|
Escrito por
Oscar Portela
el 20/07/2006
Trakl y Celan frente a frente Por Oscar Portela
El suicidio de Georg Trakl sucede en pleno campo de batalla por sobredosis de morfina en medio de gemidos de moribundos que se desangran antes de morir: es el fin de lo que llamamos eufemísticamente " primer guerra mundial". Alemania mutilada, devastada, entraba en un cono de sombras que abonaría el terreno para el segundo episodio que también llevaría a un poeta al suicidio la segunda guerra mundial. "La tenaza" sobre Alemania estaba configurada y cartografiada por las potencias liberales que lideraban el planeta: arriba el avance sin pausas de Rusia y la sombra del comunismo estalinista y abajo la prepotencia aún colonialista del Reino Unidos y sus aliados. El "estado de cosas" en terminología de Wenders , lo describe Bergman en "El huevo de la serpiente":anarquía, depresión, hambre, crisis de todo sistema representativo ( La Republica de Weimar que hoy abarca la representatividad de los organismos y tratados internacionales) impotencia, frustración, disgregación social. La aparición de Hitler es aplaudida por todos los enemigos del comunismo internacional: desde Churchill a Pío XII ( Concordato). Ver su incursión en España.
Si Trakl había visto el declinar de toda morada - si había hecho suya la frase de Rimbaud " aún no estamos en el mundo"- y se había descidido por el suicidio antes que por la locura- Paul Celan se inviste de todas las culpas ( ¿Haber sobrevivido tal vez? ) mientras su familia moría en Dachau.
Lo que aquí se dice es que un acontecimiento se enlaza con otro más allá de las causalidades históricas y Celan no encuentra - como no encuentra Trakl - y a pesar del mesianismo judío una palabra de salvación: la que escribe en el libro de Heidegger en "Todnauber": perdón: ¿Ante que "altar" puede pedirse y en nombre de que "sujeto" perdón a que "tú"? No va a encontrar aquí tampoco ni un aura salutífera que le permitirá la espera infinita de una palabra nunca pronunciada. El maestro de Frisburg lo advierte.
Tampoco Trakl la había encontrado cuado hablaba del alma viajera, del alma sin morada: la tierra tenía un visitante ilustre que hoy proyecta unanimente su sombra sobre el planeta: el "más inhóspito de los huéspedes": ( Nietzsche) es decir: el nihilismo que todo lo convierte en cenizas.
Un suicidio más, una provocación al Occidente actual: el "harakiri" de Mishima en un mundo aparentemente "administrado" racionalmente y que hoy moviliza todos sus poderes por el dominio absoluto de lo ente desde el manejo de la información y la creación de inteligencia artificial a la posibilidad de colonizar otros planetas frente a la destrucción de éste.
El planeta como "stock" de reservas se agota y la presencia se esfuma en la memoria virtual o simulacro de presente informatizado. La posibilidad de una guerra total ( la primera según Virilio) está a la mano. Más nada decidirá tampoco con respecto a aquello que buscan desesperados los poetas: una aurora, la aurora primigenia en donde nada tiene ya un telos, una finalidad, ni ninguna ética un "arjhe" ( un arquetipo) pues quizás al mortal solo le quede a aquello de repetir con Rilke - o con Eckardt- "la roza florece sin porqué". Una estrella que marque otra vez una madrugada. Pero para ello necesitamos no dormir y “ver” allí donde crece “el peligro” porque solo “allí crece también la salvación”.
