|
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 11/04/2010
Beatriz, es espeluznante lo que cuentas, lo peor es que estas atrocidades no han terminado y siguen perpetrandose contra otros pueblos. Andakí , andaquí, aguanunga o churuba es un pueblo indígena que habitó desde tiempos inmemoriales la cuenca alta del río Caquetá, al suroccidente del departamento colombiano de Caquetá y la bota caucana (valle del Fragua), y el suroriente del Huila (valle del Suaza). El nombre "andakí" o "daakí", está ligado al consumo ritual del yajé. Para algunas lenguas indígenas, andakí y yajé son sinónimos. Para conocer el " espíritu del yajé " y la disposición de éste, se requiere un preparado especial, que los chamanes denominan "andakí", e incluye el uso de las flores del "borrachero". Estas flores son identificadas con la inmensa flor mítica de borrachero que se convirtió en el sol, tras ser penetrada y fecundada por el yajé, que se elevó tras ser probado por los hombres (Ramírez y Pinzón 1987, 198). Por otra parte, los chamanes ingas, reconocen el papel que tuvieron los andakí, para adquirir su conocimiento del yajé. Del idioma andaquí se conservan dos vocabularios, uno recopilado por un anónimo en 1788 y publicado en Lenguas de América en 1928; y otro recopilado por Manuel María Abis y publicado en 1855. Basado en ellos, Rivet (1924) clasificó el andakí como lengua chibcha. Aunque en tal clasificación concordaron varios expertos, otros consideran al andakí como lengua aislada o no-clasificada y algunos la relacionan únicamente con el paez o también con lenguas del piedemonte amazónico como tinigua, camsá y cofán. Actualmente solo sobreviven comunidades rurales andakí en los municipios de Acevedo (Huila) y Belén de los Andaquíes (Caquetá), en inmediaciones de los ríos Pescado y Fragua, aunque estos indígenas ya no hablan su propio idioma. Sin embargo, los relatos regionales, especialmente de los indígenas inga que han ocupado parte del antiguo territorio andakí, insisten en que aún habitan andakíes no contactados en los bosques de las cabeceras del Madiyaco, y entre este y las cabeceras del Verdeyaco y el río Fragua, abajo de los picos de La Fragua, al sur de la bota caucana, donde documentos del siglo XIX ubicaban los últimos refugios de andakíes selváticos. |
|
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 11/04/2010
La verdad es que leyendo las atrocidades que leo no parece ser ya cuestión de españoles; sino de hombres blancos y de su concepción de las cosas. Más bien pareciera que habñáramos de "arios" o cosas así. |
|
Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 11/04/2010
En lo personal hay españoles que fueron una bendicion para Mexico. Bernal Diaz de las Casas es un ejemplo (me estoy tratando de recordar de varios nombres pero no se me vienen los correctos) Asi como indigenas como el indio Conin que fueron una pesadilla para sus connacionales (la historia no reconocida explica que tuvo bastante que ver aparte de traicionar a su propio pueblo en Queretaro con el "comprar" a los guardias aztecas para que traicionaran a su pueblo y de comprar las conciencias de varios dirigentes por casi toda mesoamerica en tiempos de la conquista). Incluso entre los grupos de mexicanidad es uno de los pcoo que respetan. |
|
Escrito por Beatriz Bassino el 11/04/2010
Rafael, ante los siglos de destrucción que han afrontado las etnias americanas, podria decirte, que los conquistadores, fueron unos bebes comparados con los que vinieron luego, además debemos contemplar que en esos años eran comunes las matanzas de los vencidos, no solo en América, cito a Raimundo de Aguilers luego de la toma de Jerusalen por los Cruzados año 1099 " Maravillosos espectáculos alegraban nuestra vista. Algunos de nosotros, los más piadosos, cortaron las cabezas de los musulmanes; otros los hicieron blancos de sus flechas; otros fueron mas lejos y los arrastraron a las hogueras. En las calles y plazas de Jerusalen no se veian más que montones de cabezas, manos y pies. Se derramó tanta sangre en la mezquita edificada sobre el templo de Salomón, que los cadáveres flotaban en ella y en muchos lugares la sangre nos llegaba hasta la rodilla. Cuando no hubo más musulmanes que matar, los jefes del ejército se dirigieron en procesión a la Iglesia del Santo Sepulcro para la ceremonia de acción de gracias" , en esa época, matar a un infiel o a un nativo era cosa normal, había que agradecer por estar vivo y ganar la batalla, pero lo que se hizo de ahí en mas con nuestros indigenas, fué solo matarlos buscando un beneficio económico, llámese oro, gemas preciosas, tierras o petroleo, todo esto hecho por los blanquitos como los llamo, de distintas nacionalidades e incluso compatriotas de los masacrados. Para pensar verdad? Tal vez no debería poner la situación de desprotección que sufren, pero creo que es bueno saber porqué nos estamos quedando sin diversidad cultural, derechos humanos, para quién? |
|
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 12/04/2010
Así es Beatriz, y luego Saladino (un gran hombre para conocer) tomó Jerusalen y en vez de hacer lo mismo, pactó con Balian de Ivelin y dejó salir a todos. |
