Grupo de Culturas americanas prehispánicas
Grupo de Culturas americanas prehispánicas
1 Curso online | 1 Test | 448 Documentos | 111 Imágenes | 150 Vídeos | 74 Debates | 2732 Miembros
Myrna González
Mercadotecnia instituto universitario ...
Escrito por Myrna González el 18/07/2010

CHIRIGUANOS
Esta cultura se basó principalmente en la agricultura, y cultivaron el maíz, porotos, calabazas, mandioca dulce, sorgo, melones y algunas frutas. Para almacenar las cosechas, construían graneros sobre pilotes.

Tenían jefes con poder casi absoluto y se diferenciaban: los que gobernaban una aldea de los que lo hacían con un grupo de aldeas; la jefatura era hereditaria. Además de gobernantes, los caciques eran jueces, jefes de guerra y únicos poseedores de la tierra.
La historia de los Chiriguanos, ubicados en el chaco occidental, en las provincias de Salta y Jujuy, se remite desde fines del XIX y principios del XX a una resistencia cultural que hace cada día más difícil. Integrados a las nacientes economías regionales como los ingenios o defendidos en sus aldeas con sus patrones tradicionales de vida, los Chiriguanos son en este período fuertemente influenciados por los misioneros franciscanos, "instalados en Bolivia desde principios del siglo XVII, quienes revitalizan su tarea hacia mediados del siglo XIX desde los colegios de Tarija y el de Misioneros Franciscanos de Salta".

A partir de 1924 el Padre Gabriel Tommasini funda el Centro Misionero Franciscano en el entonces pueblo de Tartagal, entre las aldeas Chiriguanas, sucediéndose la creación de centros misioneros.




Myrna González
Mercadotecnia instituto universitario ...
Escrito por Myrna González el 18/07/2010

Muchas de estas misiones contaban con escuelas, iglesia y centro asistencial y promovían planes de vivienda y para la agricultura.

Pero la lucha por la tenencia de la tierra, la explotación económica a que eran sometidos los trabajadores en ingenios, plantaciones, obrajes o quintas; la pérdida paulatina de las practicas tradicionales (caza, pesca, recolección, agricultura) o las dificultades crecientes para llevarlas a cabo, debido a la presión de la sociedad nacional que los rodea, mantienen a las comunidades en una actitud de defensa cotidiana. En este sentido, sólo la fuerza natural del ethos Chiriguano ha permitido que este pueblo haya podido soportar la compulsiva incorporación al contexto económico regional.



Las sublevaciones más importantes de los Chiriguanos se habían producido en 1875 y1893, como consecuencia de la explotación a que eran sometidos; desde entonces, el hombre blanco se convierte en el "Caray Pochi", el blanco malo, tirano o perverso. Esto repercutió en la resistencia que se desató a todos los niveles y a través de manifestaciones sutiles: solidaridad con el robo de ganado; desgano en el trabajo; rechazo a los sacramentos de la Iglesia.

También la resistencia se expresó en actitudes más virulentas, ya que se reagruparon en nuevas comunidades en las que revitalizaron las antiguas tradiciones culturales.


Myrna González
Mercadotecnia instituto universitario ...
Escrito por Myrna González el 18/07/2010

Espero les guste el pequeño resumen de Los Chiriguanos y las fotos que son buenísimas, verdad?
Sé que te va a gusar mucho Beatriz, dado el especial cariño que le tienes a la Amazonía.
Mari mari mi peñi



Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 18/07/2010

Hermosas fotos Myrna, me encantaron, y síp, sabes bien, que después de mi amada patagonia, la amazonia, es un lugar que me gustaria visitar, tal vez algún día lo haga


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 19/07/2010

LOS TAROMENANE

La semana anterior se produjo en la selva ecuatoriana un nuevo ataque de lanzas similar a los ocurridos en años anteriores. Un grupo de madereros quienes se encontraban talando árboles ilegalmente de cedro dentro de los límites del Parque Nacional Yasuní fue atacado por quienes se presume son los miembros de los clanes Taromenane o Tagaeri, dos de los pocos pueblos no contactados que todavía existen en el mundo.

Llegamos hasta la ciudad del Coca hasta donde casi después de tres horas de viaje por la vía Del Auca desde el punto indicado nos internaríamos en la selva en busca de la pistas que nos ayuden a entender las razón de estos violentos ataques y de un misterioso video en el que se muestra el escalofriante proceso con los que estos pueblos se defienden cuando alguien interrumpe en sus territorios.

La primera parte de un video en muy mal estado que obtuvimos, muestra la excursión de un grupo de Huaorani que van en busca de un campamento maderero para rescatar el cuerpo del trabajador lanzado por los Taromenane en el 2005 que veremos más delante. Aquí se puede ver claramente la depredación causada por la tala ilegal, en la que supuestamente es la zona protegida Yasuní.

En un mapa del Ecuador se ve claramente la delimitación del Parque Yasuní, entre las provincias de Pastaza y Orellana en el Oriente ecuatoriano. Entre los ríos Napo y Curaray, en el Parque Nacional Yasuní y el territorio Huaorani abarcan una zona de casi 2 millones de hectáreas en las que se delimita la zona intangible, llamada así por la importancia que tiene al ser el hogar de los pueblos ocultos Tagaeri y Taromenane, estos últimos ubicados actualmente en las cuencas del río Shiripuno.

Hasta la actualidad los límites de la zona intangible no han sido definidos siendo esta la causa principal de los problemas como la tala ilegal y el violento encuentro entre estas tribus y los colonos.

La belleza y la inmensa riqueza que el Parque Yasuní posee todavía, presenta alternativas viables para los habitantes de la selva que ya han sido contactados por nuestra civilización como los Huaorani, muchos de ellos ha adoptado la tala ilegal como método para obtener recursos en la actualidad.

Un ejemplo de estas nuevas alternativas es el Napo uno de los hoteles de turismo ecológico más bellos del mundo, manejado enteramente por los miembros de la comunidad de la zona que entienden la importancia de mantener viva su selva.

Carlos Andrés Vera cineasta ecuatoriano quien se encuentra trabajando en un documental sobre los pueblos ocultos del Ecuador nos dio su opinión acerca de la causa de los problemas del Yasuní y sus habitantes.

Carlos Andrés Vera Cineasta dice: “lo más importante es entender que estamos hablando del exterminio de pueblos no contactados. El comercio ilegal de la madera es lo que puede determinar o no en este momento la extinción de los Taromenane”.

Fuimos hasta el Ministerio del Ambiente en el Coca donde su director nos habló de la incursión de los madereros en las zonas protegidas del Yasuní con la colaboración de algunos huaoranis estos bosques están siendo depredados.

Alonso Jaramillo Jefe de área Parque Yasuní dice: “en la zona donde tenían acceso acabaron el recurso, entonces ahora están ingresando al sitio donde se estaba protegiendo el recurso, estamos en una zona donde se cree están los pueblos no contactados. Estamos presionando a ellos, les estamos obligando a replegarse a otros lados, o sea si el pueblo Huaorani no permite que entren los madereros no entran, pero son las comunidades las que están permitiendo el ingreso”.

La madera específicamente el cedro es sacada del Yasuní por vía terrestre del Auca o por las dos vías fluviales principales, el río Napo por el norte y el Curaray por el sur, los madereros pagan a los Huaoranis de las comunidades en las que se realiza la explotación un dólar por tablón para después venderlos a 12 dólares en el mercado colombiano en donde se dice que por las características del cedro como su fuerte olor, no es usado solamente para la elaboración de muebles de lujo; sino también para el tráfico de drogas.

En el suceso ocurrido la semana anterior en el sector del Cononaco, cinco de los madereros llegaron hasta el territorio donde se dice habita el clan de los Taromenane. En una toma aérea se ve claramente una casa Tagaeri Taromenane.

William Ángulo el más experimentado en el oficio de talar la selva de ese grupo, con la lanza todavía atravesada y a punto de salir de su pecho fue llevado al hospital Eugenio Espejo en Quito donde lamentablemente dijo sus últimas palabras.

Su compañero Wilmer Moreira permanece hospitalizado de gravedad al también haber recibido una lanza en la espalda, su cuñado quien se encontraba vario metros al momento del ataque pudo escapar y nos relata lo sucedido.

Ángel Velásquez sobreviviente ataque 2006 dice: “nosotros al momento de oír el escándalo la motosierra se quedó calmada nosotros corrimos hacia donde ellos estaban, pero cuando justo llegamos ellos estaban ya allí eran blancos, pelo largo desnudos y variado entre hombres y mujeres”.

Blancos, pelos largos desnudos, ¿Quienes eran estos hombres? Lo cierto es que las lanzas de más de 3 metros y de una punta muy peculiar fueron encontradas en lugar de la matanza del maderero del 2005, el video conseguido en exclusiva para La Televisión muestran las mismas lanzas clavadas en un hombre que en ese lugar encontró una terrorífica muerte.

Allí junto a un lugar recóndito de la selva, junto a los cedros ya talados se encontró el cuerpo, con más 30 lanzas clavadas como un método de advertencia de los patas coloradas como se les conoce vulgarmente, el cuerpo se encontraba allí con ya varios días de descomposición.

A manera de trofeos de guerra los Huaoranis, enemigos de los Tagaeri y Taromenane conservan orgullosos las lanzas.

Cada vez más presionados a buscar un territorio donde no sean molestados por la creciente incursión de los colonos de las nuevas comunidades de los indígenas los Tagaeri y los Taromenane se encuentran al borde de desaparecer de un territorio que les pertenece desde siempre; como nos dice uno de los mayores conocedores de su historia.

Juan Carlos Andueza Misionero del Vicariato Apostólico dice: “es de ellos, ellos la han habitado desde mucho antes que la actividad petrolera lleva 30 años, la actividad maderera llevará 15 años o 10 años. Lo que ocurre es que nuestra ignorancia nos permite decir ahí no hay nadie”.

Y aunque no haya habido un contacto claro como lo ha habido con los Huaoranis y la única evidencia de su existencia sea la de los ataques sucedidos, de su presencia depende la preservación de lo que queda de nuestra selva.

Eduardo Pichilingue Ecólogo-Ecociencia dice: “que pasa si los Taromenane o Tagaeri desaparecen, pues no habría sustento para una zona intangible, lo que se está discutiendo, lo que se está hablando habría un recorte de ciertos bloques petroleros al no haber zona intangible los beneficiados evidentemente son los posesionaros de esos bloques petroleros y se va a poder seguir explotando petróleo hasta los límites que han sido concesionados”.

Al acabar con la madera se acabará con la vida de la Amazonía y junto a los pájaros, los animales, los insectos desaparecerán también los guerreros Tagaeri y Taromenane; desaparecerán sus mujeres y sus hijos y entonces las empresas petroleras y madereras podrán extraer sus recursos sin riesgo alguno. ¿Deberíamos permit


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 19/07/2010

Hallazgos arqueológicos sobre el pasado aborigen en islas de Victoria

Victoria. — Un grupo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), de la Universidad Nacional de La Plata y del museo de esa ciudad realizaron excavaciones en el paraje isleño denominado por ellos como Tres Cerros, ubicado en el departamento Victoria frente a Rosario, y rescataron numerosos fragmentos de piezas arqueológicas y óseas. El trabajo responde a la segunda etapa de un proyecto para reconstruir la cultura de los aborígenes que habitaron la parte alta del Delta y toda la llanura entrerriana adyacente.

La investigación comenzó a principios de 2006, a partir de una concesión otorgada por el gobierno entrerriano y se realiza en las islas y en el interior de los departamentos Diamante y Victoria, y en parte de Gualeguay.

En su última visita, en diciembre de 2007, los investigadores realizaron mapeos y planimetrías de sitios arqueológicos detectados a partir de testimonios de pescadores y lugareños. La búsqueda se centró en los llamados cerritos, elevaciones artificiales donde se asentaban los aborígenes.

En esta oportunidad, la tarea fue recolectar material que será analizado en La Plata para luego ser entregado al Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Antonio Serrano, de Paraná, depositario legal de cualquier hallazgo arqueológico o paleontológico en la provincia y que, posteriormente, decide a quién otorga la custodia de esos bienes culturales.

Hallazgos. Por más de veinte días, los arqueólogos rescataron innumerables piezas de alfarería entre las que se cuentan restos de ollas donde los grupos prehispánicos preparaban sus alimentos.

También desenterraron restos de cerámica decorada con representaciones de la fauna autóctona, como cabezas de víboras, apéndices de aves y recreaciones de loros y aves rapaces.

Piezas para rituales. Asimismo, se hallaron fragmentos de dos piezas pertenecientes a la llamada "cultura de las campanas", elementos que, se estima eran utilizados para rituales funerarios. "No se conoce la utilidad que tenían para los grupos estos elementos, pero han aparecido siempre, por lo que se supone que tenían un carácter especial para ellos porque las depositaban junto a sus muertos como una especie de ofrenda", explicó Mariano Bonomo, miembro del Conicet y profesor de la Universidad de La Plata.

En cuanto a los restos óseos, sólo se encontraron algunos dientes de animales mezclados con el resto del material faunístico, aunque no descubrieron huesos humanos, como algunos investigadores supieron hallar en la zona a mediados del siglo XX.

Análisis. La alfarería rescatada se somete a estudios para determinar cómo fue su proceso de elaboración (técnicas de moldeado y horneado) y qué tipo de alimentos se cocinaban allí, a través del análisis de micropartículas de almidones y otras sustancias que se preservan en el tiempo.

En ese sentido, Bonomo comentó que a través de este método se ha detectado en el área el desarrollo de horticultura a pequeña escala, a partir del consumo de maíz y porotos.

"Este es un tema muy importante para la zona, porque marca el límite meridional de los cultivos en Sudamérica, porque más allá del Delta del Paraná, la agricultura no se desarrolló", aclaró.

Además agregó Bonomo que "está acreditando lo que decían las crónicas de los primeros españoles que llegaron a esta zona, que escribían que se consumían alimentos domesticados como maíz, poroto y zapallo".


Una cultura compleja

El proyecto de los investigadores que hicieron excavaciones en las islas contempla varios objetivos e hipótesis. Algunos de ellos parten de la detección de numerosos cerritos, una forma muy elemental de arquitectura que se encuentra en otros sitios de América, sobre todo en zonas bajas de Brasil y en el norte de Paraguay. En ese sentido, se intenta conocer qué elementos, además de las inundaciones, llevaron a que los aborígenes comenzaran a vivir en esas elevaciones.

Según adelantaron, algunas conclusiones preliminares indican que en algunos casos los cerritos funcionaron como lugares para entierros y en otros formarían parte de redes de circulación muy amplias, porque se han hallado materiales de piedra que no son de la región sino de muy lejos, algunos aun de Córdoba, otros de Ituzaingó (Corrientes) y de la zona más alta del Paraná, lo cual indica una complejidad cultural.

La presencia en más de una oportunidad de tres cerritos juntos, podría marcar además que estas sociedades indígenas tenían algunos asentamientos principales.

Otra incógnita a resolver es cuándo llegaron los guaraníes a esta región y en qué época comenzaron a ocuparse las islas. También se piensa que hace unos dos mil años en esta zona hubo una etnia con un patrón muy fuerte, con un estilo de cerámica muy irregular y una forma de armar el paisaje, aunque se desconoce quiénes eran o si se trataba de los chanáes, los timbúes, sus antecesores u otros aborígenes.


