Grupo de Culturas americanas prehispánicas
Grupo de Culturas americanas prehispánicas
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Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 11/04/2010

Beatriz, es espeluznante lo que cuentas, lo peor es que estas atrocidades no han terminado y siguen perpetrandose contra otros pueblos.




Andakí , andaquí, aguanunga o churuba es un pueblo indígena que habitó desde tiempos inmemoriales la cuenca alta del río Caquetá, al suroccidente del departamento colombiano de Caquetá y la bota caucana (valle del Fragua), y el suroriente del Huila (valle del Suaza).

El nombre "andakí" o "daakí", está ligado al consumo ritual del yajé. Para algunas lenguas indígenas, andakí y yajé son sinónimos. Para conocer el " espíritu del yajé " y la disposición de éste, se requiere un preparado especial, que los chamanes denominan "andakí", e incluye el uso de las flores del "borrachero". Estas flores son identificadas con la inmensa flor mítica de borrachero que se convirtió en el sol, tras ser penetrada y fecundada por el yajé, que se elevó tras ser probado por los hombres (Ramírez y Pinzón 1987, 198). Por otra parte, los chamanes ingas, reconocen el papel que tuvieron los andakí, para adquirir su conocimiento del yajé.

Del idioma andaquí se conservan dos vocabularios, uno recopilado por un anónimo en 1788 y publicado en Lenguas de América en 1928; y otro recopilado por Manuel María Abis y publicado en 1855. Basado en ellos, Rivet (1924) clasificó el andakí como lengua chibcha. Aunque en tal clasificación concordaron varios expertos, otros consideran al andakí como lengua aislada o no-clasificada y algunos la relacionan únicamente con el paez o también con lenguas del piedemonte amazónico como tinigua, camsá y cofán.

Actualmente solo sobreviven comunidades rurales andakí en los municipios de Acevedo (Huila) y Belén de los Andaquíes (Caquetá), en inmediaciones de los ríos Pescado y Fragua, aunque estos indígenas ya no hablan su propio idioma. Sin embargo, los relatos regionales, especialmente de los indígenas inga que han ocupado parte del antiguo territorio andakí, insisten en que aún habitan andakíes no contactados en los bosques de las cabeceras del Madiyaco, y entre este y las cabeceras del Verdeyaco y el río Fragua, abajo de los picos de La Fragua, al sur de la bota caucana, donde documentos del siglo XIX ubicaban los últimos refugios de andakíes selváticos.



Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 11/04/2010

La verdad es que leyendo las atrocidades que leo no parece ser ya cuestión de españoles; sino de hombres blancos y de su concepción de las cosas. Más bien pareciera que habñáramos de "arios" o cosas así.


Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas)
Teatro cefaq centro de capacitacion ar...
Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 11/04/2010

En lo personal hay españoles que fueron una bendicion para Mexico. Bernal Diaz de las Casas es un ejemplo (me estoy tratando de recordar de varios nombres pero no se me vienen los correctos) Asi como indigenas como el indio Conin que fueron una pesadilla para sus connacionales (la historia no reconocida explica que tuvo bastante que ver aparte de traicionar a su propio pueblo en Queretaro con el "comprar" a los guardias aztecas para que traicionaran a su pueblo y de comprar las conciencias de varios dirigentes por casi toda mesoamerica en tiempos de la conquista). Incluso entre los grupos de mexicanidad es uno de los pcoo que respetan.
Y tomando en cuenta que venian en plan de exploracion era de esperarse que no vinieran en primer termino los mas inteligentes y cultos de europa, sino simplemente aquellos que podian sobrevivir en condiciones no precisamente propicias. Es como el ejercito mexicano, si te encuentras uno inteligente, humano, algo culto y comprensible en un comboy, en un operativo ya la libraste.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 11/04/2010

Rafael, ante los siglos de destrucción que han afrontado las etnias americanas, podria decirte, que los conquistadores, fueron unos bebes comparados con los que vinieron luego, además debemos contemplar que en esos años eran comunes las matanzas de los vencidos, no solo en América, cito a Raimundo de Aguilers luego de la toma de Jerusalen por los Cruzados año 1099 " Maravillosos espectáculos alegraban nuestra vista. Algunos de nosotros, los más piadosos, cortaron las cabezas de los musulmanes; otros los hicieron blancos de sus flechas; otros fueron mas lejos y los arrastraron a las hogueras. En las calles y plazas de Jerusalen no se veian más que montones de cabezas, manos y pies. Se derramó tanta sangre en la mezquita edificada sobre el templo de Salomón, que los cadáveres flotaban en ella y en muchos lugares la sangre nos llegaba hasta la rodilla. Cuando no hubo más musulmanes que matar, los jefes del ejército se dirigieron en procesión a la Iglesia del Santo Sepulcro para la ceremonia de acción de gracias" , en esa época, matar a un infiel o a un nativo era cosa normal, había que agradecer por estar vivo y ganar la batalla, pero lo que se hizo de ahí en mas con nuestros indigenas, fué solo matarlos buscando un beneficio económico, llámese oro, gemas preciosas, tierras o petroleo, todo esto hecho por los blanquitos como los llamo, de distintas nacionalidades e incluso compatriotas de los masacrados. Para pensar verdad?

Tal vez no debería poner la situación de desprotección que sufren, pero creo que es bueno saber porqué nos estamos quedando sin diversidad cultural, derechos humanos, para quién?



Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 12/04/2010

Así es Beatriz, y luego Saladino (un gran hombre para conocer) tomó Jerusalen y en vez de hacer lo mismo, pactó con Balian de Ivelin y dejó salir a todos.
Siempre hubo burros y listos


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010

LOS CAVINEÑOS

Los departamentos de Beni y Pando albergan a los cerca de 900 cavineños. Antes de la llegada de las misiones evangelizadoras, esta etnia era animista. Sus principales deidades estaban entre los elementos de la naturaleza, en especial los que se hallan en el agua y en el monte. En el siglo XVII los cavineños sufrieron varias migraciones debido a los conflictos armados con los esse ejjas. Actualmente son recolectores de castaña. Otra de sus actividades es la producción agrícola. Su familia lingüística es el tacana.

L


LUGARES DONDE SE ENCUENTRAN

Los cavineños se encuentran en el noreste de Bolivia, en la provincia Ballivián del departamento de Beni, y en los alrededores de Cavinas, en los centros gomeros y a lo largo de los ríos Beni, Biatas y Geneshuaya.

Actualmente, existen 16 familias cavineñas en Mapajo, provincia Nicolás Suárez; 14 en Santa Ana, provincia Manuripi, y 33 familias en Galilea, provincia Madre de Dios del departamento de Pando. También se ubican grupos familiares dispersos en la provincia Iturralde de La Paz. Las comunidades cavineñas son: Buen Destino, Buenos Aires, Baqueti, Candelaria, Carmen Alto, Las Islas, Misión Cavinas, Palmasola, Paraíso, Peña Guarayo, Puerto Cavinas y San José.

El cavineño se habla en las comunidades Santa Elena, Buen Destino, California y San José de la provincia Vaca Díez del departamento de Beni. También en las localidades Las Mercedes, Baqueti, Puerto Cavinas, Misión Cavinas, Candelaria, San Miguel, Peña Guarayo, Bolívar y Santa Catalina de la provincia Ballivián del mismo departamento. Además de algunas comunidades de la provincia Manuripi de Pando. ( La Prensa).

El cavineño y su escritura

El idioma cavineño fue escrito por primera vez por el famoso misionero Nicolás Armentia, autor de una pequeña gramática y de un diccionario póstumo (1906) con base en la ortografía castellana. Este diccionario fue elaborado por el franciscano a partir de un trabajo inédito del padre José María Ciuret (Armentia 1883). Luego fue transcrito de la misma manera por Mary Key, del Instituto Lingüístico de Verano, que también sacó un diccionario (1963).
Entre los trabajos más recientes se destaca el realizado por el lingüista Antoine Guillaume, que escribió varios artículos acerca de la gramática y realizó una tesis de doctorado sobre el tema en 2004. En el contexto de la Reforma Educativa, que implementa la Educación Intercultural Bilingüe, Guillaume propuso un nuevo alfabeto cavineño, basado en una asociación más estrecha entre los fonemas y los grafemas del cavineño.




Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010

LOS MÁTSES


Algunas de las tribus amazónicas más tradicionales y fascinante están situadas en el Valle del Río Javari en la frontera del Perú con el Brasil. Todavía la tribu Matses vive como cazadores y practican ceremonias amazónicas tradicionales. En ninguna otra región de la selva amazónica se encuentra pueblos indígenas tan tradicional que han conservado sus culturas nativas originales.

Matses Galería de Fotos


Los

Matsés son miembros de una tribu indígena de la selva Amazónica brasileño y peruano. Actualmente la amenaza más grande para los Matsés y su reserva indígena comunal está escalfando por los mestizos (Peruanos no indígenas) y cortando su madera. La reserva comunal de los Matsés está situada en la región de los ríos de Yavari (Javari en portugués), de Chobayacu y de Gálvez en la frontera de Perú con el Brasil. Los Matsés han estado defendiendo su tierra y la cultiva de los forasteros por siglos. En 1969, ellos finalmente terminaron su aislamiento y guerra con los forasteros cuando ellos aceptaron a dos misionarios cristianos femeninos en su comunidad.

Los Matsés (designado comúnmente Mayorunas en el Brasil) hablan una lengua norteña de Pano que se relacione de cerca con los dialectos de las tribus indios de Matis y de Korubo. Durante los 30 años pasados, los Matsés ha cambiado perceptiblemente su manera de la vida semi-nómada viviendo en comunidades más permanentes. Antes, se mudaron a sus comunidades cada pocos años después de agotar los recursos de un área. Aunque han cambiado su manera del establecimiento, todavía estan dependiente por la selva para casi todo su alimento y recursos. La agricultura tropical de la caza, de la pesca y de la subsistencia proveen los Matsés virtualmente todos sus instrumentos del alimento y del material.

