Grupo de Culturas americanas prehispánicas
Grupo de Culturas americanas prehispánicas
1 Curso online | 1 Test | 448 Documentos | 111 Imágenes | 150 Vídeos | 73 Debates | 2738 Miembros
Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 01/06/2010

El juego en las culturas preincaicas

Los restos arqueológicos de la civilización mochica-chimu como ciudades, templos, pirámides, y sepulcros, dan a luz una de las manifestaciones artísticas que destacan a estas dos culturas, la cerámica. En ella se puede apreciar con plenitud la vida cultural desarrollada por estos dos pueblos: se puede apreciar relatos de guerreros, las enfermedades que padecieron, la mayoría de los rasgos típicos faciales, los alimentos cultivados, los diversos paisajes, la flora desértica y las áridas montañas, los animales y pájaros, la mujer, y también se ilustran en estas muestras icnográficas atractivas representaciones de la vida amorosa de estas culturas.

El emplazamiento geográfico, ubica a estas culturas, en una de las zonas más secas del mundo en el norte de Perú y sur de Ecuador.

A pesar de las inclemencias meteorológicas con corrientes frías en un mar tropical, la falta de lluvias y del penetrante desierto, la cultura mochica-chimu realizo diversas actividades recreativas. (Von Hagen, 1976: 1079)

Con una enorme pelota de goma jugaban a una especie de Hockey, también a un juego similar al tenis, juego que consistía en lanzar al aire una pelota con un ancho y pesado arcabuz. Gallos fue un juego que se realizaba con un saquito lleno de arena al que se le añadían unas plumas en un extremo (juego similar al bádminton en la actualidad).


El juego sagrado de los Incas.

La civilización Inca abarcó un amplio territorio en el norte de América del Sur, que comprendió los siguientes países en la actualidad: Chile, Argentina, Paraguay, Perú y Ecuador.

El pueblo Inca adoró a sus dioses, a ellos ofrecían fiestas a manera de sacrificios, ofrendas, oraciones, ritos, etc. ; disponían de un calendario de cultos y sacrificios para cada unos de los meses del año en donde realizaban distintos tipos de fiestas que se llevaban a cabo en las huacas.

En el mes de diciembre al que llamaban camayquilla, la fiesta se realizaba en el primer día de luna, y la misma se iniciaba con un juego de fuerza y destreza llamado chocanaco. Los vencedores eran homenajeados con vestidos nuevos, camisetas y mantas como leonadas y una plumas en las cabezas blancas de unos pájaros que llamaban tocto. Durante la noche cantaban y bailaban una danza llamada yabayra que duraba dos días; luego se disponían a desmontar o romper la tierra para sembrarla hasta que llegaba el día quince, llegado este día se bailaba el yabayra por todas las calles y cuadras del Cuzco, desde que anochecía hasta el amanecer.



Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 03/06/2010

No está mal como reseña algo "ligth"; pero nos tienes acostumbrados a cosas mejores.
Eso de cultura ,mochica-chimú es como si yo te dijera cultura tartesio-romana.
Entre los mochica y los chimús hay tres siglos de distancia y dos lenguas muy distintas. Lo único es que se desarrollaron en el mismo territorio. También Roma conquistó Andalucía.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 03/06/2010

Tienes idea de lo dificil que es encontrar algo que no sea el juego de pelota mesoamericano?


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 03/06/2010

LA CHUECA O PALIN


La CHUECA es un juego de origen Mapuche. Su celebración ritual se acompañaba con rezos, bailes rituales y banquetes, que permitían reforzar tanto las relaciones individuales como las comunitarias. Podía realizarse entre dos comunidades amigas o, a veces para salvar diferencias entre comunidades enemistadas, evitando así el conflicto armado.
1647. Santiago de Chile: Se prohíbe el juego de los indios de Chile. El capitán general, don Martín de Mujica, proclama por caja y pendón la prohibición del juego de la chueca que los araucanos practican, según su tradición, golpeando una pelota con palos de punta corva, en cancha rodeada de ramajes verdes. Con cien azotes serán castigados los indios que no cumplan y con multa los demás, porque mucho se ha difundido la infame chueca entre la soldadesca criolla. Dice el bando del capitán general que se dicta la prohibición para que se eviten pecados tan contra la honra de Dios Nuestro Señor y porque corriendo la pelota los indios se entrenan para la guerra: del juego nacen alborotos y así después corre la flecha entre ellos. Es una indecencia, dice, que en la chueca se junten hombres y mujeres casi desnudos, vestidos apenas de plumas y pieles de animales en los que fundan la ventura de ganar. Al comienzo invocan a los dioses para que la bola sea favorable a sus proezas y carreras y al final, todos abrazados, beben chicha a mares.
Eduardo Galeano. Memoria del Fuego.I. Los Nacimientos.

"Los juegos mas ordinarios son la Chueca: Que es al modo de del Mallo en España: de una bola que le dan con unos palos retorcidos por la punta (... ) que naturalmente tienen una vuelta al extremo y sirve de mazo. Hazen dos cuadrillas, y la una pelea enfrente de la otra sobre llevar cada una la bola (que se pone en medio de un hoyo) a su vanda, hasta sacarla a una raya; que tienen hecha en los dos lados.(... ) Hasta que alguna cuadrilla la saca de su raya: con que ganan una. Y a quatro o a seis rayas, se acabo el juego, que suele durar una tarde.(... ) después de este juego se sientan a beber su chicha y tienen una gran borrachera. Y que de estos juegos de Chueca suelen salir concertados los alzamientos. Porque para ellos se convocan de toda la tierra: y de noche se hablan, y se conciertan, para revelarse. Y así los gobernadores suelen prohibir este juego, y estas juntas, por los daños; que de ellas se han experimentado. Para estar mas ligeros, para correr, juegan a este juego desnudos, con solo una pampanilla, o un paño, que cubre la indecencia. Y aunque no tan desnudas, suelen jugar las mugeres a este juego: a que concurren todos por verlas jugar y correr."
Historia general del reino de Chile, Flandes Indiano. Diego de Rosales. Escrito aproximadamente entre los años 1652 y 1673

MI HACER LIO, COMO SIEMPRE,



Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 04/06/2010

El Makebari, Juego de Círculo de Hombres


Nos interesa revivir el antiguo juego taíno conocido como Makebari. En este juego dos hombres se paran frente a frente en el centro de un círculo de nueve piés. Cada oponente intenta golpear al otro en las pantorrillas con la mano abierta, con un movimiento de manotada. Aquel que acierte infligir nueve golpes en las pantorrillas de su oponente es declarado vencedor. Si uno de los jugadores es golpeado y sacado fuera del círculo pierde el juego Makebari automáticamente. Este juego fue jugado por última vez entre los guerreros Jatibonicu Taíno hace 35 años. Nosotros habíamos revivido este juego tradicional de círculo en la isla de Borikén allá para los años sesenta.
La Nación Tribal Jatibonicu Taíno espera poder establecer competencias inter-tribales con normas oficiales para los participantes interesados. Deseamos poder invitar a nuestros compañeros Lokono y otros hermanos Arawak de Sur América para que participen en estos juegos Makebari Inter-Tribales.