|
Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010
|
|
Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010
LOS MÁTSES
Matsés son miembros de una tribu indígena de la selva Amazónica brasileño y peruano. Actualmente la amenaza más grande para los Matsés y su reserva indígena comunal está escalfando por los mestizos (Peruanos no indígenas) y cortando su madera. La reserva comunal de los Matsés está situada en la región de los ríos de Yavari (Javari en portugués), de Chobayacu y de Gálvez en la frontera de Perú con el Brasil. Los Matsés han estado defendiendo su tierra y la cultiva de los forasteros por siglos. En 1969, ellos finalmente terminaron su aislamiento y guerra con los forasteros cuando ellos aceptaron a dos misionarios cristianos femeninos en su comunidad. Los Matsés (designado comúnmente Mayorunas en el Brasil) hablan una lengua norteña de Pano que se relacione de cerca con los dialectos de las tribus indios de Matis y de Korubo. Durante los 30 años pasados, los Matsés ha cambiado perceptiblemente su manera de la vida semi-nómada viviendo en comunidades más permanentes. Antes, se mudaron a sus comunidades cada pocos años después de agotar los recursos de un área. Aunque han cambiado su manera del establecimiento, todavía estan dependiente por la selva para casi todo su alimento y recursos. La agricultura tropical de la caza, de la pesca y de la subsistencia proveen los Matsés virtualmente todos sus instrumentos del alimento y del material.
Cultura Material Los Matsés tienen un conocimiento extenso de la selva amazónica y sus recursos de flora y fauna. Además de la caza, practican agricultura Amazónica típica y se queman la tierra en la cual se cosecha la madera, las cosechas tropicales se plantan, y se agotan los alimentos del suelo. Un sistema agrícola tal como esto hace necesario la mudanza frecuente de comunidades a diversas áreas para los nuevos recursos, por lo tanto dando por resultado una existencia semi-nómada. Actualmente, los Matsés están viviendo en establecimientos más permanentes, y consecuentemente estos indios nativos Amazónicos están adaptando su agricultura a métodos más sostenibles más bien que abandonando a sus chacras cada pocos años. Aunque los cerbatanas fueron utilizados por los Matsés hasta el pasado reciente, utilizan actualmente los arcos y las flechas para la caza. Las escopetas también se utilizan, pero son mucho menos común debido al alto coste de los cartuchos de la escopeta que en la mayoría de los casos son prohibitivo costosas.
Tradiciones Sociales Religión
La religión tradicional del Matsés es el animismo. Pues los animistas creen que no hay diferencia entre los mundos espirituales y físicos con los espiritus animales que son ubicuos en todas las cosas, ambos que viven y los objetos inanimados. Los Matsés creen que todas las plantas contienen espiritus animales específicos. Por ejemplo, al usar las medicinas derivadas de las plantas, el Shaman (o el recipiente de la medicina) hablará al espiritu animal que habita esa planta particular, solicitando una curación, protección o a la capacidad física realzada. Típicamente, ellos aplicarán remedios externamente al cuerpo, injiriendo raramente medicinas. Una ceremonia religiosa común implica el uso de una toxina derivada de una rana o de un sapo ( Phyllomedusa bicolor , un sapo del árbol venenoso).
Estructura Social
Los Matsés son polígamos con cada hombre que tiene unas o más esposas. Hasta hace poco, los hombres Matses comúnmentesecuestraron y asimilaron a mujeres de otras tribus (o de mujeres peruanas y brasileñas) en la sociedad de Matsés. Tradicionalmente, los Matsés vivieron en los malokas que contuvieron tanto como 100 personas. Las uniones están generalmente entre los cruz-primos, es decir la mujer se casa con el hijo del hermano de su madre. Para la mayor parte, basan a la sociedad de Matsés en el parentesco, con los lazos de la familia siendo el factor de la dominación en sus sistemas políticos.
Sistemas Políticas
Tradicionalmente, los Matsés no ha tenido jefes para sus comunidades o su tribu. Como muchas tribus Amazónicas, los Matsés no tenía ninguna tradición social del tener jefes hasta influenciado por los forasteros para hacer tan. Las decisiones importantes que afectaban a la comunidad fueron tomadas tradicionalmente por consenso mutuo entre los varones de las ancianos. Es importante reconocer sistemas políticos tradicionales al hacer la transición a los sistemas políticos extranjeros tales como el presente gobernó independientemente de la reserva comunal de los Matsés. Actualmente, los Matsés se desorganiza y muy dividida debido a sus sistemas políticos tradicionales se basan político en el parentesco. Ahora cada aldea tiene su propio jefe. Sin embargo, hay poca dirección centralizada para la tribu, una situación que se hace fácil para que los forasteros manipulen y exploten a la gente de Matsés. Por ejemplo, los forasteros están haciendo actualmente planes para cosechar la madera valiosa de la reserva comunal de los Matsés sin informar o recibir la aprobación de los Matsés.