Tribu de Matsés o de Mayoruna Población actual Áreas con las comunidades significativas Lengua Religión Tribus relacionadas
Aproximadamente 3. 000
Reserva Comunal Matsés: aproximadamente 2. 200 personas
Matsés, una lengua en la familia Pano, la mayoría también habla español o portugués.
Están tradicionalmente animistas, la mayoría son también cristianos
Matis, Marubo, Korubo, Shipibo, Amahuaca, Kulina
Origen del Tribu Matsés

Algunos antropólogos piensan que el pueblo Matsés fue situada originalmente cerca del Río Huallaga en Perú cuando ellos hicieron el primer contacto con los misionarios del Jesuita en el décimo octavo siglo. Este teoria dice que después de que las epidemias de enfermedades ajenas devastaran a su población, los Matses huyeron a su localización actual en la frontera Peruano-Brasileño y evitaron todo el contacto con los forasteros. El origen del término que ellos utilizan para sí mismos ( Matsés ) vienen del significado “gente” de la palabra en su propia lengua . Los Matses hablan una idioma de la familia lingüística Pano. Históricamente, los Matsés tenían solamente dos métodos de hacer frente con los forasteros, matandolos o integrándolos en su tribu. Actualmente los Matses son mas sabidos del mundo exterior y no son guerros como antes.

Cultura Material


Los Matsés tienen un conocimiento extenso de la selva amazónica y sus recursos de flora y fauna. Además de la caza, practican agricultura Amazónica típica y se queman la tierra en la cual se cosecha la madera, las cosechas tropicales se plantan, y se agotan los alimentos del suelo. Un sistema agrícola tal como esto hace necesario la mudanza frecuente de comunidades a diversas áreas para los nuevos recursos, por lo tanto dando por resultado una existencia semi-nómada. Actualmente, los Matsés están viviendo en establecimientos más permanentes, y consecuentemente estos indios nativos Amazónicos están adaptando su agricultura a métodos más sostenibles más bien que abandonando a sus chacras cada pocos años. Aunque los cerbatanas fueron utilizados por los Matsés hasta el pasado reciente, utilizan actualmente los arcos y las flechas para la caza. Las escopetas también se utilizan, pero son mucho menos común debido al alto coste de los cartuchos de la escopeta que en la mayoría de los casos son prohibitivo costosas.

Tradiciones Sociales Religión

La religión tradicional del Matsés es el animismo. Pues los animistas creen que no hay diferencia entre los mundos espirituales y físicos con los espiritus animales que son ubicuos en todas las cosas, ambos que viven y los objetos inanimados. Los Matsés creen que todas las plantas contienen espiritus animales específicos. Por ejemplo, al usar las medicinas derivadas de las plantas, el Shaman (o el recipiente de la medicina) hablará al espiritu animal que habita esa planta particular, solicitando una curación, protección o a la capacidad física realzada. Típicamente, ellos aplicarán remedios externamente al cuerpo, injiriendo raramente medicinas. Una ceremonia religiosa común implica el uso de una toxina derivada de una rana o de un sapo ( Phyllomedusa bicolor , un sapo del árbol venenoso).

Estructura Social

Los Matsés son polígamos con cada hombre que tiene unas o más esposas. Hasta hace poco, los hombres Matses comúnmentesecuestraron y asimilaron a mujeres de otras tribus (o de mujeres peruanas y brasileñas) en la sociedad de Matsés. Tradicionalmente, los Matsés vivieron en los malokas que contuvieron tanto como 100 personas. Las uniones están generalmente entre los cruz-primos, es decir la mujer se casa con el hijo del hermano de su madre. Para la mayor parte, basan a la sociedad de Matsés en el parentesco, con los lazos de la familia siendo el factor de la dominación en sus sistemas políticos.

Sistemas Políticas

Tradicionalmente, los Matsés no ha tenido jefes para sus comunidades o su tribu. Como muchas tribus Amazónicas, los Matsés no tenía ninguna tradición social del tener jefes hasta influenciado por los forasteros para hacer tan. Las decisiones importantes que afectaban a la comunidad fueron tomadas tradicionalmente por consenso mutuo entre los varones de las ancianos. Es importante reconocer sistemas políticos tradicionales al hacer la transición a los sistemas políticos extranjeros tales como el presente gobernó independientemente de la reserva comunal de los Matsés. Actualmente, los Matsés se desorganiza y muy dividida debido a sus sistemas políticos tradicionales se basan político en el parentesco. Ahora cada aldea tiene su propio jefe. Sin embargo, hay poca dirección centralizada para la tribu, una situación que se hace fácil para que los forasteros manipulen y exploten a la gente de Matsés. Por ejemplo, los forasteros están haciendo actualmente planes para cosechar la madera valiosa de la reserva comunal de los Matsés sin informar o recibir la aprobación de los Matsés.

Historia Reciente

Hasta 1969, los Matsés estaban esencialmente en la guerra con el mundo exterior, especialmente el gobierno peruano debido a la tradición de Matses de secuestrar y asimilar las mujeres del exterior en su tribu. Esta tradición era la fuente primaria de la tensión con los peruvians y alcanzó su pico en los años 1960, cuando el presidente de Perú, Fernando Belaúnde, ordenó su fuerza aérea bombardear a comunidades de los Matsés con napalm. Además, el ejército peruano invadió y se quemó sus aldeas. Consecuentemente, los Matses abandonaron sus establecimientos en los ríos y huyó a las áreas de la altiplanicie profundamente en la selva amazónica. Dos misionarios-cristianos del Instituto Lingüístico de Verano (ILV) aprendieron la lengua de los Matsés por una mujer peruana que se escapó del los Matsés después de ser secuestrado. Aceptaron en las comunidades de los Matsés y terminaron con éxito a estos misionarios femeninos hostilidades con los Peruvians. Por otra parte, pusieron con éxito un sistema en ejecución de la educación bilingüe en las comunidades de Matsés, un sistema que complementa la tradición oral de los Matsés y las ayudas mantienen la cultura de Matsés de la generación a la generación.

Organización Indígena

Recientemente, un movimiento indígena para los derechos de los pueblos (el Movimiento Amazónico para Tribus Subsistentes y Economías Sostenibles - MATSES) fue formado por los profesores de los Matsés para prevenir la explotación de su gente y tierras por los forasteros. MATSES es una organización que está previendo la exploitación y manipulación de los Matsés y de su cultural. Las metas de MATSES implican la educación continuada de la gente de Matsés en cuanto a sus tradiciones culturales. Actualmente, ningún apoyo del exterior está alcanzando a los Matsés. El gobierno peruano no proporciona ninguna ayuda médica y no hay profesionales del salud en la reserva comunal de los Matsés. Desafortunadamente, un alto porcentaje de la población de los Matsés está sufriendo a partir de dos enfermedades prevenible: malaria y hepatitis. Actualmente, MATSES está trabajando con el Ministerio de Salud peruano para conseguir asistencia médica para los Matsés. Sin embargo, el aislamiento físico de la reserva se hace difícil para que los médicos viajen a la reserva de los Matsés. MATSES intenta terminar la manipulación continuada de los Matsés por los forasteros que están planeando actualmente cosechar su madera y agotar sus recursos.

Los Derechos de Tierra

A semejanza de las tribus vecinas tales como los Boras, los Huitotos, los Yaguas, los Ticunas, los Shipibos, los Marubos, los Korubos, y los indios Matis, los Matsés tienen título a sus tierras traditionales. Las tierras comunales de los Matsés (Comunidad Nativa Matsés) fue creada en 1998. Estas tierras indígenas miden 457. 000 hectáreas y están situadas en la frontera de Perú con el Brasil. La Comunidad Nativa Matsés fue creada con los fondos que eran donadas por varias organizaciones de la conservación de los Estados Unidos y Europa. No obstante a pesar de las promesas de la ayuda, la creación de la tierra Matsés ha hecho poco para cambiar la vida del los Matsés que continúan siendo devastadas por problemas de salud, especialmente la malaria y la hepatitis. Irónico, la transferencia del título de tierra a los Matsés parece haber hecho más fácil para que los forasteros cosechen su madera y destruyan sus recursos naturales.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010



Dividen a la sociedad Matses en dos grupos sociales principales, el clan
gusano y el clan jaguar. Estas dos afiliaciones son hereditarias y casi
todos los miembros de la tribu Matses son? Representantes del jaguar?o
? Representantes del gusano? Según lo determinado por el clan de su padre
(es decir, patrilineal). Su clan determina su papel en la sociedad de
Matses, con solamente un clan pudiendo realizar tareas específicas. Un
buen ejemplo de una tarea clan-específica es la cultivación del maíz.
Solamente el clan del gusano puede producir el maíz porque los Matses
creen que si una persona del clan jaguar debiera hacerlo que los
espíritus animales sería ofendido, haciendo el maíz secarse y morir.
Integran a estas dos mitades de la sociedad Matses íntimamente, formando
sus acciones y manera de vivir.

Los indios Matses son asombrosamente amigables y es un pueblo indígena
alegre. Las tribus relacionadas (por ejemplo los Matis, Shipibos y
Marubos) son conocidos para ser muy sociables y demuestran una forma de
vida Amazónica armoniosa. Pero antes, las relaciones entre los Matses y
los forasteros eran muy inhospitalarias, con un estado de guerra
existiendo entre sus comunidades y el mundo exterior. Para entender al
pueblo Matses y lo qué hizo estas relaciones hostiles entre los Matses y
el exterior, se necesita entender la historia de la colonización de la
Amazonía, particularmente del período de los caucheros y de su efecto
devastador sobre los pueblos indígenas que viven allí.