Italo Fedullo
Economia la gran colombia bogota
Escrito por Italo Fedullo el 20/07/2010

Se le olvido a la escritora el drama de las etnias en Colombia que por si no lo sabe tambien estan ubicadas en America del Sur. Que tal el desplazamiento forzado que han sufrido por el solo delito de estar en tierras fertiles que los grandes empresarios del campo quieren a toda costa por aquello de la "cultura de la palma aceitera en el Choco y ni que decir de las tierras andinas ya que hasta un expresidente español las quiere,vaya ud a saber con que objeto.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 20/07/2010

Hola Italo, bienvenido y gracias por tu aporte, te pido por favor si tienes información al respecto, sería importante para nosotros conocerla, por lo que si pudieras compartirla, veríamos con agrado tus aportes, ya que la idea de estos debates es que los vayamos construyendo con la ayuda de todos y es tanta la información que es practicamente imposible hacerlo solas.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 20/07/2010


http://www.elcolombiano.com/BancoMedios/Imagenes/567159.jpg

Los Embera son un pueblo amerindio del occidente de Colombia y el oriente de Panamá. Son unas 60 mil personas. Se conocen como emberá katío a los que habitan en el alto Sinú y el alto San Jorge, departamento de Córdoba y en Urabá; en Colombia, embera chamí a los que viven en las cordilleras occidental y central de los Andes colombianos, departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle; Chocoes o simplemente Emberá a los que habitan las cuencas del río Baudó y del bajo San Juan, municipios de Istmina, Alto Baudó y Pizarro; el río Curiche, municipio de Juradó en el Chocó (Colombia); y en la Comarca Emberá-Wounaan en el Darién (Panamá); y como eperara siapidara o epená , a los de la costa Pacífica de los departamentos de Valle, Cauca y Nariño en Colombia.

En Panamá se les acostumbra llamar emberá (con tilde), siguiendo la tendencia del español panameño de convertir las palabras en agudas. Emberá significa literalmente: "La gente del maíz".

Tienen un patrón de poblamiento disperso y expansivo por grupos de parientes tanto por línea paterna como materna. Sus actividades principales son la horticultura itinerante de tumba y pudre (no hay quema sino que se deja descomponer lo tumbado para luego sembrar), y la pesca. Practican también la caza y la recolección.

Los Embera se clasifican a sí mismos según sus condiciones de vida, como Dóbida , habitante de las riberas de los ríos; Pusábida , habitante de las costas marítimas (del Pacífico); y en el Chamí (la cordillera), Oíbida de los bosques andinos y Eyábida de las zonas deforestadas.

Un aspecto de la importante vida de los Embera es su relación con los espíritus jai por medio de sus jaibanás , chamanes no hereditarios que aprenden de sus maestros ya experimentados, sobre el poder mágico espiritual, desde el cual se regula la vida, la salud, la subsistencia y la naturaleza.

Conciben tres formas de jai : los del agua, Dojura , junto con las Wandra , madres de los animales y plantas que moran en las cabeceras de los ríos; los Antumiá de la selva profunda; y los de los animales selváticos que son transformaciones de almas de los humanos muertos.

Los tratos de los jaibaná con los jai garantizan las actividades fundamentales de la sociedad y la continuidad de los ciclos naturales, estableciendo a la vez la territorialidad de las comunidades. Estos tratos tienen un carácter cosmológico en la medida que la comunicación y convenios con los jai regulan los intercambios entre los diferentes niveles superpuestos del universo.

Dachizeze , padre del mundo más alto, engendró a Tutruicá en el mundo más abajo y a Caragabí en este mundo. Se cuenta que Caragabí pudo hacer a los humanos sólo al pedir prestado el barro a Tutruicá y luego hizo moverse a los humanos porque supo quitarle la pesadez de la tierra. El maíz y el chontaduro fueron traídos de un nivel más alto. Sin el intercambio de materiales y saberes entre mundos, la de la sociedad y la naturaleza no podría continuar. Caragabí logró derribar el árbol Jenené y en su raíz brotó el mar y sus ramas son los ríos y sobre los ríos está una gran serpiente, Jepá , con la que se puede acceder a transportarse entre niveles del mundo, lo cual también ocurre en las cabeceras de los ríos, donde transitan los seres del mundo de abajo y arriba. Los animales cazados que tienen sus madres en las cabeceras de los ríos son gente de abajo visibilizada como animales y las almas de los humanos muertos pueden ser comida de la gente de abajo, como cuando una serpiente pica un humano, se considera que la gente de abajo lo ha cazado.

Los jaibaná continúan la labor de Caragabí y otros héroes de los relatos, al ser instrumentos de trato con los niveles del cosmos y propiciar la continuidad de los intercambios que caracterizan la vida, que es naturaleza y sociedad a la vez.

Su idioma pertenece, junto con el de los Wounaan, a la familia de lenguas chocó, que algunos agrupan en una macrofamilia con las lenguas caribe.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 21/07/2010




Los nativos de América del Sur que no desean tener contacto con la “civilización” enfrentan un genocidio cultural, advierte alto funcionario de la ONU. Se trata de los korubo de Brasil, tagaeri de Ecuador, ayoreo de Paraguay y mashco-piros, ashaninkas y yaminahuas de Perú, no más de cinco mil personas en total.

MEXICO, (Tierramérica). - La retórica gubernamental y las leyes garantizan la existencia de los pueblos indígenas aislados que sobreviven en las selvas amazónicas de Brasil, Ecuador y Perú, y en el Chaco paraguayo, pero su ruta hacia la extinción parece estar ya trazada.

Los korubo de Brasil, tagaeri de Ecuador, ayoreo de Paraguay y mashco-piros, ashaninkas y yaminahuas de Perú, que en conjunto no suman más de cinco mil individuos, soportan la presión creciente de una "civilización" que avanza sobre sus territorios.

Lo que enfrentan los nativos aislados es un "verdadero genocidio cultural,", dijo a Tierramérica Roberto Stavenhagen, relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de los Indígenas.

“Me temo que en las circunstancias actuales es muy difícil que sobrevivan muchos años más, pues el llamado desarrollo niega el derecho de esos pueblos a seguir siendo pueblos”, señaló.

Los nativos están decididos a vivir aislados y a no seguir el camino de extinción física y cultural de otros pueblos indígenas. Eso los ha llevado a matar ante la amenaza de los explotadores de caucho, madera, petróleo, oro y recursos genéticos.

También avanzan sobre ellos religiosos, antropólogos y empresarios turísticos, y han sido presa de asesinos, como sucedió en mayo en la Amazonia ecuatoriana, cuando una decena de tagaeris, de los menos de 300 que aún sobreviven, fueron masacrados por indígenas huaoranis integrados a Occidente.

Esa matanza se relacionó con el interés de empresas madereras en explotar territorios vírgenes.

Muchos de estos grupos surgieron a la historia occidental hace menos de 60 años, al registrarse hechos violentos en sus territorios y debido a intentos empresariales de explotar sus riquezas.

En un inicio fueron calificados de salvajes, violentos y caníbales por algunos religiosos, empresarios e incluso integrantes de otras etnias indígenas.

Las historias rodeadas de violencia son un denominador común de los grupos nativos aislados, que en el pasado llegaron a ser cazados como animales para luego ser exhibidos ante la “civilización”.

Así sucedió en 1956, cuando un grupo de ayoreos de Paraguay fue perseguido a caballo por trabajadores de una empresa que lograron atrapar a un niño indígena de menos de 12 años llamado Iquebi, el primero de su etnia que fue exhibido en ese país.

“El sistema económico actual no respeta la diversidad cultural, y a los indígenas voluntariamente asilados se los considera un estorbo”, dijo a Tierramérica el indígena brasileño Sebastiao Manchineri, portavoz de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica.

“El futuro de estos pueblos hermanos no está garantizado”, por lo que caminan hacia su extinción, lamentó.

Según el estudio Amazonia sin Mitos, financiado por la ONU, cuando los europeos llegaron a América, esa zona selvática estaba ocupada por alrededor de dos mil pueblos indígenas, que sumaban unos siete millones de personas.

Más de cinco siglos después, y tras explotación laboral, persecución y múltiples enfermedades que los nativos no conocían, quedan menos de 400 pueblos y unos dos millones de individuos, de los cuales menos de cinco mil aún se resisten a tener contacto con la “civilización”.

Las leyes nacionales e internacionales y el discurso oficial prometen defender la existencia de esos últimos grupos nativos aislados, pero también hay quien reconoce desde el gobierno que será difícil cumplir con ese objetivo.

Para el jefe del departamento de Indígenas Aislados de la estatal Fundación Nacional Indígena de Brasil, Sydney Possuelo, el futuro de los nativos no es nada halagüeño.

La supervivencia de los indígenas depende “de un cambio de paradigmas, de la reducción del consumismo. Sin ese cambio, (... ) seguirán siendo destruidos en nombre del progreso”, dijo el funcionario a Tierramérica.

“Con cada etnia extinta desaparece también un pueblo, lo que es lamentable”, señaló.

El pueblo korubo de Brasil, del que se especula tiene 300 miembros, es quizás uno de los más numerosos de los que sobreviven aislados en ese país, pues hay otros de tan sólo cuatro integrantes.

También hay uno del que queda una sola persona, “que no quiere contacto, vive solo en su casucha y ataca con flechas a quien se acerca”, explicó Possuelo.

En Brasil, Ecuador y Paraguay, las constituciones reconocen el derecho al territorio de los grupos indígenas, cosa que no ocurre en Perú, pero los cuatro países admiten la validez del acuerdo 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que garantiza los derechos de los pueblos nativos sobre su entorno físico y cultura.

Pero los hechos dicen otra cosa. Inspecciones realizadas en la selva peruana demuestran que las empresas que operan en la Amazonia no cumplen con los compromisos respecto a los pueblos aislados, indicó a Tierramérica Cristina Valdivia, funcionaria del estatal Programa de Defensa de Comunidades Nativas de Perú.

La población de mashco-piros de Perú, de unos mil cien integrantes, es acosada por diversas empresas, y en la actualidad debe moverse entre obras de perforación para explotar yacimientos de gas.

Según expertos, los mashco-piros están en riesgo crítico igual que los ashaninkas y yaminahuas, cuya población sería de unos dos mil 200 individuos.

Presionados desde múltiples flancos, los grupos peruanos se han visto involucrados en cruentos ataques, al igual que en Ecuador, Paraguay y Brasil.

En Paraguay, uno de esos hechos se registró a fines de los años 90, cuando los llamados ayoreo totobiegosode arremetieron con lanzas contra trabajadores de una empresa que abría caminos en la selva del Chaco.

Los ayoreo se mueven en la frontera con Bolivia sobre una superficie de casi tres millones de hectáreas, cada vez más presionada por el avance de la frontera agrícola.

Los nativos paraguayos, como los de otros países con zonas selváticas, afrontan también el acoso de grupos religiosos, en su caso del evangelista Misión a Nuevas Tribus de Estados Unidos.

La responsabilidad del gobierno ante los ayoreo totobiegosode es “protegerlos de toda perturbación externa, que son muchas (por lo que) hay que luchar contra mucha gente con intereses dentro de su territorio”, dijo a Tierramérica Oscar Centurión, presidente del estatal Instituto Paraguayo del Indígena.

La socióloga Tarcila Rivera, del no gubernamental Centro de Culturas Indígenas de Perú, sostuvo que no deberían hacer falta leyes para que se protejan los derechos de los pueblos nativos, pues los tienen de forma natural, como el resto de la población.

El problema en el caso de los indígenas es que “se tiende a considerarlos pueblos salvajes, fuera de la protección que rige para los demás ciudadanos”, señaló.

Si los gobiernos no toman medidas, los pueblos indígenas voluntariamente aislados serán eliminados sin que se pueda hacer nada al respecto, sentenció Manchineri.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 21/07/2010
Indígenas luchan en defensa de la Madre Tierra y de su organización colectiva

Marzo 29, 2010 · Filed under: Por Hugo Blanco
·

Word Doc

Por Hugo Blanco ( para desinformémonos )

La población indígena de América viene luchando desde hace más de 500 años en defensa del medio ambiente y de su organización social colectiva.

Con la embestida del neoliberalismo, tanto a la naturaleza como a su organización, esa lucha se ha agudizado.

En todos los países donde existe población indígena, ésta viene luchando fuertemente en defensa de la Madre Tierra , contra los ataques de empresas petroleras, mineras, madereras, etc. También la agroindustria es enemiga del suelo y de la población, pues mata el suelo con el monocultivo y el uso de agroquímicos, superexplota a sus trabajadores y en general produce para la exportación, entre otras cosas biocombustibles para alimentar a los carros. Otro ataque es la construcción de represas, hidroeléctricas, aeropuertos, carreteras, etc. Para servir a las empresas dañando a los pobladores.

La masacre de alrededor de 200 (la cifra oficial es 10) nativos amazónicos peruanos en Bagua, cuyos cadáveres fueron incinerados por la represión, causó indignación internacional. También hay triunfos, como el de Tambogrande que impidió a la empresa canadiense Manhatan extraer el oro que se encuentra bajo la población. En Chile el gobierno “socialista” reprimió a los mapuches que defiende la Madre Tierra con leyes de Pinochet. En Argentina, Andalgalá y otros pueblos luchan valientemente en defensa del medio ambiente. De Guatemala informan que cientos de miles de indígenas luchan contra la legislación sobre minería. En EEUU los indígenas se oponen a la minería de uranio que daña a “La gran abuela” (el Cañón del Colorado). En Columbia Británica, Canadá, los indígenas luchan contra la irrupción de construcciones en su territorio para las olimpiadas de invierno.

El ataque del gran capital no es sólo contra el medio ambiente, Sabiendo que la organización colectiva es el arma de defensa de los indígenas, también a ella van dirigidos los ataques. La legislación anti-comunidad indígena fue casi simultánea en México y Perú. Los decretos ley anti-indígenas del presidente peruano son contra el medio ambiente y contra la comunidad indígena. Precisamente esto refuerza la construcción del poder colectivo indígena .

El ejemplo más avanzado de la lucha indígena por construir su poder autónomo es el de la zona liberada de Chiapas, México. Quien gobierna es la colectividad, eligiendo las autoridades sin que se presenten candidatos. Los miembros de los cuerpos colectivos elegidos, no ganan sueldo por esa función y pueden ser removidos en cualquier momento. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) resguarda a la población de esa zona del ataque gubernamental, sus miembros están impedidos de participar de los organismos de gobierno. Ahí funciona una verdadera democracia . Desgraciadamente esta palabra ha sido tan prostituida desde que nació para denominar la dictadura de los machos griegos contra las mujeres y los esclavos, hasta la denominación actual de los gobiernos del gran capital contra la mayoría de la población, que me cuesta usar ese término.

Chiapas es el caso más avanzado pero no el único. En Cauca, Colombia, según palabras de Raúl Zibechi, “Se trata de 14 resguardos que ocupan unas 191 mil hectáreas … en los que viven 110 mil personas … En total son 25 mil familias distribuidas en 304 veredas o comunidades rurales … En esos territorios existen 18 cabildos, autoridad política indígena que convive con los municipios del Estado colombiano. Los cabildos son administrados por gobernadores nombrados por grandes asambleas y acompañados por alguaciles elegidos en cada una de las veredas. El cabildo, es un poder territorializado que debe convivir con otros poderes que pugnan por reducir su influencia: básicamente, militares y guerrilla. ”

En Ecuador, fueron los indígenas con sus manifestaciones multitudinarias quienes aplastaron las actitudes obstruccionistas de la de la derecha, entre ellas la pretensión mediante el parlamento, de impedir la realización de la Asamblea Constituyente. Los indígenas afianzaron el gobierno de Correa. Ahora ellos se alzan frente a Correa defendiendo sus territorios del daño que produce la extracción de petróleo, además dicen que la ley de aguas les arrebata derechos, la disputa se extiende al terreno educativo pues exigen ser ellos quienes nombren a los maestros en su territorio e impiden el ingreso de agentes gubernamentales que pretenden entrar para dividirlos. Argumentan, con toda razón, que aplican la nueva constitución ecuatoriana, que reconoce que Ecuador es un estado plurinacional. Esto refuerza la construcción de un poder democrático autónomo.