El Batey, Juego Ceremonial de Cancha de Pelota


También perseguimos revivir el antiguo juego taíno conocido como Batey. En este juego dos equipos de doce hombres y/o mujeres se reúnen en el centro de una plaza o cancha de pelota rectangular. Cada equipo tiene un puntero ("goalie"). Los punteros tratan de evitar que la bola de los oponentes pase através o golpee su espaldar ("backrest") o meta ("goal") de piedra. Cada equipo intenta llevar la bola desde su lado de la cancha hasta el lugar de la meta del equipo contrario. La bola de goma utilizada en el juego del Batey se conoce como Batú. El batú no puede ser tocado con las manos. Solamente puede ser tocado o pateado con los piés o rebotándolodo con las caderas, las piernas o los hombros. El batú también puede ser rebotado contra las piedras que forman las paredes del batey o campo de juego. Un Yuque o Cinturón de Piedra Ceremonial también era usado en el juego. Los jugadores rebotaban el batú contra este cinturón de piedra ceremonial el cuál llevaban alrededor de sus cinturas. El número mínimo de jugadores permitidos es veinticuatro. De ahí en adelante el número deberá ser en múltiplos de doce. El juego del Batey era jugado por las tribus taínas de las Antillas Mayores y era un importante evento o asamblea social inter-tribal para todas las familias que venían a participar en el mismo anualmente. Se debe notar que tenian un equipo del Este y otro equipo del Oeste. Los Padres, Hijos y Primos jugaban en el equipo opuesto o sea el padre en juegaba un equipo y el Hijo en el otro equipo.



El Guamajico, Juego de Corrillo de los Niños Taínos


El juego Guamajico es mejor conocido en la actualidad por su nombre en español: Gallito. Todavía lo juegan algunos niños taínos de las montañas. Los niños se agachan alrededor de un círculo de tres piés. Los guamajicos se hacen de las semillas del árbol de algarrobo o "guamá". A estas semillas se le hace un pequeño orificio en el centro a través del cuál se pasa y amarra una cuerda de fibra llamada "jico". Los guamajicos se colocan en el centro del círculo del juego, cada niño agarrando la cuerda que amarra a su semilla. El grupo de niños jugando selecciona al niño o la niña que inicia el juego removiendo su semilla de guamajico del círculo. Este niño o niña hace oscilar con fuerza su semilla hacia el centro del círculo intentando darle y romper las semillas de los otros jugadores. Si la semilla se parte el niño o la niña queda fuera del juego. El siguiente niño o niña, siguiendo un orden a favor de las manecillas del reloj, hace lo mismo, hasta que quede intacta solo la semilla del niño o la niña que rompió la última semilla de sus contrincantes. A este niño o niña se le declara ganador del juego.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 04/06/2010

Mira que soy boba, yo buscaba deportes, en vez de juegos.

BUL, JUEGO MAYA

La palabra Bul en maya significa “dado” e implica “azar”. El bul se asemeja mucho al juego azteca llamado patolli.

Según algunos arqueólogos, no existe evidencia de que los mayas hayan jugado el bul, y sostienen que sólo se han encontrado tableros de patolli tallados sobre piedra en varios sitios arqueológicos como Bonampak. Los investigadores que sostienen esta teoría, añaden que las imágenes en las que aparecen grandes personajes mayas tirando granos de maíz, no es evidencia de que jueguen el bul, puesto que dicha actividad entre los mayas tiene un sentido adivinatorio y un trasfondo ritual.

Lo que sí es un hecho es que los juegos de azar eran bastante populares en las culturas mesoamericanas; según los cronistas, el bul podía llevar a los participantes a apostar hasta las últimas consecuencias, al extremo de perder, incluso, la libertad del que apostaba.

Seguramente con la esperanza que alimenta a todo jugador de “recuperarse”. Cuando Fray Diego Durán escribió acerca de los mayas, dejó ver el impacto que le causó mirar que literalmente apostaban “la vida” al bul, quedando como “esclavos” del ganador.

CÓMO SE JUEGA

Para jugar bul se colocan en hilera 15 granos de maíz alternados, los 14 espacios que quedan libres son los que se utilizan para jugar. Como dados se usan cuatro granos de maíz marcados en uno de sus lados con fuego, y el conteo se hace aplicando un punto por cada grano que caiga sobre el lado marcado, mientras que si los cuatro granos caen sobre el lado sin marcar se computan 5 puntos. El bul se juega entre cualquier número par de participantes.

Para empezar, cada jugador tiene 5 objetos para apostar, que pueden ser mantas, semillas o chocolate. El objetivo del juego es desplazar de su lugar al oponente, lo cual se logra ocupando el lugar del contrincante con el propio grano de maíz. Las fichas se mueven sobre el tablero de acuerdo con los puntos que indican los “dados”. Una vez que se desplaza al oponente, se toma uno de los objetos apostados por él, el jugador regresa al lugar de donde salió para así apropiarse del objeto. No hay manera de detener el camino de regreso, así que cuando el jugador llega a su “base”, después de tomar el objeto del otro, la ficha desplazada del contrincante se considera “muerta” y no pude jugar más.

El juego continúa hasta que alguno de los participantes logra “matar” todas las fichas del otro. Cuando el jugador lleva todas sus fichas “a salvo” al extremo opuesto puede volver a empezar desde su lado, como si el tablero fuera circular. Algunas veces el bul se juega entre dos equipos opuestos, en cuyo caso es un poco diferente, porque, aunque los miembros de cada equipo no pueden capturar a sus “amigos”, si se cae sobre el espacio ocupado por el oponente, se corre el riesgo de que otro miembro del equipo contrario libere la ficha capturada antes de “matarlo”. El juego termina, al igual que en la partida entre dos, cuando todas las fichas de uno de los equipos están “muertas”. Jugado por equipos, el juego puede durar varias horas.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 04/06/2010
Juegos Preshispanicos

Jue­gos Preshispanicos


EL PATOLLI

La palabra "patolli" quiere decir frijoles, específicamente los colorines (frijoles rojos más pequeños). Los colorines o "patolli" cumplieron la función de fichas y le dan el nombre al juego.

El "patolli" es uno de los juegos más antiguos de la América prehispánica. Lo jugaron los teotihuacanos (200 a.C. - 650 d. C), los toltecas (750 - 1000 d.C. ), los pobladores de Chizen Itzá (1100 - 1300 d.C. ), los aztecas (1168 - 1521 d.C. ) y todos los pueblos conquistados por éstos.

A la llegada de los españoles el “patolli” se jugaba en México, como consta en códices y escritos de los cronistas. Sabemos por ejemplo, por el Códice Magliabecchi que el “patolli” era un juego de azar. Aparentemente tenía un aspecto ceremonial y religioso sobre el cual no se ha aclarado el sentido, pero que ha llevado a suponer la presencia de elementos que marcan la coincidencia entre el juego y elementos claves de la cosmogonía azteca: el ciclo del tiempo de los aztecas que se basa en una medida de 52 años, número de casillas del juego; existen cuatro puntos cardinales así como cuatro jugadores sobre un tablero con cuatro extremos.

El Códice Magliabecchi dice: “El dios del patolli era Macuilxóchitl, 'Cinco flor', al cual invocaban los jugadores antes de iniciar una partida. En su casa, ofrecían incienso y comida a su deidad protectora y a los instrumentos de juego antes de salir a jugar.[... ] “El patolli y el ullamaliztli tenían su aspecto azaroso: las fuertes apuestas de jugadores y espectadores; mantas, magueyales, cuentas de oro y piedras preciosas. Había quienes apostaban incluso su persona y si perdían quedaban sometidos a la condición de esclavos hasta pagar la deuda(...). ”

Fray Diego Durán describe cómo antes de iniciar el juego se quemaba incienso o se hacían promesas a los "dados", después de lo cual se sentían completamente seguros de jugar con éxito, especialmente se entiende esta posición cuando pensamos el valor de los objetos que estaban en juego. Mientras jugaban invocaban la ayuda de Macuilxóchitl.

El "patolli" fue prohibido durante la conquista por considerarse peligroso, idolátrico y pagano. A los jugadores que eran sorprendidos practicándolo, se les quemaba las manos. Ésta es la importancia que el poder cristiano otorgaba a este juego y entretenimiento de origen sagrado con el que los indígenas se identificaban.