Los hombres de Matses son audaces de muchas maneras en su estilo de
vivir y sus rituales exigen con frecuencia la experiencia de dolor. Sin
embargo, los hombres de Matses no son violentos y ejemplos de un hombre
que mata a otro son muy raros. Las peleas entre los hombres Matses son
terminados normalmente en competencias de lucha libres rituales en
preferencia por confrontaciones violentas. La mayoría de las peleas
entre los hombres implican a las mujeres y las relaciones entre los
sexos son complicadas por el hecho de que los Matses son polígamos con
un hombre viejo típicamente tiene tres esposas.

Todavía los hombres viejos Matses pueden recordar cuando ellos atacaron
a comunidades exteriores para las herramientas del fierro y para las
mujeres. Estos ataques comenzaron en respuesta a su necesidad de
recursos para sobrevivir en su ambiente de la selva. Los ataques por los
Matses contra forasteros alcanzaron el máximo en los años 1960 con los
Matses atacaban a comunidades lejanas en el río Ucayali. Los miembros de
algunas de estas comunidades (por ejemplo, Requena) formaron milicias
integradas por civiles, policías, y personal militar. Estas milicias
peruanas atacaron a comunidades Matses en la región de la frontera de
Perú con el Brasil, quemando sus hogares y destruyendo sus cosechas. Los
Matses huyeron lejos en la selva, haciendo su vida aún más difícil lejos
de los recursos más abundantes encontrados cerca de los ríos
principales. En 1969, los Matses finalmente hicieron paz con el mundo
exterior cuando permitieron que dos lingüistas misionarias hembras
(Hattie Kneeland y Harriet Fields) del Instituto Lingüístico de Verano
(ILV) entrar en su territorio.

Actualmente, los Matses son expertos en la fabricación y el uso de arcos
y de flechas. Sin embargo, éste no era siempre el caso y antes de la
invasión de sus tierras por occidentales, los Matses se usaron
cerbatanas (pucunas) exclusivamente. Los antropólogos creen que la tribu
Matses cambió al arco y flecha como resultado de una necesidad de
defenderse contra intrusiones en su territorio por los caucheros durante
la época de caucho. Antes de consiguió mala fama para su abuso de los
pueblos indígenas en el Río Putumayo, Julio Arana era activo en el Río
Yavarí. Estaba en respuesta a estos caucheros invasores y a la necesidad
para proteger a sus comunidades contra ellos que los Matses abandonaron
enteramente el uso de cerbatanas y se equiparon con arcos y flechas.

Los Matses tienen muchos rituales que impliquen dando la? Energía? De
una persona a otra. Con pocas excepciones, estos rituales son
angustiosos extremadamente y son utilizados por los Matses para aumentar
sus resistencias y habilidades. Algunos ejemplos de estos rituales son
soplando el? Rapé? En su nariz, dar latigazos con las plantas que causa
urticaria, siendo mordido por las hormigas, o recibiendo inyecciones del
veneno de sapo (/Phyllomedusa bicolor/). Típicamente, el donante de la
energía es un viejo varón que posee mucha energía mientras que el
receptor comúnmente es un joven varón. Los Matses piensan que el
receptor de la energía llegará a ser más enérgico y poseerá habilidades
aumentadas y podrá cazar mejor. La utilización de este veneno de sapo
(designado también como /kambo/, o /kampo/) es compartida por numeroso
otras tribus Amazónicas, incluyendo las tribus de los Matis, Kanamaris,
Katukinas, Kaxinawas, Marubos, Kulinas, Yaminawas, y los Ticunas.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 13/04/2010

Los Chitareros son una familia de indígenas colombianos extintos y que se enmarcan durante la época de conquista por parte de los españoles. Los chitareros, conjunto de comunidades independientes ocupaban la cuenca alta del río Zulia, al oriente de la provincia de Guane, en las regiones llamadas en la actualidad provincia de Soto, en Pamplona, Norte de Santander. Sus relaciones comerciales y culturales como la delimitación geográfica se están estableciendo básicamente sobre la base de documentación escrita (Moreno, Pabón, 1992; Pabón, 1992), y en menor medida en datos arqueológicos que permitan precisar sus delimitaciones cronológicas y estilísticas (Rochereau, 1922; Calle, Rodríguez, 1961; Moreno, 1992). La frontera étnica norte y nororiental está poco definida. Hacia el oriente se asentaron en los valles del Chitagá, Silos, Labateca y Toledo, ampliando sus dominios hasta Venezuela por los valles del Táchira, San Cristóbal y el Torbes, hasta las estribaciones de la Cordillera de Mérida. Por este sector los chitareros tuvieron como vecinos a los tunebos o tames, comunidades del piedemonte andino que se extendía desde el río Tunebo, hacia los ríos Valegrá, bajo Chitagá y Ulagá.

Los asentamientos eran dispersos, apartados unos de otros, ubicados unos en los valles que declinan más a calientes que a fríos, estableciendo así un dominio visual del paisaje; otros en clima templado sobre las riberas de los ríos, posiblemente más nucleados, como Chinácota, Ima y Bochagá entre otros (Moreno, Pabón, 1992:12). La vivienda se ubicaba en distintos pisos térmicos, cerca a fuentes de agua y en posiciones estratégicas. En el valle de Rábicha, Mutiscua, se han encontrado terrazas (tambos) para vivienda en zona de laderas, con 3 a 5 viviendas asociadas a fuentes de agua (Moreno, 1992). Las casas de los principales seguían el principio de los cercados muiscas con palos y cañas de carrizo y ramas de otros árboles, todo muy tupido y tejido.

Los chitareros, al igual que sus vecinos chibchas, explotaban la microverticalidad, desde los productos de clima cálido hasta los propios páramos. Mientras que la papa se producía en las tierras altas de Arcabuzaso, Cácota, Mogotocoro y Bixa, la yuca se cultivaba en climas cálidos. Entretanto el maíz constituía el centro de la actividad económica, con productos diversificados según la localización térmica. El nombre chitarero lo adquirieron de la misma palabra nativa que denota al calabazo lleno de chicha de maíz y yuca, asido a la cintura con el que andaban los aborígenes. El nombre de Silos, Santander, se adquirió por la presencia de sitios de almacenamiento de granos de maíz.

En cuanto a la alimentación y rescates (comercio) Pedro Aguado (1956:466) la describe de la siguiente manera: "Los rescates de que estos indios usan es el algodón y la bixa, que es una semilla de unos árboles granados, de la cual hacen un betún que parece almagre o bermellón con que se pintan los cuerpos y las mantas que traen vestidos. Los mantenimientos son maíz, panizo, yuca, batatas, raíces de apio, frijoles, curíes, que son unos animales como muy grandes ratones, venados y conejos. Las frutas son: curas, guayabas, piñas, caimitos, uvas silvestres como las de España, guamas que es una fruta larga, casi canafístola, palmitos y miel de abejas criadas en los árboles. Las aves son: paujiles que son unas aves negras del tamaño de las pavas de España; hay también pavas de la tierra, que son poco menores que los paujiles, papagayos, guacamayas de la suerte de papagayos, etc.".

La región de Mutiscua es rica en enterramientos. Allí se han establecido varios tipos de entierros (Moreno, 1992:132-133): el primero, corresponde a tumbas de pozo con cámara lateral única o múltiple, localizadas en pequeñas planaditas de valles o quebradas. A esta categoría pertenecen los enterramientos hallados en la loma de la Cruz, en Pamplona, Cúcano y Tapaguá en Mutiscua, y Galilo, cerca de Bucaramanga. El segundo, también es de pozo con cámara lateral con enterramiento de un individuo, adulto o infantil, ubicadas en cercanía a viviendas dispersas. El tercero, corresponde a enterramientos individuales o colectivos en tumbas de pozo con cámara lateral abovedada que contiene por lo general un nicho. El cuarto, está conformado por entierros secundarios colectivos o individuales depositados en urnas, ubicadas en cámara lateral de planta oval. El quinto, se distingue por estar emplazadas en cuevas o abrigos rocosos que sirvieron de osario para enterramientos colectivos. De este tipo se ha localizado una gran variedad en La Chorrera, y Valegrá en el municipio de Mutiscua, Silos y Pamplona, en las prominencias montañosas que avistan hacia el norte. Los de la parte plana se han encontrado en la zona de Cariongo, cerca a Pamplona, caracterizándose por ser de pozo diferente del de las lomas.

La base de su organización política la constituían las denominadas parcialidades, pequeños grupos de descendientes comunes independientes entre sí, que mantenían relaciones pacíficas, aunque con enfrentamientos bélicos esporádicos (Langebaek, 1992:81).


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 15/04/2010

LOS BORA


Nombre alterno: meamuyna
Lengua: pertenece a la familia lingüística Bora.


UBICACIÓN GEOGRÁFICA BORA

Se ubican en el río Ampiyacú en el Perú, en el río Putumayo, departamento del Amazonas y en el bajo Igará-Paraná. Se encuentran también en el bajo Caquetá junto a los miraña.


POBLACIÓN BORA

El número de habitantes está por el orden de las 701 personas, divididas en linajes patrilineales y exogámicos que habitan en una o más malokas. Viven de la horticultura itinerante, la caza y la recolección de frutos silvestres.


HISTORIA BORA

Esta amplia zona se ha transformado constantemente a partir del siglo XVI cuando llegaron a la región españoles y portugueses. Los factores que han influido en este proceso se relacionan con la explotación del caucho iniciada a finales del siglo XIX, el conflicto colombo-peruano, la presencia de puestos militares, la instalación de la Colonia Penal de Araracuara y la explotación de recursos naturales.


