, los hombres, parientes y amigos del difunto, se colocan en círculo para tomar una sopa de plátano en la que se han mezclado las cenizas. Si el difunto ha sido muerto a manos de un enemigo, los hombres claman venganza.

Durante las ceremonias es frecuente el consumo ritual de tabaco y yopo. Así entran en contacto con el mundo sobrenatural, curan enfermedades y transmiten su memoria colectiva.

Los yanomami viven desnudos. Los hombres se atan el prepucio con un cordón de algodón que rodea la cintura, para mantener el pene alzado y adherido al vientre. Más como prenda decorativa que de vestir, las jóvenes utilizan guayucos de algodón.

Hombres y mujeres se cortan el pelo negro y lacio en forma redondeada y se tonsuran. Acostumbran pintarse el cuerpo con una serie de colorantes. Para obtener el color rojo usan principalmente onoto, mientras que para el morado mezclan onoto con una resina llamada caraña.

En las expediciones guerreras, los hombres se pintan de negro humo, color que simboliza la noche y la muerte. Cuando una mujer está de luto deja de pintarse de rojo, y usa pintura negra sobre los pómulos durante un año. Para algunas fiestas se untan la piel de arcilla blanca.

Los hombres se adornan con brazaletes multicolores confeccionados con el plumaje de algunos pájaros, como el tucán, el paují, el gavilán y el loro. Se suelen hacer agujeros en los lóbulos de las orejas para ponerse trozos de caña verada, plumas y flores. También se perforan el tabique nasal y la comisura de los labios y se colocan finos palillos de bambú.

Los adornos femeninos son de mayor sutileza, hechos con cogollos de palmeras, flores o manojos de hojas perfumadas que introducen en cilindros vegetales colocados en los agujeros de las orejas.

Hilan algodón en usos rudimentarios. Tejen chinchorros de algodón en rústicos bastidores hechos con palos clavados en el suelo. Durante los viajes en la selva, usan fibra descortezada de bejuco mamure para hacerse un chinchorro, el marakami-toki, que después se desecha.

La cestería es realizada por las mujeres, que tejen guaturas, guapas y manares con bejuco mamure descortezado. El tejido de la guatura, principal cesta de carga, suele ser un trenzado muy tupido.

A pesar de que en el pasado la alfarería fue una actividad importante en la cultura yanomami, ha desaparecido casi por completo. Sólo en muy pocas comunidades se fabrica aún con arcilla blanca la típica hapoka, olla en forma de campana, sin ningún tipo de decoración, asas o patas.





Referencias

Luis Cocco, Iyeweiteri: Quince años entre los Yanomamos, Don Bosco, Caracas, 1972.

Napoleon A. Chagnon, Yanomamö. The Fierce People, (3ª edición), Holt, Rinehart and Winston, New York, 1983.

Jacques Lizot, El círculo de los fuegos: vida y costumbres de los indios yanomami (trad. Cast. ), Monte Avila Editores, Caracas,1978.

Johannes Wilbert, Folk Literature of the Yanomami Indians, Los Angeles, 1990.


Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 22/06/2010

Galería de fotos: LOS YANOMAMIS - VENEZUELA













Carlos Davila
Arquitectura facultad de arquitectura-...
Escrito por Carlos Davila el 22/06/2010

Hola Ale!

Vi tu mensaje pero no encontre el comentario aquí...


Y de paso tratando ese tema y no queriendome salir del tema del debate te paso lo siguiente:

Los dogones y el enigma de Sirio:


Sirio es la estrella más brillante del cielo y era muy importante para los antiguos egipcios: después de meses bajo el horizonte, su reaparición en el cielo vespertino marcaba el inicio de la crecida anual del Nilo. Tiene una compañera, Sirio B, invisible a simple vista y que no se descubrió hasta mediados del siglo XIX. Sin embargo, forma parte, algunos dicen que desde tiempo inmemorial, del sistema de creencias de los dogones, un primitivo pueblo de Mali (África occidental) cuya cosmogonía se presenta como una de las mejores pruebas de contactos con extraterrestres en la Antigüedad.

Los conocimientos astronómicos de los dogones asombraron en la primera mitad del siglo pasado a los antropólogos franceses Marcel Griaule y Germaine Dieterlen. El primero había establecido contacto con la tribu en 1931, y los dos publicaron en 1950, en el Journal de la Société des Africanistes, un artículo en el cual sostenían que los mitos dogones de la creación del mundo giraban alrededor de Sirio y de su estrella compañera. No aventuraban cómo podía haber llegado una cultura precientífica, sin telescopio, a conocer esa estrella; pero el enigma estaba ahí: ¿Cómo sabían los dogones que Sirio tiene una pareja?

http://blogs.elcorreo.com/blogfiles/magonia/Pobladodogon.jpg

Aldea dogón


Superhombres

Griaule y Dieterlen explicaban que, vinculada al periodo orbital de Sirio B, los dogones celebran la ceremonia Sigui, "cuyo propósito es la renovación del mundo". A partir de sus hallazgos, Robert K.G. Temple propuso en 1976, en El misterio de Sirio, que hombres-peces procedentes de ese sistema estelar no sólo habían trasmitido a los dogones sus conocimientos astronómicos, sino que además habían fundado su civilización. Para el escritor estadounidense, los visitantes "se parecerían un poco a las sirenas y los tritones, y podrían asemejarse, de alguna manera, a nuestros inteligentes amigos los delfines". La idea fue acogida con júbilo por Erich von Däniken y otros, y todavía hoy es defendida por ufólogos como Juan José Benítez, para quien hace mil años los extraterrestres seleccionaron a los dogones más capacitados, los secuestraron y los adiestraron "como superhombres, como hombres santos"...



Carlos Davila
Arquitectura facultad de arquitectura-...
Escrito por Carlos Davila el 22/06/2010

La tribu africana sabía, según Griaule y Dieterlen, que Sirio tiene una compañera y también que esa estrella invisible es muy densa y completa una órbita alrededor de su hermana cada 50 años. La astronomía ha confirmado ambos extremos. Sirio B fue, de hecho, la primera enana blanca identificada como tal. Una enana blanca es una estrella tan densa que un centímetro cúbico de su materia pesa una tonelada. "A primera vista, la leyenda de Sirio elaborada por los dogones parece ser la prueba más seria en favor de un antiguo contacto con alguna civilización extraterrestre avanzada", escribió Carl Sagan en su libro El cerebro de Broca (1974).

Suelen citar esta frase quienes abogan por un origen alienígena de la cosmogonía dogon, olvidando que va seguida de una puntualización que hace que cambie de significado: "No obstante -continúa el astrofísico-, si examinamos con más atención el tema, no debemos pasar por alto que la tradición astronómica de los dogones es puramente oral, que con absoluta certeza no podemos remontarla más allá de los años 30 y que sus diagramas no son otra cosa que dibujos trazados con un palo en la arena". La clave es que no hay constancia de la cosmogonía siriaca de los dogones con anterioridad al artículo de Griaule y Dieterlen en 1950.

Antropología chapucera

A principios del siglo pasado, Sirio B era ya una vieja conocida de los astrónomos. Su existencia había sido propuesta en 1844 por el alemán Friedrich Bessel. Creía que los bamboleos que sufría Sirio en su movimiento se debían a la presencia de una estrella compañera y calculó que el dúo tardaba unos 50 años en completar una órbita alrededor de su centro de masas. Dieciocho años después, el astro invisible fue visto por el estadounidense Alvan G. Clark mientras probaba un nuevo telescopio. Quedaba claro que Sirio era un sistema binario, compuesto por dos estrellas. Y también parece claro ahora que los dogones no sabían nada de Sirio B hasta la llegada de los antropólogos franceses.

Los visionarios más entusiastas suelen olvidar que la cosmogonía de esta tribu africana está llena de errores. Los dogones creen, según Griaule y Dieterlen, que Sirio B es la estrella más pequeña y pesada del Universo, algo que era cierto en los años 30 del siglo pasado; pero no ahora. Desde entonces se han descubierto centenares de enanas blancas más pesadas y las estrellas de neutrones, objetos todavía más densos. En el Universo de los dogones, Júpiter tiene cuatro satélites y Saturno, con sus anillos, es el planeta más lejano; pero el primero tiene más de 60 lunas y el segundo no es el planeta más lejano: más allá están Urano y Neptuno.

Resulta poco creíble atribuir todos esos errores y omisiones a unos avanzados visitantes interplanetarios cuando hay a mano una explicación más lógica: que la historia de Sirio B y los dogones es un ejemplo de contaminación cultural, de transmisión por parte de los investigadores de conocimientos que los investigados acaban incorporando a su acervo como propios. El antropólogo Walter Van Beek descubrió hace casi veinte años, cuando habló con los informantes dogones de Griaule, que el conocimiento que tenían de la estrella compañera de Sirio se lo había transmitido el antropólogo francés, quien era aficionado a la astrononomía. "Todos los interrogados coincidían en que todo lo que sabían de la estrella procedía de Griaule", concluyó Van Beek. Y el resultado de una investigación antropológica chapucera se convirtió con los años en la mejor prueba de visitas alienígenas en el pasado...