En Bolivia, donde las elecciones todavía son al viejo estilo que no es democrático y donde a los indígenas sólo les corresponde una ínfima minoría de representantes, hace pocos días los indígenas de Beni eligieron al estilo indígena, por consenso, a dichos representantes. En Honduras del 12 al 14 de este mes se realizó el “II Encuentro Nacional por la Refundación de Honduras” al que concurrieron más de 1000 delegados. El principal pivote organizativo fue el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH). Fueron los indígenas quienes alimentaron a los asistentes. “No traen lo que les sobra; traen lo que tienen”, dijo la dirigenta Berta Cáceres, cuando llegaban hombres y mujeres de las comunidades con bolsas de maíz, frijoles, café, frutas, para la cocina colectiva. Berta, en nombre de la organización indígena, insistió en que, puesto que en Honduras no existe un gobierno legítimo, el pueblo debe elegir desde la base, sus autoridades.

En el Perú la masacre del 5 de junio en Bagua reforzó el poder indígena de varias poblaciones amazónicas que tienen puestos de control de quiénes entran a sus territorios y hay comisarías sin policías, quienes temen volver a ellas. En la sierra las “rondas campesinas”, organizaciones de autodefensa contra los ladrones de ganado y de justicia interna, surgidas a raíz de la corrupción de jueces y policías, en un principio fueron perseguidas por el sistema, pero ante su multiplicación, tuvieron que reconocerlas legalmente y darles facultades para el ejercicio de justicia a nivel inferior. Donde hay poblaciones indígenas, ellas tienen organización comunal, más o menos democrática, con mayor o menor fuerza frente a las autoridades del sistema.

TAREA DE LOS REVOLUCIONARIOS

La lucha contra el capitalismo por ser un sistema injusto tiene más de cien años, los revolucionarios de mi tiempo pensábamos que si nosotros no alcanzábamos a derribarlo, lo harían las generaciones futuras. Ahora vemos que eso es falso: Si las actuales generaciones no derribamos al capitalismo, éste, con su ataque a la naturaleza, exterminará la especie humana, mejor dicho, ya comenzó a exterminarla, fundamentalmente con el calentamiento global producido por la emisión de gases de invernadero.

En mi región, Cusco, ya hubo decenas de muertos por los aluviones producidos por el calentamiento. Una isla de la bahía de Bengala desapareció bajo el agua. El huracán Katrina mató mucha gente en Estados Unidos, En África tienen que caminar kilómetros para conseguir agua. El invierno pasado fue excesivamente frío en Europa, hubo muertos. Un río de lodo atravesó una ciudad italiana. En Granada, España y en Buenos Aires, la gente caminó por las calles con el agua encima de las rodillas. Como vimos más arriba, el calentamiento global no es más que uno de los ataques del capitalismo a la naturaleza, y por lo tanto a la supervivencia de la humanidad.

Hay muchos consejos de acciones contra el calentamiento, por ejemplo usar lámparas fluorescentes, pero aunque todo el mundo lo hiciera, eso no va a detener el calentamiento global, puesto que éste y todas las otras formas de deterioro del medio ambiente son inherentes al sistema capitalista cuyo mandamiento sagrado ordena a las compañías multinacionales ganar la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo posible.

Hay leyes de protección del medio ambiente, pero otra de las normas del sistema es que con dinero se derrumba cualquier ley.

Si un capitalista por razones morales deja de implantar una industria contaminadora, esa no es una solución, pues la vorágine del mercado hará que otro capitalista ocupe su lugar.

El único remedio posible para frenar el calentamiento global y todo el deterioro de la naturaleza es acabar con el capitalismo. Es cierto lo que voceaban 100,000 personas en Copenhague: “Cambiemos el sistema, no el clima”.

Hago una invocación a quienes luchan por una sociedad más justa, llámense marxistas, libertarios o lo que sea, a que nos ubiquemos en la nueva realidad. Hagamos un giro en la denuncia al capitalismo, ahora fundamentalmente debemos concentrarla en que a través del ataque a la naturaleza está exterminando nuestra especie, esto es mucho más grave que su explotación a la clase obrera o el saqueo de nuestras riquezas.

También les hago un llamado a que vean lo que está sucediendo: Las poblaciones indígenas, calificadas como las menos civilizadas, están en la primera fila en la defensa de la naturaleza y por lo tanto de la supervivencia de la especie. Esas poblaciones, hoy día, aún aplastados por el capitalismo, están construyendo el tipo de organización social por el que nosotros luchamos. Para decirlo en las palabras del Sub: “No se trata de tomar el poder, sino de construirlo”. Si ven esto comprenderán que una tarea fundamental de los revolucionarios anticapitalistas, debe ser la solidaridad con las luchas indígenas en defensa de la naturaleza y en la construcción de la nueva sociedad.

Publicado en: http://desinformemonos. Org/2010/04/indigenas-luchan-en-defensa-de-la-madre-tierra-y-de-su-organizacion-colectiva/

Marzo del 2010


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 23/07/2010
Ese Ejjas: la lucha por la supervivencia de un pueblo amazónico
Nalga redonda, nariz aplastada, cara de su papá, lorito hablador... ¿Cuál de estos nombres ele- giría usted para su hijo? La pregunta puede sonar insólita. Sin embargo, existe una comunidad indígena asentada en la amazonía boliviana donde escuchar estos nombres es común. Se trata de Portachuelo, localidad pandina donde habitan los ese ejjas.

Esta etnia, que hace décadas abandonó la vida nómada, es una de las culturas del país que lucha actualmente por resguardar los remanentes que quedan de la que un día fue una rica tradición ancestral, y uno de ellos es su idioma.

Constituido por unas 5. 000 palabras, el lenguaje ese ejja —proveniente de la familia lingüística tacana— pervive de la mano de los más jóvenes, como Cuo cuo. A sus 16 años, esta adolescente, que habla con dificultad el castellano, consta en los registros oficiales como Marcia Santa Cruz. A pesar de ello, para sus amigos y sus familiares ella es simplemente ´lorito´.

Como Cuo cuo, la mayoría de los ese ejjas lleva plasmado en su nombre alguna particularidad de su apariencia física, que sirvió para nombrarlos después de su nacimiento. Otros, los menos, reciben su alias en honor al animal cuya carne se constituyó en el primer alimento de la madre luego del alumbramiento.

Paradójicamente, al menos una decena de los nombres ese ejja —que de a poco están dando paso a nombres castellanizados— sirven también a estos indígenas para insultarse entre sí. Así de fascinantes son los hábitos característicos de este pueblo amazónico, cuyos aproximadamente 400 miembros, por otro lado, cuentan con sus danzas, sus leyendas y sus labores artesanales.

Sin embargo, no todo es positivo, pues el contacto con los vicios característicos de la cultura occidental —como el alcohol—, sumado a las carencias —falta de servicios básicos— y el olvido estatal —sin que haya un mantenimiento efectivo de las escasas vías de comunicación—, pone en riesgo la supervivencia de sus costumbres.

Sus vecinos, los tacana, conocen la problemática muy bien, pues hoy únicamente unos cuantos ancianos mantienen con vida su idioma y sus hábitos culturales. Cuando éstos mueran, con ellos se sepultará en la amazonía pandina la esencia de los tacana.
Un paraíso escondido

Ingresar a territorio esse ejja es toda una aventura. Luego de tres horas de navegación por el río Beni —disfrutando de las fascinantes flora y fauna amazónica—, sólo el ojo experimentado logra divisar el casi imperceptible ingreso al corredor de agua que conduce al cuey ecuia-sejjayo (cortes de río), el lago de este pueblo oriental.

Después, por unos 20 minutos, los visitantes deben arrastrar con una soga el bote por este improvisado corredor de un metro y medio de ancho con la ayuda de sus manos. Sólo así se llega hasta el lago.

Que los esse ejjas vivan cerca de cualquier tipo de afluencia acuática no es casual. ´Nunca encontrará usted un ese ejja alejado de un río... Es su espacio vital, su tierra prometida. Lejos de ella, muere´, asegura Ariel Limpias Olmos, técnico del municipio pandino de Puerto Gonzalo Moreno, donde se halla concentrado la mayor parte de este importante grupo étnico.

Así, por ejemplo, la pregunta habitual que se suele hacer tras una larga travesía — ¿Cuándo llegaste? — se transforma en la voz de los ese ejjas en: ¿Cuándo te trajo el río? Y cuando el tiempo seco mengua las aguas, sus pasos se dirigen hasta las grandes playas de arena del río Beni, donde pasan la mayor parte de la jornada ocupados en la pesca y en la búsqueda de huevos de peta (tortuga), apunta Limpias.

Los huevos de tortuga son muy importantes dentro de las costumbres de este pueblo oriental. Tanto es así, que muchos de los adultos aún mantienen la tradición de contabilizar sus años a través del número de temporadas de recolección de huevos que han pasado desde su día de nacimiento.

El abandono de la vida nómada, en cambio, ha obligado a los ese ejjas a aprender a cultivar plátano, arroz, maíz, yuca y frejol, productos que posteriormente son vendidos en Riberalta. Claro, debido a la falta de accesos camineros adecuados, para ellos es más sencillo llegar hasta esta ciudad beniana — en un viaje de más de 10 horas en pontón (embarcación rústica)— que a Cobija, la capital de su departamento.

El choque de culturas

Fueron las caudalosas aguas de los distintos afluentes amazónicos de la región los que trajeron a los primeros habitantes esse ejjas hasta Portachuelo hace más de 50 años.

Entonces, esta cultura sedentaria tuvo sus primeros contactos con el mundo occidental —en especial con sus enfermedades— y se inició de esta manera un obligado asentamiento en diferentes enclaves ubicados en el norte boliviano.

Calixto Mamio, de 68 años, recuerda que sus abuelos narraban como los primeros ese ejjas no conocían ni siquiera la existencia del machete o el hacha. Así, para trabajar la tierra usaban las manos.

Pero la llegada de unos religiosos norteamericanos del Instituto Lingüístico de Verano, en el Beni, y de la Misión Evangélica Nuevas Tribus, en Pando, transformó paulatinamente esa realidad, pues, amén de proveerles de instrumentos y técnicas de cultivo, el trabajo evangelizador permitió que la lengua indígena pudiera preservarse.

A pesar de ello, para algunos activistas indígenas esta influencia causó que se perdieran tradiciones milenarias de esta cultura como las ceremonias de carácter espiritual, las leyendas y los conocimientos medicinales, todos ellos reñidos con los cánones cristianos.
Hoy, Portachuelo se encuentra dividido en tres: Alto y Bajo, donde habitan los esse ejjas, y Medio, donde se distribuyen los tacana. La vida entre estas tres comunidades —en especial la relación entre ese ejjas y tacanas— no es sencilla. Por ejemplo, una de las razones para que aún la luz no halla llegado a Portachuelo —salvo por dos paneles solares— es la disputa de estas tres comunidades por instalar en su suelo el motor para generar la electricidad. Y como todavía no se define la polémica, los pobladores se resignan a usar velas artesanales o viejos mecheros a diesel.

Ser padre a los 14 años

Cuasa ca'a (labio partido) madruga todos los días, sin excepción. Y es que esta mujer utiliza los primeros rayos de luz para elaborar, junto a sus cinco hijos que le ayudan habitualmente, tejidos artesanales.

Hojas de chonta, majo, motacú y plátano conforman el material para que Cuasa ca'a teja ventiladores —para los 37 grados de calor son toda una bendición— y esteras de hasta tres colores. Estas últimas son realizadas en una semana y resumen la destreza manual de las mujeres ese ejjas. Luego, los comerciantes de Riberalta revenden las artesanías, que compran a unos 30 bolivianos, en más de 100.

Cuasa ca'a enseña diariamente a sus hijos estas técnicas ancestrales del tejido, porque lo más probable es que ellos no terminen de cursar la escuela y comiencen una nueva familia al llegar a los 14 años.

Así lo asegura el profesor bilingüe Armando Callaú Tirina, quien sostiene que el porcentaje de deserción escolar entre los esse ejja es demasiado alto, al igual que el aumento de la población infantil.

´No dominan el castellano y, por eso, se sienten menos. Asimismo, desde sus 14 años los varones ya buscan mujer para dejarla embarazada. Por eso, hemos estado varios años sin bachilleres´, asegura.

Las palabras de Callaú se hacen carne al constatar que en la promoción del único colegio de Portachuelo existen únicamente tres alumnos, y todos ellos son tacana. Para el misionero norteamericano Michael Riepma, la poca autoestima, pese a estar mejorando, frena el desarrollo de los ese ejjas.
´Antes, al que hablaba español lo llamaban 'el hombre real' y cuando iban a interactuar con personas de tez blanca les llamaban 'gente'´, explica el evangélico, quien lamenta que en la actualidad en las grandes poblaciones orientales, donde existen esse ejjas mendigando, todavía se los llame chamas, cuyo significado es nadie.

Pero sin duda es el alcohol el problema más preocupante entre estos indígenas y varios perdieron la vida debido al exceso de trago. Con todo, a pesar de las dificultades, esta etnia amazónica lucha por mantener sus tradiciones vivas. Así, en la última versión del Festival de la Toronja Dorada —desarrollado en Gonzalo Moreno—, los ese ejja fueron los que se llevaron una mayor cantidad de trofeos.

La más contenta al finalizar el evento fue Cuo cuo, elegida Miss Toronja 2006. Y ahora Lorito no deja de sonreír, ya que está segura de que la corona le permitirá cambiar su nombre por ´la mas bella´.

Vida

Si bien no existen datos demasiado precisos, se cree que las palabras ese ejja significan ´nosotros hombres´. Este pueblo vive en la actualidad en el norte de Bolivia y en el sudoeste del Perú. En el país, los esse ejjas habitan principalmente en Puerto Gonzalo Moreno (Pando), en Rurrenabaque (Beni) y en la localidad que está al frente, San Buenaventura (La Paz). Sus hogares son elaborados artesanalmente con la madera del chuchio y la hoja de cusi, pero lamentablemente las comunidades no cuentan con los servicios básicos indispensables, lo que hace que se produzcan más enfermedades. En su lenguaje, conformado por unas 5. 000 palabras, no existe las letras u, rr, b y d. Este idioma, por otro lado, se caracteriza por sus palabras, que son casi siempre largas y guturales.

El nuevo testamento

Minijje ba'eca cuana queajeanee acue jiquuio ecua miya queajea jjabaquiani jama. Así se traduce en ese ejja el versículo bíblico que reza: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Este párrafo forma parte de la traducción del Nuevo Testamento en este idioma nativo que fue desarrollada hace un tiempo con el objetivo de evangelizar por los misioneros norteamericanos Michael Riepma y su esposa, Chela. Ambos trabajaron durante ocho años en dicha traducción, de la que salieron publicados 3. 000 ejemplares de 855 páginas cada uno. Los esposos Riepma llevan 20 años trabajando en la zona de Portachuelo, donde desarrollan su intensa actividad evangélica.

Y confiesan que ganarse la confianza de los ese ejjas fue duro. Sin embargo, el llegar a conocer bien el idioma de la etnia se convirtió en un desafío para la pareja y sus hijos. Y para ello dedicaron cerca a 3. 700 horas en un lapso de año y medio. Actualmente, todas las noches, hacia las 19. 30, Riepma lleva a cabo sus reuniones religiosas con los fieles esse ejjas, los que no sobrepasan la veintena. Con todo, para la pareja esto representa realmente un éxito.

Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 23/07/2010

Guanes es un grupo indígena (que algunos investigadores presumen descendían de los muiscas), que habitó la región que actualmente ocupa los municipios de Los Santos, Jordán Sube, Guane y Cabrera (hasta la desembocadura del río Fonce en el Saravita o Suárez, pertenecientes actualmente al Departamento de Santander de la República de Colombia.

Sus dominios colindaban por el Occidente con el de los yariguíes , por el Norte con el de los chitareros, por el Oriente con el de los laches, y por el Sur y Sureste con el de los muiscas, entre otras etnias indígenas. Estos límites estuvieron definidos, según Otero D'Costa, por el Occidente por el trayecto que toma la cordillera, o serranía de los yariguíes, sigue por el alto de Zapatoca, una parte del río de oro hasta el punto donde desemboca el río Suratá. Entre éste río y en el río Umpalá a la altura del Páramo de Santa Bárbara, se limitaba el territorio Guane por el Norte y Noreste con el de los chitareros. Bajando por el río Umpalá hasta su desembocadura del Río Chicamocha y regresándose por éste hasta su punto de coincidencia con la Coordillera de Guantiva se demarca el límité con los territorios laches. La continuidad de la coordillera de Guantiva hasta el Páramo de La Rusia define la frontera Sureste con el país Muisca, y continua por el Sur hacia el Oeste por parte del río Tolotá y del río Lenguaruco, el cual desemboca en el río Suárez. Las últimas investigaciones han arrojado que los guanes no ocuparon un territorio tan amplio como antes se pensaba por D´Costa y otras personas, sino que aquellos se limitaban a la mesa de Xerira (luego de Los Santos) y las faldas orientales a las orillas del río Saravita (Hoy Suárez), hasta la desembotcadura del río Oibita más al sur de El Socorro y al Norte el Río Suratá.

El cacique Guanentá era uno de los soberanos que gobernaban el pueblo guane. Su sede de gobierno estaba ubicada en la Meseta de Xerira o Jéridas y a su jurisdicción se sujetaban caciques como los de Xuaguete , Bocore , Butaregua y [[Macaregua].

Algunos proponen hipotéticamente que entre las penas que imponían los guanes estaban las de atar a un palo y flechar al acusado por reincidir en hurto, y a los flecheros que acertaban a herirlo en la boca o en un ojo, les daba el cacique en premio una manta (mitos no comprobados). A los jóvenes traviesos les echaban agua de ají en los ojos, y a una mujer sospechosa de adulterio, la embriagaban con zumo de borrachero, y si en el estado de beodez se permitía algún acto de sensualidad, daban por cierta la sospecha, y la mataban (leyendas no comprobadas).

Cultivaron el algodón, piñas y maíz . Fueron habilidosos artesanos y realizan grandiosos trabajos con hilos de algodón que fabricaban. Sin embargo su principal fuente de alimentación según estudios recientes del Dr. Navas y la Dra. Angulo, fue el pescado (para su conservación emplearon la sal comerciada por mantas)

Los guanes creaban sus propias armas, incluyendo flechas, tiraderas, garrotes y lanzas en Macana. Intercambiaban mantas por sal con los Muiscas de la sabana de Bogotá y alfarería con los indígenas llamados chitareros, del occidente del departamento de Santander, en el río Magdalena, y conchas con los nativos del Caribe, entre otros pueblos.

De los resultados del estudio escanográfico y radiográfico realizado hace ocho años a dos momias guanes encontradas en la Mesa de los Santos, se ha confirmado, la vieja teoría, de que los guanes tenían un "aspecto caucasoide"; sin que se afirme con ello que eran "blancos" como se ha pretendido enarbolar, sino menos colorados que los demás naturales. El estudio dirigido por el antropólogo Gonzalo Correal y el médico Iván Flórez, también ha confirmado que los restos humanos encontrados datan del 600 d.C. , según se desprende de los datos entregados por el laboratorio Groningen C14 Laboratorium de Holanda. El estudio tuvo por objeto dos momias guanes que actualmente forman parte de las colecciones del museo de la "Casa de Bolívar".

Según datos de la misma investigación, los guanes hombres medían en promedio 163cm y las mujeres 151 cm; otros estudios más recientes realizados por Alejandro Navas y Erika Marcela Angulo sobre las tablas de Pearson y Krogman arrojaron resultados más sorprendentes al encontrarse que los varones medían hasta 175 cm. Se supo también que el grupo sanguíneo de la muestra era O, el dato se obtuvo a partir de 100 g de piel de los restos hallados en la cueva de la Purnia, aunque debe aceptarse que ello es un simple comienzo para el estudio profundo de los guanes.

Alejandro Navas Corona y Martín Davis Acevedo, empleando investigación de campo y craneometría forense, han logrado reconstruir por primera vez el rostro de un guerrero Guane. Efectivamente, con una deformación dolicocéfala proveniente de la idea de que la cara toma la apariencia de un felino (mayor ferocidad - ligantropismo), se demostró que los Guanes sí tenían una apariencia que los diferenciaba de otras etnias (como los Muiscas, yariguíes, Chitareros, etc.)

Los datos más antiguos los aporta Juan de Castellanos, quien contabilizó treinta mil casas pobladas por dos y tres vecinos cada una y en ella sus mujeres y familias, organizados en treinta y uno o treinta y dos cacicazgos, número superior a lo presentado por Restrepo, pero nunca estudiado a profundidad.

Actualmente, esta comunidad ha adoptado el estilo de vida, el sistema de producción y de vivienda campesina, sin embargo, comienza a reivindicar su condición amerindia. Habitan en pequeñas extensiones de tierra árida y escasa, razón por la que muchas personas de este grupo se encuentran en condiciones de extrema pobreza. Su economía se basa en la producción de tabaco y la mayor parte cultivan la tierra en calidad de arrendatarios y aparceros. Complementan esta actividad con la venta de artesanías en fique. Fuentes: Bernal Jaime (editor). Terrenos de la Gran Expedición Humana. No.6. Universidad Javeriana. 1993. Morales, Jorge. Fondo de Renta de una Comunidad Tabacalera de Santander (Un caso estructural), en: Revista Colombiana de Antropología, Volumen XIV, Bogotá, Colombia, 1966-1969.

http://www.zapatoca.com/historia/imagenes/india-tejiendo.jpg


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 23/07/2010

Los Guanes tuvieron que sufrir muchas veces las acometidas de sus colindantes, los terribles YARIGUÍES, que se distinguían por su gran belicosidad. Aún después de la Conquista, el encomendero de SANCOTEO, región actual del Socorro, tuvo que llevar a sus indios encomendados para que residieran en Moncora por temor a que los Yariguies acabaran con ellos.

Una causa de mortandad entre los indígenas fueron las enfermedades y epidemias que causaban frecuentes muertos por falta de medicamentos científicos apropiados. La Colonia, precursora de la muerte, no solamente impidió el crecimiento de la población indígena, sino que en muchas partes llegó casi a exterminarla o al menos a diezmarla en forma inclemente. Las expediciones españolas avanzaban pisoteando millares de cadáveres indígenas, a quienes mataban por el crimen de defender la legítima y milenaria posesión comunitaria de sus tierras.

Los europeos traían consigo muchas epidemias y enfermedades: la viruela, el tifus, la lepra y varias enfermedades pulmonares y venéreas, que dada la precaria situación de los vida de los naturales y la casi total carencia de los elementos médicos apropiados, diezmaron considerablemente la población; en el año 1558, comenzó una grave epidemia de viruela muy contagiosa en que murieron, sobretodo en el Nuevo Reino más de 15. 000 de los naturales y se propagó en tal forma, que duró cerca de tres años haciendo miles de víctimas. También podemos añadir que el haber arrebatado a los indios sus labranzas y sus mejores tierras para la agricultura, el rigor en el cobro de impuestos a los indios sin mirar sus condiciones económicas, aun cuando la voracidad hispánica los había reducido a todos a la miseria, hicieron que muchos murieran por desnutrición y sus consecuencias.

Existió otra causa que contribuyó al casi exterminio de los indígenas: la explotación de las minas de oro: a los españoles les faltaban brazos en los climas ardientes, por lo cual se obligó a los indios de las tierras altas al duro trabajo de los climas cálidos y húmedos, a que no estaban acostumbrados. De manera, que el exceso de trabajo, el paludismo que los hizo sus víctimas, la tristeza de verse sujetos a la esclavitud, la debilidad física consecuente de la mala alimentación, la peste que se cebó en los desdichados indios y los que prefirieron el suicidio a una existencia de oprobio y miseria, fueron los agentes de que se valió la muerte para empezar a despoblar los pueblos conquistados.

Es históricamente cierto que los encomenderos llevaron a muchos indios de estas regiones para extraer el oro de las ricas arenas del llamado “Río de Oro”, hacia el sitio donde hoy se levanta San Juan de Girón: en un rancherío había un grupo de cabañas a la que llamaban GUANENTÁ; entre los rancheríos de Chimitá y Guanentá había otra agrupación de bohíos que llamaban CARAOTA, donde habitaban los mineros de la actual ciudad de El Socorro; otro rancherío alojaba los indios de CHANCHÓN y por tal razón llevaba este nombre; el grupo más numeroso entre los Guanes, al mando de Pedro Martín, llevaba el nombre de MONCOARA.

No fueron pocos los abusos cometidos contra los pobres indios en la explotación de las minas de oro que provocó una revuelta entre ellos: FUE LA PRIMERA HUELGA DE OBREROS EN LAS TIERRAS DE SANTANDER, pero esta sí por justas razones, pues no se resignaron a soportar en silencio las injusticias de que eran víctimas por parte de los ambiciosos encomenderos; el historiador Otero D´Acosta cree que la rebelión partió del Guane central y de allí el trueno llegó retumbando hacia el Río de Oro, o sea el más lejano confín hacia la parte septentrional.

Lo cierto es que bien pronto cayó sobre ellos el castigo de su rebelión: fueron dominados por una fuerza más destructora pues tuvieron que seguir su tarea de mineros, tanto mas dura, cuando no siempre se les pagaba su sacrificado trabajo. El último censo de los indios de Guane, hecho el 13 de marzo de 1810 por el Juez de Cobranzas Reales, dio un total de 1824 indígenas, en las parcialidades de Moncora, Guanentá, Butaregua, Coratá y Chagüete; este censo fue exclusivo para los indios, porque después se hizo el censo de los hispanos. En este censo indígena estaban incluidos los pocos sobrevivientes de la gran tribu de Chanchón, que habían sido reducidos a la encomienda de Guane en 1751; en 1778, aún existían los grupos de indígenas de Bucaramanga, Onzaga y Curití, cuyos integrantes recibieron la orden del Virreinato de trasladarse a Guane.

Fray Pedro Simón ponderaba así la buena presentación y atractivo de los habitantes de esta región: “Eran los indios bien dispuestos, de buenas caras y más blancos, que colorados; sus mujeres, de muy buen parecer, blancas y bien dispuestas y más amorosas de lo que era menester, en especial con los españoles; eran todos estos naturales, hombres como mujeres, la mayor parte de hermosos rostros, unos con ojos claros, y particularmente en la región de Guane y Chanchón, como en la Provincia de Vélez.

Los conceptos de los historiadores dan mayoría de votos al buen parecer de nuestros Guanes, pero nos permiten concluir, que dada la diversidad de tribus que componían la provincia y el vivir unos bajo los ardientes rayos del sol, en las hoyas del Chicamocha o del Saravita y otros recibiendo el aire frío de las cordilleras, no es posible catalogar a todos los naturales del reino de los Guanes como “de linda y agraciada compostura”.

Por el estudio de los materiales osteológicos encontrados en las cuevas sepulcrales de los Guanes, se advierte que los cuerpos de los hombres eran fuertes y algunos alcanzaban una estatura de un metro con sesenta centímetros; la dentadura, era en general muy buena; en los cráneos encontrados se ven muy buenos molares, aún perfectamente sanos.

Los Guanes, de agrupación y dialecto diversos de los Chibchas, eran sin embargo de la misma familia y con ellos se distinguían de las otras agrupaciones indígenas por su mayor grado de civilización, demostrado, entre otras cosas, por el vestido; mientras otras familias primitivas sólo usaban el guayuco o únicamente un tapa sexo, los Guanes y los Chibchas se vestían con mantas de hilo; los historiadores nos dicen que “los conquistadores y sus soldados hallaron al llegar a los umbrales de Guane a multitud de indios vestidos con telas de algodón y que en el aseo de los trajes daban muestras de costumbres más honestas que las que habían experimentado en el resto de los pueblos que habitaban en la costa.

Llevaban, tanto hombres, como mujeres, una manta ceñida a la cintura y otra que pendía del hombro izquierdo, donde la unían con un nudo; y los caciques y los principales de la tribu y sus mujeres unían el manto con alfileres de oro y lo llevaban largo hasta los tobillos. El cacique podía conceder esto mismo a los que se distinguían por su valentía.

En cuanto al cabello, hombres y mujeres los llevaban largos: los varones hasta los hombros y partido en dos en carrera por la mitad; las mujeres lo tenían suelto y una de sus mayores gracias era tenerlo muy largo, y como la humanidad siempre ha sido vanidosa, procuraban disimular el paso atrevido de los años, conservando siempre el cabello negro, mediante el empleo de tintas sumergiéndolo en agua y lejías fuertes.

CLIC PARA AGRANDAR En relación con la muerte, es de notar que el color del luto era el rojo; por esto, en el fallecimiento de alguno de la tribu se vestían con mantas de este color y teñían su cuerpo con achiote.

El calzado si fue totalmente desconocido entre nuestros indígenas; por esto, caminando siempre descalzos, tenían los pies dilatados, los dedos abiertos y las plantas endurecidas, llevando el vestigio de los largos caminos transitados en los años de su vida.

Pero después de la conquista se generalizó el uso de la alpargata, llegando a crear la industria del calzado con suela cosida de fique y capellada tejida en algodón; en Guane era tan común esta fabricación, que los indios pagaban anualmente como tributo, seis pesos por docena de alpargates.

CLIC PARA AGRANDAR Sus adornos consistían en narigueras de piedra muy finamente labrada y para los grandes de la tribu, labradas en oro; orejeras vegetales o de fino metal, collares y brazaletes hechos de huesos muy bien pulimentados y debidamente perforados. Otro de sus adornos eran los cinturones, con los cuales sostenían la manta que llevaban como túnica, muy sencillos para el común de los Guanes, pero para los principales de la tribu eran tejidos con diferentes colores.

Los adornos en oro, escasos entre los Guanes, eran propios de los Caciques o Príncipes, o era también algunas veces concedido a sus vasallos, como premio por alguna acción poderosa en defensa de la tribu; también a los sacerdotes o jeques se les adornaba, después de largos días de preparación, con las joyas que correspondían a su cargo.

De modo que es un grave error imaginarnos a los Guanes desnudos o cubiertos con pobres guayucos de hojas de árboles; los numerosos fragmentos de telas que se han encontrado en sus cuevas sepulcrales, el constituir el tejido de mantas una de las fuentes de su economía, su orgullo de usar vestidos de hermosas telas y mantos, tanto más largos y artísticamente tejidos, cuanto mayor era su posición dentro de la tribu, su valentía en las guerras, nos permite contemplarlos elegantemente vestidos, como una de las señales de la avanzada cultura que los hacía descollar sobre otros muchos pueblos, hallados por los españoles en nuestro continente americano.