Estos hechos han influido en las comunidades indígenas, definiendo la estructuración actual de la población y de su territorio. En particular, los bora del Igará-paraná se establecieron allí en la década de los cincuenta atraídos por los servicios prestados por los misioneros y por el auge extractivo del juansoco.


CULTURA BORA

Los bora practican tradicionalmente el ritual del nacimiento, en el cuál se prescriben prohibiciones alimenticias. El padre simula el rol de la mujer y permanece en reposo durante varios días después del parto; esto se conoce como la covada. Como resultado de las condiciones históricas de la región que han determinado múltiples adaptaciones culturales, existen pocos chamanes en la actualidad. Una de sus principales funciones es la de dirigir la construcción de tambores masculinos y femeninos llamados “ maguare “. Los tambores son accionados por un especialista que sigue una carrera ritual para hacerlo.


VIVIENDA BORA

Este grupo habitaba en malokas de forma octogonal dispersas en el territorio. Estas casas comunales funcionaban como vivienda de varias familias nucleares unidas por lazos de parentesco y así mismo, como espacios rituales que representaban su microcosmos. Actualmente los asentamientos, en algunos casos multiétnicos, agrupan segmentos de clanes distribuidos en su mayoría en poblaciones nucleadas. La maloka cumple la función de sitio ceremonial y en ella reside tan solo el Capitán con su familia. Alrededor se construyen viviendas individuales.


ORGANIZACIÓN SOCIOPOLÍTICA BORA

El grupo está dividido en clanes patrilineales y exógamos. De acuerdo a esto, los bora prohíben el matrimonio entre hermanos y buscan preferiblemente aliarse con mujeres miraña. Su descendencia clásica es patrilineal y su residencia patrilocal. Los clanes bora que han predominado desde el siglo XIX han sido los Zogui-Zogui, Guacamayo Rojo y Canangucho.


Políticamente el Capitán es la figura en la que recae la autoridad desde las primeras décadas del siglo XX. A partir de la constitución de 1991 se ha adoptado el cabildo, conformado por una familia extensa y por uno o varios capitanes de acuerdo a la comunidad.



ECONOMÍA BORA

Al igual que los bara y otros grupos de selva, practican la división de trabajo por sexo. La producción se basa en la horticultura y el cultivo principal lo constituye la yuca amarga, seguido de los cacahuetes, banano, plátano, y algunas frutas como el chontaduro, milpero y coco. El maní se cultiva con fines rituales, razón por la cual su siembra se acompaña de rezos y dietas especiales.



Nuria Cugota Gomez
Bachillerato instituto de bachillerato...
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 15/04/2010

La etnia siona pertenece a la familia lingüística tukano occidental y se encuentra ubicada en el nororiente del Ecuador, cerca de Colombia, en la parte alta del río Aguarico y de sus afluentes, el río Eno y el Shushufindi. Siona significa "hacia la huerta" (sio=huerta, na=hacia). La etnia siona mantiene hasta el presente ciertas formas itinerantes y dispersas de asentamiento en las riberas de los ríos. Actualmente, se encuentran vivenciando un proceso de agrupación alrededor de una infraestructura comunitaria. La historia de la conformación de la comunidad, por tanto, se la está construyendo. De ese modo, los relatos sobre la conformación de poblados, de la reunión de familias, se remiten solamente a pocos años atrás. Su lengua es el paicoca. Se autodenominan Katucha-Pai, “Gente del Río de la Caña Brava“. Son conocidos también como Gantëyabain. Otros nombres: katucha-pai, ganteyabain, ganteya, ceona, zeona, kokakanú

Originalmente, los Siona de Ecuador compartían las mismas tradiciones y estaban relacionados con los Siona, Makaguaje y Coreguaje de Colombia y con los Secoya y Angotero del Perú. Eran conocidos como los Encabellados, por llevar el cabello largo. Los exploradores del siglo XIX les llamaron Piojé.

Los sionas, al igual que cofanes y secoyas, fueron objeto de maltrato y explotación tanto en la época cauchera como en la petrolera.



Su proceso de sedentarización ha tenido que ver también con la evangelización. La gran casa familiar era la característica principal del proceso de conformación de la comunidad, pero, en el presente, se ha dado paso a la construcción de viviendas que albergan a la familia nuclear. Los sionas tienen una huerta pequeña cerca de la casa y otra grande, ubicada en un lugar lejano, constituyéndose este en su principal fuente de alimentos. Mantienen también sus actividades de caza y pesca. Están incursionando en el turismo.
Los principales resguardos son Buena Vista y Santa Cruz en un área de 13. 127 hectáreas.

Las primeras exploraciones en el Putumayo fueron hechas por los conquistadores españoles en el siglo XVII y posteriormente por los misioneros franciscanos, quienes fundaron algunos pueblos a orillas del río Putumayo. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, los auges extractivos de quina y caucho propiciaron la participación indígena en las labores extractivas y comerciales asociadas a los puestos caucheros, así como el establecimiento de las misiones capuchinas, quienes fueron vistas por muchos de los pobladores de la región, como un refugio contra el régimen de las caucheras.

Las misiones, su modelo de poblamiento y la doctrina que predicaron, tuvieron una gran influencia en la comunidad. En la década de los sesenta las explotaciones realizadas por la compañía petrolera norteamericana “Texas Petroleum Company“ en el río Orito, ubicado en territorio siona, generaron la llegada masiva de población mestiza empleada como mano de obra, así como la construcción de numerosos proyectos de infraestructura.

Los cambios ocurridos por estos hechos en toda la región, especialmente la fuerte amenaza frente a la posesión de sus tierras producida por la expansión de la frontera agraria, obligó a muchas familias a emigrar.

En su cosmovisión los siona incorporaron y transformaron diversos elementos de la tradición judeo-cristiana. A pesar de esto cuentan con un Chamán, denominado “Curaca“, quien se encarga de oficiar las ceremonias, de las curaciones y de administrar el yagé, entre otras actividades. El uso de esta planta tiene una gran importancia en la etnia Siona, pues se considera el medio a partir del cual se establece comunicación con los seres mitológicos que manejan el universo.

Hoy en día viven en casas rectangulares dispersas a lo largo del río, donde cada vivienda cuenta con un embarcadero y una canoa.

Los clanes tradicionales de los Katucha-Paio Siona, eran los Yaiguaje, gente del jaguar, Maniguaje, gente de la mojarra; Piaguaje, gente del ají; Ocoguaje, gente del agua; Payoguaje, gente del mono maicero y Amoguaje, gente del armadillo. Hoy en día la familia nuclear, es la célula de su organización social y el cabildo sustenta la organización política.

Su economía se orienta hacia la agricultura con fines de subsistencia. Practican la caza y la pesca y complementan estas actividades con la explotación maderera y la fabricación de artesanías


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato instituto de bachillerato...
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 15/04/2010




Nuria Cugota Gomez
Bachillerato instituto de bachillerato...
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 15/04/2010



etnia chitareros


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 15/04/2010

Espectacular Nuria me recopé con tus post, lindísimas las fotos, un beso.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 16/04/2010

LA ISLA DE PASCUA, LOS RAPA NUI

El pueblo Rapa Nui habita la Isla de Pascua. Rapa Nui es el nombre originario de esta isla de origen volcánico y forma triangular, situada en medio del Océano Pacífico Sur. La isla, de sólo 180 km2, posee tres volcanes situados en sus tres puntas, el Rano Kau, el Maunga Terevaka y el Poike.

Grandes esculturas de piedra, coronados con rojos sombreros que dan la espalda al mar enmarcan esta compleja y misteriosa cultura. Son los característicos Moai que, a más de 3. 000 km. De la costa de Chile continental, frente al Puerto de Caldera, nos hablan de este pueblo ancestral.

Historia

La cultura Rapa Nui actual conserva gran cantidad de ritos, ceremonias y creencias ancestrales. Algunas prácticas variaron según las etapas de este pueblo desde su prehistoria .
En la llamada fase expansiva, se produjo una inusual devoción religiosa, relacionada con el culto a los ancestros, construyéndose unos 300 altares ceremoniales y cerca de 600 moai. El poder de los sacerdotes estaba en su apogeo. Luego sobrevino la crisis política y la hambruna: a esta etapa se le llamó fase decadente. Las peticiones de los Rapa Nui a los dioses, ahora estaban ligadas a la adquisición de alimentos. Así nace el culto al dios Make Make , relacionado con la fertilidad.
Sin embargo antiguos conceptos como el Mana y el Tapu, persistieron.
El Mana es la magia o poder sobrenatural. Está en manos de los espíritus y algunos iniciados. Cualquier objeto puede contagiarse con esta magia, sobre todo las personas que viven con hombres poderosos.


Alrededor de 250 Ahu, altares ceremoniales de piedra, 600 Moai en pie y otros esparcidos por la isla, abundantes petroglifos grabados en piedras volcánicas, y música y bailes que recuerdan a la Polinesia, son su escenario cultural.
Actualmente la isla está habitada por 3. 837 personas, de las cuales, existe una diferencia de género: 2. 010 hombres y 1. 827 mujeres; un índice urbano de 3. 630 personas, y un índice rural de 207 personas aproximadamente.