____________________________________________________


Lo dejo a gusto del consumidor...

Saludos!


Carlos Davila
Arquitectura facultad de arquitectura-...
Escrito por Carlos Davila el 22/06/2010

No es precisamente amazónico... , pero es otro de los "misterios" que hay por allí.

Ellos tampoco "eran" astronautas...

Curioso..., ¿Verdad?.


Si te interesa el tema subí el libro: "El cerebro de Broca" de C. Sagan en este link...

http://grupos.emagister.com/documento/el_cerebro_de_broca__carl_sagan/1934-495115


Allí se habla de los Dogon, mencionados en la página 40 y tratados a fondo a partir de la página 51 en adelante...


Salu2


Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas)
Teatro cefaq centro de capacitacion ar...
Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 22/06/2010

Function ventanaemergente(theURL,winName,features){ window. Open(theURL,winName,features);} function openpopup(){ winpops=window. Open(popurl,"","width=340, height=170") }

HISTORIA


CHOLONES E HIBITOS

Hasta antes del ingreso de los misioneros franciscanos al sur de la provincia de Mariscal Cáceres, en el Alto Huallaga y el Alto Huayabamba estaban asentados dos grupos nativos; los hibitos y los cholones. Los primeros habitaban áreas comprendidos entre los ríos Abiseo y el Gelache (afluentes del Huayabamba), formando grupos con vínculos familiares (clanes) que vivían dispersos. Los segundos estaban más al Sur, en las inmediaciones del río Mishollo y Chontayacu (afluentes del Huallaga en las proximidades de Tocache), igualmente dispersos en varios caseríos, pero más gregarios y menos huraños que los hibitos.

Dedicados fundamentalmente a la caza y la pesca, estos grupos se caracterizaban por su gran movilidad espacial. Por esta razón no es posible señalar con mayor precisión la ubicación geográfica de estas etnias, pues cambiaban constantemente sus áreas de poblamiento, según los requerimientos de la caza y pesca.


CHOLONES E HIBITOS

Lo que también los hacía diferentes de los demás grupos nativos de San Martín, es el hecho de poseer lenguas únicas y con alguna similitud a las de las tribus amazónicas.

Desde 1580 los franciscanos avanzaron desde Huánuco hacia el Alto Huallaga, donde establecieron varios pueblos y reducciones. En 1676 ingresaron a Mariscal Cáceres, al sector de los cholones e hibitos, los mismos que fueron reducidos en Jesús de Ochanache durante casi un siglo. Debido a que hablaban diferentes lenguas y poseían culturas exclusivas, estos grupos no lograron integrarse; vivían en constante antagonismo, hecho que determinó que los frailes los trasladen y separen a cuatro pueblos por ellos fundados: los hibitos fueron reubicados en Jesús de Pajatén (a orillas del río Pajatén, próximo a su desembocadura en el Gelache) y Jesús de Monte Sión (más al interior del actual caserío, distrito de Campanilla); los cholones en San Buenaventura del Valle (más al interior del actual caserío) y en Pampa Hermosa (a orillas del río Chontayacu, en las proximidades de Uchiza). Estos últimos dieron origen a la formación de Uchiza, mientras que los hibitos poblaron el pueblo colonial de Pachiza (1789).

Desde fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, se produce un fuerte debilitamiento en la actividad misional de los franciscanos, hecho que se profundiza con el advenimiento de las luchas por la Independencia, al no encontrar en el nuevo Estado Republicano un efectivo apoyo para su labor. Esta situación determinó para que los franciscanos abandonaran no sólo sus centros misionales, sino también el país.
Las reducciones entonces desaparecieron y los hibitos y cholones iniciaron un proceso de dispersión que duró hasta inicios del presente siglo y cuyos últimos rezagos fueron vistos, todavía, en los años 30 para el caso de los hibitos y en la década del 50 para el caso de los cholones.

A diferencia de los motilones del Mayo y otras etnias del Norte de San Martín, los cholones e hibitos, por su naturaleza errática y su cultura hermética, rápidamente se desintegraron, dispersándose en pequeños grupos que se alejarían más al interior de la selva, hacia los llanos amazónicos, de donde primitivamente, al parecer, procedieron.

Por esta razón, su participación en el proceso de poblamiento de Mariscal Cáceres, fue nula y no se dejó sentir. En la actualidad no se les conoce descendientes y sólo quedan algunos vocablos de su habla, como veremos más adelante.


Fuente: Museo Regional Los Pinchudos - Juanjui


Alfonso Orozco
Distrito Federal, Mé...
Escrito por Alfonso Orozco el 22/06/2010

Como dato, una parte importante del poder de las tradiciones del camino rojo que conozco directamente, vienen del entender algo acerca de las estrellas binarias.

Básicamente me consta que hay conocimiento de estrellas binarias en tradiciones orales, y que el uso de ese conocimiento es una barrera importantisima.


Carlos Davila
Arquitectura facultad de arquitectura-...
Escrito por Carlos Davila el 22/06/2010

Hola Alfonso, es increíble, (si usamos nuestra moderna y "actual" mentalidad), la precisión de los datos que tienen estas tribus!


Pero desde una perspectiva abierta, es de esperarse, ya que el conocimiento no solo se adquiere en libros o la red...


El alcance de la mente, del espíritu es inconmensurable!


Y ciertamente estas culturas muy mal llamadas “primitivas”, nos podrían enseñar a vivir realmente y por supuesto a ser muchísimo mejores…, para nosotros mismos y nuestro entorno.



Un abrazo.


Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 22/06/2010

El problema inicial del estudio de las lenguas amazónicas no es precisamente de naturaleza lingüística, sino, más bien, relacionada primariamente con la identificación precisa de los pueblos que han habitado y habitan en la Amazonía. Es justamente acerca de esta problemática sobre la que contamos con una valiosa contribución de Raúl Porras consistente en un mapa, que parece haber pasado desapercibido, pues figura como una simple ilustración más en la parte del recuento de la cartografía como fuente para la historia del Perú. Felizmente, gracias a su publicación en el Atlas Etnolingüístico del Perú, de Ravines y Avalos, el mapa se ha difundido más allá del ámbito especializado de los historiadores, permitiendo su consulta y evaluación por otros estudiosos.

Este mapa de Porras se presenta en el Atlas Etnolingüístico del Perú, de Ravines y Avalos, con la siguiente leyenda: "Mapa etnográfico de la Amazonía Peruana. Elaborado par Raúl Porras Barrenechea de acuerda con los datos de exploradores, misioneros y viajeros, 1943". Esta leyenda copia casi literalmente el texto con que Porras presenta la información sobre dicho mapa en la página 450 de su libro. En efecto, el historiador dice allí:

"También se formó un Mapa Etnográfico de la Amazonía Peruana, por Raúl Porras Barrenechea trazado de acuerdo con los datos de exploradores, misioneros y viajeros (Lima, 1943) -único trazado hasta ahora en el Perú-, que existe en gran tamaño en el Ministerio de Relaciones Exteriores y que se publicó en el boletín de la Sociedad Geográfica de Lima (tomo XLII, 1945)".

El recuadro de presentación del mapa en la página correspondiente del libro Fuentes Históricas es como sigue:

MAPA ETNOGRÁFICO
De la
AMAZONÍA PERUANA
Por
Raúl Porras Barrenechea

Trazado de acuerdo con los datos
de exploradores, misioneros
y viajeros

Lima - 1943

Tal como se señala, el mapa corresponde a la parte amazónica del Perú, y se entiende que fue elaborado en el año 1943.

En la leyenda del mapa se presenta la distinción de Tribus Históricas y Tribus Actuales. Como ejemplo de las primeras se inserta el nombre Napeanos; y como ejemplo de las segundas se presenta a Shimacos. Anotamos incidentalmente que ni en el mapa ni en el libro aparece la razón de la distinción entre tribus históricas y tribus actuales. Pareciera que Porras hubiera querido referirse con la expresión "Tribus históricas" a aquellas que aparecen en las primeras relaciones de los contactos entre españoles e indígenas cuando aquellos incursionan en la Amazonía. Varias de estas tribus no figuran en la actualidad por haberse extinguido. La contraparte "tribus actuales" da a entender que se trata de tribus vigentes en la actualidad, es decir, hasta 1943.