El "patolli" se juega sobre un tablero en forma de cruz diagonal, dividida en casillas marcadas de color azul o rojo y con cuatro o cinco frijoles marcados que cumplen las funciones de dado. Como referencia, quizá podamos imaginarnos mejor el tablero, apoyados en la impresión que de él tuvo Alexander Von Humboldt que lo comparó con el del Parchís (o parquesse), juego de origen hindú.

El juego es tanto de azar como de estrategia. Para participar, los jugadores ponen sus apuestas. La regla es que ninguno de ellos apueste por encima de sus posiblilidades. El objetivo es ganar los objetos apostados por el contrincante, lo que se logra después de recorrer de principio a fin las 52 casillas colocadas en cruz sobre un petate y de ocupar cada una de ellas con piedras pintadas de colores, las cuales avanzan según el numeral indicado por los frijoles marcados que se tiran en el turno de cada jugador. Aquél que logre atravesar todo el circuito con sus fichas, gana el juego, junto con todos los objetos que haya podido obtener del contrincante. El juego termina con la “muerte” del enemigo y la pérdida de las pertenencias que haya apostado.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 04/06/2010

Tolo­lo­que o Tolo­la­qui (del náhuatl tololtía = bajar la cabeza, aquía = meter la bola en un agu­jero) Este juego con­sistía en una serie de bas­ton­ci­llos colo­ca­dos en el suelo y rema­ta­dos por argo­llas. Desde cierta dis­tan­cia, limi­tada con una raya hori­zon­tal, se colo­ca­ban los juga­do­res para arro­jar con la mano peque­ñas esfe­ras de pie­dra, barro, hueso… Pasando la esfera por la argo­lla de cual­quier bas­ton­ci­llo se ganaba, y si no pasaba se perdía.



Coco­yoc­pa­to­lli: El “Juego del hoyito” se rea­liza en el suelo, donde se hace un pequeño agu­jero, y a cierta dis­tan­cia se colo­can los juga­do­res que por turno van arro­jando colo­ri­nes, fri­jo­les o semi­llas de fru­tas. Quien acer­taba a meter el objeto en el hoyito recogía todos los que que­da­ban fuera eran su ganancia.

Chichi­noa: Las Chichi­na­das es una variante del juego del hoyito, pero las boli­tas o hue­sos redon­dea­dos se arro­jan desde la línea de tiro con los dedos índice y pul­gar sobre la pieza del adver­sa­rio, que si se le pega o chichina, se gana la apuesta, y si no, se pierde por no ser chichi­nada la bolita del con­tra­rio. Ahora se juega con cani­cas a las que se les llama en algu­nos luga­res mosai­cos, ágatas, chichi­nas, etcétera.



Mape­pena (del náhuatl maitl = mano, pepena = reco­ger) o Mat­la­tema (de maitl = mano, tema­lloa = arro­jar y reco­ger pie­dras). La Mata­tena es un juego infan­til de habi­li­dad manual que se rea­liza en el suelo donde los juga­do­res se sien­tan en cuc­li­llas. Uno de ellos pro­pone la can­ti­dad de pie­dri­tas, colo­ri­nes o semi­llas con que se va a jugar y se colo­can en el piso, menos una que se arroja hacia arriba con una mano con el fin de atra­parla antes de que caiga, pero antes se reco­gen con rapi­dez los obje­tos del piso. Pri­mero se juega con una pieza y se va aumen­tando el número para que sea más difí­cil rea­li­zar el juego. Cada juga­dor repite la ope­ra­ción, hasta que gana el que acu­mula más pun­tos. Actual­mente la Mata­tena se juega con diez pie­zas de metal o plás­tico en forma de estre­llas, con las pun­tas redon­dea­das lla­ma­das “cru­ci­tas”, para que sea más fácil reco­ger­las con rapi­dez y en lugar de arro­jar hacia arriba una de ellas, se lanza una pelo­tita de goma.


Mala­ca­ton­tzin: En los pue­blos mayas se le llama Chon-chon que se rea­liza dando vuel­tas. Este juego con­siste en for­mar un cír­culo varios jóve­nes toma­dos de las manos, mien­tras en el inte­rior una pareja gira como aspa alre­de­dor de un eje. Uno se coloca de pie al cen­tro, con los talo­nes jun­tos y los bra­zos exten­di­dos, mien­tras el otro se toma de sus manos frente a él y gira con gran rapi­dez hasta que se cansa y se des­prende, yendo a dar con­tra alguno de los del cír­culo, quien pasa a ocu­par su lugar. Ahora se juega en pare­jas, girando ambos y se llama Borrachi­nas por­que se “embo­rrachan” o marean los juga­do­res. Si se suel­tan son impul­sa­dos por la fuerza centrí­fuga o cuando dejan de girar cami­nan tam­ba­lean­tes hasta caer al suelo.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 11/06/2010
RECUPERACIÓN E INSERCIÓN PEDAGÓGICA Y COMUNITARIA
DE LOS ANCESTRALES JUEGOS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE AMÉRICA



RESUMEN

Los juegos de los Pueblos Originarios de América son casi desconocidos en su totalidad. Sólo algunas excepciones se dan como el Juego de pelota Maya el Palin de los Mapuche, etc. La “colonización” producida desde los Programas de Formación docentes de nuestro país y de los del resto de América aún no le quitaron el polvo a la Conquista que comenzó en 1492 en las Antillas y terminó en 1885 con la Campaña del Desierto en nuestro país, motivo por el cual ha sido casi imposible lograr que la educación física de nuestros países gire su mirada europeísta hacia la mirada americanista y acepte en su materia Juego e Historia de la Educación Física, que hubo otras culturas que realizaron actividades físicas. No sólo lo hacían los griegos y romanos….

Los Pueblos Originarios de América tienen sus juegos y sus actividades físicas al igual que todos los pueblos que pueblan el resto del mundo. Desde 1988 se trabaja en su rescate e intento de inserción pedagógica y comunitaria. En el año 2003 se comenzó a construir en Zonda, Provincia de San Juan, en inmediaciones del Museo Manzini el Museo de los Juegos y Actividades Físicas de los Pueblos Originarios de América, con el objetivo que se conozcan para que se jueguen y se inicie un camino humano de respeto a las personas, dado que una sociedad multicultural nunca será intercultural si no respeta al prójimo como un legítimo igual a él/ella.


INTRODUCCIÓN

"Si el ser humano amara y trabajara bien, dice Freud, se podrían evitar muchas guerras. (…) escribió que el amor y el trabajo eran las dos principales ocupaciones que nos permitían soportar presiones comunes a todas las civilizaciones. Pero yo me pregunto ¿Qué papel desempeña el juego en todo esto? Según Freud, se ha llevado a cabo un matrimonio metafórico entre Eros (el amor) y Ananke (la necesidad, la razón por la que trabajamos) y este matrimonio nos ayuda a la mayoría de nosotros a controlar la rabia a la vez que nos acomodamos a la prohibición de la sociedad al respecto. ¿Pero acaso no se puede considerar el juego como el hijo de ese matrimonio metafórico de Freud?"

El ser humano desde sus orígenes ha trabajado para subsistir y ha amado a su familia y grupo; pero también ha jugado en su tiempo no laboral como una actividad social y ha insertado algunos de sus juegos en los ritos de su tribu o comunidad.

¿En qué momento la sociedad dejó de lado el jugar juegos, el disfrutar de ciertas actividades que le permitían descansar su espíritu del trabajo cotidiano? Revisando la historia de la humanidad hubo grupos, como los griegos y los romanos, para quienes las actividades de uso del Tiempo Libre eran para un grupo social ya que el resto, sus esclavos, debían trabajar para ellos. Entonces podemos considerar que distintos grupos humanos abandonaron esa posibilidad de esparcimiento y encuentro consigo mismo y su grupo, antes que otros y lo que rigió esa situación fue su ubicación o status social. Entre los pueblos Originarios de América pareciera, por los relatos escritos por algunos viajeros, que se hubiera dado una igualdad de posibilidades diferente a la occidental.