Origen

Los orígenes de los habitantes de Rapa Nui no están del todo claros y diversas teorías se han tejido en torno a ellos. Para los habitantes originarios de la isla, la historia se explica en su mitología y tradición oral. A través de ella reconocen que el Rey Hotu Matu'a , con más de 100 personas provenientes de islas polinésicas cercanas, fueron los primeros colonizadores de Rapa Nui.
Según la leyenda, el legendario héroe habría establecido la organización social, el sistema de parentesco y descendencia, además de la forma de construcción de monumentos y viviendas. La cultura Rapa Nui está ligada a la polinesia, pero en su aislamiento este pueblo desarrolló singulares sistemas de creencias y construcciones de piedra que no existen en ningún otro lugar del mundo.
La unidad social básica, es el hua'ai, que es la familia extensa , compuesta de tres generaciones como mínimo, y cuya descendencia es patrilineal .
Su lengua, el Vananga Rapa Nui, y su escritura ceremonial, Rongo Rongo, pertenecen a la familia polinésica.

Altares Ceremoniales

Los Rapa Nui esculpieron las imágenes de sus antepasados en piedra volcánica, a diferencia de los polinésicos que lo hicieron en madera. Usaron la cantera del volcán Rano Raraku, en donde hasta hoy existen unos 70 moai que no fueron terminados y parecen haberse quedado dormidos en la piedra. El estancamiento en la producción de estas monumentales esculturas, se debe a la crisis interna, desatada por disputas de poder y escasez de alimentos en la isla.

Los moai miden en promedio 4mts. De altura. La excepción es el moai Paro, que alcanza los 10 mts. Y llega a las 85 toneladas de peso. Parte del Ahu Te Pito Kura, es la expresión final del megalitismo usado como símbolo del poder político y religioso, en las pugnas internas de la sociedad Rapa Nui.

Se esculpían directamente en la roca volcánica, con cinceles de basalto . Una vez terminados, eran levantados y deslizados a los pies del volcán, con firmes cuerdas vegetales. Y eran trasladados a los diferentes puntos de la Isla para ser erguido en el ahu. Una vez en pie, se les tallaban los ojos, nariz, las orejas alargadas y se le tatuaba la espalda. Con la ayuda de cuerdas eran trasladados a un altar ceremonial determinado, ya sea arrastrándolos en armazones de madera o con movimientos basculares, como si caminaran por sí solos. El largo y duro proceso de trasladar al monumento, concluía cuando el moai era colocado de espalda al mar sobre el ahu, o altar. Allí el Ariki, rey, presidía un ritual en el que se investía al moai de un poder capaz de proteger al linaje y a la isla.
Sólo después de esta ceremonia, el moai recibía sus ojos compuestos de coral blanco y obsidiana, además de un sombrero elaborado con escoria roja, similar al moño teñido de rojo o turbante que usaban los Arikis, como símbolo de su divinidad.

Los Ahu son plataformas de piedra, que provendrían de los marae , antiguo prototipo polinésico. Los Rapa Nui agregaron a esta forma básica otras construcciones hasta elaborar un monumento ceremonial distinto, como es el Ahu. A esto se integraron las imágenes de piedra, los Moai y un plano inclinado frontal, llamado Tahua, con pavimento de piedras redondas, el Poro, amplias extensiones laterales, y un crematorio.
En mil años los maestros constructores Rapa Nui, los Tangata Maori Anga Ahu, levantaron cerca de 300 Ahu, ubicados en su mayoría en la línea costera. El sitio escogido para levantar un Ahu, era sacralizado mediante un ceremonial que incluía una cobertura de tierra roja como base. Este color, en toda la Polinesia, simbolizaba lo sagrado, la guerra, las cosechas, la fecundidad y los sacrificios humanos.

Según las investigaciones del arqueólogo norteamericano William Mulloy, los ahu muestran una evolución gradual, sin cambios bruscos producidos por influencia externa. Esta teoría se contrapone con la tradición Rapa Nui que habla de una segunda oleada migratoria , en la que los llamados Hanau Epe, raza corpulenta, habría dominado a la población original llegada con Hotu Matua, la denominada Hanau Momoko, o raza delgada.
Tongariki es el ahu más grande de todos. Este ahu está ubicado en la costa sur y tuvo una plataforma de 45 metros de largo, que se ampliaba a 160 metros, con las extensiones laterales, y acogió a unos 15 moai con sombrero de escoria roja. Actualmente se encuentra restaurado con solo 15 moai elegido.

Ceremonias

Cada año, representantes de distintos linajes, competían por conseguir el primer huevo de la gaviota llamada Manutara, que depositaba en una pequeña isla, Motu Nui, ubicada frente a Orongo. Quien lograra conseguir el preciado huevo, que debía llegar intacto, en medio de una ardua lucha, era nombrado Tangata Manu. Esto significaba que el vencedor era la reencarnación del propio dios Make Make. Durante un año, el Tangata Manu y todo su linaje, tenía derecho a privilegios económicos, políticos y religiosos, lo que se prestaba para un gobierno despótico y cruel sobre los vencidos. Al siguiente año, estos grupos subyugados intentarían vengarse. El canibalismo se propagó en esta época. Existen múltiples petroglifos que recuerdan al hombre pájaro, con cuerpo humano y cabeza de ave, sosteniendo un huevo en sus manos.
Aringa ora o koro: Es la fiesta del año nuevo Rapa Nui. En ella se celebra el ciclo anual de la vida. Está relacionada con la fertilidad y la productividad. Se celebraban en Rapa Nui para el solsticio de invierno.

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Fotografía a color de una playa con unas pocas palmeras. Imagen a color de unos Moai. Fotografía a color de un lago pequeño rodeado por montañas

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Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 16/04/2010


Los arhuacos, ika o ijka , son un pueblo amerindio que habita la vertiente meridional de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. Son aproximadamente 9 mil personas. Viven en los valles altos de los ríos Piedras, San Sebastián, Chichicua, Ariguaní y Guatapurí, en un área reconocida por el estado como resguardo indígena de propiedad colectiva. Hablan una lengua de la familia chibcha.

Su territorio tradicional llegaba mucho más abajo que los límites actuales del resguardo y del poblamiento arhuaco, hasta la llamada línea negra imaginaria, que encierra varios de los sitios sagrados a los cuales siguen acudiendo los indígenas a hacer sus ofrendas o pagamentos . Los indígenas han perdido las tierras bajas, por la colonización y la expansión de las haciendas, lo que ha ocasionado a su vez la deforestación de la región.

Aunque el poblamiento cotidiano es disperso, en los poblados se efectúan reuniones y ceremonias. El principal de ellos, Nabusímake, tiene un significado especial para los Arhuacos; está compuesto por unas cincuenta casas cuadradas y los templos circulares o Kankura de los hombres y de las mujeres.

La actividad económica fundamental de los Arhuacos es la agricultura, orientada principalmente a la subsistencia. En las tierras altas cultivan papa, cebolla, ajo, haba, repollo, lechuga, mora; tomate de árbol, calabaza, trigo y fique. En las tierras medias maíz, fríjol, yuca, arracacha, malanga, coca, algodón, piña, papaya, guayaba, maracuyá, granadilla, naranja y limón. Además crían gallinas, ganado vacuno, ovejas y cabras, en pequeña escala.

La producción de café tiene un objetivo principalmente comercial, para obtener productos que no se consiguen en la comunidad. También venden mochilas, aunque buena parte de la producción es para uso personal, ya que son una parte fundamental de la indumentaria propia. Los hombres fabrican la totalidad de la ropa y parte de las telas, aunque se utilizan actualmente géneros comprados.

http://www.bbc.co.uk/worldservice/assets/images/2009/04/090411130636_sp_arhuacos_colom_226x170.jpg

La mayoría de la tribu vive en el nuevo poblado de Kankawarwa. Sus viviendas están construidas, como es tradicional en su cultura, con techos de paja y paredes de mimbre.

http://www.colombia.travel/es/images/stories/galeria/santa_marta/19_santa_marta.jpg


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 17/04/2010

LOS TICUNA

La familia Ticuna se encuentra ubicada en el trapecio amazónico, inmersos en dos ecosistemas de suelos ácidos, de baja fertilidad y mal drenados. En el primer ecosistema se hallan tierras altas y firmes, con un suelo ácido conformado principalmente por arena y arcilla, con pocos elementos nutritivos y de materia orgánica para las plantas. Es una zona de altas temperaturas y un alto nivel de pluviosidad, estimado 2. 500 mm. Estas características contrastan con la exuberante selva de bosque primario que imponente se levanta. Todo un follaje que recoge y distribuye los nutrientes necesarios para proteger al suelo de la erosión. El segundo ecosistema es conocido como La Várzea, zona que ocupa la parte central de la cuenca amazónica. A diferencia del anterior, la Várzea posee un suelo que es constantemente alimentado por una capa de limo fértil proveniente de los Andes. El limo se esparce por los ríos y sus partículas más grandes se alojan en las márgenes más altas de los ríos. La vegetación de várzea alta es selva donde abundan las palmeras; la várzea baja produce pastos que se prestan para el cultivo (Fajardo y Torres, 1987).

Los ríos amazónicos son de tres tipos, de acuerdo con la acidez, color y transparencia: "ríos de aguas negras", "ríos de aguas claras" y "ríos de aguas blancas". En esta última categoría se ubican los ríos Putumayo y Amazonas.


Población

Con una población de 27. 000 habitantes, los Ticuna se convierten en el grupo más numeroso del Amazonas. Se estima que en el Brasil habitan alrededor de 20. 000 indígenas, en la Región del Alto Solimoes y Río Isa, mientras que en Colombia, sobre el trapecio amazónico, habitan 6. 585 personas (Arango y Sánchez,1997) de esta etnia, compartiendo territorio con otras etnias como los Bora, Cocama, Huitoto y Yagua.

Hombre ticuna.

Los Ticuna están integrados por 15 resguardos extendidos en los municipios de La Chorrera, Leticia, Puerto Nariño y Tarapaca. Su patrón de asentamiento característico es la concentración en pequeñas aldeas, siguiendo el curso de los ríos. Dicho patrón que se viene modificando hacia el de poblaciones, por efecto de la presión colonizadora.