En todo pueblo, por más inculto que sea, se halla alguna organización civil, la menos rudimentaria. La Provincia de Guane era, entre las que descubrieron los españoles, una de las más adelantadas; por esto es lógico concluir que tenían su gobierno, muy sencillo, pero fuerte y eficaz, ejercido por jefes escogidos entre los mejores sujetos de las tribus.

La constitución social de los Guanes estaba formada por clanes, esto es por grupo de familias del mismo parentesco por línea materna; tanto hombres, como mujeres estaban ligados por línea materna y por esto pertenecían al clan de la mujer y no del varón, pero vivían con el padre. Varios clanes formaban una tribu y varias tribus una confederación, como la que gobernaba el Cacique Guane.

El cacicazgo era hereditario, pero no en la línea recta de padres a hijos, sino en línea transversal, heredando los hijos de las hermanas del cacique. La palabra cacique era posiblemente entre ellos guabxique, que significaba precisamente sobrino, hijos de hermanas; así procuraban conservar la pureza sanguínea del linaje y la descendencia legítima por medio de la madre quien, según ellos, era quien conservaba intacta la autenticidad de la raza.

Solamente cuando no había hijos entre las hermanas del cacique, se escogía uno de los bien dotados y más valerosos miembros de la tribu para asumir el poder, después de haberle dado la instrucción y formación necesarias; esta ley de sucesión de los caciques perdió su vigencia con la conquista española al ser adoctrinados los indígenas y conocer el sistema de sucesión real de las naciones del continente europeo.

Cuando los posibles sucesores del cacique llegaban al uso de la razón y se veía que tenían las cualidades físicas y morales para aspirar a esta dignidad, se les ponía bajo el cuidado de dos ayos y en trato frecuente con los jefes o sacerdotes de la tribu, para que lo fueran formando en la práctica de las buenas costumbres y en las cualidades propias de un buen gobernante.

Al llegar estos candidatos a la edad de 15 ó 16 años, eran sometidos a rigurosos ayunos; para conocer cuál era su fortaleza y dominio de la voluntad, los sometían a un examen público que consistía en: delante de toda la tribu se colocaba una doncella hermosa y seductora, completamente desnuda y ante ella se traían los candidatos con “el solo vestido que les dio la naturaleza”; aquel que supiera contenerse, sin tener ningún movimiento sexual, tanto en su persona, como en su cuerpo, era el escogido. Así hacían comprender cómo al cacique se le exigía un gran dominio de sí mismo y una gran virtud, para que fuera ejemplo de la tribu.

La autoridad del cacique era considerada de origen sagrado y creían que su poderío procedía del Sol y de la Luna, por esto se les respetaba muchísimo y se les obedecía ciegamente. Se le tenía tanto respeto que sus vasallos no se atrevían a mirarlo de frente y cuando le llevaban algún presente o necesitaban hablar con él nunca podían mirarlo a la cara, entraban profundamente inclinados, hablaban con él y luego, vueltos de espaldas abandonaban el recinto.

Naturalmente la autoridad y los derechos de los caciques fueron disminuyendo hasta desaparecer, al ser suplantada la soberanía de ellos por los encomenderos y sobretodo al ser sacrificados muchos de los jefes indígenas.

No es de extrañar, entonces, las consecuencias funestas de la desorganización de todos aquellos antiguos pueblos, y los desórdenes que se presentaron en los mismos grupos indígenas, sin autoridades propias que los dirigieran; en el año 1730, en los censos que hacían los jueces de cobranzas reales en los pueblos de los Guanes, ya no aparece el título de cacique. Las parcialidades o pueblos de indios eran gobernados, en lo civil, por un alcalde o una autoridad policial.

LEYES CIVILES Y PENALES:

Mujeres Indias Nuestros antepasados tenían, como todo ser humano, su moral natural, que con el tiempo fue adquiriendo estructura jurídica y cuyas transgresiones eran castigadas con tremendas penas, incluso con la muerte:

  1. Cuando alguno mataba culpablemente a otro debía también morir, aunque le perdonasen los parientes del muerto, pues decían que Dios es el único dueño de la vida del hombre y por consiguiente los hombres no podían perdonar al homicida, sino solamente Dios. Naturalmente esta norma sólo era válida fuera de las guerras, en las cuales no tenía ninguna medida la ira de los combatientes, hasta llegar a destruir, si fuera posible, una tribu a otra.
  2. En cuanto a la vida familiar, los indios eran extremadamente celosos con sus mujeres; a la que creían infiel la hacían comer a toda prisa ají, con lo cual se quemaban sus entrañas y entonces la ponían en confesión de su delito; si se declaraba culpable era condenada a muerte. En cambio, si manifestaba ser inocente, le hacían grandes fiestas para premiar su virtud. Así mismo el hombre adúltero era casi siempre condenado a muerte, pero si era rico, debía darle al esposo o familia de la ofendida, mantas objetos de oro, de los cuales éste debía hacer partícipe al cacique, quien era el que conmutaba la pena.

- Eran estrictamente respetuosos de los bienes ajenos, por lo cual castigaban severamente a los ladrones, con mutilaciones corporales con lo cual quedaban señalados de por vida. Muy grave era el castigo para los ladrones que recaían por tercera vez en el delito: el cacique los hacía atar fuertemente a un madero alto y ordenaba que se le matara a flechazos.

Todos estos castigos hacían que los Chibchas, y por consiguiente los Guanes, fueran de vida ordenada y naturalmente buena; lo que no sucedía con los indios de otras regiones, abandonados a los caprichos de su pobre naturaleza.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 25/07/2010

COMUNIDADES ASHANINKA Y YINE. PIRO

De acuerdo al (INEI: 1993) la población indígena en Perú es de 299,218 habitantes, 65 pueblos étnicos (48 de ellos cesados), concentrándose la mayoría en Loreto (83,746), Junín (57,530) Amazonas (49,717) y Ucayali (40,463). (Ibíd. ) los indígenas enfrentan problemas como: incipiente educación bilingüe, monolingüismo y evasión escolar de la mayoría de las mujeres, extrema pobreza, migración de los jóvenes en busca de trabajo, disminución de las actividades del sector primario, altos niveles de fecundidad y mortalidad infantil y la violencia de los grupos subversivos.
En la Amazonía peruana, 7. 5 millones de has. Son de propiedades de las Comunidades Nativas- CCNN-, surgidas, en 1974, con el “Ley de Comunidades Nativas y de Promoción y Desarrollo de la Selva”. Según Vargas (1993), fue un mecanismo para que los nativos tuvieran acceso reconocido legalmente a una parte del territorio tradicional, por otro lado, legitimó el despojo de un extenso territorio tradicionalmente usufructuado por los Asháninka.
Para (Heise; Landeo y Bant: 1999), la legislación para las CCNN creó Jefe de la comunidad, Teniente Gobernador y Agente Municipal, que en la práctica han propiciando conflictos de competencia, especialmente con las llamadas autoridades tradicionales. Las CCNN fueron delimitadas sobre la base de los asentamientos preexistentes, resultado de las relaciones con patrones, hacendados y curacas (jefe) al servicio de éstos o pastores y maestros bilingües. Hoy, al interior del territorio comunal titulado por el Estado uno puede encontrar un asentamiento central cuyas casas rodean un campo de fútbol ubicado no lejos de la escuela, y la casa de reuniones, dentro de este mismo territorio titulado, sin embargo, si encuentran otros asentamientos, sí siendo reconocido a cada uno consuetudinariamente su propio territorio dentro del territorio comunal total. Los límites de cada uno pueden ser una quebrada o simplemente un espacio de bosque. Esta dinámica de dos etnias compartiendo tierras y ecosistemas está presente en nuestras áreas de estudio: Pucani-Asháninka y Libertad Yine-Piro, bajo Urubamba y río Tambo, en la selva central del la Provincia de Atalaya, departamento de Ucayali, Distrito de Raymondi que con Perú Verde, desde 2000 desarrollan un proyecto de ecoturismo.
Para (Smith: 2002), el Perú es uno dos países de la Sudamérica donde más predominan los bienes comunes, la propiedad común y la gestión comunitaria de los ecosistemas locales y sus recursos naturales. Corroborase con tal declaración, atrevese a complementarla para comprensión acerca de pueblos indígenas y el mercado del Ecoturismo, apoyándose en las visiones de (Cauper: 2001, Colvin: 2001), que dicen que los bosque húmedos habitados por poblaciones indígenas, a ejemplo de Brasil, Ecuador y Perú son los atractivos para el Ecoturismo. Para ellos, el Ecoturismo puede traer repercusiones sociales negativas, suscitando conflictos por la posesión de la tierra y de los recursos así como una factura con valores y tradiciones seculares. (Ídem. ) esclarecen que os locales deben participar en la ordenación del ecoturismo y obtener de ella un beneficio económico. Consubstanciase tales pensamientos se enfatizando que al contrario de la explotación de madera, de la extracción de petróleo y de la ganadería el Ecoturismo puede ser una de las formas más nuevas de generar ingresos a partir de gestión de recursos naturales de forma compartida, aliada a otras opciones: piscicultura, manejo forestal, avicultura, apicultura y otras.