Pero los juegos de los Pueblos Originarios de América no tuvieron la misma suerte que la de los de sus conquistadores, quienes no sólo les sometieron como seres humanos y los explotaron para llevarse las riquezas de estas tierras, sino que además les prohibieron el desarrollo de sus propias lenguas y cultura. Entre sus bienes culturales estaban sus juegos. Si bien es sabido que Corte, asombrado por el juego de Hulama, llevó a dos jugadores del juego de pelota ante la reina Isabel a España, no permitió la continuidad de su práctica en las tierras centro americanas en las que se practicaba con distintos fines en los distintos momentos de la vida cotidiana de esos pueblos antes de la llegada de los conquistadores.

La Sociedad ha creado Museos para preservar, en ellos y a través de ellos su historia y cultura, por ello y en homenaje a los Pueblos Originarios de América y su cultura en el año 2003, se ha comenzado a construir en la ciudad de San Juan en el predio del Museo Manzini, el 1er. Museo de los Juegos y las Actividades Físicas de los Pueblos Originarios de América.

Si hablamos de Mercosur, en este Congreso, diciendo que “MERCOSUR implica transformaciones profundas en la identidad cultural de los pueblos firmantes. La nueva identidad cultural que se encuentra en construcción desde esta instancia regional, será una redefinición colectiva y plural en lo étnico, lo nacional y lo cultural”. Considerar el recupero e inserción pedagógica y comunitaria de los ancestrales juegos de los Pueblos Originarios de América que habitan en los países firmantes del presente Convenio de Cooperación, conjuntamente con los de los afrodescencientes, permitirá afirmar la identidad de quienes habitan desde épocas inmemorables estas tierras americanas y eliminar barreras de xenofobia y racismo, que aún persisten en los diferentes ámbitos socioeducativos americanos, a la vez que hará propicia la interculturalidad en esta sociedad multicultural.


DESARROLLO

Hablar de Jugar juegos es hablar de la historia de la humanidad. Todos los Seres Humanos sin distinción alguna jugamos y tenemos derecho a hacerlo como uno de los Derechos Humanos de protección a la Infancia, pero todos tenemos derecho a jugar y en todas las sociedades ancestralmente se jugaba en las distintas edades sin considerar, como en parte la sociedad actual considera al jugar juegos, una cosa propia de niños/as y a veces describe como inmaduro/a a la persona adulta que juega.

Cada juego es propio de un contacto sociocultural propio y la significación es propia del mismo ámbito y no de otro. Los juegos pueden, y así es su historia, ir de boca en boca, de generación en generación de un pueblo a otro, pero el pueblo que lo creo preserva, en la gran mayoría de los casos, la riqueza espiritual que le dio origen al mismo. También en el proceso de interacción algunos juegos van transformándose y a veces, como ya lo describió Sutton- Smith entre los niños neozelandeses maoríes y pakeha (descendientes de europeos migrados a esas tierras) al estudiar el juego de taba maorí en una diferencia de 25 años se convirtió en un juego al estilo de los pakeha, desapareciendo el estilo de juego maorí. En los años de sus estudios pudo descubrir que si los niños mayores jugaban entre sí sus propios juegos identitarios rque los revivían, pero cuando se inmiscuían con los pakeha el estilo de estos dominaba el de aquellos.

En nuestro caso hemos encontrado un juego de tablero de los antiguos cazadores recolectores entre los mapuche con el nombre de Komikan o Comican, que significaría para ellos, según Manquilef 1911, "El Comelo todo" y el juego se atribuía, entre los mapuche de principios del siglo XX, a hombres viudos como en una sátira propia de ellos. Por otro parte Martínez Crovetto lo encontró entre mestizos de mapuche y tehuelche en la zona del Lago Huechulafquen en la provincia del Neuquén con el nombre tehuelche Trapial Kuzel, que significa en ese idioma o lengua: León cazar o sea "cazar al León". El antropólogo Mariano Gambier lo encontró entre los pobladores de la zona el Departamento de Iglesias en la provincia de San Juan con características similares y el nombre de la leona. Igual juego, y con igual nombre, encontró Magrassi entre los chiriguanos.

El juego en la zona patagónica estaba desaparecido hacia 1982, cuando comencé a desarrollar la búsqueda de ancestrales juegos de los pueblos originarios de América con el fin de que los mismos se insertaran en la educación física americana.

En datos recogidos por la Dra. Aguerre en su libro sobre la vida de Pati en los toldos tehuelches de la provincia de Santa Cruz, sólo aparece el nombre de Trapial como león en una conversación mantenida entre ambas. Cuando la investigadora le consulta sobre jugar y juegos Pati dice no recordar juegos y, que no jugaban generalmente porque había que trabajar en los toldos (que contraposición ésta a la imagen que la sociedad no originaria se encargó de mostrar de esta gente…. ) lo que me hace pensar que ella, Pati tampoco jugó ese juego en su infancia y juventud.

El presente juego extendido por todo el país tiene un tablero que varía en su constitución de un lugar al otro. La cantidad de piezas varía de un lugar al otro y lo único que perdura en forma similar son las reglas del mismo, las que se ven modificadas en algunos movimientos por la forma del tablero. Sólo hay un movimiento que cambia entre el Komikan y éste por la diferencia del tablero.

El profesor Jorge Fernández en un trabajo que hacíamos juntos, al momento de su fallecimiento en el año 2002, relacionado con un dado aparecido en la Cueva de Haichol en cercanías a Las Lajas en la provincia del Neuquén, y que pertenece a otro juego de tablero ancestral americano me manifestó, en reiteradas oportunidades, que buscara el origen de esos juegos hacia el mundo andino. Haciendo ese recorrido recientemente encontré el juego de tablero antes descripto en los grupos étnicos brasileños investigados por Mauricio de Lima y Araujo. El juego en este caso tiene una variante por demás de interesante y que se relaciona con el tablero, de una de las variantes encontradas en la investigación de ese juego. En el caso brasileño el tablero posee un refugio para el león o Trapial o Comican o Leona o León… que son perseguidos por perros para encerrarlo y así dejarlo a merced de los cazadores para matarlo en el sector opuesto al de su guarida desde la que parte cuando inicia el juego.

En nuestra zona el juego desapareció por la supresión cultural sufrida por los grupos argentinos en manos de los gobiernos de los no originarios, que se ocupaban más de parecerse a Europa o sea a los europeos, que de ser americanos. Ya Martínez Crovetto indicaba en 1968 en la Comunidad mapuche Cañicul, hoy Comunidad Raquithue, que Don Vicente Cañicul lo jugaba escasamente. En 1982 cuando llegue al lugar, este juego no era conocido por sus nietos uno de los cuales es el actual Lonko de la Comunidad y con quien estamos trabajando en la reinserción de éste y otros juegos entre su gente y también en una propuesta de Turismo cultural.

Actualmente estamos trabajando con la Dirección de Cultura de Cutral Co y la Dirección nacional de Artes en un Proyecto pedagógico Cultural denominado "La Música de Todos", en el que éste es uno de los juegos reinsertados, pero cuando tratamos de insertar este juego en 30 escuelas primarias neuquinas en todos los casos los/as niños/as nos dijeron: "igual que el juego de las damas" o sea la cultura europea reemplazó con sus propios objetos, lo propio enterrándolo en el más hondo pozo de la prohibición.