Lengua

Lingüísticamente la lengua de los Ticuna no pertenece a ninguna familia. Los análisis indican que es una lengua independiente.


Cultura

El sistema de representación Ticuna destaca a dos héroes: Yoi e Ipi. El primero es un héroe civilizador que hizo a la gente, determinó las leyes y costumbres y fijó los principales elementos de la cultura tanto material como social. Ipi, por su parte, es un héroe desobediente y terco, símbolo de la desorganización. Estos dos personajes son parte del mito de origen, el cual cuenta: "Nutapa se estaba bañando en una quebrada cuando unas avispas, que había mandado su esposa, le picaron las rodillas produciéndole hinchazón. De la rodilla derecha nació Yoi con su hermana Mowacha y de la izquierda Ipi y su hermana Aikia. Cuando los hermanos crecieron pasaron varias aventuras, entre las cuales se destaca la adquisición de la luz del día, lograda al tumbar el árbol que cubría todo el cielo con su follaje con ayuda de la ardilla que se casó con Aikia. Después Yoi consigue mujer, que fue seducida por Ipi, quien es castigado por su hermano exigiéndole rallar huito. Realizando esta tarea Ipi se ralla a sí mismo. El desecho del Huito es arrojado al agua, y sirvió como alimento a algunos peces que capturados, dieron origen a varios animales, a los indígenas Ticuna y a los demás indígenas que viven en el amazonas. Antes de separarse Yoi e Ipi hicieron una comida de despida que significó la adquisición del clan y por consiguiente la pertenencia a una de las dos mitades existentes en la sociedad Ticuna. Ipi quería ir al oriente, pero Yoi, en la noche, le dio vuelta al mundo e Ipi engañado se fue al occidente, mientras Yoi partió con rumbo contrario". (Fajardo y Torres, 1987).

Aunque esta creencia se mantiene, la influencia de las religiones católica y protestante ocasionó un sincretismo de concepciones, al punto de que existen referencias donde Yoi es concebido como Cristo.

Los Ticuna dividen en tres partes el mundo:

- Mundo superior, subdividido a su vez en tres partes: en la primera habitan hombres parecidos a los seres humanos; en la segunda habitan las almas de los muertos con Tae, un ser mitológico; y en la tercera habitan los reyes buitres (Vultur papa). - Mundo Inferior: Conformado por toda la parte acuática. Allí habitan demonios y humanos extraños llenos de defectos (ciegos, enanos, gente sin ano). - Mundo Intermedio: Es la superficie de la tierra, habitado por los hombres y algunos demonios.

Una figura importante de la cultura es el chamán, intermediario entre los hombres y los espíritus. Su poder nace de la relación que establecen con los espíritus de algunos árboles. La persona que quiera ser chamán tiene que ser iniciada por otro chamán para que lo ponga en contacto con los espíritus. Su adiestramiento se efectúa durante las noches dentro de una rigurosa disciplina que obliga a abstenerse de tener relaciones sexuales, consumir bebidas alcohólicas, tomar los rayos del sol, comer alimentos grasosos y picantes. Tras el adiestramiento, el nuevo chamán estará en capacidad de curar succionando tabaco y aplicando hierbas y sustancias medicinales. Sus conocimientos también pueden generar maleficios y hasta la muerte cuando se lo proponen.

Uno de los rituales más llamativos es el aislamiento de las niñas durante su primera menstruación, en una habitación cerrada separada de la unidad familiar. Después de estar aislada recibe las instrucciones míticas para hacer su transformación de niña a mujer adulta. La orientación es atendida por su madre y su tío materno, mientras el padre se encarga de organizar una fiesta de bienvenida y presentación. La niña, entonces, es adornada con pintura facial y corporal, vestida con yanchama y su cabeza adornada con una diadema de plumas. Durante la fiesta se danza y la niña es despojada de su cabello como símbolo de transformación.



Vivienda

Los antepasados Ticuna vivían en Malocas ovaladas, con centro rectangular, soportes verticales y dos puertas, las cuales se hallaban alejadas unas con otras. Con el paso del tiempo y a medida que la región se fue poblando, las viviendas se fueron transformando en construcción de plataforma, pilares y techos en palma caraná.

Vivienda ticuna.

Organización Socio-política

Los Ticuna conciben el mundo natural como un todo, donde el hombre hace parte de las plantas, de los árboles, de los animales de monte y de los "seres del agua". El orden de lo humano se clasifica bajo la denominación Kiá, como concepto de gente, que guarda relación directa con un totemismo. Esa relación entre naturaleza y cultura sustenta la base social Ticuna, donde los Kiá son el eje fundamental. De esta forma se constituyen unidades patrilineales de carácter exogámico. "Los Kiá designan una clasificación nominal de carácter totémico, articulada a las series aire - tierra - agua, de acuerdo con el medio, del cual se toma la nominación relacionada con aves, plantas o animales de tierra y/o agua" (Fajardo y Torres, 1987).

El matrimonio está permitido entre primos cruzados tanto patri como matrilineales y es de carácter exogámico. Es un acuerdo con un sistema de alianza entre unidades de filiación patrilineal (Kiá), siendo el ego masculino del Kiá X, el que adquiere a una mujer Kiá Y, donando una mujer, generalmente su hija, al Kiá Y. Ello permite configurar una organización social diferenciada en dos mitades, es decir, cada aldea está dividida en dos mitades exogámicas diferenciadas que se relacionan por alianzas.

Dentro de la organización familiar existe la figura del Curaca, quien cohesiona y coordina la vida social de la aldea. Este cargo es ocupado por un hombre adulto, elegido por toda la comunidad mediante votación para un período de dos años, que tiene como función ser el vocero de su comunidad ante las instituciones. El debe saber leer y escribir, poseer el conocimiento básico de su cultura y la capacidad para comunicarse con los "blancos". En el pasado el Curaca era simultáneamente el jefe guerrero o el chamán.


Sistema de Producción

Las actividades de producción de los Ticuna se sustentan en la horticultura, la caza y la pesca. Para el caso de la horticultura, ésta se desarrolla en ambos ecosistemas y de manera itinerante mediante el sistema "tala, tumba, quema y siembra". En chagras ubicadas muy cerca de las viviendas, luego de los desmontes realizados por hombres y mujeres, se siembra maíz, granadilla, caña de azúcar y plátano, principalmente. En promedio cada familia es poseedora de tres chagras.

Mujer ticuna tejiendo.

La caza, por su parte, es una actividad netamente masculina. En la antigüedad se efectuaba colectivamente y utilizando flechas y arcos, pero hoy es una práctica individual que se hace con armas de fuego. Las piezas más apreciadas por los cazadores son la danta, los cerdos de monte, distintas clases de micos, algunas aves y varios roedores. Hay que destacar la agilidad y conocimiento por parte del cazador del medio, en el que se destaca el manejo de los hábitos de los animales, sus ciclos y recorridos.

La pesca y la recolección de frutos son actividades que complementan la dieta de las familias. Horticultura, caza, pesca y recolección de frutos son cuatro actividades de autoconsumo totalmente equilibradas para la preservación de la etnia. Sin embargo, factores como el alejamiento de las especies animales hacia el centro de la selva, por el avance de centros urbanos como Leticia y Puerto Nariño, la imposición de patrones de asentamiento tipo poblados que sustituyen a las aldeas aisladas entre sí, han obligado a la etnia a practicar el comercio para poder satisfacer sus necesidades de sustento: comercializan productos agrícolas como la piña, la fariña y el pirarucú; artesanías como vestidos de yanchama, tela extraída de la corteza del árbol del mismo nombre, mochilas y hamacas tejidas a partir de la fibra de chambira o cumare, canastos elaborados con el tallo de guaruma, máscaras, elaboradas por los hombres, tambores de piel curtida de venado y collares entretejidos.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 18/04/2010








HUITOTO
Familia Lingüística: Huitoto
Autodenominación: Meneca, Murui, Minane


UBICACIÓN GEOGRÁFICA: DEPARTAMENTO PROVINCIA DISTRITO
LORETO MCAL RAMÓN CASTILLA PEBAS
LORETO MAYNAS INDIANA
LORETO MAYNAS NAPO
LORETO MAYNAS PUNCHANA
LORETO MAYNAS PUTUMAYO

Ríos: Ampiyacu y Putumayo, Napo, Nanay, Yaguasyacu. Establecidos en Colombia entre los ríos Amazonas, Cahuinari, Caraparaná, Igaraparaná y Putumayo, los huitoto suman una población estimada en 6867 personas y se les conoce bajo la misma denominación. En Brasil, son denominados iitotó y tan sólo 120 y viven en el Estado de Amazonas.

INFORMACIÓN DEMOGRÁFICA: POBLACIÓN CENSADA TOTAL HOMBRES MUJERES
1 917 1 050 867

Indice de masculinidad : 121,1
Número de comunidades : 17
POBLACION CENSADA POR SEXO Y GRUPOS DE EDAD

Con un total de 1917 personas, los huitoto (muiname, 105 individuos; meneca 676; y murui, 1136) constituyen el 0,80% de la población indígena censada en 1993.

Los huitotos fueron severamente impactados por la actividad cauchera y su población se redujo considerablemente, desde 1910. Las estimaciones poblacionales establecieron para aquel entonces un aproximado de 20 000 personas, integrantes de los diversos asentamientos huitotos.

Las estimaciones de población, efectuadas a partir de 1970, asignaron a los huitotos un mínimo de 930 individuos (Chirif y Mora, 1977) y un máximo de 1200 (Wise y Ribeiro, 1978).