Oscar Portela. Corrientes 20 de julio De Geoge Trakl Por la tarde resuenan en los bosques otoñales Versión de Helmut Pfeiffer
|
|
|
Citar |
Ver mensaje
|
|
Escrito por
Oscar Portela
el 31/08/2006
Responsabilidades Omitidas Por Oscar Portela ¿A que trascendencia apela Oscar del Barco para asumir no culpas - sino responsabilidades? - Miente Sarlo sutilmente: ¿A que se refiere cuando habla de esa epifanía del yo propia. De la postmodernidad? Precisamente es el yo el que se volatiliza desde fines del siglo XIX y finalmente del Barco sabe como sabía Camus que la muerte de Dios no significa "todo está permitido" , porque no existen perdones , sino al contrario, nada esta permitido porque la alteridad absoluta, jamás anula las culpas de las responsabilidades omitidas. Atte Oscar Portela CARTA DE OSCAR DEL BARCO Señor Sergio Schmucler: Ningun justificativo nos vuelve inocentes. No hay "causas" ni "ideales" que sirvan para eximirnos de culpa. Se trata, por lo tanto, de asumir ese acto esencialmente irredimible, la responsabilidad inaudita de haber causado intencionalmente la muerte de un ser humano. Responsabilidad ante los seres queridos, responsabilidad ante los otros hombres, responsabilidad sin sentido y sin concepto ante lo que titubeantes podríamos llamar "absolutamente otro". Más allá de todo y de todos, incluso hasta de un posible dios, hay el no matarás. Frente a una sociedad que asesina a millones de seres humanos mediante guerras, genocidios, hambrunas, enfermedades y toda clase de suplicios, en el fondo de cada uno se oye débil o imperioso el no matarás. Un mandato que no puede fundarse o explicarse, y que sin embargo está aquí, en mí y en todos, como presencia sin presencia, como fuerza sin fuerza, como ser sin ser. No un mandato que viene de afuera, desde otra parte, sino que constituye nuestra inconcebible e inaudita inmanencia. Este reconocimiento me lleva a plantear otras consecuencias que no son menos graves: a reconocer que todos los que de alguna manera simpatizamos o participamos, directa o indirectamente, en el movimiento Montoneros, en el ERP, en la FAR o en cualquier otra organización armada, somos responsables de sus acciones. Repito, no existe ningún "ideal" que justifique la muerte de un hombre, ya sea del general Aramburu, de un militante o de un policía. El principio que funda toda comunidad es el no matarás. No matarás al hombre porque todo hombre es sagrado y cada hombre es todos los hombres. La maldad, como dice Levinas, consiste en excluirse de las consecuencias de los razonamientos, el decir una cosa y hacer otra, el apoyar la muerte de los hijos de los otros y levantar el no matarás cuando se trata de nuestros propios hijos. En este sentido podría reconsiderarse la llamada teoría de los "dos demonios", si por "demonio" entendemos al que mata, al que tortura, al que hace sufrir intencionalmente. Si no existen "buenos" que sí pueden asesinar y "malos" que no pueden asesinar, ¿En qué se funda el presunto "derecho" a matar? ¿Qué diferencia hay entre Santucho, Firmenich, Quieto y Galimberti, por una parte, y Menéndez, Videla o Massera, por la otra? Si uno mata el otro también mata. Esta es la lógica criminal de la violencia. Siempre los asesinos, tanto de un lado como del otro, se declaran justos, buenos y salvadores. Pero si no se debe matar y se mata, el que mata es un asesino, el que participa es un asesino, el que apoya aunque sólo sea con su simpatía, es un asesino. Y mientras no asumamos la responsabilidad de reconocer el crimen, el crimen sigue vigente. Más aun. Creo que parte del fracaso de los movimientos "revolucionarios" que produjeron cientos de millones de muertos en Rusia, Rumania, Yugoeslavia, China, Corea, Cuba, etc. , se debió principalmente al crimen. Los llamados revolucionarios se convirtieron en asesinos seriales, desde Lenin, Trotzky, Stalin y Mao, hasta Fidel Castro y Ernesto Guevara. No sé si es posible construir una nueva sociedad, pero sé que no es posible construirla sobre el crimen y los campos de exterminio. Por eso las "revoluciones" fracasaron y al ideal de una sociedad libre lo ahogaron en sangre. Es cierto que el capitalismo, como dijo Marx, desde su nacimiento chorrea sangre por todos los poros. Lo que ahora sabemos es que también al menos ese "comunismo" nació y se hundió chorreando sangre por todos sus poros. Al decir esto no pretendo justificar nada ni decir que todo es lo mismo. El asesinato, lo haga quien lo haga, es siempre lo mismo. Lo que no es lo mismo es la muerte ocasionada por la tortura, el dolor intencional, la sevicia. Estas son formas de maldad suprema e incomparable. Sé, por otra parte, que el principio de no matar, así