Veamos el contenido del mapa en el aspecto que nos interesa, esto es, el registro de nombres de tribus:

Tribus Históricas (de norte a sur)
Encabellados
Canelos
Coronados
Omaguas
Andoas
Gayes y Semigayes
Jivaros
Pinches
Payaguas
Icaglates (sic) (Icaguates)
Ayulis
Pebas
Omaguas
Maynas
Roamaynas y Zapas
Aunalas
Caumaris
Micunas (Tikunas)
Napeanos
Jeberos
Cocamas
Chayahuitas
Paranapuras
Pananasos (Payansos?)
Puinahuas
Otentotes
Yurimaguas
Maparies
Setevos
Sencis
Remos

Algunos nombres figuran más de una vez, cuando deben indicar la presencia del grupo en más de un lugar.


Adscripción de nombres a familias lingüísticas actuales

Familia Tucano:
Corresponden a este grupo los nombres:

En el Perú se conoce las lenguas secoya y cotoorejón. Sus gentes se autodenominan con el etnónimo, aido pai

Familia Tupí:
Corresponden a esta familia los nombres:
Omaguas Cocamas
Yurimaguas

Familia Záparo:
Corresponden a esta familia los nombres:
Andoas Gayes
Semigayes Pinches (taushiro)
Záparos

Familia Jivaro:
Corresponde a esta familia el nombre:
Jívaros

Familia Candoa:
Corresponde a esta familia el nombre:
Maynas

Familia Peba:
Corresponden a esta familia los nombres:
Pebas Caumaris
Napeanos

Familia Shimaco:
Corresponde a esta familia el nombre:
Aunalas

Familia Tikuna:
Corresponden a esta familia los nombres:
Tikunas (sic Mikunas)
Yunas (En Colombia)

Familia Cahuapana:
Corresponden a esta familia los nombres:
Jeberos Chayahuitas
Paranapuras

Aún hay ahora jeberos y chayahuitas. La etnia de los jeberos está en proceso de extinción.

Los Jeberos fueron por mucho tiempo los mejores auxiliares de los jesuitas en la "caza" de "gentiles". Los jeberos serían los habitantes de Lamas. Ahora quechuizados.

El nombre Paranapura debe referirse chayahuitas del río Paranapura.

Familia Pano:
Corresponden a esta familia los nombres:
Setevos Sencis
Remos
Puinahuas Otentotes

(Estos dos últimos deben referirse a grupos pano, pues aparecen ubicados en territorio históricamente pertenecientes a la familia pano).

El nombre pano es usado muy tempranamente por los misioneros jesuitas. Con dicha palabra, al parecer, se significaba "hermano", pues lo que dice algún misionero.

Familia Quechua:
Corresponde a esta familia el nombre:
Canelos

Se trata de un pueblo indígena amazónico, probablemente de lengua cofán (Familia Chibcha), que fue quechuizado muy temprano en la Colonia).

Nombres de dudosa adscripción:

Ayulis

Vivían en la cuenca del ríoMorona. Es probable que fueran de filiación Jíbara o Candoa.

Payansos (sic panansos)

Este nombre recurre para referirse a un grupo étnico de las cercanías de Huánuco.
En un mapa figura junto a los chayahuitas, muy cerca por donde aparecen los munichis en la actualidad.

Maparies

(Se encontraban entre el Huallaga y el Ucayali, a la altura de los chayahuitas. Podría tratarse de un pueblo de filiación Pano. En un mapa de los franciscanos aparece como "nación bárbara". Hay referencias que ubican allí a los aguanos, pero también a la cocamillas).


Tribus actuales (de norte a sur)

a. (En territorio ecuatoriano)

Sunos
Omas
Záparos

b. (En territorio colombiano)

Huitotos
Marayos
Boras
Yurias
Ocainas

c. (En territorio peruano)

Guepis
Secoyas
Piojes
Tiputines
Yasuries
Cambuyas (Campuyas)
Injeinse
Vacacochas
Angoteros
Urarayes
Auchiris
Caguaranos
Huitotos
Chapras
Tutapiscos o Abigiras
Cotos y Orejones
Yaguas
Patucas
Achuales
Llameos (Yameos)
Masarnayes
Ticunas
Shimacos
Iquitos
Muratos y Machines
Urarinas
Amaonos
Mayorunas
Huambisas
Itucales o Cingacuchusgas
Tucates
Antipas
Cahuapanas
Aguarunas
Cocamillas
Chirados
Chamicuros
Capanahuas o Busquipanis
Chamas
Panos
Hibitos
Cholones
Shipivos
Chamas
Tepris
Cashivos y Callisecas
Panatahuas
Amueshas
Cunivos
Amahuacas
Campas
Epetineris
Catianas
Piros o Chontaquiros
Amahuacas
Contambos
Pamaris
Guireneris
Mascos
Iñaparis
Antis
Cocaporis
Antis
Mascos
Machiguengas
Huarayos
Sirineris
Amigos
Mazemeris
Huachipairis
Arasairis
Puquioa
Toyeris
Tiatinaguas
Arazins
Atshuacas

Adscripción de nombres a familias lingüísticas actuales:


Familia Bora.
Corresponde a esta familia el nombre:
Bora

Familia Tucano.
Corresponden a esta familia los nombres:
Guepis
Secoyas
Piojes
Cambuyas (Campuyas)
Angoteros
Cotos y Orejones

Familia Tupí.
Corresponden a esta familia los nombres:
Tiputines Cocamillas

Fam ili a Záparo.
Corresponden a esta familia los nombres:
Vacacochas 1 Auchiris
Tutapiscos o Abigiras
Záparos (Ecuador)
Iquitos
Cahuaranos

Familia Huitoto.
Corresponden a esta familia los nombres:
Huitotos (Colombia/ Perú)
Ocainas

Familia Jíbaro.
Corresponden a esta familia los nombres:
Achuales Huambisas
Antipas Aguarunas

Familia Candoa.
Corresponden a esta familia los nombres:
Chapras Muratos y Machines

Familia Peba - Yagua:
Corresponden a esta familia los nombres:
Pebas Caumaris
Napeanos Yaguas
Llameos (Yameos) Masamaes (Villarejo)
Ainaonos

Familia Shimaco.
Corresponden a esta familia los nombres:
Urarayes Urarinas
Itucales o Cingacuchusgas
Tucates Shimacos
Aunalas (se le ubica en la cuenca del Chambira)

Familia Tikuna.
Corresponden a esta familia los nombres:
Tikunas (sic Mikunas)
Yunas (en Colombia). No es muy segura su filiación Tikuna.

Familia Cahuapana.
Corresponden a esta familia los nombres:
Jeberos Chayahuitas
Paranapuras Cahuapanas

Familia Pano.
Corresponden a esta familia los nombres:
Capanahuas o Busquipanis
Chamas Panos
Shipivos Chamas
Cashivos y Callisecas
Panatahuas Cunivos
Amahuacas Mayorunas
Catianas (según Villarejo)

Famila Arawak.
Corresponden a esta familia los nombres:
Amueshas Campas
Epetineris Piros o Chontaquiros
Pamaris Iñaparis
Antis Cocaporis
Machiguengas Chamicuros

Familia Harakmbet.
Corresponden a esta familia los nombres:
Guirincris Mascos
Sirincris Amigos
Huachipairis Araasairis
Toyeris Mazemeris (probable)

Familia Tacana.
Corresponden a esta familia los nombres:
Huarayos Tiatinahuas
Atsahuaca (probable)

Nombres de dudosa adscripción:

Sunos.

(O yarusunos, serían los quijos, de origen cofán. Se ubican en nacientes del río Napo, en el Ecuador actual). Lingüísticamente son en la actualidad quechua-hablantes.

Omas.

Probablemente Oas (entonces serían miembros del grupo lingüístico Waorani), si no es así serían cofanes asimilados a encabellados.

Marayos.

Alguna probabilidad de ser huitotos.

Yasuries?
Injeinse?
Patucas. Probablemente jíbaros.
Chirados- Estaban ubicados por las inmediaciones de Requena.
Hibitos.

Probablemente emparentados con cholones. Hibitos y cholones formarían una misma familia lingüística.

Cholones
Tepris?
Catianas.

Probablemente panos. En la clasificación de Hugo Pesce aparece sin filiación.

Cotambos. Probablemente panos.
Pamaris. Probablemente arawakos.
Puquioa. Probablemente harakmbet.

Porras dice en su libro Fuentes Históricas (1968): "... En la región Amazónica existe gran multiplicidad de dialectos, sobre los que hay abundante biblioqrafía en los viajeros y misioneros".

Como es obvio, se r efiere en parte a las crónicas y documentos de los misioneros jesuitas y franciscanos, pero el ciclo amazónico de las crónicas se inicia con Fray Gaspar de Carvajal (1500-1574), compañero de Orellana 2 . De él dice: "Encuentra en el mar verde de la Selva, la tercera dimensión del Perú", es decir, ya no solamente los "llanos" y los "riscos".