Los comunidades de huitotos están igualmente integradas por un número importante de familias boras y ocainas, con un promedio de 107 habitantes. El índice de masculinidad es alto (121,1).

La población es bastante joven: 49,3% es menor de 15 años. Parece haber existido una alta mortalidad infantil veinte años atrás, lo que se refleja en la clara reducción del grupo de edad de 15 a 19 años. La población mayor a 64 años representa 1,6% del total. La tasa bruta de mortalidad es de 16,69.


SÍNTESIS HISTÓRICA:

La información sobre los huitotos era muy escasa hasta fines del siglo XIX. En 1605, el P. Ferrer visitó el río Putumayo, pero es recién en 1695 que este grupo es mencionado por su nombre. El primer contacto significativo con el hombre blanco se dio en 1886, cuando a inicios del "boom" cauchero, los patrones entraron al Putumayo. Los huitotos estaban interesados en obtener ciertos bienes y mercancías, tales como monedas empleadas para los collares de las mujeres y hachas y machetes que debían cancelar a los patrones de manera diferida a cambio del caucho.

Para 1901, existían 22 colonias de extracción de caucho en la zona de Caquetá y Putumayo, en su mayor parte en manos de caucheros colombianos. La mano de obra provenía del grupo huitoto. Para 1903, el cauchero peruano Julio César Arana era propietario de todos los fundos gomeros y colonias del Putumayo. Ese año, el geógrafo francés F. Robuchón visitó dicha zona, constatando la existencia de casi medio centenar de barracones en los ríos Cara-Paraná e Igara-Paraná, pertenecientes a su compañía. En 1907, Arana desalojó a los caucheros colombianos de la zona y para 1909 logró el control absoluto de la fuerza de trabajo indígena y de todo el territorio situado entre los ríos Caquetá y Putumayo. En 1907, la Casa Arana se transformó en la Peruvian Amazon Company, con sede en Londres, y expidió acciones por un millón de libras esterlinas, si bien la familia Arana seguía manteniendo el control de la empresa.

Cada estación de la empresa tenía bajo su jurisdicción un número considerable de indígenas pertenecientes a diferentes linajes de huitotos. A la cabeza de cada uno de estos barracones se encontraba un capataz, cuyas utilidades eran proporcionales a la cantidad total de caucho producido por aquellos. Bajo órdenes directas del capataz existía un grupo de individuos armados encargados de amedrentar a los trabajadores indígenas, perseguir a quienes huían, castigar a quienes no cumplían con sus cuotas de producción, además de neutralizar todo intento de rebelión. Destacaban en este grupo los llamados "muchachos", jóvenes indígenas criados por los patrones, armados con fusiles, que desempeñaban un papel central en el control de la población nativa por su conocimiento de la lengua y costumbres de sus paisanos.

Cada familia debía aportar 40 arrobas mensuales de caucho, y eran azotados, mutilados o torturados si la balanza no señalaba el peso acordado. Muchas veces eran condenados a ser encerrados hasta morir de hambre o a ser devorados por los grandes mastines de los patrones.

Como estrategia para impedir cualquier rebelión, los caucheros procedieron al asesinato sistemático de los jefes de linaje, únicos con la capacidad de convocatoria necesaria para acometer dicha empresa. Una estrategia adicional consistió en fomentar las rivalidades y conflictos entre linajes.

Todo ello unido a la inexistencia de una unidad política entre los diferentes linajes impidió el surgimiento de movimientos conjuntos. Como consecuencia de los maltratos señalados, en la primera década de este siglo murieron aproximadamente 40 000 indígenas, muchos de ellos huitotos, quedando tan sólo un remanente de 10 000 individuos de los 50 000 originalmente existentes en el Putumayo.

Como resultado del conflicto entre Perú y Colombia se dio inicio al movimiento migratorio de los huitotos hacia el Perú. La Casa Arana trasladó a la margen derecha del Putumayo unas 2000 familias de huitotos boras y ocainas que, luego, se reincorporaron a Colombia, con excepción de algunos linajes que se establecieron en los ríos Ampiyacu y Napo.


ORGANIZACIÓN SOCIAL:

Los huitotos se encuentran distribuidos en el territorio del grupo en casas multifamiliares o "malocas", habitadas cada una por un patrilinaje que constituye el núcleo del grupo residencial, al que se suman miembros de otros patrilinajes destruidos por guerras y epidemias con los que no mantienen relaciones o afinidad, y prisioneros de guerra.

El más anciano del patrilinaje, que constituye el núcleo de este grupo residencial, es llamado el "dueño de la maloca" y es el conocedor del saber ritual necesario para la realización de las grandes celebraciones. Dicho linaje nuclear tiene un nombre vinculado a un personaje mítico, si bien éste no constituye un ancestro al no establecerse con él un lazo genealógico o de filiación. Este linaje eventualmente puede escindirse por conflictos internos lo que da lugar al surgimiento de nuevos grupos residenciales similares.

La regla matrimonial es de exogamia de linaje lo que comprende estos asentamientos, constituidos por segmentos escindidos del propio linaje.

Asimismo, un individuo no puede contraer matrimonio en un grupo donde miembros de su linaje de su generación, la de su padre o la de su padre del padre, hayan tomado mujer. Todo matrimonio pues debe ser llevado a cabo entre individuos "socialmente lejanos".


ACTIVIDADES ECONÓMICAS:

Los principales productos cultivados por los huitotos según el sistema de roza y quema son la yuca amarga, el plátano, el maíz, el maní, el camote y el zapallo, y complementan la dieta los productos de la caza y la pesca. La recolección de frutos de palmeras es también, en este caso, muy importante.

Actualmente, los huitotos crían aves de corral y animales menores para complementar su alimentación, además de comercializar en el poblado de Pebas una serie de productos, entre los que se encuentran el yute, el arroz, el maíz duro, el maní y el tabaco. También recolectan frutos de árboles del bosque secundario como el ungurahui y frutos de palmas como el aguaje y el pijuayo para su venta en dichos centros poblados.

Asimismo, los huitotos se dedican a la extracción de madera, actividad realizada en la esfera de actividad de los patrones. En la última década, se han visto en la situación de cultivar hoja de coca para comerciantes bajo el sistema de habilitación. También desde hace una década, mantienen relaciones con ciertas empresas de turismo para las que organizan espectáculos de danzas folklóricas para visitantes.


INFRAESTRUCTURA DE SERVICIOS:

Educación:

POBLACIÓN CENSADA DE CINCO AÑOS Y MÁS,
SEGÚN NIVEL DE EDUCACIÓN

Este grupo según el censo de 1993, evidencia 29% de población analfabeta, entre los que tienen cinco años y más. El nivel de escolaridad alcanzado por la población de huitotos es bajo: 59%, de los que tienen cinco años y más, estudiaron sólo primaria, en tanto que 20% no posee nivel alguno de instrucción.

La educación secundaria impartida en los tres colegios existentes ha posibilitado que 11% de la población acceda a ese nivel de estudios.

Los profesores mestizos ocupan la mayor cantidad de plazas docentes, aún en las escuelas primarias. La educación inicial o pre-escolar tiene bajo nivel de aceptación en estas comunidades.

· Personal e Infraestructura de Salud:

MÉDICO/ ENFERMERA SANITARIO PROMOTOR CENTRO SALUD POSTA MÉDICA POSTA SANITARIA
3 5 13 - 1 4

· Registro civil:


TOTAL COMUNIDADES REGISTRO CIVIL SÍ EXISTE NO EXISTE TOTAL FUNCIONA NO FUNCIONA
17 12 10 2 4

ORGANIZACIONES INDÍGENAS:

FECONA - Federación de Comunidades Nativas del Río Ampiyacu
FECONAFROPU - Federación de Comunidades Fronterizas del Putumayo


SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD:

Por su relativamente bajo volumen poblacional, así como por encontrarse en un área de importante presencia de actividades de narcotráfico, su situación de vulnerabilidad puede ser considerada como media.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 18/04/2010



Etnias: Huitotos

Uitotos




Encuentro con los hijos de la coca

KA+ MAK+ f+go omo+ biya be n o m o ka+ rafue onoit+omo+", no es un jeroglífico ni un error de imprenta. La inscripción corresponde a la bienvenida que los Uitotos hijos de la coca, el tabaco y la yuca dulce dan en su lengua a quienes los visitan. Quiere decir: "bien venido a este lugar en donde conocerá las manifestaciones culturales de la etnia Uitoto": Esta comunidad, descendiente de los indígenas que padecieron los abusos de la bonanza cauchera en 1930, es una de las pioneras del etnoturismo en Colombia. En 2000, el conflicto armado obligó a que muchos de ellos se desplazaran desde el Amazonas y se ubicaran en Villavicencio. Uno de ellos, Santiago Clodualdo Kuetgaje, se ingenió en octubre de 2005 el Centro etnoturístico Maguaré.

Desde entonces 17. 758 adultos, estudiantes de primaria, bachillerato y de universidades del país han visitado el centro etnoturístico, además de 175 extranjeros. Maguaré era el medio de comunicación milenario que los Uitotos utilizaban para dar a conocer las novedades en su tribu. "Maguoré es un sueño que nació en la memoria de nuestros antepasados, para asegurar la conservación de la cultura, del medio ambiente y garantizar la economía de las familias emprendedoras", dijo Kuetgaje.

Ubicado a 5 kilómetros de Villavicencio y 86 de Bogotá, en la vereda La Potaya, este centro etnoturístico permite que sus visitantes interactúen con las costumbres de una etnia que tiene 6. 700 nativos distribuidos en el sur del país. Allí, los indígenas narran sus mitos, danzan, comparten su gastronomía y exponen las vestimentas y herramientas autóctonas. En la noche, después de un ritual de fortalecimiento espiritual, los turistas pueden hospedarse en el Maloca, una casa comunitaria ancestral construida por los indígenas con capacidad para albergar 50 personas.