A veces cuando leo y analizo textos de prohibiciones de juegos…, textos en los que se dice que los indígenas eran sucios, borrachos, salvajes…, etc. Y a su vez descubro que los españoles se pasaban horas jugando al naipe y emborrachándose. (Esa fue la causa de la quema del fuerte Santi Spíritu) me pregunto si el ser diferente siempre fue, como dice Serrat causa de "destierro y excomunión".

El dato encontrado en la Cueva de Haichol es similar a otros dos encontrados en Jujuy y Mendoza. Al parecer podría pertenecer a un juego denominado Kechukawe por los mapuche, pero hemos podido encontrar en textos del siglo XIX datos que nos aproximarían a un juego similar jugado en la zona del Gran Chaco y otro del mundo andino peruano, cuyo tablero es un cóndor con dos cabezas. Al parecer la forma de juego es similar en todos los casos.

El mismo Patolli es un juego de tablero y hay quienes lo emparentan con otro similar de pueblos orientales.
En toda la extensión de nuestras iteras americanas, hay juegos de tablero. Éstos eran dibujados en la tierra.

Los Onas eran considerados excelentes corredores de largas distancias. Ya Serrano Montaner, en 1880, se asombraba cómo, los varones, subían y bajaban cerros corriendo sin agotarse. En algunas ocasiones cuando se desafiaban a correr grandes distancias cada uno se quitaba todas sus ropas y se colocaba en su muñeca izquierda una pulsera de plumas de pájaro, para así recibir la ayuda de éstos y adquirir mayor velocidad. El significado mítico espiritual de éstos está en otra dimensión de los actuales deportistas que buscan denodadamente adquirir mayor velocidad en las carreras de larga distancia para batir récords mundiales. Pero ¿Dónde está el misticismo de los otros integrantes de la sociedad? ¿Nuestro tiempo libre es utilizado en juegos que nos permitan trascender espiritualmente o carecemos de la auto posibilidad de jugar sumidos/as en esa "imagen social del que dirán los/as demás de nosotros/as" si jugamos?

Las mujeres Chonas y los Beliches dedicaban parte de su día a bucear en búsqueda de frutos marinos.
La pelota como objeto lúdico fue conocida en toda América y utilizada en distintos juegos practicados por los pueblos originarios de estas tierras. La resina que salía de los mangares les permitía hacer ese preciado juguete. Su rebote era tal, que a los españoles les causó admiración y lo llamaron el árbol de las pelotas.

El palin es el juego más conocido de los mapuche. Los tobas tienen un juego similar a éste. Pero el Pillma jugado por aquel y otros pueblos argentinos como los pampas, ranqueles y que guarda similitud con el actual juego llamado "el quemado" o "la matanza" de la educación física, también ocupó gran parte de su vida social y causó serios problemas, en Chile, con los religiosos que llegaron a prohibirlo, por preferirlo a la asistencia a misa en días festivos.

" ¿Por qué Educaçao Física para os indios? Se preguntan los Xingu y los del Acre en Brasil, al escribir su currículo en el área para las escuelas indígenas". A falta de atividade física nao e um problema para os povos PIX (parque Indígena Xingu). O contato permanente com a naturaleza e a necesidade de sobrevivencia fazen com que, desde cedo, as crianzas desenvolvam atividades relacionadas com equilibrio, motricidade, cordenacao motora, etc. (…) Los povos PIX tém, como quaisquer culturas jogos sportivos tradicionais, tais como: aluta huka- huka, jogo de bola de mangaba com o joelho, jogo de tacos com coquino, corrida de tora, etc.

La educación física surgió en la sociedad mundial con el fin de procurar que las personas practicaran actividades físicas hacia el siglo XIX especialmente porque los cambios de vida, de artesanos a trabajadores de industrias, de la sociedad occidental así lo hicieron. Esa educación física desembarcó en América y al igual que en las distintas materias de la escuela se aplicó siguiendo la modalidad europea. La formación docente siguió el mismo trayecto. Lo americano sea de origen indígena o afroamericano siempre fue despreciado.

Hoy puedo escribir hojas y hojas relacionada con la cantidad y variedad de juegos que hay como herencia cultural de los pueblos indígenas americanos que recuperé en tantos años de trabajo de campo y gabinete en bibliotecas. Lo mismo puedo hacer al expresarme como docente de educación física, como especialista en educación intercultural, pero sobre todo como ser humano con relación a los sufrimientos y menosprecios sufridos por niños/as pertenecientes a esos dos grupos étnicos que pueblan América al igual que todos nosotros. Pero prefiero dejarles el mensaje de que a América no la hicieron los europeos que vinieron y sus descendientes… a ella la hicieron primero sus pueblos originarios y luego de la destrucción los que vinieron, construyeron otras identidades sobre las ruinas de esas identidades, al igual que lo muestra la plaza de las tres culturas en México, diezmadas que es hora de que respetemos desde el corazón y no desde la palabra dicha o escrita solamente. América es mestiza y como, tal es hora que le de el espacio que le corresponde a la propia cultura, creando una sociedad multicultural y multiétnica que en su derrotero sea intercultural, respeto entre culturas/personas, y que la pedagogía integre en la formación de docentes elementos culturales propios de estos pueblos/grupos étnicos y la interculturalidad, sea ya una materia en los mismos y como consecuencia de ello en el caso de la educación física los juegos propios de los pueblos originarios de América, formen parte de las clases de esta materia y los que pueden incorporarse a la curricula de la enseñanza media así lo hagan.

La misma tarea de respeto y no discriminación propongo con el pueblo afro-americano y con el pueblo gitano, ya que en este último caso alguno de los elementos que se utilizan como prejuicio para rechazar a los rooms o gitanos en la sociedad argentina están claramente manifiestos entre personas de diferentes orígenes étnico culturales.

Nosotros todos somos América, por ello debemos trabajar en Argentina por una pedagogía de la educación física, que inserte dichos juegos, o sea una pedagogía intercultural como les muestro en el video que verán ahora y que forma parte del trabajo que hicimos en Chubut con el Profesor Jorge Forti, reinsertando juegos tehuelche y mapuche y los que verán del trabajo desarrollado en la provincia del Neuquén y otros lugares.

Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 13/06/2010

Juegos Aborígenes Argentinos


El palín había obtenido gran difusión entre las tribus meridionales, y era motivo de afanes semejantes a los que despierta el fútbol entre los aficionados modernos. Existía una frondosa tradición "chuequera", con sus favoritos, sus prácticas mágicas y sus canciones celebratorias, y se lo jugaba con verdadero ardor y entusiasmo. En este sentido refiere A.M. Guinnard, en Tres años de cautividad entre los patagones, que "rara `vez concluyen estas diversiones sin que haya piernas y brazos rotos y aun cabezas descalabradas. No hago figurar en la cuenta los latigazos que distribuyenlos los jueces de`campo, desde lo alto de sus caballos, a los combatientes fatigados para que recobren fuerzas y vigor".


Los tobas y matacos del Gran Chaco practicaban, por su parte, un juego muy similar, al que llamaban tol. También`cabe mencionar entre las prácticas araucanas al loncoteo, que consistía en tomarse dos hombres de los pelos y propinarse rudos tirones. Otro Juego mapuche era el pillmatún, sa que se practicaba con una pelota de cuero algo mayor que la utilizada para el palín. Se jugaba por parejas, colocados frente a frente los adversarios, y consistía en arrojar la pelota por debajo del muslo, tratando de pegarle al contrincante en la barriga, lo que equivalía a su eliminación.


Los mapuches eran muy aficionados al auarr-cudén, un juego de azar que participaba por igual de características de la payana y los dados. Para jugarlo se utilizaban tres o cuatro habas partidas porla mitad, de lo que resultaban seis u ocho fichas, una de cuyas caras se ennegrecía con humo.