Es evidente que Porras conoce las crónicas de los misioneros Jesuitas del Maynas y, por supuesto, también de los misioneros franciscanos del Ucayali. Conoce los escritos del padre Uriarte (inéditos hasta 1951). Su estancia en Roma, en el archivo del Vaticano, lo familiariza con una serie de documentos referidos a la actuación de los padres jesuitas en sus misiones. Es de imaginar que alguien involucrado en el Ministerio de Relaciones Exteriores buscó conocer la producción jesuítica tocante a nuestra Amazonía. Precisamente, esos documentos eran de suma importancia para la defensa de la frontera con Ecuador, especialmente al momento de negociar el Protocolo de Río de Janeiro. Por esta misma razón, como se sabe, parte de los documentos de los padres franciscanos del Convento de Ocopa pasaron conformar los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Información sobre los pueblos amazónicos correspondiente a los siglos XVII y XVIII proviene fundamentalmente de los documentos de los misioneros jesuitas y franciscanos. En el caso de los jesuitas, gran parte de sus trabajos se perdieron, irremediablemente en los años de la expulsión pues tal como lo relata el Padre Uriarte, ellos vieron forzados a destruirlos o a quemarlos para que no caigan en manos indeseables. Aquello que no se quemó o destruyó, se secuestró durante el traslado de los jesuitas a España, en los puestos de control establecidos por los portugueses a lo largo del Amazonas, en la zona de Pará, y también en el posterior traslado a Italia.

Lo que se salvó, muchas veces por la valiente decisión e iniciativa de sus autores, permaneció inédito por mucho tiempo. Por ejemplo, el importante documento del Padre Uriarte se publicó por primera vez recién en 1951.

En muchos pueblos de la Amazonía se puede conseguir hoy mismo, sin mucho esfuerzo, documentos importantes de archivos de la época la Colonia. Prueba de ello es un valioso manuscrito que trata de la implementación en Chachapoyas del mandato que prohibía el uso, la lengua quechua, conseguido por el colega Alejandro Flores. Yo mismo, en 1996, fui obsequiado de un legajo de documentos del pueblo de Chasuta que contiene datos muy interesantes del comportamiento de los misioneros franciscanos con respecto a la Independencia.

NOTAS

( 1 ) El léxico que aparece bajo el encabezamiento "vacacocha" en Villarejo no parece relacionarse con el grupo lingüístico záparo. Pareciera tratarse de una entidad muy aparte.

( 2 ) La lectura de los libros Fuentes históricas peruanas y Los cronistas (1528-1650), de Porras, nos induce a creer que el historiador estuvo a punto de inaugurar el ciclo amazónico de sus estudios cronísticos. Porras no oculta su simpatía por Gaspar de Carvajal, el dominico acompañante de Orellana, autor de la relación del viaje de descubrimiento del Amazonas. Valora altamente lo que Carvajal significa para la comprensión del Perú, pues dice de él que "aumenta la tercera dimensión del Perú -la dimensión amazónica-. El Perú era hasta entonces sólo llanos" y "riscos". Todo este entorno positivo muestra que la historia de esta parte del Perú interesaba sobre manera a Porras. Imaginamos que en tanto historiador y, por un tiempo, Jefe del Archivo de Límites del Ministerio de Relaciones Exteriores, Porras se preocupó por tener a mano la documentación referida a la Amazonía, pues de ella dependía en gran medida la adecuada defensa territorial del Perú frente a los otros países con quienes compartimos dicha región.

A Gaspar de Carvajal puede considerársele padre de los cronistas amazónicos. No hay otro "amazónico" estudiado por Porras en su libro Los Cronistas. El grueso de los cronistas amazónicos aparece en los siglos XVII y XVIII, siendo la mayoría de ellos misioneros jesuitas y franciscanos. En la obra de Porras hay múltiples referencias a estos misioneros.

Estas referencias son, sin embargo, de misioneros recientes (habla del padre jesuita Veigl (1785), o de sacerdotes misioneros dominicos de épocas aún más cercanas, siglos XIX y XX (como el dominico Pío Aza). Del padre Samuel Fritz conoce su famoso mapa del curso del río Marañón (Amazonas), hecho por Fritz con ocasión de su viaje a Pará (posesión de la Colonia portuguesa en la boca del Amazonas). Del mapa dice muy justicieramente "hazaña cartográfica".

Carvajal y Domingo de Santo Tomás se conocen. Carvajal fue subprior de Domingo de Santo Tomás en Lima en 1554. Santo Tomás es descubridor del quechua; Carvajal, de la Amazonía.

Encabellados

Coronados

Payaguas

Icaguates


Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas)
Teatro cefaq centro de capacitacion ar...
Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 23/06/2010

Tengo que ver si eslocalizable el libro en la red de " Los pueblos primitivos" de Fondo de Cutura Economica. Que de primitivos no tienen nada pues ellibro se dedica a demostrar que eran mas complejos que las sociedades actuales. Si no he metido mi cuchara en el post es por que de indios amazonicos no se gran cosa y para eso Alejandra funge muy biencomo experta. Esperemos a ver si Enokado se da su vueltecita por aca por aquello de ser indio amazonico.


Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 23/06/2010

Hola Alfonso y Carlos, realmente es digno de admiración las concepciones que poseían:
EL CAMINO ROJO - Un camino a la sanación espiritual

Qusiera establecer este paralelismo: La tradición antigua y la condición actual del hombre.

La raíz de sus creencias y métodos está en la premisa de que las enfermedades del ser humano nacen de los espíritus enfermos, que enferman a la naturaleza, crean sociedades enfermas y enfermedades sociales como el hambre, la pobreza y las guerras.

El hombre de hoy es un ser que se encuentra a sí mismo en la perversión del deseo, en la morbidez del texto, de la imagen, de una realidad que lo mantiene paranoico y consumido, en una danza suicida y caníbal por el éxito, por el poder económico, social y sexual.



Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 23/06/2010
Su cosmovisión y enseñanza

Muchas referencias a sus rituales se encuentran en una literatura antropológica que narra vivencias sobre rituales antiguos de sanación espiritual.

Su enseñanza está en recuperar la visión y la esencia de los valores vitales de las tradiciones antiguas, como el culto a la naturaleza, a los diferentes elementos (sol, fuego, cielo, tierra, piedras) que son considerados como los padres y abuelos sagrados de la vida; el hombre no es visto como el centro y medida de todo sentido, es tan sólo un hermano más e hijo en igualdad del Gran Espíritu.



Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 23/06/2010
Hola Fabricio, gracias por tu participación en este debate y ojalá que aparezca un amazónico.

El camino rojo

Uno de los principales líderes de este camino espiritual se llama Aurelio Diaz Tekpankali, él es originario de Michoacán y es considerado "El Jefe de Jefes y Guardián del Fuego Sagrado de Itzachilatlán". Así como otros líderes indios él ha difundido la Búsqueda de Visión, el Temascal los Rezos de Chanupa Sagrada, la Danzas del Sol y La Danza de la Luna, entre otros rituales.

Este camino se llama “EL CAMINO ROJO” y su existencia se propone devolverle al hombre su lugar, su lugar a la Madre Tierra, la sanación espiritual y conservar todas nuestras relaciones en el cosmos porque todos compartimos una misma memoria, la piedra, el agua, la montaña, el hombre, los animales.

El hombre es el único hermano que ha perdido su lugar en la rueda y su relación con el cosmos, todos los demás seres lo conservan y por eso el hombre se enferma.

Aurelio plantea que una vez en la vida todos debemos subir a la montaña e implorar una visión (La búsqueda de visión) al Gran Espíritu.

En esta hazaña por devolverle su lugar a todas las cosas y por respetar todas las relaciones, Aurelio ha conseguido ante la ONU y ante La Comisión de Derechos Humanos, que se respete el uso medicinal del Peyote y de otras plantas medicinales como el San Pedro y el Ayahuasca porque hubo tiempos de satanización y penalización al uso religioso y espiritual de estas medicinas enterógenas que han sido usadas como medicina desde los ancestros de nuestros ancestros.

Aurelio Diaz Tekpankali

“Este es el momento que nuestros antepasados profetizaron, soñaron y desearon para nosotros, los descendientes de los descendientes originales, de volver a la casa original de nuestra Madre Tierra y de nuestro Padre Sol. La forma tradicional de nuestros antepasados existe, ha sobrevivido, ha llegado hasta nosotros. Aquí está ahora. ” (Aurelio Díaz Tekpankali)

Sanación del espíritu para curar el cuerpo

Los hombres medicina curan con plantas y rituales, escuchan el espíritu de las plantas y la intuición es el sentido que los guía. Con fe inamovible de que las enfermedades del hombre provienen de la enfermedad del espíritu curan, siempre, cualquier enfermedad.

El Camino Rojo se encuentra a lo largo de toda América, desde Tierra del Fuego hasta Alaska y cuenta con varios exponentes literarios que son también líderes espirituales. Algunos de ellos son Alejandro Corchs y Atawallpa Oviedo.