En el caso de Maguaré, etno y ecoturismo se integran en un recorrido ecológico en el que guías indígenas exponen algunos de los conocimientos sobre la naturaleza heredados de sus ancestros. Pero para aquellos que quieren conocer a fondo la cosmovisión Uitoto el plan Vena Verde, Vena Vida, les permite internarse selva adentro. Desde la Chorrera, Amazonas, los turistas viajan en bote hasta la Comunidad indígena Santa Rosa, interactúan con la fauna nocturna, conocen las calzadas de piedra, rituales indígenas y paisajes exóticos.

La hoja que hace hablar


"En la noche, cuando la sombra borra las distancias, cuando todos los mundos se hacen presentes, los abuelos Huitotos recorren los caminos de los sueños despiertos usando las plantas de poder".


Fernando Urbina Rangel, Amazonía, naturaleza y cultura.

La coca se pila y se tuesta en ollas de barro o canecas de metal; el polvo cernido se mezcla con ceniza de yarumo u hoja de uva de monte, el resultado se mambea y se disuelve paulatinamente, formando abultadas pelotas en las dos mejillas. Todo hombre posee su recipiente de coca y lo intercambia con sus interlocutores en el momento del ritual; por su parte, el tabaco se consume en forma semilíquida (ambil); los adultos acostumbran a llevar ambil en un pequeño frasquito que se ofrece en las reuniones.

Vender y comprar coca o tabaco es profanar un rito sagrado para los huitotos. Talar árboles y cazar animales indiscriminadamente, tomar más de lo necesario o hacerlo sin tener en cuenta que se debe preservar, es afectar a la madre naturaleza, aquella que nos da la vida y nos brinda lo necesario para vivir. Un Murui Muinane no desperdicia, trabaja, utiliza y agradece todo lo que tiene.

"La coca y el tabaco constituyen para los huitotos el soporte material del ritual, actividad que fundamenta y da sentido a su comportamiento tanto extraordinario como cotidiano. La necesidad de utilizar elementos intermediarios entre el hombre y los poderes que lo trascienden se llena con la coca y el tabaco. Las plantas rituales le abren un mundo en el cual casi todo es posible".



Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 22/04/2010
LOS JIBAROS
POBLACION CENSADA POR SEXO Y GRUPOS DE EDAD

El censo de 1993 registra únicamente 52 individuos para este grupo, omitiéndose importantes asentamientos. Todas las estimaciones de población, efectuadas desde inicios de sétima década, asignan a este grupo un contingente que fluctúa entre 800 y 2000 personas. Seymour-Smith en un estudio sobre los jíbaros del río Corrientes (1988:82) señala que sus registros demográficos indican un total de 1200 personas concentradas mayoritariamente en cuatro comunidades y algunos núcleos de población dispersa.

El promedio poblacional para estas comunidades es de 200 personas, teniendo la mayor de ellas un total de 450 individuos y la más pequeña sólo 100 personas.

La única comunidad jíbara censada presenta un índice de masculinidad de 108,0. El 40,4% de la población censada es menor de 15 años y no se registran casos de personas de 64 años de edad o más. La tasa bruta de mortalidad es muy alta (115,38).


SÍNTESIS HISTÓRICA:

Con anterioridad al contacto europeo, los incas Túpac Yupanqui y Huayna Cápac intentaron extender su dominio desde Los Andes sobre la región de las sociedades jíbaras de las que los shiwiar-jíbaro forman parte. Las primeras expediciones y fundaciones españolas datan de 1549 y las más importantes son las de Alonso de Mercadillo, Hernando de Benavente y Salinas de Loyola. El objetivo de los primeros colonizadores se centró en la explotación de los depósitos de oro descubiertos en la región, la cual desarrollaron con la esclavización de los indígenas.

En respuesta a este antisocial sistema, se produjo la gran rebelión jíbara de 1599, perdiendo los españoles el control sobre la región por muchos años. La orden jesuita inició hacia 1600 una serie de intentos por ingresar a territorio jíbaro, que en su mayoría tuvieron resultados desastrosos. En 1704, se les prohibió continuar con la labor misionera entre estas poblaciones. Posteriormente, al ser expulsados por la Corona, se perdió el poco avance evangelizador logrado en la zona del Alto Morona. La Guerra de la Independencia en el siglo XIX interrumpió la acción misionera en la selva y los jíbaros quedaron fuera de contacto hasta mediados de siglo.

El auge del caucho a fines del siglo XIX no afectó a los jíbaros ya que los patrones no lograron encontrar puntos de apoyo dentro del territorio de estos grupos, no pudiendo sobrepasar las fronteras, donde se realizaba un intercambio de productos.

A inicios del siglo XX, las relaciones entre los grupos jíbaros y los colonos blanco-mestizos eran aún de gran hostilidad. Sin embargo, a partir de 1940, lograron establecerse patrones en la zona, los que hacía 1960 ya habían alcanzado un grado considerable de control sobre el trabajo nativo, desplazando en la espera política a los jefes indígenas quienes -hasta ese entonces- habían sido los intermediarios entre la actividad económica comunal y la de otros grupos. Tras la guerra entre Perú y Ecuador en 1941, la presencia de las autoridades civiles y militares se incrementó en la región lo que llevó a una mayor erosión del papel tradicional del jefe político nativo.

Desde 1960, se hicieron presentes en el territorio de los shiwiar dos grandes fuerzas adicionales de cambio: las compañías petroleras y los misioneros. La instalación de campamentos petroleros en el territorio tradicional ha llevado a una mayor interacción con la población blanco-mestiza y al establecimiento de relaciones de dependencia en aquellos casos donde las viviendas tradicionales se han mantenido cerca a estos establecimientos. Por otra parte, la presencia de estas compañías representan para los nativos una alternativa a la comercialización de sus productos y a la obtención de mejores jornales.

En el contexto de crisis de la sociedad nativa por los procesos anteriormente descritos, el ILV ha tenido un marcado éxito en convertir a esta sociedad a la religión evangélica. Surge bajo el patrocinio de esta institución misionera una nueva forma de jefatura, la del maestro bilingüe, alrededor del cual se organizan las nuevas comunidades.


ORGANIZACIÓN SOCIAL:

Los jíbaros shiwiar presentan una regla de descendencia de tipo bilateral y se reconocen como cualitativamente iguales tanto las relaciones del lado del padre como las del lado de la madre. La terminología de parentesco es de tipo dravidio con tendencia a colocar la carga de la consanguinidad sobre los parentescos femeninos y la carga de la afinidad en las relaciones entre individuos masculinos. Este sistema terminológico implica la práctica del matrimonio entre primos cruzados -con la hija del hermano de la madre o con la hija de la hermana del padre.

Sin embargo, los shiwiar combinan muchas formas de estrategia matrimonial que van desde matrimonio entre primos cruzados y el intercambio de hermanas hasta el matrimonio con mujeres no emparentadas. Así, si la unión entre primos cruzados puede ser el ideal, las uniones reales varían entre un "casarse lejos" y un "casarse cerca". La regla de residencia posmatrimonial es uxorilocal -vivir en el territorio de los parientes de la esposa.

Sin embargo, cuando es posible los hombres emparentados patrilinealmente, que normalmente serían separados debido a esta regla de residencia, tratan de permanecer juntos casándose dentro de una misma comunidad o rompiendo con dicha regla y trayendo a sus esposas a vivir cerca o con la familia del hombre. De hecho, en este sistema son dichos parientes patrilineales quienes constituyen el núcleo del grupo residencial. Existe el matrimonio poligínico y se practica el levirato o matrimonio con la esposa del hermano difunto.


ACTIVIDADES ECONÓMICAS:

La economía de este grupo depende de la horticultura de roza y quema, la caza y la pesca. Las principales especies cultivadas son la yuca, el plátano, el maíz, el algodón y el tabaco. La crianza de aves y animales menores se ha extendido entre las familias. Venden a los regatones algunos productos agrícolas como el maíz, el maní y el frijol. Asimismo trabajan en la extracción de madera y en las actividades de exploración y explotación petrolera para las empresas que operan en el territorio tradicional del grupo.


INFRAESTRUCTURA DE SERVICIOS:

Educación:

POBLACIÓN CENSADA DE CINCO AÑOS Y MÁS,
SEGÚN NIVEL DE EDUCACIÓN

Para el reducido volumen de población jíbara censada en 1993, se registra 49% de analfabetismo entre quienes tienen cinco años de edad y más.

Se evidencia un bajo nivel educativo entre dicha población: 46% sólo estudió la educación primaria, en tanto que un porcentaje similar no posee nivel alguno de instrucción. Únicamente una persona cuenta con estudios secundarios y otra con estudios superiores. Los maestros que imparten la enseñanza primaria son en su mayoría mestizos.

· Personal e Infraestructura de Salud:

MÉDICO/ ENFERMERA SANITARIO PROMOTOR CENTRO SALUD POSTA MÉDICA POSTA SANITARIA
- - 2 - - 1

· Registro civil:


TOTAL COMUNIDADES REGISTRO CIVIL SÍ EXISTE NO EXISTE TOTAL FUNCIONA NO FUNCIONA
2 1 1 - 1

ORGANIZACIONES INDÍGENAS:

No se tiene información que corrobore que las comunidades de este grupo estén participando de organizaciones federativas.


SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD:

Por su relativamente reducida población, la escasa cobertura de servicios de salud con la que cuenta y por encontrarse en una área de explotación petrolera, puede considerarse a este grupo en una situación de vulnerabilidad media.




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