Los jugadores se sentaban en círculo y por turno arrojaban al aire las piezas. Cuando las caras negras eran pares ganaba el tirador y los tantos se computaban mediante un compejo sistema de cuentas de tipo decimal o senario decimal.

El cautivo Guinnard lo describe así "El juego de los dados, o más bien el juego de blanco o negro, se compone de ocho cuadraditos de hueso ennegrecidos en uno de sus lados, éste se juega entre dos. Se coloca un cuero entre los jugadores con el objeto de que sus manos puedan coger de una vez estos cuadraditos que dejan caer, gritando en voz alta y dando palmadas para aturdirse mutuamente. Siempre que el número de los negros es par, el Jugador tiene derecho a proseguir hasta que haga impar; entonces le toca el turno al contrario. La partida puede durar, así, eternamente; pero cuando ya está cansado o atontado, uno de los dos, el que se haya conservado`máS sereno marca con frecuencia doble punto sin que lo note su compañero, y le gana. Entonces hay casi siempre riña entre ellos, pues por lo regular el que ha salido perdiendo
se niega a dar el objeto perdido".

Entre los juegos Infantiles podemos mencionar el kÜme, similar al "juego de mudos en que el primero que habla o se ríe debe pagar una prenda; el trariangue, parecido al "gallo ciego"; el nútun, un juego de persecución del tipo del "vigilante y ladrón"; el elkaun, o "juego de las escondidas"; el trikokenun, semejante a la "rayuela"; el trentrikatun, en que los participantes calzaban zancos y trataban de voltearse, etc. (v.B. Kossler- 11g, Tradiciones araucanas). Según los testimonios de Sánchez Labrador en su Paraguay Católico (1770) y los de numerosos misioneros jesuitas que visitaron sus tierras, entre los mocobíes, vilelas y guaicurúes eran muy populares el boxeo colectivo, la realización de carreras pedestres y la natación deportiva, con características muy similares a las modernas.

Con respecto al boxeo Sánchez Labrador refiere lo siguiente:" Píntanse todos a las maravillas, y forman dos partidos. Cada uno de ellos lleva su viejo de padrino. Salen las dos compañías la tarde emplazada y dan una vuelta a los toldos. Después en fila y con paso mesurado van a la plaza, toman sus sitios, unos enfrente de otros, dejando lugar capaz para la pelea. Los hombres con las lanzas en las manos cierran la plaza, formando un gran círculo: las mujeres o no salen o se quedan a lo lejos.
Dispuesta la tela, sale uno de los jóvenes recién venidos a pasearlas. Llevan todos en las muñecas algunos cascabeles, o pezuñas de puerco, que al bracear forman su sonido. El que salió a provocar halla luego competidor. Este hace lo mismo de registrar el sitio. Antes de arremeterse parecen dos gallos que se disponen a la lucha. Se acercan, se retiran, como si no les diera mucho cuidado. Al fin se acometen a puñadas, de donde diere, y venza el que pudiere. Es juego algo pesado porque algunos salen ensangrentados, y más de una vez dan en las sienes o debajo de la nariz el golpe y el herido cae en tierra atolondrado. Cuando ya ven los padrinos a los combatientes encarnizados, meten el montante, que es la mano, los apartan y hacen que otros dos salgan a medir los brazos. Recorridos todos, se retiran con el mismo orden con que vinieron, tiene una merienda, y quedan tan amigos como si nada hubiera pasado".

Otros juegos menos drásticos eran los que se practicaban con pelotas emplumadas (la pelota debía permanecer en el aire la mayor cantidad posible de tiempo), con argollas que debían ser ensartadas en un bastón, y con garrotes que se arrojaban a distancia y tenían que efectuar una serie de vueltas sobre sí mismos, como los rayos de una rueda (v. Emilio A. Breda, Juegos y deportes entre los Indios del Río de la Plata).

Los indios sentían una verdadera pasión por los juegos de envite o de apuestas, y al igual que los españoles y criollos se complacían en transgredir cotidianamente la previsora norma de aquel personaje que no quería "sacrificar lo necesario con la esperanza de alcanzar lo superfluo".

Esta afición, por cierto, había encontrado aliento y nuevas formas de expresión en los contactos con los blancos y en los tratos de frontera, y puede afirmarse que ya a fines del siglo XVIII los indios habían incorporado a su patrimonio original numerosas formas lúdicas de procedencia europea.

En su Vida entre los patagones el marino británico George Chaworth Musters se refiere a la inclinación que sentían los indios por los juegos de azar, y nos brinda el siguiente testimonio: "Las cartas que se usan a veces es la baraja española, que se obtienen en las colonias, pero lo más frecuente es que los indios usen otras de cuero, fabricadas por ellos mismos. Estas, como los naipes españoles comunes, están marcadas con los numerales hasta siete; pero las figuras son completamente distinta porque, en vez de ellas, se veían monogramas de origen nativo cuyo significado, si tenían alguno, era indecifrable. El as, sin embargo, es un poco parecido al nuestro. Los juegos más comunes son panturga, primero, siete y yaik o fuego, una especie de burro.
Los jugadores se sientan en rueda, con un poncho o una mantilla que representa el tapete verde; sus fichas consisten en pedazos de ramitas o hierba, y su sistema de tanteo es complicado. Yo, por lo general, cuando me permitía el lujo de jugar, lo hacía en sociedad con otro que se encargaba de tantear, pero mi buena suerte constante me quitaba las ganas de aceptar invitaciones a entrar en la rueda. Cuando se pierde la apuesta, ya se trate de un caballo,una tropa de yeguas, una montura,un lazo o cualquier otra cosa, el ganador manda sencillamente a un amigo a buscarla, o va él mismo a tomarla; toda deuda de honor se paga.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 13/06/2010

El Balero

El Balero | El Barrilete | Las Bolitas | El Caballito | La Rayuela | El Trompo


El balero

El balero consiste en una bocha o esfera de unos seis centímetros de diámetro, hecha generalmente de cedro, sauce o álamo. La esfera tiene un agujero de hasta cuatro centímetros de profundidad. Por un pequeño orificio se comunica con la superficie de la esfera, y a través del mismo pasa un hilo de unos 35 o 40 centímetros de largo; este hilo se une a un palillo cuyo grosor es ligeramente menor al del agujero y canal interior de la esfera.

El juego consiste en tomar el palillo con la mano dejando colgar la bocha. Luego se impulsa hacia arriba y adentro, tratando de embocar la esfera en el palillo, actuando alternativamente un jugador y otro, considerándose aciertos a cada emboque y pérdida a cada intento frustrado. Los tantos propuestos como meta se establecen al inicio del juego.

En el balero existen varios tipos de jugadas como la simple, la doble, la vertical, la mariquita, la puñalada, la porteña, etc.

Hay una gran variedad de baleros, en cuanto al tamaño, la forma y el material del que están hechos. En México, por ejemplo, los baleros reproducen el típico sombrero del charro.

También varían de nombre dependiendo del país donde se juega. En la mayor parte de Colombia, en Argentina, Ecuador y México recibe el nombre de balero. En España se lo llama boliche. En Chile recibe el nombre de boliche o emboque. En Venezuela es conocido como el juego de la coca, boliche o perinola


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 13/06/2010

Juegos tradicionales de Venezuela

La Zaranda

En el llano venezolano (llano central) se realiza el juego la zaranda, originario de los indios nativos (guaiqueríes, guamonteyes, arahuacos, tamotes, tamanacos, caribes, palenques, entre otros), en esta zona se juega principalmente en la época de Semana Santa o días santos. Su nombre proviene de una mata de cuyo fruto seco la fabrican.