Más que antropólogos, estos escritores han tenido la oportunidad de narrar desde su vivencia y con años de prácticas y de rituales de sanación sobre lo mágico de una realidad de por sí mágica, ya que en sus entrañas no podemos entender el mundo en el que vivimos todos los días sino que precisamente en esas entrañas ese mundo desaparece.

Y si consideramos las alternativas de la medicina moderna, que pretende sanar el cuerpo independientemente de la conciencia y el espíritu, como si una cosa fuera aparte de la otra, el Camino Rojo resulta una alternativa diferente de vivir la espiritualidad, el cuerpo y la conciencia para el bien de uno y de todo.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 23/06/2010

Hola Alejandra te dejo algo de los amazónicos bolivianos, que tal vez tienen un enfoque diferente de su cultura

La Cultura de los Indígenas Amazónicos

Por: Wigberto Rivero Pinto


La amazonía boliviana está ubicada en los departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y parte de Cochabamba y La Paz. De acuerdo a estimaciones oficiales del Tratado de Cooperación Amazónica tiene una extensión de 824. 000 KM2 de cuenca, que significa un 11. 20% de la Amazonía a nivel continental y más de la mitad del territorio del país.

La región reporta un volumen demográfico bajo comparado con la región andina (altiplano y valles), que sin embargo en los últimos años tiende a acrecentarse debido a la expasión de la frontera económica y a los permanentes y amplios flujos migratorios provenientes de las tierras altas de Bolivia. Sus características están marcadas por el bosque húmedo tropical (tierra firme) y la llanura aluvial (varzea), ambas con un clima cálido y de mucha humedad relativa, teniendo una elevación promedio de 120 a 200 metros sobre el nivel del mar.
Para Bolivia su región amazónica siempre ha sido considerada un espacio vacío, con la excepción del circuito económico y productivo que tradicionalmente se basó en la extracción de recursos naturales, tales como los forestales, hidorcarburíficos e incluso mineralógicos.

Esta situación ha llamado poderosamente la atención, no solo del Estado sino también de la sociedad civil boliviana, ante el alarmante deterioro ambiental y sociocultural que se está dando en la Amazonía, que pone en riesgo la perdurabilidad de los recursos naturales y la sobrevivencia de numerosas culturas originarias, que durante siglos fueron la garantía en la conservación de los bosques tropicales.

La población indígena

En la Amazonía boliviana viven muchos grupos indígenas, “que pese a su tamaño reducido, siguen siendo los testigos vivos de otras formas de comprender la vida y de relacionarse con la naturaleza. Estos pueblos debido al grado de contacto histórico que reportan con la sociedad nacional, mantienen hoy características culturales diferenciadas, puesto que mientras algunos detentan los aspectos centrales de su organización sociocultural, otros prácticamente lo han perdido casi todo.

Existen tres grandes grupos en los que podemos aglutinar a los pueblos amazónicos:

a. Culturas misionadas: Son la mayoría de la población indígena de la Amazonía y su contacto con la sociedad occidental se remonta a la época de las reducciones jesuíticas (siglo XVI). Se ven fuertemente influidas por la religión católica y prácticamente se los puede considerar “campesinos” porque la mayor parte de su legajo cultural lo han perdido, aunque mantengan aspectos relevantes de su idioma nativo.

Las formas de organización y representación que sostienen en la actualidad, son expresiones de procesos sincréticos entre la cultura indígena y la cultura occidental (española). Aquí encontramos la vigencia de los cabildos indigenales y la influencia del calendario litúrgico católico en la vida de las comunidades (ritos, celebraciones, matrimonio, funebría).

En este grupo podemos contar a los pueblos moxeños (trinitario, ignaciano, loretano, javeriano), movima, cayubaba, canichana, tacana, reyesano, tacana. Joaquiniano, itonama, baure, chiquitano, guarayo y pauserna-warasugwe.

b. Culturas en transición: Son pueblos cuya relación intensa con la sociedad nacional se remonta desde hace unas décadas y que mantienen gran parte de sus estructuras culturales y prácticas linguísticas. Estos grupos han sido contactados y han iniciado una relación más estable con la sociedad “occidental” a partir de la llegada de los misioneros protestantes en los años 50 (Instituto Lingüístico de Verano, Misión Nuevas Tribus y otras).

Aquí podemos incluir a los chácobos, cavineños, ese ejja, sironó, yaminahua, machineri, yuracaré, moré, ayoreos y parte de los chimanes.

c. Culturas aisladas: Las constituyen grupos indígenas cuyo contacto es reciente. Mantienen fuertemente sus prácticas tradicionales y viven en escaso contacto con la sociedad “occidentalizada”, aunque su población apenas la componen unas pocas familias monolingues, en muchas de los casos bajo patrones de itinerancia en la selva.

En la Amazonía boliviana todavía viven en estas condiciones los araonas, pacahuaras, yuqui, un número considerable de chimanes y quizás dos grupos itinerantes que recorren las selvas de Pando.

Características culturales

Identidad y Personalidad

Dentro de la escala de valores de las culturas amazónicas predomina el coraje y la solidaridad. Referente al corajea, es importante anotar que las culturas amazónicas sobrestiman que el hombre tenga valentía, entendiendo esto como capacidad potencial de saber afrontar y vencer las dificultades que se presenten. Un hombre que se preocupa por proteger a la comunidad y a la familia de eventuales daños es considerado como valeroso y líder.

La solidaridad es algo que está muy dentro del ser de los indígenas amazónicos. No se puede entender un complejo sistema de reciprocidad y colaboración mútua entre familias y comunidades, si antes nos entendemos que solidaridad en la cultura originaria es un valor que adquiere significación absoluta. Una persona que no es solidaria, al menos con su familia extensa, es mal vista por toda la comunidad, que crea mecanismos incluso de obligatoriedad y marginamiento.

El ser de los pueblos amazónicos guarda mucha relación con el preincipio elemental de la vida. La totalidad de las pautas características de la región, están enfocadas hacia una encomiable ética y respeto por la persona, tanto a nivel moral como físico. Se censura drásticamente el aborto y la muerte es llorada por toda la familia.

Participación en la cultura

Es poco perceptible la diferencia en la participación e integración de la cultura total. Todos los miembros de la sociedad tienen la posibilidad y hasta la obligación de integrarse en el sistema cultural, a partir de pautas concretas de comportamiento e integración social, tales como la consolidación de un espíritu solidario y trabajo tradicional comunitario.

En el aspecto productivo encontramos que en la pesca –por ejemplo- hasta los niños participan activamente. Las mujeres en las culturas amazónicas tienen una forma de inserción en la sociedad que se distingue de otras por la amplitud de criterios y oportunidades que ello implica. Vemos que la diferencia de sexo, no es ninguna dificultad para que a partir de un rol, se aporte a la consolidación y transmisión de la cultura. Algunas mujeres han llegado incluso a dirigir comunidades y aldeas de manera eficiente, siendo respetadas por todos los miembros.

Economía

La agricultura es una de las actividade principales en lo económico y productivo de los pueblos amazónicos. Siembran la yuca, el maíz, caña de azúcar, plátanos y diversas especies de frutas; el sistema utilizado para la producción agrícola es a través de la “roza y quema”, que consiste en desmontar el terreno elegido, dejando que los árboles sequen por un tiempo para luego prenderle fuego. De esta manera la tierra se fertiliza mediante abonización natural.

En el trabajo de la siembra se nota la participación de todos los miembros de la familia; porque mientras el hombre prepara la tierra, las mujeres y los niños se encargan de colocar las semillas. La yuca sin lugar a dudas es la especie que siembran en mayor abundancia y la que utilizan en variedades de comidas y bebidas.

En su generalidad las tierras y suelos amazónicos son de muy pobre capacidad para el cultivo de algunas especies, por lo que ciertos frutos constituyen elemento preciado y escaso. La producción agrícola no se destina exclusivamente para el consumo familiar o comunitario, sino también para conseguir mercancías diversas que son usadas para otras necesidades.

Otra actividad que complementa la economía, es la recolección de frutas silvestres y la recolección de miel de abeja. Por las características del hábitat donde se asientan, los indígenas amazónicos aprovechan en gran medida los recursos forestales secundarios del bosque, como gastaña, caucho y palmito.

La caza y la pesca son prácticas tradicionales, que aseguran el aprovisionamiento de carne a las culturas amazónicas. Hasta hace poco los pueblos amazónicos cazaban con arcos y flechas; ahora muchos han conseguido escopetas y rifles automáticos. En muchas oportunidades la caza se la realiza en grupos de más de seis hombres, puesto que esta solidaria forma de organizarse garantiza mejor y abundante caza. El producto de este trabajo en común es distribuido entre todos; las aves y animales exóticos cuya carne no es consumida, sirven para adornos y usos rituales.