Los Asháninka suman más de 50 mil de habitantes, distribuidos en 359 comunidades ubicadas en las áreas de bosque tropical de los departamentos de Junín, Cerro de Pasco, Cuzco, Amazónico y Ucayali (nuestro estudio). Grupo étnico, ubicación geográfica y lengua
Los Asháninka se autodenominan Asháninka “gente”, consideran despectivo campa (quechua, thampa = harapienta, sucio, despeinado), utilizada peyorativamente por mestizos y colonos. Hablan la lengua Asháninka, de la familia lingüística Arawak o Arahuaca. La mayoría de las CCNN Asháninka fueron tituladas en los años 80. La comunicación o vías de acceso se dan principalmente por los ríos y, también por vía aérea, mediante avionetas desde Satipo, Atalaya y Sepahua. Los costos que deparan estos servicios son muy elevados.
Actividades Productivas y Reproductivas: Cambios
Los Asháninka son tradicionales cazadores, pescadores y recolectores, practican una agricultura de roza y quema. En la chacra, el hombre sembraba: yuca, plátano, ají, caña de azúcar, papaya, fríjol, piña, algodón, camote, yacón, sachapapa, maíz, maní, sandía, cacao, palta, mango, pacaé, naranja, uvilla. Después, la mujer sembraba: algodón, pituca, maona, ají, cebolla china, culantro, caihu, tomate, cebolla, ají dulce y otros. Las chacras continúan siendo de tipo familias, en sistema de roza y quema y los principales cultivos son: yuca, plátano, maíz arroz, erijo, cítricos, caña de azúcar y frutales. En la caza, los hombres usaban arco y flechas, ahora, estos son combinados con el uso de las escopetas. Actualmente, por razones de seguridad, la caza es restringida. En la pesca, el hombre produce las trampas y piscícidas usadas principalmente en las pescas comunales. En la recolección (caracoles, gusanos comestibles, frutas silvestres) las mujeres la cumplen solas o con ayuda de los hijos.
La alimentación consistía de yuca, plátano, guineo, ají, pescado, carne de monte, fríjol, maíz, maní, maní de árbol, cacao, papa mandi, papa china y papa de bejuco. Se consumía chicha de yuca blanca, dulce o fermentada o chicha de yuca con plátano maduro, con maní o camote. Hoy, la base alimentar es yuca y plátano. La vivienda comunal se ha convertido, en núcleos poblacionales, con una gran cuantidad de población procedente de los ríos Ene, Tambo y Perené. Las condiciones de inseguridad han determinado a la construcción de trincheras debajo de los altillos de las viviendas, en las cuales se aprovisionan los alimentos en previsión de posibles ataques y enfrentamientos. Generalmente ubican su vivienda a escasos metros de la chacra.
Las mujeres elaboran la cushma (similar al poncho, cerrado de los dos lados con líneas verticales y con una abertura vertical para los hombres y con líneas horizontales y abertura similar para las mujeres, teñidas con tintes naturales como achiote y huito o artificiales).
Confeccionan canastas para cargar yuca, bolsas pequeñas, collares de semillas o de mostacillas, coronas, pulseras e instrumentos musicales. Tradicionalmente, las enfermedades se curan con baños de vapor, hierbas mágicas, como el piri-piri (planta medicinal empleada para el tratamiento de diversa enfermedades). El sháman hace uso de ayahuasca (bebida alucinógena extraída de un bejuco, tomada pelo curandero para que detecte la causa de las enfermedades y las cure). La muerte es causa de temor, ya que el alma del difunto puede volver a la tierra en la forma de espíritu malo: el Katsivoreri, el Mironti, el Corinto, el Chulla-chaki, que son animales muy temidos.
En la actualidad, sólo en eventos significativos los hombres y mujeres se ponen las cushma acompañada por la corona. Pocas mujeres se pintan la cara, lo hacen en los masateos, cuando van a la chacra o al monte en este último caso, la pintura representa protección contra los espíritus malos. Utilizan achiote y huito con fines estéticos. La actividad simbólica más importante para la mujer Asháninka era la preparación del masato y diferentes chichas, todavía su producción disminuyó de importancia al ser en parte reemplazado por la cerveza y otras bebidas. Las festas tradicionales (las pistas) y los rituales de pasaje se han ido perdiendo, aunque, se conserve algunos con variaciones. Los Asháninka fueron tradicionales guerreros, sus armas, el arco y la flecha eran instrumentos fabricados por ellos mismos. A estos se añadieron después escopetas, usadas para la caza y para el nuevo rol de ronderos, en face de violencia del Sendero Luminoso.
Las mujeres trabajan en chacras comunales, en mingas para limpiar las calles, la posta de salud y la escuela. Las mujeres, en grande parte, son monolingües vernáculo-hablantes o bilingües incipientes, lo que dificulta su participación en la vida pública, ya que los cargos dirigenciales suponen contactos con el mundo externo, haciéndose necesario un conocimiento del castellano. Las nuevas actividades asumidas por penetración del mercado obligan a los hombres a alejarse, la recarga de trabajo y responsabilidad se queda con la mujer, pero no presenta una mejora de su estatus social, sino por el contrario, una relativa disminución de éste. Recién en la última generación las niñas van a la escuela y la educación no es una prerrogativa exclusivamente masculina. Esto permite suponer para el futuro un cambio en el estatus de la mujer, permitiéndole asumir cargos que hasta ahora sólo estaban disponibles para los hombres, dándole mayor prestigio en la vida de la comunidad.
Historia
En s. XVIII, los Asháninka fueron evangelizados por los Franciscanos. En 1980, la Cafetalera de la Peruvian Corporation Ltda. Determinó los patrones de asentamiento de la población colona, la formación del mercado y la gestación de las comunidades nativas actuales. Nos principios del s. XX, lo caucho hizo a los nativos de esclavos. Para Rojas (1994), en este proceso que la estructura de necesidades de los miembros de las sociedades Asháninka, Yine-Piro y otras fueron se cambiando. El caucho fue responsable por la quebrada de las autosuficiencias de estas sociedades para satisfacer sus necesidades. En finales de 1960, con la crisis del sistema de patrones y hacendados, los Asháninka, los Yine- Piro y casi todos indígenas amazónicos lograran su ingreso directo al mercado, con nuevas necesidades: vestimenta, medicinas, educación formal, y radio. La nueva reorganización de la producción lleva a la disminución de las actividades productivas.
En los años 80, la Carretera Marginal- Atalaya llevó la entrada de cientos colonos y grave destrucción ecológica que creció con el plan de colonización masiva de la Cooperativa Satipo –COSAT, entre el bajo Tambo y el Urubamba, de ese modo, las CCNN de la margen derecha del Tambo se quedaron acorraladas entre el río y las tierras ocupadas por la COSAT.
En fines de 1987 Sendero Luminoso incursionó pelo río Tambo, luego, los Asháninka fueron involucrados en un escenario de violencia que los llevó a levantarse en armas, liberando grande parte de su territorio en los valles del Ene, del Tambo y en Gran Pajonal. Todos estos actos llevaron a un “desplazamiento”, cuando grupos humanos en circunstancias de peligro abandonan apresuradamente sus tierras de origen, su vivienda y pertenencias, en busca de protección inmediata para su vida. Hoy, en el distrito del río Tambo (ríos Ene y Tambo), debido a la posición estratégica del lugar, se registran un constante clima de tensión y de conflicto.
En 80, en río Tambo, se crió la Central Asháninka de Río Tambo- CART. En 1986, el CAAAP- Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica determinó el Proyecto de Educación Bilingüe Bicultural para los Asháninka del río Tambo. En 1986, el proyecto de salud Saving Children formó personas para las postas médicas en las comunidades del río Tambo. Los núcleos poblacionales inician su proceso de gestación a inicios del año 1991, albergando a la población nativa desplazada víctima de la ofensiva terrorista desatada en la selva central. Se inicia, de ese modo, el proceso de Titulación Especial para los núcleos poblacionales, para que los mismos sean considerados CCNN.
Yine-Piro: autodenominación, lengua y ubicación geográfica
Los Yine-Piro se autodenominan Yine y pertenecen a familia lingüística Arahuaca pre-andina. Están asentados en el río Urubamba, Departamento de Ucayali (nuestro estudio), Pampa Hermosa, departamento de Loreto y el Manú en Madre de Dios. Este grupo también existe en Brazil, en ambas márgenes del río Purús y al largo del Alto Acre. Los ríos son las principales vías de acceso a las comunidades de este grupo. Algunos cuentan también con campo de aterrizaje. Atalaya, Sepahua y Contamina son los centros poblados no nativos más importantes vecinos a estas comunidades. No existen datos exactos poblacionales de los Yine, algunos apuntan una población de más de 2. 700 habitantes.
Actividades Productivas y Reproductivas: Cambios
La familia nuclear constituye la unidad social básica del grupo Piro. No existen clanes, ni mitades. En las actividades económicas, la agricultura constituye una de las principales actividades para la subsistencia del grupo: yuca, plátano, arroz, maíz, camote, sachapapa, calabaza, algodón, fríjol y taro. El arco y la flecha son las armas tradicionales que aún se las usan para pescar y el uso del arma de fuego se está generalizando en la actualidad. A partir de 1968 han dejado en su mayoría de cazar con flechas. Se han acostumbrados a los implementos de los blancos: la tarrafa y la escopeta. Se han perdido la puntería con la flecha. Actualmente, la caza con escopeta disminuyó por motivo de seguraza. La pesca se efectúa tanto individual como colectivamente y se reviste, hoy en día, de mucha importancia para la subsistencia, porque los peces se constituyen la principal fuente proteica. La recolección se hace principalmente para obtener frutos como aguaje, ungurahui, pijuayo. La crianza de aves, animales menores y ganado vacuno es frecuente en estas comunidades.
Las viviendas son de madera y techo de paja, sin embargo, la mayoría sea hoy, de madera y techo de amianto o calamina. La artesanía se elabora con fines utilitarios y de comercialización, fabrican cerámicas, cestería, adornos e instrumentos musicales. Venden cerámica principalmente en los centros poblados de Atalaya y Sepahua. La cushma es confeccionada a mano, los hombre usaban la cushma y las mujeres una pampanilla dibujada del mismo color o modo como la cushma de los hombres. Con las cushma usaban collares, pulseras, brazaletes y coronas y algunos llevan tatuajes de achiote y huito en sus rostros. Hoy, los hombres y las mujeres visten a la usanza occidental con ropas compradas en los comercios de los centros poblados más cercanos y a los regatones. En algunas fiestas usan la cushma, la corona y pinturas faciales. Cuentan con postas sanitarias atendidas por personal nativo, ellas son: Libertad en el río Cushabatay. Algunas comunidades del Bajo Urubamba tienen acceso a la atención sanitaria que presta la posta de los misioneros dominicos en Sepahua y en el aspecto educativo tienen escuelas bilingües, de las cuales 7 están el río Urubamba ya las demás en el río Cushabatay.
En sus relaciones comerciales, arroz, maíz y fríjol se comercializa en los centros poblados de Contamina, Atalaya, Sepahua y con los regatones que visitan a las comunidades.
La extracción de madera con fines comerciales se realiza en forma individual y colectiva. La producción se entrega a los intermediarios o se vende directamente en Atalaya o Sepahua. En el mercado regional o con los regatones adquieren sal, azúcar, fideos, aceite, utensilios domésticos, tela y vestidos, máquina de coser, lamparines, linternas, instrumentos de trabajo, motores para la navegación, combustible, armas y municiones. Existe un grande porcentual de bilingüismo en los hombres, pero una pequeña porcentaje en las mujeres. Estas son casi monolingües. En sus relaciones con el resto de la sociedad nacional, los Piro del Urubamba están buscando organizarse para explotar los recursos del bosque sen su propio beneficio, a ejemplo del proyecto de ecoturismo desarrollado con apoyo de Perú Verde.
Historia
Los Piro tuvieron su primer contacto con los españoles en los alrededores del río Tambo. En 1790 ocuparon el Alto Ucayali extendiéndose unas 4. 400 leguas a lo largo de los ríos Ucayali, Tambo y Cujar. En, 1785 se fundó la primera misión Piro y en 1809, la segunda.
En XVIII los misioneros franciscanos entraron en tierra de los Chontaquiro (nombre que se daba al grupo Piro), en el alto Urubamba y se establecieron varias misiones. Al comienzo del siglo XVIII, los Piro fueron victimas de los caucheros. Los Yine empezaron a casarse con los miembros de otras familias. La mezcla empezó cuando los patrones los reunían para trabajar.
Ahora, son mixtos, se mezclaron con Campa, Arahuaca y Machiguenga. Desde la llegada de los blancos en la época del caucho, los Yine han seguido mezclándose con otros grupos y aún con los patrones. Los caseríos Piro que subsisten en los ríos Urubamba, Madre de Dios, Cushabatay en el Perú y Yacu en Brasil, son un testimonio de la dispersión territorial del grupo por obra de los caucheros que los trasladaban a los lugares donde encontraban árboles de shiringa.
Proyecto de Ecoturismo
Las comunidades Pucani - Asháninka y Libertad - Yine-Piro están localizadas en la selva central del Perú, en Bajo Urubamba y río Tambo, en la provincia de Atalaya, Distrito de Raymondi. Las tierras de Pucani y Libertad fueron tituladas en 1998, a través de un Proyecto Especial de Titulación apoyado por COICA, GTZ y una organización de Dinamarca. La titulación de las tierras se inició en 1994, a través del pago a los patrones. A partir de la titulación, Pucani y Libertad se tornaron Comunidades Nativas. Las tierras tienen 900 has. , siendo 4,5 para Pucani y 4,5 para Libertad. Un espacio de bosque con riachuelos y puentes señala los límites de cada comunidad, la distancia entre ellas es de 20 min. De caminata.
Los pueblos ribereños como los Asháninka y los Yine-Piro del bajo Urubamba y Ucayali son los representantes de un estado intermediario entre las culturas de llanura inundable o várzea y las culturas de tierra firme. Se aprecia vegetación de bosque húmedo tropical y bosque muy húmedo premontano. La época de lluvia oscila entre los meses de noviembre hasta abril. La temperatura anual varía entre los 29°C y los 20°C. El hábitat ribereño con suelos bajos ubicados a lo largo de las orillas de los ríos, de masa marrón es apto para el cultivo de maíz y maní. Se encuentran cañabrava (el pedúnculo de la flor es propia para el fabrico del asta de las flechas) y cecrópias (leña y látex para calafetear los barcos). Los suelos altos - ubicados lejos de los ríos, de masa oscura son aptos para el cultivo de maíz, asociado a formaciones vegetales compuestas por palmas como la pona y la yarina empleadas para la fabricación de las viviendas. El suelo pardo, de masa amarilla, es adecuado para el cultivo de piña y el barbasco. El suelo rojizo, donde hay una mezcla de arena y arcilla es empleado en el cultivo de la yuca. La cobertura vegetal es diversificada y cuenta con maderas finas (cedro, caoba, tornillo).
El río Pucani baña la comunidad Pucani y el río Cushabatay baña la comunidad Libertad. En Pucani existen 22 familias, con 190 personas y 15 habitaciones. Su Jefe comunal se llama Bernardino. Libertad tiene 20 familias, 180 personas y 15 habitaciones. Su Jefe comunal se llama Rosario Elizabeth.
Las dos etnias, en sus plantaciones utilizan el sistema de corte y quema. Los cultivos son: yuca, plátano, papaya, maíz, camote, fríjol, arroz, maní, chiclayo, aguaje, pizuayo (se utiliza las hojas para asar el pescado llamado patarasca). Cultivan frutales: naranja, coco, caimito, palta, mango, zapote, mamey, guabo, guanabarana, guineo, limón, pan de arbole, granadilla. Compartiendo espacio con los frutales se encuentran huito y achiote Las chacras son familiares, cultivadas principalmente por las mujeres, porque los hombres están ocupados en la tarea de rondero y en las actividades comerciales. La pesca es de anzuelo, tarrafa, redes de malla, trampas, cuando necesitan para la fiesta, utilizan el barbasco. Los peces más comunes son: carachama, bagre, barbones, sardinas y boca chico. Cerca de las viviendas se encuentra animales domésticos. Tienen chacra de yuca y plátano, pero no hacen harina. Los Yine tienen pequeños campos con ganado vacuno.
La dieta alimentar es compuesta de: yuca, plátano, atún en conserva y frutas silvestres. La carne de monte es rara, los hombres cazan con escopeta sajíno, huangana, mono, majaz y capibara. Las aves palomas, paují y pavos son cazados con arco y flecha. Ahora, la caza está restringida por cuestiones de seguridad. En Pucani todas las viviendas son de madera, hileras y techo de paja de la palmera pona. Las habitaciones de Libertad la mayoría son de madera, hileras y techo de pona, pero hay una minoría de calamina y amianto. Cerca de las casas y de los campo de fútbol se encuentran heritrinas, helecho, oropéndolas y orquídeas. Las iviendas, los utensilios de pesca y caza son construidas por los hombres. Ellos hacen surcos para las semillas, que son colocadas por las mujeres. Estas cumplen un rol protagónico, además de los quehaceres de la casa, ayudan en la chacra, tejen las chusmas, cosen, cargan leña y agua y cuidan sus hijos. En las chacras siembran, queman y cosechan. En la artesanía producen collares con semillas, tejen canastas y esteras, pero los Yine-Piro, tanto hombres como mujeres hacen cerámicas (ollas, tinajas, vasijas) y las venden en Atalaya.
En Pucani, hay una posta de salud de madera y techo de paja, con un Promotor, que vive en la comunidad y no recibe sueldo. Los medicamentos fueron comprados con las ganancias de las actividades del ecoturismo y son vendidas a la comunidad. En Libertad, la posta es más grande y de ladrillo y cemento, con más medicamentos do que en Pucani. Su promotor recibe un sueldo del estado. Las enfermedades más encontradas son: diarrea, paludismo, anemia, gripe, afecciones cutáneas, parasitosis intestinal y desnutrición calóricoproteica.
Los habitantes de las aldeas no utilizan las plantas medicinales, según la mayoría de las mujeres que entrevisté, ellas desconocen las plantas y su uso. Cada comunidad tiene un partero.
En Pucani, hay la Escuela Centro Pucani Bilingüe de 1° a los 5° grados, la escuela es en ladrillo y cemento, con techo de amianto. La escuela tiene dos profesores: Miqueas Gómez, Asháninka que trabaja con las clases de 1° y 2° grados, es empleado público del Estado y recibe sueldo de US$ 300/mes. La otra profesora es Bety Joez, Yine, trabaja con las clases 3° y 4° grados, recibe sueldo de US$ 300/mes. La escuela recibe libros de Comunicación, Matemática, Ciencias y Ambiente, Ciencias Sociales, pero según los profesores no son adecuados porque no son bilingües. La educación que reciben estos grupos es insuficiente en calidad y forma, debido a una serie de factores como: la falta de material de enseñanza adecuado y bilingüe, local escolar adecuado y la mediana capacidad profesional del docente. Conforme Bety, los problemas enfrentados son: evasión por enfermedad o por la carga de trabajo en las chacras, repitencia, ausencia de materiales y las clases son hechas en lo mismo tiempo con alumnos de grados diferentes.
En Libertad, hay dos escuelas: una de primer grado, con dos profesores. Otra de 2° grado, con seis profesores. Los profesores reciben sueldo de US$ 300/mes y enfrentan los mismos problemas de Pucani. En las aldeas hay generadores de luz, en Pucani fue comprado con la ganancia del ecoturismo. En Libertad, fue donado por una misión. Los generadores funcionan sólo en fiestas y cuando tiene grupo de visitantes, por un pequeño espacio de tiempo. Las comunicaciones son hechas a través de las radios a transistores. En Pucani y en Libertad hay dos bombas de agua donadas por la misión Evangélica end_of_the_skype_highlighting Pucani posee dos botes con motor, un del profesor y otro de la comunidad. Libertad posee dos botes. En Pucani, el profesor Miqueas vende dulces y caramelos. En Libertad, existe una tienda con pilas, azúcar, café, aceite, caramelos, fideos, gaseosas. Los ambientes ya enfrentan depredación y polución a través de botellas de plástico y latas de conserva.
Manifestaciones culturales: Natal, Carnival, Bodas, Días de los Padres y Madres y las iniciaciones. Los campos de fútbol en las aldeas son la principal actividad cultural de casi todos los habitantes, los niños y jóvenes tanto hombres como mujeres juegan por la mañana, por la tardes, antes y después de la escuela. En los finales de semana hacen partidas deportivas y faena para limpiar embelezar las calles. El sháman vive lejos a 3 horas de bote de la comunidad. Las personas de dos comunidades no tienen contacto con ello. A ejemplo del proyecto Pataxó, se observó un cambio substancial en relación al género: el jefe comunal de Libertad es mujer, Rosario es bilingüe y participa de todas las reuniones y hace propuestas para mejorar la cualidad de vida de las comunidades. Pucani y Libertad comercializan en Atalaya o con los regatones de yuca, plátano, fríjol, maní, gallina, peces, chiclayo. Padrones de consumo: ollas de aluminio, linternas, machete, pilas, combustible, ropas, adornos personales, radios, ropas, azúcar, jabón, aceite, atún en conserva.
Haciendo ecoturismo
Como llegar: vía aérea: vuelo de Lima hasta Atalaya, bajo Urubamba (45 min.). Vía fluvial: en bote de 30HP de potencia: 2 horas hasta Pucani. En la viaje se aprecia correderas, rocas, bancos de arena, tortugas, pocas habitaciones en las orillas, garzas, acampamientos de pesca, barrancos, cecrópias, caña brava, palmeras diversas y varios botes de la Camisea. Una caminata de de 30 a 40 min. Hasta la Pucani, en cual se aprecia riachuelos, aves y plantas. La comunidad no tiene un albergue para los ecoturistas, estos se hospedan en la posta de salud, en Pucani, por esto necesitan llevar sacos de dormir y mosquiteros. Cerca de la posta de salud hay baños, pero no tiene agua, entonces es mejor se bañar en el río Pucani, sólo 5 min. De caminata. La alimentación es hecha por dos cocineras, una Yine y otra Asháninka. Se necesita llevar azúcar, café, leche en polvo, té, galletas, tallarín, arroz, aceite, verduras, legumbres, sal, conservas, agua mineral o pastillas para purificación de la agua. En las aldeas se compra pescado, huevos, gallinas, frutas (papaya, caimito, plátanos) y yuca. En la posta no hay mechero.



Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 01/08/2010

Puquinas


Historia: Una de las facciones más importantes en que se dividió la raza de los arahuaques amazónicos fue la de los Uros o Puquinas, creadores de una cultura original cuyas huellas acusan su presencia en un extenso escenario geográfico en las regiones interandinas, mucho antes de que se desarrollaran en esos mismos lugares, culturas superiores. Los conquistadores hispanos bautizaron a estos indios arahuaques establecidos en el altiplano Peruano-Boliviano con el nombre despectivo de Uros, que son los mismos Puquinas por el idioma. Desde épocas remotas vivieron en la región de Umasuyo, es decir, en la región acuática del Perú precolombino. Durante centenares de años recorrieron los lagos y ríos del extenso altiplano interandino dedicados en un principio a la caza y a la pesca de aves acuáticas, siendo expertos y hábiles navegantes, pues manejaban con singular destreza sus balsas, sus embarcaciones rudimentarias que ellos mismos construían con la paja de totora, material de abundancia en tupidos bosques a orillas del río Desaguadero y en los lagos Titicaca y Aullagas. Hoy los Uros se mantienen tan puros en su sangre, en sus costumbres y tradiciones milenarias como en los días en que los aventureros blancos los descubrieron en las islas y playas de los lagos y ríos del altiplano Boliviano. Por más esfuerzos que hicieron los misioneros católicos para comprenderlos y ganar su confianza y simpatía jamás lo consiguieron en los primeros días de la colonia, porque esos hijos de las aguas se mantuvieron firmes e inquebrantables en la fiel observancia de la norma de vida de sus antepasados, viviendo en un forzoso aislamiento; en un hermetismo misterioso y absoluto, imposible de romper, para reducirlo al conocimiento de la religión cristiana. Fueron siempre perseguidos por los aguerridos y feroces Collas de uno u otro confín de la zona interandina durante millares de años sin lograr sojuzgarlos completamente. Y esta raza siempre maldita y combativa de los Uros soportó con ánimo audaz y con resignación estoica, los indecibles infortunios y amarguras de su prolongado y eterno cautiverio.




Personalidad: Los Uros actuales, cuyo verdadero nombre es Kjotsuñi, conservan las mismas características de la noble raza a que pertenecen. Su tipo es esencialmente mongoloide, de estatura mediana, ancho pecho por el aire enrarecido de la puna; ojos rasgados, pómulos salientes, nariz chata, labios delgados, cráneo inclinado hacia el occipital como si fuera deprimido con artificio; cabellos rígidos, color renegrido por el frío glacial de las elevadas mesetas, de constitución fornida y admirablemente bien proporcionada. A estas cualidades físicas reúne las intelectuales y morales; entendimiento claro, nobles sentimientos, gusto artístico, costumbres sobrias y constancia hasta el sacrificio en sus trabajos favoritos. Viste indumentarias originales llamadas yrs, mankisi, ischkeri, urku y la singular camisa talar con mangas cortas, que usan ambos sexos, llamada kuisi, Goza de alimentación sana y abundante y de salud y vitalidad asombrosas. Estos son, en la cónico comprendió los rasgos característicos de los actuales Puquinas que viven en las orillas del río Desaguadero, en Bolivia.


Religión:Los Uros o Puquinas han conservado en gran parte las costumbres religiosas de sus hermanos los arahuaques de la selva amazónica. En un principio rendían culto al puma, al cóndor, a la serpiente y al Huarihuilca, dioses que adoptaron por suyos los collas dominadores; pero el dios principal de los puquinas fue la luna, como se ha podido comprobar en los dibujos y decoraciones de su cerámica hallada en los estratos culturales más profundos de Tiahuanaco. Y había mucha razón para que estos hijos de las aguas adoptaran por dios principal al radiante astro de la noche porque la luna les sirvió siempre de lámpara maravillosa para poder conseguir la caza y la pesca abundantes, principales aspiraciones de su existencia. Tenían también por dios al Sol, a las estrellas y a las divinidades protectoras de los ríos, lagos, tierras, cosechas y ganados cuando dejaban su vida de pescadores y cazadores para dedicarse al cultivo de la tierra y a la domesticación de animales. Los Uros actuales son cristianos, pues en el mismo pueblo de Iru-Itu, que no cuenta sino con 40 casas, se levanta una iglesia, que es el mejor adorno de la población, donde oyen devotamente la misa y se confiesan. Después de tantos años de repugnante idolatría y de penosas excursiones y apostolados de los meritorios sacerdotes Bolivianos, quienes aprendieron su difícil idioma para comprenderlos, se consiguió que estos indios, firmes y constantes en sus viejas creencias y costumbres religiosas, en su lengua y tradiciones milenarias, se convirtieran a la Religión Cristiana.


Vivienda: Las moradas o mansiones de los Uros, han sufrido una evolución bien marcada en el decurso de los siglos. Las primitivas habitaciones que construyeron los arahuaques amazónicos fueron subterráneas, y ellos mismos la excavaron en el suelo para ponerse a salvo del frío glacial de la puna; después se levantaron en forma de círculo, como se admira actualmente en los kullpis y chulpas del Altiplano, de Churajon y Polobaya. Las viviendas de los actuales Uros de Iru-Itu, son hechas en forma rectangular, sin calles delineadas, todas las casas agrupadas en un solo lugar, con pequeñas avenidas hacia la ribera del río donde se levantan sus artilleros


Vida y Ocupación: Después de prolijos estudios arqueológicos y etnográficos se ha podido comprobar que los arahuaques, en su milenaria residencia en el altiplano Peruano-Boliviano, llegaron a un progreso cultural harto importante. Estos fueron, sin duda alguna, los autores del primer período del Tiahuanaco, y las obras que construyeron en esa remota edad nos hablan, con lenguaje mudo pero elocuente, del estado asombroso de adelanto a que llegaron sus ciencias y sus artes. Trajeron de la región amazónica a la andina, la práctica de las deformaciones craneanas, no por motivo de distinción de raza, de culto y de estética como lo usaron los pueblos primitivos en varios lugares del mundo, sino por fines frenológicos, esto es, que las deformaciones hechas por los antiguos arahuaques del altiplano interandino tenía efecto de gran trascendencia en el desarrollo o atrofia de las circunvoluciones cerebrales para los fines que destinaban a los operados. Con el desarrollo o atrofia de ciertas localizaciones cerebrales se facilitaba a unos el rápido despertar de las facultades intelectuales y a otros –anulando o restringiendo la vida intelectual- se les facilitaba el bienestar y florecimiento físico, el desarrollo y vigor de los músculos para cumplir con éxito satisfactorio, la misión de esfuerzo y de trabajo corporal a que se les condenaba al nacer. Después los aymaras y los quechuas imitaron, fielmente esta costumbre singular en la deformación de los cráneos. Así a los amautas o sabios y a los sacerdotes se les deformaba la cabeza en forma vertical o levantada como una torre y a los detenidos a la estrategia militar se les aplastaban la región frontal dejando libre la occipital. La textilería llegó entre los uros a un alto grado de perfección. Los tejidos de plumas multicolores urdidos con hilos finísimos de lana constituyeron el arte simbólico decorativo por excelencia de esta raza. Prueba de ello el descubrimiento de cuarenta y tres mantos de estas maravillas de arte plumario de los antiguos peruanos. Para darse cuenta de la capacidad intelectual de los uros y de sus costumbres favoritas ha sido menester estudiarlos en su propio pueblo de Iru-Itu como lo han hecho con éxito satisfactorio Paul Rivet, Arturo posnansky, quienes en sus investigaciones etnológicas y etnográficas han podido descorrer el velo que ocultaba el genio y habilidad que siempre caracterizó a este pueblo victima de sus poderos conquistadores. La ocupación predilecta del Uro-Puquina, es la construcción de balsas de totora para navegar y vivir sobre las aguas. En la construcción de estas elegantes y esbeltas embarcaciones han manifestado una destreza y habilidad extraordinarias. No se puede pedir mayor perfección en este arte singular. Por más esfuerzos que han desplegado los aymaras y los quechuas por conseguir sobrepujar a los uros en esta industria no lo han podido. Cuando el viajero visita estos apartados lugares de Desaguadero, ávido de conocer los restos vivientes de una raza milenaria, que está en vías de su completa desaparición, lo primero que observa es el número de astilleros donde se construye infinidad de balsas. En realidad de verdad, esta es la industria principal de toda la población, industria que les enriquece en el comercio que tienen con todos los demás indios del altiplano, quienes hacen largos y penosos viajes por conseguir dichos transportes a precios altos o en cambio de lanas o de comestibles.


Los Uros o Puquinas, en esas confortables embarcaciones, recorren velozmente todas las regiones, aún las más difíciles de transitar el río desaguadero, cuyas ciénagas y pantanos, canales y bosques de totora conocen a la perfección; en sus largas excursiones llegan hasta el lago Titicaca que lo exploran en gran parte.


Durante ciertas épocas del año, propicias para la pesca, casi todas las familias del mencionado pueblo, instaladas en estas cómodas embarcaciones, abandonan por algún tiempo sus hogares para recorrer en todas direcciones el río legendario, último baluarte de sus tiempos y de sus glorias pasadas, en busca de los codiciados y sabrosos peces como el suche, la boga, el kjarachi y el mauri que abundan en ciertas regiones bien conocidas por ellos. También dedican gran parte de su actividad a la caza de aves acuáticas que en grandes bandadas de gallinetas, patos, huallatas, gaviotas y flamencos, pueblan las numerosas islas y riberas de las aguadas y lagunas de toda esa región húmeda de Desaguadero.


Esta población lacustre conoce además los vientos de cada estación y a la hora precisa en que empiezan a soplar en sentido favorable par desplegar las velas trapezoidales de totora que los llevarán a largas distancias. Las mallas, redes, cortinas y cercados en forma angular que emplean para la caza y la pesca son tan perfeccionadas e ingeniosas que llaman vivamente la atención de quienes los visitan para estudiar sus costumbres y tradiciones. Y en los días que les dan tregua a sus rudas labores de explorar las aguas, dedicándose hombres y mujeres a la manufactura de esteras y alfombras de totora y de paja brava, objetos que por lo bien confeccionados y mejor presentados son buscados por los cholos e indios de los pueblos distantes para el adorno de sus casas.


Como se ve, la ocupación favorita del Uro-Puquina, es la de navegar, vivir en continuo contacto con el agua, bañarse, zambullirse en ella con frecuencia como verdaderos batracios en busca del exquisito pescado que les da la vida y así estar satisfechos de su mísera existencia, que ellos la consideran como la más feliz y venturosa de este mundo.


El continúo contacto que tuvo este pueblo de navegantes con las aguas de sus ríos y lagunas de sus extensos dominios fue la causa poderosa para fuera amigo de la higiene, de la limpieza, como ningún otro en la América precolombina.




Extensión Geográfica: Cuando los españoles tomaron posesión del Collao, los Uros o Puquinas se hallaban diseminados por la extensa planicie Boliviana formada por los lagos Titicaca, Poopó, Coipasa y el Salar del Uyuni, abarcando desde el grado 15 hasta el 22 de latitud sur; pero esta relativa extensión que ocupaban los Puquinas, mezclados con los aymaras, no era sino una parte del dilatado imperio que formaron en la antigüedad, cuyos límites eran:


Por el norte: El lago Titicaca, comprendiendo toda la extensa meseta interandina Peruano-Boliviana hasta la frontera Argentina, y por la costa, desde el norte de Arequipa hasta el puerto de Cobija, lugar que marcaba la frontera con los changos, dueños del litoral Chileno. La extensión geográfica ocupada por esta raza primitiva era casi tan grande como la del imperio aymara que le sucedió en esos mismos dominios después de constantes y encarnizadas luchas entre ambos pueblos en el decurso de muchos siglos.


De esta misma región que ocupaban en la antigüedad los Puquinas, no les queda ahora sino una lengua de tierra, la margen del río Desaguadero, que mide cerca de 1500 metros de largo por 800 de fondo, llaman a este lugar Hanco-Hake; y en idioma Puquina Iru-Itu. También hay Puquinas en la ribera opuesta de al mencionado río, pero ya se han asimilado a los aymaras, de suerte que difícilmente se les puede reconocer como tales por que usan ya el vestido y el habla de sus dominadores.


Cultura:Los Uros o Puquinas, de procedencia amazónica, después de haber llevado durante miles de años una vida esencialmente de cazadores y de pescadores en una vasta extensión geográfica del Altiplano, cubierto en su mayor parte de un rosario de lagunas, se multiplicaron y progresaron en gran escala hasta que llegaron a constituir un estado grande, rico y poderoso.


El ayllu arahuac primitivo, evolucionó las etapas sociológicas desde la horda nómada y aventurera hasta la formación de la tribu por la reunión de clanes sobre las sólidas bases de un comunismo netamente agrario.


A la cultura primitiva de las grandes familias, que era verdaderamente patriarcal, sucedió la cultura agraria, netamente matriarcal, que introdujo el cultivo de las plantas propias de la meseta andina, que puso las primeras bases de una vida organizada y sedentaria.


En seguida, establecióse la monarquía, es decir, el predominio de la tribu que más se había distinguido por su inteligencia, pericia y acierto en el gobierno como por el coraje y valor de que había dado pruebas elocuentes en su propia defensa contra la ambición y piratería de las demás tribus en constante revolución y anarquía.


Después de negra noche de luchas fraticidas entre tribus de la misma raza arahuac que disputaron palmo a palmo los lugares más ricos en caza y en pesca en los lagos y ríos de la extensa altiplanicie interandina, surgió vigorosa y triunfante la fracción o rama de los Puquinas que llegó a establecerse en sociedad permanente, dentro de un colectivismo y comunidad admirables bajo el amparo de un gobierno, en un principio harto humanitario y altruista, que atendía esmeradamente todas las necesidades de la población, como verdadero padre del pueblo, pero después se convirtió en un régimen cruel, despótico y sangriento.


Los productos de la caza y de la pesca no satisficieron completamente las necesidades de una densa población, y esta necesidad imperiosa en la lucha por la existencia obligó en gran parte a los agregados sociales, que constituían el estado Puquina, a abandonar la industria milenaria de las lagunas para salir a tierra firme y allí labrar con mas esfuerzo su mayor comodidad y bienandanza. Los pescadores y cazadores convertidos, por obra de la dura necesidad, en pastores y agricultores dedicáronse de lleno a la cría de ganado con la domesticación de la llama y la alpaca, y al desarrollo de la agricultura con el cultivo de la papa, principal producto alimenticio de las poblaciones andinas. La industria agro-pecuaria constituye, pues, la segunda fase de la cultura en la meseta andina. El cultivo de la papa y la domesticación de la llama acusan una antigüedad muy remota. No se puede admitir que en tan reducido tiempo reinaron los aymaras y los quechuas, en la zona altiplánica, hayan podido llevar a feliz realización obras tan gigantescas que demandan millares de años. El esmerado cultivo de la papa (solanum Tuberosum) ha llegado a tal perfección en la inmensa estepa interandina que no se puede conseguir más variaciones de la primitiva planta silvestre de donde han procedido todas las demás clases de este nutritivo turbérculo. Lo mismo se puede decir en lo que respecta a la domesticación de la llama (Auchenia Llama), de la alpaca (Alpaca Shuri) y de la Auchenia Alpaca, utilizados como animales de carga, pues para llegar a esta perfección en la ciencia ganadera han debido transcurrir muchísimos años de labor paciente y abnegada. Los estudios que se han hecho sobre este particular demuestran que la llama doméstica actual presenta ya indicios de degeneración, habiendo desaparecido el ancestral salvaje de donde salió.

