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Escrito por
Oscar Portela
el 15/03/2007
La Isla de los Pingüinos Por Oscar Portela No me gusta France - exclamaba iracundo Unamuno - : “No sabe indignarce”. Para “indignarse se debe creer en lo digno (digno en griego “ to-esti”) como decía el gran poeta griego Odiseus Elytis en “To Axion Esti ”. Y en realidad un escéptico con respecto a la condición humana era aquel ironista por excelencia. ¿Pues trantandosé del hombre para que indignarce, a que arruinar con malos humores una buena digestión? Una pequeña novela revela así con un sentido de la ironía y la parodia su desprecio por la condición del hombre: una humorada que conserva hoy - aun como alegoría - todo su poder demitificador. Con respeto a laS presuntas “dignidades de los pingüinos” y el derecho de las “pingüinas”. Hasta el concilio de Trento las discusiones teológicas giraron alrededor de sí las mujeres tenían alma o no. La alegoría se remonta más allá con una tierra todavía profana. Dios descide enviar a ciertos ángeles misioneros a la tierra para dotar de alma a los humanos. El Ángel, ya anciano y casi ciego, baja hasta una isla en la cual logra divisar borrosamente ciertas figuras similares a la de los humanos conversando animadamente e inmediatamente decide bautizar a los mismos: el error quizá prolongue sus consecuencias hasta nosotros. Los parlanchines hombrecillos de trajes a raya - como el Dany de Vito del “Batman” - eran solo eso: pingüinos. La alarma cunde inmediatamente hasta los cielos en la cual el supremo Creador reúne a sus más sabios “teólogos” para discutir la valides de aquel acto. Aunque la confusión y el pánico cunden en las más altas esferas, los sabios deciden que el fallo del Angel segatón no es pacible de ser apelado: no se puede volber atrás un dictamen de ese tipo. No se puede volber atrás aquel acto - no malévolo - sino y tan solo descuidado.. Imprevisibilidad incluso para un mundo perfecto. Desde ese momento el “mundo de convirtió en una especie de zoo” en la cual es imposible descubrir las diferencias entre los pingüinos - aun remitiéndonos a sus especies o ideologías - de los humanos. ¿Son dignos los pingüinos?. ¿Merecen el mismo trato que los hombres?. ¿Resucitan a partir de la muerte?…. Enigmas que tendrá que resolver el futuro. Por el momento - aunque no manejen el lenguaje tan bien como los humanos y escriban como con K (como), querer , ( querer) con K y asi hasta una serie infinitesimal, sus discípulos y la gran familia gozan de buena salud y son temidos por la comunidad de los humanos. Tienen fama de buenos administradores y sobre todo de buenos recaudadores y tienen la capacidad no humana de reprodusirse a gran escala. Son camaleónicos y aceptan negociar como los mejores mercaderes. En el cielo ya nadie se ocupa de estos temas. Pero en la tierra el temor de los humanos cunde y la pregunta que recorre el mundo y en especial Corrientes - porque en nuestra tierra pudieron adaptarse a las altas temperaturas - suena así. ¿Que va apasar con la dignidad de lo humano si los pinguinos logran gobernar la tierra? Pues trasmutando la frase crística - solo la verdad os hará libres - nosotros decimos solo la gracia de la libertad, permitirá al mortal hallar la verdad. Esto es : Lo Digno. Por Oscar Portela ( a mi amigo Alberto.F. Robredo) |
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Escrito por
Oscar Portela
el 20/03/2007
Gracias Oscar por tu escrito sobre el confundido bastismo de los Angeles Ex- Vicecanciller Argentino |
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