En las culturas indígenas de la Amazonía es poco conocido la ganadería, la tradición de itinerante cíclica de un importante grupo de culturas originarias, ha hecho que la ganadería no pueda servir como elemento adjunto a su vida. Sin embargo, crían aves de corral y algunos animales domésticos menores.

La pesca no es sólo actividad de los hombres adultos, sino también de los niños; pescan ordinariamente y con mayor facilidad utilizando arcos y flechas, además de las trampas, el verbasco y el anzuelo. Los numerosos ríos que surcan la Amazonía boliviana ofrecen una abundante requeza hidrobiológica.

Tipos de Poblamiento

Las aldeas amazónicas están ubicadas en medio de la selva tropical, generalmente sobre la orilla de un río. Los nucleamientos indígenas se componen de cinco hasta más casas situadas en un claro y no obedecen a regla alguna de ordenamiento espacial.

La mayoría de la población indígena vive en antiguos reductos misionales que han sido erigidos siguiendo reglas y patrones traídos por los misioneros católicos españoles. La distribución del espacio que sigue el modelo eruropeo de la plaza de armas con un centralismo del poder político y religioso, es apreciado en los poblados indígenas con el complemento de la presencia indígena a través de sus cabildos indigenales.

División del Tabajo por género

Todas las actividades de la preparación de comida y bebidas son hechas por las mujeres -traer alimentos del chaco, cocinarlos, cortar y traer leña, acarrear agua-. También el hilado fino es arte de las mujeres, pues ellas hacen hamacas y prendas de vestir, bandas para coletas de los hombres y adornos para los brazos, hacen la tinta para pintar sus cuerpos y para teñir el hilo. Las mujeres además son encargadas –junto a sus hijos- de la recolección de frutas silvestres.

El cuidado de la casa y de los niños, es otro trabajo de responsabilidad para las mujeres, ayudan también a sus esposos en la siembra y cosecha de los chacos. El trabajo de los hombres consiste en la construcción de las casas, desmonte y sembrado de los chacos, la pesca y la caza. Además es actividad masculina, hacer las baetas, canoas, sogas, recolectar frutas, telas de corteza, etc. Antiguamente los hombres tenían la responsabilidad de la guerra, como elemento político de sobrevivencia.

Estructura de la Comunidad

Los indígenas amazónicos están organizados en grupos comunitarios que se determinan por la residencia o la agrupación itinerante. Antiguamente hacían una vida de constante traslación para huir de los blancos que le acosaban intermitentemente; en la actualidad sólo encontramos pocos grupos que andan por la selva sin una residencia fija, el resto de la población está nucleada en aldeas semi estable o en antiguas reducciones de la época jesuítica.

La movilidad espacial de los grupos no les impide, que al interior de su estructura social se encuentren fuertes vínculos entre miembros y familias que se concretizan en la comunidad y los grupos itinerantes. Cada una de las agrupaciones tiene su jefe con relativos poderes, pues más cumplen la función de líderes. Paralelamente a estos jefes, encontramos la figura del chamán (hechicero-médico) que es bien aceptado y a la vez temido en la comunidad.

Familia Nuclear

La estructura básica de organización de las culturas amazónicas es la familia nuclear, la misma que es ampliada por los parientes del hombre y la mujer. La familia tiene como responsabilidad reproducirse biológicamente y transmitir la cultura; en lo económico la familia es la encargada de producir alimentos y almacenarlos para su posterior consumo.

La participación directa en la comunidad se hace a través de la familia nuclear; los mecanismos de inserción social tipifican a los jefes de familias, quienes son los encargados de definir asuntos relacionados al bien común. Cada familia acepta la guía ética y práctica de los ancianos, quienes en ciertas oportunidades pueden detentar mucho poder en la comunidad.

En los publos que mantienen un larga relación con la sociedad “occidentalizad”, las comunidades tienen estructuras con mucha influencia del Estado boliviano, como son los corregidores e incluso alcaldes municipales.

Parentesco

En los pueblos amazónicos el parentesco es dado mayormente por la línea del padre, sin emabrgo el tipo de residencia es generalmente matrilocal, pues en muchos de los pueblos indígenas el novio se a vivir a la casa de la mujer. La unidad fundamental de parentesco se la encuentra en la familia, a la que se le suma la pertenencia a la línea de ascendencia paralela del hombre.

Las relaciones de parentesco pueden tener doble intencionalidad; una es la que implica relación entre los miembros de ua misma familia nuclear y otra que está en espacios grandes, como puede ser el grupo territorial donde las interacciones adquieren un carácter más cultural y económico. De esta manera encontraremos una cierta intensidad de parentesco, cuya permanencia recurrirá a reglas como la del matrimonio.

Ciclo Vital

Embarazo y Parto

En la mayoría de los indígenas amazónicos se desconoce la relación que tiene la menstruación con el embarazo, se dan cuenta que la mujer espera un niño tocándose el estómago o cuando empiezan los primeros movimientos del pequeño. A partir de este momento existen alimentos prohibidos tanto para la mujer como para el esposo.

El alumbramiento tiene lugar en la casa o en algún claro del bosque, generalmente son las mujeres ancianas que ayudan en el parto, pero el marido u otro familiar también pueden hacerlo. Es costumbre en las comunidades amazónicas que todas las personas, incluidos los niños puedan presenciar el parto; después del nacimiento toda la población se reune para festejar la venida de un nuevo ser.

Pasado el nacimiento, la madre y el padre se prohiben comer animales y aves macho, hasta bastante tiempo después que el niño camine y pueda hablar. Esta práctica de cutipa (cuvada) es cumplidad rigurosamente por todos los miembros de la cultura, pues conciben que su infracción implica castigo sobrenatural.

Originalmente en los pueblos amazónicos cuando una mujer muere durante el parto, aunque el niño esté vivo lo entierran junto con ella. Es también costumbre muy generalizada en muchos grupos, que si nacen mellizos no se permita vivir a uno de los dos. Los hombre prefieren que el primer hijo sea varón, pues se convierte en un compañero y ayuda.

Es probable que el aborto sea considerado delito grave en muchas culturas amazónicas; si un bebé muere dentro del vientre se culpa a la madre, los de la aldea la miran mal y de manera acusadora y el esposo puede incluso separarse de ella. Seguido al nacimiento se le da el nombre a la criatura; normalmente escogen nombres provenientes de sus antepasados o de familias adultos, pero también es común en la Amazonía el poner nombres relacionados con animales o fenómenos naturales.

Ritos de Iniciación

En las culturas amazónicas se pueden observar ritos de iniciación a la entrada de la pubertad. Cuando el indígena tiene alrededor de doce años es iniciado a través de ritos de carácter social y religioso. Estas celebraciones son seguidas de perforaciones del septo nasal, el rapado de la cabeza, de la circunscripción, del uso de armas y herramientas y de otros hechos que tienen relación con la sobrevivencia física y cultural del grupo. Pasado los ritos, los jóvenes adquieren su mayoría de edad y pueden buscar pareja para el matrimonio, así como ejercer derechos de adultos.

Los ritos destinado a las mujeres no se diferencia en mucho a los del varón, pero es una constante que estén relacionados con el inicio del primer periodo menstrua. Cuando sucede ello es normal que la niña sea aislada de las demás personas, incluso de sus familiares, permaneciendo ya sea en un lugar especial o en una hamaca muy común en las culturas amazónicas. Se le quita los adornos comunes y el cabello se le corta al ras; ella está prohibida de comer alimentos con sangre, como carnes de animales y de ciertas aves. El alimento que pueden consumir las niñas es preparado especialmente por sus madres y los cuidados se prolongan por varios días. Estos hechos otorgan la madurez sexual.

Matrimonio

Por la diversidad cultural existernte en la Amazonía boliviana, las formas de matrimonio son muchas y cada una con caracterísiticas muy diferentes. Es una constante sin embargo, que el matrimonio esté íntimamente relacionado con expresiones de alianza entre familias extensas, que garantizan la reproducción de la vida y la cultura. Es muy común la práctica del matrimonio poligínico, donde la familia la constituye un hombre con dos o más mujeres, que a la vez atienden a sus respectivos hijos. Se conocen casos también en algunos grupos indígenas donde se presenta al matrimonio políginico sororal, de un hombre con dos o tres hermanas destinado a equilibrar las relaciones entre las co-esposas y sus hijos que además de ser hermanos son primos.

Las prácticas originarias de matrimonio debido al proceso de cristianización que se remonta a la época de las reducciones jesuíticas, han sido progresivamente sustituidas y alteradas por los ritos cristianos y occidentales. Por ejemplo, el matrimonio entre moxeños y chiquitanos es realizado de acuerdo al canon de la iglesia católica por un sacerdote, diácono o incluso doctrinero del Cabildo Indigenal.