como el de amar al prójimo, son principios imposibles. Sé que la historia es en gran parte historia de dolor y muerte. Pero también sé que sostener ese principio imposible es lo único posible. Sin él no podría existir la sociedad humana. Asumir lo imposible como posible es sostener lo absoluto de cada hombre, desde el primero al último. Aunque pueda sonar a extemporáneo corresponde hacer un acto de constrición y pedir perdón. El camino no es el de "tapar" como dice Juan Gelman, porque eso -agrega- "es un cáncer que late constantemente debajo de la memoria cívica e impide construir de modo sano". Es cierto. Pero para comenzar él mismo (que padece el dolor insondable de tener un hijo muerto, el cual, debemos reconocerlo, también se preparaba para matar) tiene que abandonar su postura de poeta-mártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Su responsabilidad fue directa en el asesinato de policías y militares, a veces de algunos familiares de los militares, e incluso de algunos militantes montoneros que fueron "condenados" a muerte. Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad. No un perdón verbal sino el perdón real que implica la supresión de uno mismo. Es hora, como él dice, de que digamos la verdad. Pero no sólo la verdad de los otros sino ante todo la verdad "nuestra". Según él pareciera que los únicos asesinos fueron los militares, y no el EGP, el ERP y los Montoneros. ¿Por qué se excluye y nos excluye, no se da cuenta de que así "tapa" la realidad? Gelman y yo fuimos partidarios del comunimo ruso, después del chino, después del cubano, y como tal callamos el exterminio de millones de seres humanos que murieron en los diversos gulags del mal llamado "socialismo real". ¿No sabíamos? El no saber, el hecho de creer, de tener una presunta buena fe o buena conciencia, no es un argumento, o es un argumento bastardo. No sabíamos porque de alguna manera no queríamos saber. Los informes eran públicos. ¿O no existió Gide, Koestler, Víctor Serge e incluso Trotsky, entre tantos otros? Nosotros seguimos en el Partido Comunista hasta muchos años después que el Informe-Krutschev denunciara los "crímenes de Stalin". Esto implica responsabilidades. También implica responsabilidad haber estado en la dirección de Montoneros (Gelman dirá, por supuesto que él no estuvo en la Dirección, que él era un simple militante, que se fue, que lo persiguieron, que lo intentaron matar, etc. , lo cual, aun en el caso de que fuera cierto, no lo exime de su responsabilidad como dirigente e, incluso como simple miembro de la organización armada). Los otros mataban, pero los "nuestros" también mataban. Hay que denunciar con todas nuestras fuerzas el terrorismo de Estado, pero sin callar nuestro propio terrorismo. Así de dolorosa es lo que Gelman llama la "verdad" y la "justicia". Pero la verdad y la justicia deben ser para todos. Habrá quienes digan que mi razonamiento, pero este no es un razonamiento sino una constrición, es el mismo que el de la derecha, que el de los Neustad y los Grondona. No creo que ese sea un argumento. Es otra manera de "tapar" lo que pasó. Muchas veces nos callamos para no decir lo mismo que el "imperialismo". Ahora se trata, y es lo único en que coincido con Gelman, de la verdad, la diga quien la diga. Yo parto del principio del "no matar" y trato de sacar las conclusiones que ese principio implica. No puedo ponerme al margen y ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, o a la inversa. Yo culpo a los militares y los acuso porque secuestraron, torturaron y mataron. Pero también los "nuestros" secuestraron y mataron. Menéndez es responsable de inmensos crímenes, no sólo por la cantidad sino por la forma monstruosa de sus crímenes. Pero Santucho, Firmenich, Gelman, Gorriarán Merlo y todos los militantes y yo mismo también lo somos. De otra manera, también nosotros somos responsables de lo que sucedió. Esta es la base, dice Gelman, de la salvación. Yo también lo creo. Lo saludo. Oscar del Barco |
|
Escrito por
Oscar Portela
el 09/09/2006