La zaranda se elabora con una totuma (cuenco que se obtiene de picar en dos partes una semilla hueca y grande) que es atravesada por un palito. En la parte superior del palito se enrolla un cordel que al halarlo hace girar la zaranda. (mipunto. Com)

Bolívar 2005, (pobladora del estado Guarico) relata que ha esta totuma se le abren orificios para que al momento de lanzarla o girarla penetre el aire y produzca el sonido característico.

Para lanzarla o bailar la zaranda, se enrolla una cabuya en el palito y luego se hala para girarla en el suelo. Generalmente quien baila la zaranda es la mujer, ya que por los llanos venezolanos el hombre baila el trompo, de hecho la manera de jugar con la zaranda es que las mujeres se colocan en círculos y bailan su zaranda y los hombres lanzan sus trompos para destruir la zaranda.

Otra variante es en épocas de velorios del Santo, que son rituales religiosos que se acostumbran realizar con motivo de agradecer favores o milagros que le han hecho a un ser querido. En este ritual las mujeres lanzan y bailan sus zarandas y el hombre lanza su trompo para pegarle a la zaranda de la mujer que le gusta, si la destruye la mujer será su novia por esa noche.

Otra variante del juego es que se agrupan 6 a 10 hembras al igual número de varones, lanzan sus zarandas y los trompos si quedan zarandas sin destruir ganan las mujeres y si las destruyen todos ganan los hombres.

Se tiene una creencia que cuando los niños juegan la zaranda y esta se rompe, es mal presagio, e indica que algo malo va a pasar y votan la zaranda.

Boscán (s/f), reseña, la Zaranda es de aquellos juegos que emocionaron muchísimo a los niños y a los adolescentes en épocas pretéritas, la zaranda fue uno entre otros como el trompo, que divirtió a los párvulos en nuestros pueblos, aldeas y caseríos, y hasta en las ciudades, donde llegó el eco zumbón de la zaranda.

Recordemos a este juguete como algo sencillo, hecho de una perita de calabaza muy pequeña, a la cual se le incrustada una punta de madera dura y redonda, con largo de pocos centímetros. En la calabaza se hacían unos huecos para ventilar el interior del cuerpo de la zaranda y producir un zumbido característico de esta bailadora serena y zumbona, a tal punto era estimada la zaranda que sonara bien, que los muchachos peleaban por su zaranda a puño limpio, defendiendo la que les pertenecía y que era entre otras, la mas musical al bailar en la tierra fina de los patios en las casas, o en las calles solas de los pueblos de la provincia.

Por otra parte existían desafíos de zaranda, entre los jugadores apasionados al deporte popular venezolano. ¿Pero cómo se bailaba la zaranda? Pues mediante una cuerda o guaral fuerte, al que se le ponía al extremo en la mano del operador, un travesaño de un palito, se enrollaba el guaral al cuerpo de la zaranda y, mediante un templón, se soltaba la bailadora al terreno, donde zarandeaba emitiendo un sonido como el de un cigarrón gigante, que anduviera por allí volando sobre la tierra.

Había, desde luego, apuestas y discusiones entre los jugadores. Había en algunos casos hasta peleas a puño y puntapiés, por algo que se consideraba trampa en el juego. La que pagaba casi siempre los platos rotos era la pobre zaranda, que era batida contra el suelo o embestida por la enemiga con la púa sobre la que bailaba, para romper la calabaza y silenciar el sonido del rival, que estaba zarandeando en la tierra.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 13/06/2010

Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 13/06/2010

Es hermoso lo que has puesto, divina la zaranda, me encanto, besitos


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 13/06/2010

Besitos a ti Beatriz. Yo me rompia los cuernos buscando deportes prehispanicos y resulta que de juegos hay un monton, y muy entretenidos. Espero encontrar más.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 15/06/2010

He comprobado que las fotos, a veces salen y a veces no, como puede ser, hace un rato no se veian y ahora sí, cosa de locos, igual que tu estrella Nuria, felicitaciones por ella


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 16/06/2010

No se tu pero yo estoy super feliz con ella. Es como recibir un premio o un galardon y como nunca recibo ninguno, no veas, no quepo en la camisa.




Juego del Corozo



Se denomina así porque el implemento utilizado proviene de una palma conocida con el nombre de “Corozo”.

Se practica por equipos integrados con cinco jugadores cada uno, la pelota es sostenida e impulsada con la hoja de la palma seca.

El objetivo es llevar una pelota a la meta del equipo contrario, el cual es un orificio cavado en la tierra o cesto hecho de mimbre.

Gana el equipo que logre más tantos al introducir la pelota en la meta contraria.

La contienda se realiza en un espacio abierto de 50 a 60 mts. De largo por 20 de ancho, en los extremos o metas se cava la fosa o se coloca la cesta.

Los implementos que se utilizan son; la pelota, la cesta para el manejo de la pelota y el cesto para meter la pelota hecha de mimbre o bejuco de 50 cm. De diámetro y 30 de fondo, también utilizado para la pesca.

La pelota se elabora con bejuco enredado hasta alcanzar un diámetro entre 10 y 12 cms. , en chontal se pronuncia “Tapine” pelota cañita.

Este deporte es practicado en el Sureste de México en el Municipio de Nacajuca, Estado de Tabasco, por niños y jóvenes del grupo étnico Chontal.

Fotografías:
Comisión Nacional del Deporte

Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 16/06/2010

El Chilillo

[Chilillo2.jpg]

Este juego, es muy practicado por los Taraumaras y para el juego requieren un tablero de madera de 30 X 30 cms. Con un grosor de 1 pulgada, se trazan las casillas ahuecando la madera de modo que entren en ellas la mitad de una canica; 24 canicas de 4 colores diferentes, un dado. Para comenzar, se sortea quien tirará primero y posteriormente los demás jugadores que son 4 tirarán en turno contrario a las manecillas del reloj, cada jugador inicia con sus 6 canicas en las líneas diagonales dentro del tablero y podrá moverlas únicamente cuando le salga un 1 ó un 6, en este caso sacará la canica que más le convenga e iniciará el recorrido en la línea derecha a su diagonal, avanzando hacia la izquierda como indica el diagrama, ganará el juego cuando logre colocar sus 6 canicas en la línea inmediata a la derecha de donde inicio. Algunas reglas son: Solamente saldrá de la posición inicial si cae 6 ó 1, si cayera otro número y no tiene canicas dentro del tablero tendrá que esperar su turno nuevamente. Si estando dentro del juego cae 6 tirará una vez más hasta que le salga otro número. Si cae sobre un espacio ocupado por un contrario lo regresará a las casillas de inicio. Si cae sobre un espacio ocupado por una ficha propia se regresará a las casillas de inicio. Solamente se tira un dado por jugador y turno.




Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 22/06/2010

El linao o inao era un juego de pelota con las manos que practicaban los indígenas huilliches en el sur de Chile, particularmente en el archipiélago de Chiloé. Guarda cierta semejanza con el rugby.

El nombre proviene de lingh =batallar y naln = bola. Es decir batallar con bola. También deriva de inar = seguir o perseguir a otro. Un pueblo y una bahía al S.E. De Ancud llevan el nombre de Linao. En 1900 vivía allí un campesino llamado Hilario Caileo de 20 años, le llamaban el Toro de Linao, por ser el más famoso jugador de la región por su destreza y gran fuerza física (López von Vriessen, 1992, 1994, 1996, 2003).

El juego consiste en perseguirse los jugadores a la carrera como si estuvieran combatiendo. Uno de los motivos de su práctica era el endurecimiento corporal como preparación guerrera; pero es posible que el interés de ganar apuestas elevadas haya sido también la causa de su violencia. Los buenos jugadores aprendían esquivar golpes de puño, cabezazos, rodillazos, empujones y zancadillas, a pesar de que era prohibido golpear al adversario que no estaba en posesión de la pelota. Participaban sólo hombres adultos menores de 35 años.