La feria de alasitas en Ayaviri es en agosto

La feria de alasitas en Ayaviri es en agosto



Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 01/08/2010

Culturas de la amazonia y los llanos de Moxos

- Las tierras bajas fueron tempranamente pobladas por grupos de cazadoresrecolectores. Algunos de estos pueblos llegaron a desarrollar prácticas agrícolas y se transformaron en sedentarios.

Diversos hábitats, diversas etnias

Cerámica moxeña antropomorfa Cerámica moxeña antropomorfa

Los diferentes ecosistemas de las tierras bajas de Bolivia fueron aprovechados por una multiplicidad de etnias que aprovecharon los recursos naturales para practicar la pesca, la caza y la recolección de frutos. Algunas de éstas desarrollaron la agricultura de tala y roza.


Según los restos arqueológicos, los primeros grupos se establecieron en la región hace aproximadamente 10. 000 años. En los siglos siguientes, numerosos grupos fueron llegando de forma gradual. Una de las características de los asentamientos humanos en esta región fue el aislamiento en el que se mantuvieron las diferentes etnias.


Los grupos que arribaron a la amazonia, los llanos centrales y el Chaco pertenecen a las familias lingüísticas arawak, tacana, pano, tupí-guaraní, zamuco y mataco-noctene, aunque existen también numerosas etnias actuales cuya lengua no ha podido ser clasificada.





La cultura de Moxos

Andenes de cultivo en la cultura de Moxos Andenes de cultivo en la cultura de Moxos
Excavaciones en los terraplenes

En la actualidad, un equipo de arqueólogos norteamericanos de la Universidad de Pennsylvania, bajo la dirección de Clark Erickson, está realizando excavacio...

En la frontera entre la amazonia y los llanos centrales se desarrolló la cultura de Moxos, de la familia arawak, proveniente del norte. Los Moxos se asentaron en la región de forma tardía en relación a otros grupos más antiguos, como los itonama, cayuvava, canichana y movima. Sin embargo, tuvieron estructuras sociales más desarrolladas.


Los moxeños desarrollaron la agricultura, implementando un sistema de terraplenes o lomas artificiales en las que construyeron andenes de cultivo y canales de riego. Los principales cultivos fueron el maíz, la yuca, el camote, los porotos y el tabaco. La construcción de estas obras hidráulicas da cuenta de la existencia de una estructura social compleja y estratificada en la que se diferenciaban los grupos de agricultores de los de dirigentes; estos últimos se habrían ocupado del control y distribución de la producción.


Posiblemente, los moxeños se dividieron en pequeñas aldeas gobernadas por un jefe y varios sacerdotes o chamanes. Para los antiguos moxeños la religión fue importante; algunos documentos coloniales cuentan que los rituales se celebraban en un lugar que recibía el nombre de "bebedero".





Otros pueblos de la llanura beniana


Indígena huanyam; lámina del explorador sueco Erland Nordenskiöld Indígena huanyam; lámina del explorador sueco Erland Nordenskiöld

Cuando llegaron los misioneros jesuitas en el siglo XVII a la región de Moxos, los moxeños no eran los únicos asentados en ella. Los baures, cayuvava, itonama, movima y canichana compartían con ellos el mismo hábitat. Algunos de ellos estaban en proceso de transición entre la forma de vida nómada y una organización de tipo aldeano.


El hábitat de estas etnias estuvo muy ligado al régimen de aguas, que depende estrechamente de las estaciones. En la época de lluvias, las llanuras del Beni y la amazonia sufren graves inundaciones. Los moxeños lograron controlar sus efectos mediante la construcción de los terraplenes de cultivo, pero otros pueblos, como los mencionados, debían muchas veces abandonar sus incipientes sembradíos para alcanzar otras tierras más seguras.


El río significó un aporte constante de pescado a la dieta de los pueblos amazónicos, como vemos en la ilustración de los canichana que realizó Melchor María Mercado en el siglo XIX. Los pueblos cazadores-recolectores seminómadas de la amazonia y los llanos centrales tuvieron en cuenta a los ríos como elementos muy importantes de su vida material y espiritual, ya que algunos de ellos los consideraron como seres sagrados.





En la amazonia norte

Los canichanas, con sus enseres de pesca Los canichanas, con sus enseres de pesca

En la amazonia norte, región muy húmeda y cálida, los pueblos que llegaron en la época prehispánica pertenecían a las familias lingüísticas arawak, pano y tacana. En la actualidad, algunas de estas etnias siguen manteniendo sus formas de vida y sus costumbres, por lo que el estudio de su historia contiene también elementos de la antropología y de la etnología. Muchos de estos pueblos han adoptado ya la vida sedentaria, pero siguen manteniendo la caza y la pesca como sus actividades principales.


En el grupo lingüístico tacana se cuentan los tacana propiamente dicho, los chimane y los leco, pueblos que desarrollaron una agricultura incipiente.


Otros grupos étnicos de lengua pano, ubicados en las selvas amazónicas, no llegaron a desarrollar prácticas agrícolas, manteniéndose como grupos nómadas. Entre ellos se hallan los pacahuaras, yaminahuas y chácobos. En la actualidad, estos grupos se hallan en peligro de desaparecer.


Más al sur se encuentran los sirionós, de lengua tupí-guaraní, con actividades múltiples. Además de la caza-recolección, ellos practicaron una agricultura incipiente y tuvieron fama de ser feroces guerreros.






Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 07/08/2010

. - El descubrimiento de la cultura Vicús.

Oficialmente, fue el 1ro. De febrero de 1963, cuando se principió hablar de Vicús pero sin darle aún este nombre. El diario "La Prensa" de Lima denunció que gran cantidad de huaqueros, estaban devastando un antiquísimo cementerio, del cual se había sacado gran cantidad de piezas de oro, cobre y de cerámica.

Vicús era comprensión de la entonces extensa hacienda Pabur, uno de cuyos propietarios era don Domingo Seminario Urrutia. Era este bisnieto de uno de los próceres de la independencia de Piura, don Miguel Jerónimo Seminario y Jaime.

La depredación de las tumbas de Vicús se inició por los años de 1956-1960. Los huaqueros excavaban sólo pocos metros, no más de 4 ó 5 pero pronto se dieron cuenta de que a mayor profundidad habían piezas más valiosas, no sólo en cerámica, sino también en oro y piedras preciosas.

Por los años de 1957 fueron a trabajar a la hacienda especialmente contratados por el propietario dos expertos huaqueros de Lambayeque. Se aseguraba que ellos habían intervenido en el hallazgo del famoso “peje grande”, que fue encontrado en la hacienda Batán Grande del distrito de Illimo. EI tesoro hallado consistía en una cantidad fabulosa de piezas de oro artísticamente trabajadas, y las tumbas de donde había sido extraídas, podían identificarse por pequeñas lomas que aparentemente eran naturales, al igual que en Vicús.

Bien pronto cundió una fiebre de huaquearía en Vicús. Los campesinos dejaban las tareas agrícolas y provistos de lampa y pico se dieron afanosamente a la tarea de abrir tumbas. Los hacendados lo hicieron con tractores.

Como cabe suponer, una enorme cantidad de piezas cerámicas fueron destruidas en ese afán de sacar las piezas de oro. Pero tal cosa no importaba a los huaqueros, que preferían las joyas antiguas a los huacos. Bien pronto fueron sin embargo los huacos objeto de gran demanda y de alta cotización por intermediarios de coleccionistas nacionales y extranjeros.

La información de “La Prensa” causó impacto en los círculos culturales de Lima, tanto porque nunca se había pensado que en Piura hubiera existido un grupo de tan elevado grado cultural, como por lo cuantioso del material arqueológico extraído y su inmenso valor.

El primer enviado que llegó a Chulucanas en los primeros meses del año 1963 fue el arqueólogo Ramiro Mattos Mendiola. Por ese entonces y según el diario “La Prensa” 1. 500 tumbas habían sido depredadas.

Según relata el doctor Lumbreras, Mattos recorrió en compañía de Florentino Gómez, el sector, durante diez días, visitando 28 zonas arqueológicas, comprendiendo Vicús, Yécala y Frías.

Al retornar Mattos a Lima, emitió un informe que más tarde (1965) fue publicado en el Tomo XXXIV de la revista Museo Nacional, bajo el Título: “Algunas consideraciones sobre el estilo Vicús”. Es desde entonces que el nombre Vicús se da no sólo a la zona arqueológica, sino también a la manifestación cultural.

En los primeros meses de 1964, el gobierno envió al arqueólogo Carlos Guzmán Ladrón de Guevara y al técnico José Casafranca, los que exploraron la zona de Yécala conjuntamente con el arqueólogo Toribio Mejía Xesspe.

Casafranca presento al Patronato Nacional de Arqueología, un informe de 28 páginas mecanografiadas. El arqueólogo Federico Kauffmann Doig, de Chiclayo, en su obra “El Perú antiguo” muestra dibujos de las tumbas Vicús diseñados por Casafranca, y los compara con otros muy parecidos, hechos por Wassén que corresponden a hallazgos arqueológicos en el valle colombiano de Cauca.

Fue en Yécala en donde se encontró la cerámica más fina.

Pedro Felipe Cortazar, en su obra Documental Perú, en el tomo dedicado a Piura al ponderar la cerámica Vicús por su belleza, colores, técnica y acabado, dice que nada tiene que envidiar a los jarrones chinos de la dinastía Ming.

La ubicación geográfica de Vicús.

Quien hasta antes de 1960 viajaba de Piura a Lima, iba bordeando el gran despoblado piurano y desde antes del km 50 corría un buen trecho paralelamente al río Piura, pero sin tenerlo a la vista.

El río en su parte alta, era en realidad el límite entre el desierto y los primeros contrafuertes de los Andes.

La negra pista de asfalto, avanzaba sobre el arenal haciendo tedioso el viaje.

Al llegar al km 50 un desvío de 10 Kilómetros, conduce a la pujante ciudad de Chulucanas. En El Desvío, se han formado una serie de rancherías para atender al caminante y es posible que con el tiempo, a pesar de haber. Perdido hoy importancia como tramo de la Panamericana, se convierta en un centro poblado.

En el Alto Piura, hay una serie de pequeños poblados y lugares que en determinado momento han tenido gran importancia o en ellos se han producido hechos que han conmovido a la región. Frías, Chalaco, Poclús, Ñómala, La Encantada, Las Campanas, Monte de los Padres, Morropón, Piura Vieja, Pabur, yVicús, entre otros, evocan hechos importantes.

Tras del reglamentario alto en el km 50, el viajero prosigue su camino sobre el arenal y nada lo hace pensar que a poca distancia, ha existido en el pasado una civilización, que aún permanece en el misterio.

Sólo su cerámica y orfebrería nos hablan de la existencia de esos pueblos. No hay vestigios de construcciones.

Entre los 10 km del desvío a Chulucanas y la localidad de Matanza, se puede formar un cuadrilátero que completan el río Piura y la Panamericana.

Dentro de ese cuadrilátero, hay un caserío y un cerro denominado Vicús, y otros poblados y promontorios denominados Huasimal, Tierras Negras, Loma Verde, Ovejero, Yécala, Loma de la Viuda y Matanzas.

En esos lugares es donde se han encontrado los principales vestigios de esos antiguos piuranos.

Fuera de este núcleo arqueológico hay que considerar un poco más al sur Talan­quera y Zapotal, próximos a Morropón.

En la localidad de Frías, en las nacientes del río Charanal y en los contrafuertes occidentales de los Andes, se encuentra otro Centro arqueológico vinculado cultu­ralmente a Vicús. Lo constituyen Santa Rosa y Mostrante.

Pero Vicús no puede considerarse como una manifestación cultural aislada. Se la tiene que relacionar con otros centros como Illescas, con los grupos humanos que se asentaron en el Valle del Chira y de Tumbes.

Bajo las arenas del desierto y en 1as sierras piuranas, es posible que existan vestigios y restos arqueológicos, que sólo la casualidad podrá poner al descubierto.

En Vicús se han encontrado piezas de arcilla y de metal, similares a las halladas en el Sur del Ecuador y en Colombia.

De igual manera, muchos de los túmulos de tierra o pequeñas lomas que parecen accidentes naturales, son sitios en donde hay tumbas. Esto se observa también en Lambayeque, sobre todo en Illimo.




Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 07/08/2010


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 07/08/2010

Antigüedad.

En realidad no hay nada concreto en cuanto a la antigüedad de la Cultura Vicús. Los supuestos se hacen en base al examen de las piezas de arcilla.

Lo extraordinario es que tales huacos, no pertenecen a un determinado período, no obstante encontrarse en los mismos lugares.

Se pueden establecer hasta tres clases de piezas diferentes:

- Vicús negativo representado por cerámicas de tosca fabricación, con una coloración en que el negativo y el blanco se aplicaban sobre el rojo. Se nota influencia de Cupisnique, aplicada a asuntos regionales. Fueron contemporáneos de Chavín de Huantar y cronológicamente pertenecieron al Período Horizonte temprano y a la Época Formativo Temprano, entre 900 y 500 años antes de la era cristiana. En esta etapa de formación, se aprecia influencia del Sur, es decir de Salinar y de Virú-Chavín de Huantar estaba en su apogeo.

- Vicús-Vicús, representa una época de asentamiento, que se considera es el periodo de máximo esplendor. Hay un estilo propio y todos los motivos son regionales. La cerámica es de la más alta calidad. Correspondería cronológicamente al Período Intermedio Temprano y a la Época del Florecimiento Regional que se desarrolló entre los año 200 antes de Cristo y 800 después de la era cristiana. Por esta época existían centros Poblados en Pariñas y en el Chira, sobre todo en el área de Colán. Al sur del Perú florecía Nazca y por esa época se supone también la fundación de Tumbes y la aparición de Naylam.

- Vicús-Mochica, es una época del apogeo de la cultura Mochica que hace sentir su influencia en la región de Piura. El departamento de Piura se puebla y en la Costa del Sur llega a su mayor esplendor el señorío de Pachacamac. Cuando se iniciaba la Fase Vicús-Mochica, aparecía en escena el Imperio Tiahuanacu-Wari que no sólo se extendió por la Sierra Central-Sur, sino que por la Costa llegó hasta los limites de Piura. Tuvo su Centro en Ayacucho. Al terminar esta fase aparecía el Reino Chimú. El Período abarcó del año 900 D.C. A1.. 1200 D.C. Se estima que Los Mochicas establecieron colonias en Vicús y en Huarmey.





Responder


Quiero recibir alertas por email cuando haya mensajes nuevos en este debate

Debe cumplir las normas de contenido y normas de conducta
Al escribir en el debate:
  1. Repasa la ortografía y no escribas en formato SMS.
  2. Lee el texto dos veces antes de publicar.
  3. No escribas todo en mayúsculas o negritas.
 
Páginas internacionales: España  |  Italia  |  Francia  |  México  |  Alemania  |  Reino Unido  |  Argentina  |  Chile  |  Colombia  |  USA |  India |  Y próximamente: Brasil | 

Búsquedas frecuentes: basofilos guiones de obras de teatro para jovenes cardias incompetente microadenoma infarto de rodilla

EMAGISTER Servicios de formación, S.L. Copyright 1999/2013.