"Ondskan" Director Estrenada en España en el 2005, "Ondnskan" es un film del 2003. Todo aquel que escriba sobre esta película lo hará en forma torcida o esperando un fácil divertimento o un producto acorde con ciertas estéticas predominantes en la actualidad: el subtitulo en inglés “Evils” es ya una simplificación que vacía de contenido la forma semiótica de interpretar el archi-texto de éste film Cuando Martín Heidegger se hizo cargo del rectorado de Friburgo de Brisgovia en el año 1933, lo hizo intentando que la Universidad se preservase de una cultura instaurada por el partido nazi recurriendo a la instauración de lo que más tarde se denominaría el principio de Rector como Fhurer pero a sabiendas de que las presiones del mismo alumnado sobre sus desciciones iban a ser apeladas ante otros los tribunales del Partido. De éste modo debe leerse su negativa a la presión ejercida sobre el por jóvenes de las NASDAP cuando le exigieron la quema de todo libro de autor judío – incluido Husserl por supuesto: en Friburgo el hecho que no se llevó nunca a cabo por la por la firme negativa del filosofo a someter su voluntad a esa medida. Su renuncia a dicho cargo no tardó nueve meses en ser presentada. Leído de este modo el nazismo no se basa sino en una falsa jerarquía que tenía como principio la supresión de las” norma” por los ordenamientos jerárquicos de las “reglas”: una y otra vez para los incautos cinéfilos “Ondskan” nos retrotrae por boca de uno de sus profesores al año 1932 cuando Schmidt trabajaba en la Reforma de la Constitución y el Plebiscito que lo llevaría a Hitler al poder “faraónico” por excelencia. Esta doctrina es suficientemente conocida con el nefando nombre de “leyes de excepcionalidad”. Pero la lectura atenta que merece “Ondskan” es que qué somete a juicio la xenofobia y el racismo en los países más adelantados de la tierra y precisamente en éstos donde esa lacra persiste oculta por las ordenes ocultas, por los profesorados que atesoran aún el principio de la pureza del más apto e incluso del más perfecto desde el punto de vista fisico siempre que esta provenga de quienes detentan el poder. En este sentido Hafström incluye su film entre aquellos que mostraron con virulencia inusitada la hipocresía reinante en los grandes institutos de Enseñanza. “ Another Country” de Kanievska – basada en un hecho real- mostraba del mismo modo como los “novatos” se veían obligados a estar al servicio de los “Dioses”- aquellos destinados de antemano a ejercer el poder político- en la Inglaterra de los años de pre-guerra. Los escándalos y ocultamientos de la Inglaterra victoriana - obviamente las discriminaciones- fueron retratadas por Ivory en su “Maurice” basada en la novela de Forster. En “Odskan” el verticalismo llega hasta las nauseabundas formas del sadismo y la violencia. Los “novatos” – y aún más los que no provengan de elevados rangos sociales – serán tratados por el tribunal inquisitorial tutelado por los profesores, con los adjetivos de animales como “gallina”, “cerdo” o “rata”: “rata es aquel que no se presta a las reglas para atenerse a las normas. Visto como un divertimento, “encasillado” en las normas comerciales americanas del "thriller" para ser comercializada, nada hay para ver “Ondskan”. Las actuaciones son impecables, la salvaje lucha del protagonista para sobrevivir en una jungla del saber súper sofisticada no hace sino poner en evidencia que ocultan y que se desenmascara en el “Saber como Poder”. Lees a Wilde pregunta uno de los cardenales al protagonismo: ¿No era gay? :” Wilde esta muerto contesta el protagonista, porque: porque porqué está muerto o porque era “gay”. “Ondskan” reivindica el derecho a la rebelión como forma de superar toda forma de xenofobia: es un alegato en pro de la dignidad, el amor y la libertad humana, ocultas hoy, bajo las tersas pieles de las democracias “neo-humanistas” del mundo. Oscar Portela |
|
Escrito por
Oscar Portela
el 04/01/2007
Ahorcamiento de Saddam
Simulacro y Justicia Por Oscar Portela La palabra Justicia – no Ley – lleva consigo una enorme carga de ambigüedad y ha sido utilizada desde el punto de vista político u religioso, como soporte de dominio de grupos, etnias o clanes sobre otros. Desde el punto de vista religioso nadie puede asegurar que las leyes de ningún Dios único sean justas para con el mortal acechado por el abismo de la libertad. La ley disuelve lo meramente jurídico, en lo metafísico, es decir en la base teleológica de la moral y a partir de aquí, la ley jurídica se aplica en función de los instintos gregarios, como modo de domesticar el rebaño y ordenar la polis. La palabra Justicia conlleva una carga de ambigüedad, la palabra ley no. Los televidentes que contemplaron extasiados, arrobados por el horror la aplicación de la Ley conforme a Justicia Jurídica de Saddam Husseim, repiten sin saberlo un protocolo en la que la crueldad constituye desde siempre el sostén con que la violencia impone sus objetivos. Todas las formas de torturas y crueldad ensayadas a lo largo de los siglos permanecen en el imaginario colectivo, hoy domesticado por la imagen, es decir por el horror domesticado a nivel de imagen. Ya la sangre de la guillotina no salpica. Los leños de las hogueras donde se queman a las brujas no expanden sus chispas. Saddam puede ser contemplado como