A fines del siglo XIX se jugaba en canchas rectangulares y planas cubiertas de pasto natural de aprox. 120 m de largo por 60 m de ancho, marcadas con rayas y una franja neutral en el centro de aprox. 5 m de ancho con participación de un centenar de jugadores.

En las líneas cortas de la cancha se colocaban los arcos para la entrada de la pelota, formados por dos varas clavadas en el suelo separadas entre si de 2 a 6 m. Los capitanes de ambos equipos sorteaban el lado de la cancha en que jugarían. Cada equipo tenía un "guardavallas" llamado "tecuto".

El juego se iniciaba desde el centro de la cancha cuando el árbitro rannieve lanzaba la pelota hacia lo alto. Los jugadores corrían velozmente hacia el centro para disputar la pelota antes de caer al suelo. El más capaz la tomaba y la protegía bajo su axila izquierda. Emprendía una rápida carrera sorteando a todos los opositores que le querían arrebatar la pelota. Su objetivo era alcanzar la línea de meta de su equipo para pasar por el arco con pelota y todo su cuerpo para obtener un punto o raya entui . Allí debía apartar o arrollar al tecuto que generalmente era uno de los jugadores más fuertes y grandes.

Cuando un jugador en posesión de la pelota era perseguido buscaba refugio en la zona neutral en el medio de la cancha sólo por breves instantes.

En la preparación corporal se practicaban ejercicios de carrera con cambios de dirección y fintas. El alimento predilecto era la harina de trigo tostada. Durante 15 días los jugadores se bañaban de madrugada en cascadas o traitraiko . Practicaban el ayuno y la castidad antes de los partidos (López von Vriessen, 1992, 1994, 1996, 2003).

El aceite de lobo marino ( Otaria flavescens ) los protegía del frío y los hacía resbaladizos para las tomadas. Para jugar usaban solo un chiripá sin calzado. Un cintillo de lana de color, el trarilonco, servía para diferenciar los equipos (Alvarez 1954)).

Momentos antes de un partido la machi cantaba el romanceo para encantar la pelota y rociaba agua sobre los jugadores de su equipo para fortalecerlos. La pelota de 15 cm de diámetro, se confeccionaba de algas comestibles como cochayuyo ( Durvillaea antartica ) y luche ( Porphyra columbina ), o de sargazo ( Macrocystis pyrifera) cubiertos de tela de lana o cuero; también se hacían de madera y de trapo de tamaño algo menor (López von Vriessen, 1992, 1994, 1996, 2003). Antiguamente se jugaba en el área al O. De la Cordillera de Nahuelbuta y por la costa hacia el S. Del río Toltén hasta la provincia de Llanquihue y Archipiélago de Chiloé (Matus Zapata 1909, 1920).

En enero de 1712, un encuentro de linao en Quilquico fue usado por los caciques de la península de Rilán, al noreste de Castro, para acordar la rebelión contra los encomenderos que abusaban de los indígenas.

En los Primeros Juegos Olímpicos Nacionales de Santiago en enero de 1909 junto a los deportes oficiales de la época se incluyeron en el programa tres juegos deportivos aborígenes de Chile: palín, pilmatún y linao (Cabezas García 1918). Este último estuvo representado por jugadores del Club de Linao de Valdivia junto a "fleteros y cargadores chilotes" del puerto de Valparaíso jugando en la cancha del Club Hípico de Santiago (Aeta 1930). Estos Primeros Juegos Olímpicos Nacionales , fueron reeditados en el año 1985 también en Santiago, participando entonces todas las disciplinas olímpicas del país. La ceremonia inaugural se realizó en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, el encargado de ingresar con la llama olímpica al coliseo fue el Campeón Sudamericano de Lucha Greco-Romana Teobaldo Diaz Ubilla, y la encargada de encender el pebetero, la Campeona Sudamericana de medio fondo, Monica Regonessi Miranda.

Desde aproximadamente 1980 se juega rara vez en la Isla de Chiloé, al S. De Castro, en áreas de Compu, Chadmo y Yaldad, todos lugares de la comuna de Quellón con presencia de comunidades huilliches.


http://www.deportesmapuches.cl/imagenes/fotografias/JUEGOS%20MAPUCHE-6.jpg


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 29/06/2010

Tejo: del turmequé a los Juegos Nacionales

Lo que nació hace más de 500 años como entretenimiento de los habitantes de la altiplanicie cundiboyacense llamado turmequé es hoy el deporte nacional de Colombia. Así lo determinó el Congreso de la República en junio de 2000 cuando fue sancionado por los legisladores como el rey.

Y que el tejo sea el deporte nacional no le dice nada a Agustín Zambrano, un asiduo practicante de la vieja herencia chibcha, ya que lo único que le importa es vencer a su compadre Juan Carlos Niño en su duelo quincenal de minitejo (versión reducida del tejo) a 10 mechas y con una canasta de cerveza.

Lo primordial en el tejo es el cálculo, la fuerza debe ser dominada por la puntería, cuando eso pasa el ‘mechazo’ o la explosión de la pañoleta -triángulo rosado con pólvora- indica que se ha llegado a lo más significativo del juego: quemar mecha.

“La puntería es lo que importa acá. Se hace un esfuerzo para quedar lo más cerca de la mecha posible porque eso da puntos, pero lo mejor es cuando la ‘totiamos’, es una alegría muy grande porque eso no es fácil”, dice esperanzado en la victoria Agustín quien busca revancha ya que 15 días antes Juan Carlos lo barrió hiriéndole el orgullo.


El éxito del tejo depende del cálculo del lanzador, en muchas ocasiones la cerveza es utilizada como afinador de puntería. FOTOS/ANDRÉS JÁCOME

Cómo se juega
Hay varias adaptaciones del tejo, la más tradicional consiste en introducir el tejo dentro de un círculo metálico conocido como tejín o bosín, en los bordes del círculo se colocan cuatro mechas. Quien logre hacer explotar el mayor número de mechas, gana la partida. Hay competencias individuales y por equipos.

Otra variedad es conocida como minitejo, que es lo mismo que su papá pero en proporciones más reducidas. Allí solo se coloca una mecha y gana más puntos quien la estalle. En ambos casos se juega en dos canchas que están frente a frente, usualmente la canasta de cerveza se encuentra a mitad de camino, ya que el constante ir y venir hace que la sed apremie un buen sorbo de fría cerveza. Tira primero quien quede más cerca del bosín y así sucesivamente.

A Claudia Ramírez no le emociona que su esposo juegue cada 15 días tejo, ella sabe que Agustín, su marido, tiene buena puntería, lo que le molesta es la lavada de la ropa ya que la base de las canchas es arcilla húmeda y en muchas ocasiones los tejistas usan su camisa y pantalón para limpiar sus manos del barro, así no se desliza el tejo y se logra el control de un mejor tiro.


El objetivo del juego es el de hacer llegar el tejo al centro de la cancha donde está el bosín y tratar de estallar la mecha. FOTOS /ANDRÉS JÁCOME




Responder


Quiero recibir alertas por email cuando haya mensajes nuevos en este debate

Debe cumplir las normas de contenido y normas de conducta
Al escribir en el debate:
  1. Repasa la ortografía y no escribas en formato SMS.
  2. Lee el texto dos veces antes de publicar.
  3. No escribas todo en mayúsculas o negritas.
 
Páginas internacionales: España  |  Italia  |  Francia  |  México  |  Alemania  |  Reino Unido  |  Argentina  |  Chile  |  Colombia  |  USA |  India |  Y próximamente: Brasil | 

Búsquedas frecuentes: modismos en ingles teoria ecléctica codigo civil españa tabular datos divisas guardia civil paroxetina 20 mg

EMAGISTER Servicios de formación, S.L. Copyright 1999/2013.