Existen muchas prácticas curiosas en la Amazonía, una de ellas es cuando un hombre quiere a una mujer independiente, viuda o solterona para su esposa, lo único que hace es ofrecerle carne fresca para que se la cocine, si ella acepta prepararle los alimentos, automáticamente lo acepta también como esposo. Otras prácticas de unión matrimonial están relacionadas con el rapto de la mujer o formas de exogamia interclánica, que regulan el flujo de mujeres en función a sistemas de alianzas políticas y económicas.

En la institución del matrimonio también existen preferencias entre primos cruzados o primos paralelos; en los primero un hombre puede casarse con la hija de la hermana de su padre, o con la hija del hermano de su madre. En lo segundo puede hacerlo con la hija de la hermana de su madre o con la hija del hermano de su padre. En la tradición amazónica la poliginia está permitida y es hasta hoy practicada. Sin embargo, lo más común es que el hombre tenga mas afecto a la primera esposa que es la encargada de la distribución de los alimentos y administrar la casa. El indígena y sus esposas viven en una misma casa; las mujeres con sus respectivos hijos se ubican en rincones opuestos, el marido tiene su cama o hamaca al centro.

No es frecuente las relaciones extra-matrimoniales, las personas que incurren en este hecho son mal vistas por la comunidad, por considerarse alteración al orden natural de la cultura, que incluso permite la poligamia a los hombres. El divorcio (separación de hecho) es practicado solamente por razones extremas; si el hombre tiene problemas con alguna esposa –por que no le da hijos o es floja- éste la abandona; los niños menores de seis años quedan con la madre, la abuela materna o paterna.

Muerte y Sepelio

La muerte es considerada como una parte del ciclo de existencia, que no es solo terrenal; ellos nunca suelen hablar de ella y solo hacen referencia cuando guarda relación con hechos heroicos. En muchas culturas (que mantienen la tradición) cuando muere una persona, todos los familiares comienzan a llorar y a gritar fuertemente, esto sirve como aviso a los demás miembros de la comunidad, que muy pronto rodean al difunto y convierten el dolor en un llanto general.

Las prácticas de entierro son diversas, unas culturas entierran a sus muertos liados en corteza de árbol, otras queman el cadáver y las cenizas en el aire y se han conocido también formas de endocanibalismo (comer carne humana con fines rituales y religiosos). Es muy generalizado que las pertenencias principales del difunto, como armas, hamaca, adornos y incluso mascotas sean destruidas o enterradas con él.

Mitología

La mitología amazónica tiene superabundancia de relatos elaborados para explicar y justificar la existencia de todos los entes naturales y supranaturales. El sentido simbólico del mito adquiere importancia profunda en la organización y religión de los indígenas, puesto que cada hecho y cada situación particular son desarrolladas a partir de la abstracción de una realidad.

Los mitos indígenas expresan simbólicamente situaciones críticas para el pueblo o recordatorios destinados a garantizar su existencia cultural. Por ello los mitos pueden ser educativos, que ayudan a que los miembros de un grupo se preparen para afrontar adversidades, o regulatorio si enseñan a que se cumplan las normas tradicionales. En la Amazonía la representación simbólica articula el conjunto de las actividades sociales, culturales y económicas.

Creencias sobre la muerte

Todos los pueblos amazónicos creen en la inmortalidad de alma, conciben que al morir una persona su alma deambula por la selva durante mucho tiempo, después se va a vivir a un lugar imaginario donde dicen se encuentra la tierra sin mal. En este lugar no hay jefes, todos son iguales y hacen lo que les place, aseguran también que en el lugar destinado a los muertos no viven los blancos.

La escatología amazónica pese a la presión e influencia católica ha logrado sobrevivir, refugiándose en simbologías cristianas, como se dio en el Beni con el movimiento mesiánico de búsqueda de la “tierra sin mal”, que durante siglos y hasta hoy sigue movilizando a los indígenas moxeños, movimas y yuracaré que esperan encontrarla representada en una “loma santa”.

La concepción originaria establece que existe dos tipos de almas o espíritus, las buenas y las malas; los espíritus malos permanecen por mayor tiempo peregrinando en la selva, y en oportunidades se encarnan en animales y plantas. Los espiritus buenos van directamente a un lugar de placer y abundancia (tierra sin mal).

Dada las pautas sobre las creencias después de la muerte, es reconocible en las culturas amazónicas la práctica de una ética encomiable; respetan la vida, practican la justicia y valoran la solidaridad.

Concepciones religiosas

En la religiosidad indígena se tiene la idea de que existen seres o divinidades benignas, que ayudan y protegen y malignas que atacan y engañan a los hombres de distintas maneras. Estos últimos seres sobrenaturales están para castigar a las personas que violan las reglas de la comunidad, como las leyes culturales y los tabúes de reproducción.

En la actualidad son pocos los grupos indígenas que practican la religión tradicional de carácter telúrica y natural, pues la mayoría han sido influidas por el catolicismo o el evangelismo protestante, que han cambiado sistemáticamente la faceta espiritual de las culturas amazónicas, dejándoles inmersos en un complejo sistema de valores desconocidos y contradictorios a su ética comunitaria.



Alejandra Almirón Cartier
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Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 23/06/2010

Gracias Beatriz por tus aportes tan valiosos para este debate.

“Todas las sociedades humanas buscan explicar el universo que las rodea. En las cosmovisiones indígenas amazónica s se plantea la existencia de una diversidad de mundos, cada uno con sus propias topografías, habitantes y leyes, y la de una diversidad de esferas al interior del mundo en que vivimos.
Muchos de los diseños utilizados en la ornamentación de textiles, cerámica, chaquiras y cestería son aprendidos en sueños o revelados por seres sagrados durante la realización de viajes a los lejanos mundos espirituales.

Detalle del dibujo de la cosmovisión , por M. Caritimari. Por los aires vaga el alma de un moribundo. En la casa un Chamán prepara su ayahuasca. Los “dueños” de los árboles tienen sombrero y camisa roja y están en la s copas, protegiéndolos.

Detrás de estos objetos y dibujos hay una enorme acumu la ción de conocimientos que estos diferentes pueblos han ido transmitiendo a través de los tiempos y que les ha permitido atravesar miles de años de historia hasta nuestros días, es decir todo el cúmulo de ideas y prácticas para organizar su existencia y orientar su destino.

Lejos del misterioso mutismo que envuelve a las piezas arqueológicas, estamos ante objetos en pleno uso. Testimonios de vida que parecen haberse mantenido inalterados durante siglos. Al igual que en los ritos, la repetición del trazo y el diseño vuelve a instaurar en cada pieza el ciclo inexorable de fuerzas vitales y su corre la to sagrado.

Los mundos invisibles, así como los seres espirituales y las esencias primordiales que los habitan, son depositarios de conocimientos y fuerzas místicas que son indispensables para el bienestar de los humanos y el buen funcionamiento de su sociedad. El acceso a ellos sólo se puede lograr a través de los sueños; a través de la ingestión de la ayahuasca, la datura o el jugo concentrado de tabaco, la s cuales se cree inducen al alma a desprenderse del cuerpo y a emprender viajes por este y otros mundos; o a través de una serie de prácticas ascéticas.

La supervivencia de los seres humanos depende en gran medida de guardar un equilibrio armonioso entre los habitantes de estos diferentes mundos. ”




Alejandra Almirón Cartier
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Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 23/06/2010

Diversidad cultural del sur de la Amazonia colombiana


Es importante tener en cuenta que cada etnia de la región sur de la Amazonia colombiana posee una manera propia de concebir el mundo, consignada en los mitos y expresada activamente en cada uno de los diferentes rituales que realizan durante el ciclo anual.

En opinión de algunos autores, un grupo étnico puede ser denominando como tal cuando se reconoce a sí mismo como descendiente de un solo ancestro mítico, con un lugar propio de nacimiento y un territorio tradicional asignado de acuerdo con su respectiva particularidad ritual (Cayón 2002) pero además por tener su lengua propia.

Pese a esta especificidad, existen similitudes entre etnias que comparten una misma familia

lingüística, lazos históricos o nexos de territorio; de esta manera se podría decir que

en la región sur de la Amazonia se encuentran diferentes complejos culturales (Correa 1996; Cayón 2002; Bolívar 2005), que operan alrededor de procesos identitarios

que establecen relaciones más estrechas entre algunos grupos y al mismo tiempo los

diferencian de otros.


En la región sur de la Amazonia se pueden observar al menos tres complejos

socioculturales diferentes con universos simbólicos particulares y maneras propias de

conocer y manejar el mundo:


Áreas de selva húmeda del piedemonte y andes amazónicos


Entre los pueblos indígenas que habitan valles bajos interandinos en zonas transformadas

o muy degradadas, se encuentran los Coyaima, quienes se autodenominan Pijaos del sur

del Tolima; de este grupo, que habita principalmente en el departamento de Tolima, se

encuentra un pequeño grupo de 209 personas asentadas en el departamento de Caquetá (Arango y Sánchez 2004).