lo otro absoluto desde una pantalla pequeña y además ser juzgado, por otros tribunales, que no los propuestos por los poderosos de turno. Saddam es un criminal más en la larga lista que ofrece – unos ocultos tras el ropaje de la justicia divina o no – que nunca debió haber pactado intereses con una potencia Occidental. La guerra contra Irak patrocinada por Bush padre fue su trampa fatal. Este Simulacro de Justicia no cambiará nada. Esta es la guerra que – como lo dijimos hace una década – ha venido para quedarse. Y con ella quienes saben sacar partido de un incendio que compromete ya no la existencia de la especie, sino su estatura espiritual cada día más degradada y ya hundida en lo sub. -humano. Oscar Portela Siembre 2007 |
|
Escrito por
Oscar Portela
el 08/01/2007
PORTELA 2007 ENERO Mi Corazón Por Oscar Portela Para Eloísa y Willy Mi corazón un Diamante. La fuerza Para Estela Guedes ¿Que otro obsede y fuerza A Ludovica Squirru Por Oscar Portela Ahora que definitivamente me haz abandonado. Ara ( Ahora) Barcelona Ara que els meus sols somorts Oscar Portela |
|
Escrito por
Oscar Portela
el 17/01/2007
El desierto del nihilismo y la devastación de la guerra, Por Oscar Portela |
|
Escrito por
Oscar Portela
el 20/01/2007
Sin Heidegger no hay filosofía,
por Oscar Portela Política y Metafísica por Oscar Portela ¿Se entiende? Creo que no: la devastación - más grande que el desierto ( Heidegger) trae consigo lo "otro". El reinado del horror. "Tras-lineam "decía Heidegger a Junger. ¿Transpasar la linea? Si la linea somos nosotros como lo comprendió Nietzsche , de ahí la cercanía torturante del último Heidegger a Nietzsche. Los "últimos hombres son la mismisima linea" : ¿Y tras ellos que?.... "Tras-lineam": la linea de sombras de Conrad en donde la luz se convierte en horror y ceguera. "Me precupa que todo "funcione" bién, decía en tanto mentaba el orden de la "gestell". Merced a lo cual podemos comprender hoy la proposición de Lao-Tsé: " carencia es exceso,exceso es carencia". Este exceso que trae la indigencia de hoy, la desertificación de un mundo que se enarena a si mismo y que cae en las dunas del nihilismo, que ya no es solo "obstructor", sino que que entra en el perido de la pura destrucción. Más allá de Bush que es solo cólico de una voluntad que se sabe a si misma y que como Edipo intenta desesperadamente quitarce los ojos, para no ver el abismo en el cual caemos lentamente, no vemos otra cosa que una larga deriva. Las guerras actuales nacidas al amparo de la "paz aguerrida" ( Heidegger) no dicen otra cosa que la impotencia de la razón para refundar un mundo sobre el cual veamos otra constelación épocal. Los malentendidos se van aclarando. ¿La esencia del nazismo , el preconizado por Krieck que declaró a Heidegger enemigo del regimen y luego prescindible,no constiuye la esencia de la organización tecnica de lo real? No fué Heidegger el primero en denunciar ello y además que el nazismo, al cual mienta Lowith, quedaba consolidado en el ataque descontrolado contra el ente propio de las organización geopólitica del mundo de hoy?. Cuando Adorno dijo "Dios murió en Awschitsz" debió debió decir con más inteligencia "Awschitsz fué posible porque Dios estaba muerto". No se hablo ya entonces de una lectura "talmudica de Heidegger? ". ¿No salvó éste a notables intelectuales judios como la poeta Else Lanske Schuler proporcionandole pasaportes falsos para que saliera del Alemania?. Lowith pudo estar en la Argentina de Perón porque en Alemania al maestro se le negó la visa. El odio y el resentimiento de Lowith son un episodio menor en la historia del pensar. ¿Un hijo muerto en el frente, la prohibición de enseñar, la amenaza de expropiación de todos sus bienes ( casa, biblioteca, et), no fueron el suficiente ensañamiento con el cual los liberales como Jaspers se vengaron de Heidegger?. ¿La prohibición de la quema de libros de autores judios en 1933 - no fué una toma de desición del Maestro frente a la Nasdap?. La publicación - otros libros fueron prohibidos durante el régimen - de "Ser y tiempo" no seguía llevando en el apartado la dedicatoria a Husserl el más importante filosofo judio del sigloXX?.... Heidegger mediático sigue dando de comer a los periodistas de la filosofía que parecen no ver que el "nazismo" contra el cual luchó Heidegger, es el que vence en el mundo de hoy. En tanto "arte y poesía" siguen siendo "humedales" que evitan la total esterilidad de la tierra que habitamos como quería el Maestro. En un foro de filosofía es obvio aclarar que para el maestro el pensar era solo la tarea de mantener abierto el dialogo con los pensadores esenciales. Oscar Portela |
|
Al escribir en el debate:
|