De acuerdo con la clasificación de Arango y Sánchez (2004), sólo un grupo, los Awa,

habitan en selvas andinas sometidas a fuertes procesos de colonización principalmente en la parte occidental del macizo andino, desde la cuenca del río Telembí hasta la parte norte del Ecuador repartidos en varios resguardos en los departamentos de Nariño y Putumayo en los municipios de Cumbal, Mallama, Ricaurte y Barbacoas, así como en Villagarzón. Pese a lo anterior, los Awa mantienen sus territorios en relativo buen estado de conservación y lo comparten con grupos afrocolombianos.


Los Koreguaje, Kofán, Makaguaje y Siona viven predominantemente en zonas bajas con relictos de selva degradada también por los procesos de colonización (Arango y Sánchez 2004).

Los Koreguaje se ubican en varios caseríos a lo largo del río Orteguaza y sus afluentes y en el río Caquetá y sus afluentes al oriente de Puerto Solano; originalmente vivían en el área del río Caguán, de donde emigraron huyendo de los caucheros.


Los Kofán viven cerca de la frontera colombo-ecuatoriana. Se encuentran repartidos en

comunidades ubicadas en el Valle de Guamuez, Orito y San Miguel en el departamento de Putumayo (Chaves y Vieco 1984), compartiendo parte de su territorio con las etnias

Nasa, Katío y Awa.

El Valle del Guamuez tiene una mayor densidad demográfica de población colonizadora,

ocupada en las explotaciones agropecuarias, el comercio con países limítrofes y las actividades petroleras.
Los colonos han invadido las reservas Kofán, generando uno de los más serios

procesos de intervención contra los indígenas.


Los Makaguaje habitan en la región de Peñas Blancas, en la cabecera del río Caquetá arriba de la desembocadura del río Caguán en el departamento de Caquetá. No poseen resguardo y se cree que se han integrado a otros grupos especialmente a los Koreguaje (Arango y Sánchez 1998, 2004).


Los Siona, quienes se autodenominan Katucha-Pai que significa gente del río de la Caña Brava , están estrechamente relacionados con el grupo Secoya de Ecuador con quienes comparten costumbres similares (Bolívar et al . 2004; Bolívar 2005). Viven al sur de la Amazonia en la frontera con Ecuador, en el medio río Putumayo, río Piñuña Blanco y Cuembí en el departamento de Putumayo siendo los principales resguardos Buena Vista y Santa Cruz (Chaves y Vieco 1982, Langdon 1974, Patiño 1988 y Bolívar 2005).
Allí las migraciones provenientesde Orito-Pungony Nueva Granadapermitieron una concentración de población que posee organización cuatripartita de linajes.


Los Inga, Kamëntsa y Nasa habitan en paisajes altamente transformados cuya economía es campesina (Arango y Sánchez 2004). Los Inga son la etnia indígena más numerosa

en el alto río Putumayo. Se ubican en el Valle de Sibundoy, Yunguillo y Condagua, y su

distribución geográfica abarca los departamentos de Amazonas, Caquetá y Putumayo.

Los Kamëntsa habitan en el departamento de Putumayo, tanto la parte plana del Valle del Sibundoy, (que comparten con los Inga), como la parte alta del mismo, declarada resguardo y en el Municipio de Mocoa.

Finalmente los Nasa, cuya autodenominación significa gente , son un grupo que habita principalmente en los departamentos de Cauca y Huila en la región conocida como Tierradentro.

Sin embargo, en la actualidad se encuentran en el occidente de los departamentos del

Caquetá y Putumayo; en este último están en los resguardos de La Cristina, San Luis,

Juanambú, Campo Alegre y Villa Hermosa, así como en varios asentamientos fuera del

área de resguardos.

En el Caquetá se encuentran en los resguardos de La Esperanza, Liberia, Altamira, La Seriada, El Guayabal, Nasa Kiwe, El Portal, Las Brisas y los asentamientos de La Palestina y Veracruz (Arango y

Sánchez 1998).


También existen miembros de los grupos Embera y Embera Katío, quienes en la

actualidad habitan en el Caquetá y el Putumayo, a donde han migrado debido a procesos

de violencia.

Dentro de su división interna los Embera y los Embera Katío se consideran a sí mismos gente de río y gente de montaña (Arango y Sánchez 2004).


Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 23/06/2010


LOS EMBERA KATÍOS







Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas)
Teatro cefaq centro de capacitacion ar...
Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 24/06/2010

Hola Alejandra, conozco el trabajo de Aurelio Diaz y disculpen la expresion, pero e sun a basura lo que hace con el camino rojo. De entrada en Mexico nadie lo aguanta por tergiversar lo tradicional excepto el grupo que aqui fundo y que se dedica a hacer lo mismo.
Los lakotas aceptaron en un momento del pasado enseñarle la tradicion, pero cuando vieron que la tergiversaba y comercializaba con ella le quitaron su apoyo, y mas cuando varios de sus supuestos cantos "traducidos" o son literalmente canciones de Abba o de paganismo wicca. El fue quien se nombro "jefe de jefes", ningun grupo tradicional le reconoce su cargo autonombrado, y se ha dedicado a darse credibilidad asociandose con grupos que nada tienen que ver con la tradicion. Lucra vilmente con la tradicion poniendole precio a TODO dentro de las ceremonias. La danza de la Luna no es lakota l oque hace, sino ceremonias nahuatls para mujeres. Hace como un año discuti con uno de sus sobrinos sobre la venta de la tradicion y a base de ponerle en cara lo que hacia su tio como comerciante d ela tradicion su sobrino mejor se quedo callado despues de defenderlo. En sudamerica es el principal desinformador y tergiversador de las tradiciones nativoamericanas. Por cierto dice ser fundador de la iglesia nativoamericana, eso tampoco es cierto. Los fundadores son miembros del Movimiento Indigena Americano, y la iglesia deel se saco de la manga es vil usurpacion para darse credibilidad. He estado viendo los videos de sus ceremonias. Una total falta de respeto, danzantes con tenis, danas a cubierto, perros DENTRO del circulo de las ceremonias. De remate se ha dedicado a "fabricar" hombres medicina que se largan a europa a presnetarse como chamanes. Entre el, Abuela Margarita, y Fernando Aguilar "Colibri" estan destruyendo el trabajo de otros danzantes del sol.

Atawalpa Oviedo era bueno y es conocedor del tema, pero lamentablemente tambien en tiempos recientes comenzo a comercializar.

Por lo mientras para que se vea que no soy el unico que lo dice:

Tambien los lakotas se quejan y lo tienen denunciado por apropiacion cultural:

Http://elexion. Com/lakota/bl. Html

AURELIO DIAZ "TEPANKALI", o "TEKPANCALI", o "TEKPANCALLI" (México)
Autonombrado "Jefe de Jefes y Fundador" del Fuego Sagrado de Itzachilatlan y "Líder Espiritual" de la Iglesia Nativa Americana de Itzachilatlan que, aunque no logra decidir cómo llamarse, de cualquier manera pone a la venta los siguientes productos:
Búsqueda de Visión - $200 USD
Ceremonias de medicina - $30 USD
Apoyos durante el tiempo de Búsqueda - $150 USD
Acompañantes de Buscadores - $10 USD diarios
Nota - Si participaste (léase "pagaste") como "danzante" o "apoyo" en la "Danza del Sol" podrás gozar de descuentos en algunos de los precios.

Por cierto hay solo en Mexico cerca de 8 caminos rojos. La danza del sol es solo uno de ellos.



Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas)
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Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 24/06/2010

Disculpa mi desplante Alejandra pero tengo mis razones para mantener mi distancia con lo de Aurelio. En rojointenso. Net hemos tenido ya bastantes personas que se acercan al foro pensando que lo que ahi se maneja es la danza del sol estilo Aurelio, y varios de los que ahi estamos en el foro y que somos practicantes de danza del sol ya hemos explicado varias veces ahi que errores garrafales esta cometiendo.
Basicamente al no haber muchos que sepan sobre el tema realmente en sudamerica si se ha dedicado a darles atole con el dedo en uruguay, paraguay, argentina y otros paises. Voy buscando los links del foro de temazkal tigre en donde el dirigente se hizo menso a la hora de que le comence a preguntar unas cosas que no cuadraban a tal grado que prefirio deslindarse del mismo Aurelio. Y el hecho de que sea "fabrica" de hombres "sagrados" u hombres wakan que a los meses de estar con el y pago por en medio se regresan a europa y abren sus centros esotericos tampoco le da credibilidad.
Y lamentablemente mucho de lo que ya esta en la red esta contaminado con sus "enseñanzas" y sus modos. En Mexico el calpulli cuantinchan, calpulli ayotl ( y Fernando Aguilar son los que se han dedicado a trasmitir sus "enseñanzas". Por cierto solo en EUA se organizan pow pow en el extranjero incluso en Mexico son viles burlas del original en la mayor parte d elos casos.




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