Historia Reciente
Hasta 1969, los Matsés estaban esencialmente en la guerra con el mundo exterior, especialmente el gobierno peruano debido a la tradición de Matses de secuestrar y asimilar las mujeres del exterior en su tribu. Esta tradición era la fuente primaria de la tensión con los peruvians y alcanzó su pico en los años 1960, cuando el presidente de Perú, Fernando Belaúnde, ordenó su fuerza aérea bombardear a comunidades de los Matsés con napalm. Además, el ejército peruano invadió y se quemó sus aldeas. Consecuentemente, los Matses abandonaron sus establecimientos en los ríos y huyó a las áreas de la altiplanicie profundamente en la selva amazónica. Dos misionarios-cristianos del Instituto Lingüístico de Verano (ILV) aprendieron la lengua de los Matsés por una mujer peruana que se escapó del los Matsés después de ser secuestrado. Aceptaron en las comunidades de los Matsés y terminaron con éxito a estos misionarios femeninos hostilidades con los Peruvians. Por otra parte, pusieron con éxito un sistema en ejecución de la educación bilingüe en las comunidades de Matsés, un sistema que complementa la tradición oral de los Matsés y las ayudas mantienen la cultura de Matsés de la generación a la generación.
Organización Indígena
Recientemente, un movimiento indígena para los derechos de los pueblos (el Movimiento Amazónico para Tribus Subsistentes y Economías Sostenibles - MATSES) fue formado por los profesores de los Matsés para prevenir la explotación de su gente y tierras por los forasteros. MATSES es una organización que está previendo la exploitación y manipulación de los Matsés y de su cultural. Las metas de MATSES implican la educación continuada de la gente de Matsés en cuanto a sus tradiciones culturales. Actualmente, ningún apoyo del exterior está alcanzando a los Matsés. El gobierno peruano no proporciona ninguna ayuda médica y no hay profesionales del salud en la reserva comunal de los Matsés. Desafortunadamente, un alto porcentaje de la población de los Matsés está sufriendo a partir de dos enfermedades prevenible: malaria y hepatitis. Actualmente, MATSES está trabajando con el Ministerio de Salud peruano para conseguir asistencia médica para los Matsés. Sin embargo, el aislamiento físico de la reserva se hace difícil para que los médicos viajen a la reserva de los Matsés. MATSES intenta terminar la manipulación continuada de los Matsés por los forasteros que están planeando actualmente cosechar su madera y agotar sus recursos.
Los Derechos de Tierra
A semejanza de las tribus vecinas tales como los Boras, los Huitotos, los Yaguas, los Ticunas, los Shipibos, los Marubos, los Korubos, y los indios Matis, los Matsés tienen título a sus tierras traditionales. Las tierras comunales de los Matsés (Comunidad Nativa Matsés) fue creada en 1998. Estas tierras indígenas miden 457. 000 hectáreas y están situadas en la frontera de Perú con el Brasil. La Comunidad Nativa Matsés fue creada con los fondos que eran donadas por varias organizaciones de la conservación de los Estados Unidos y Europa. No obstante a pesar de las promesas de la ayuda, la creación de la tierra Matsés ha hecho poco para cambiar la vida del los Matsés que continúan siendo devastadas por problemas de salud, especialmente la malaria y la hepatitis. Irónico, la transferencia del título de tierra a los Matsés parece haber hecho más fácil para que los forasteros cosechen su madera y destruyan sus recursos naturales. |
|
Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010
|
|
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 13/04/2010
Los Chitareros son una familia de indígenas colombianos extintos y que se enmarcan durante la época de conquista por parte de los españoles. Los chitareros, conjunto de comunidades independientes ocupaban la cuenca alta del río Zulia, al oriente de la provincia de Guane, en las regiones llamadas en la actualidad provincia de Soto, en Pamplona, Norte de Santander. Sus relaciones comerciales y culturales como la delimitación geográfica se están estableciendo básicamente sobre la base de documentación escrita (Moreno, Pabón, 1992; Pabón, 1992), y en menor medida en datos arqueológicos que permitan precisar sus delimitaciones cronológicas y estilísticas (Rochereau, 1922; Calle, Rodríguez, 1961; Moreno, 1992). La frontera étnica norte y nororiental está poco definida. Hacia el oriente se asentaron en los valles del Chitagá, Silos, Labateca y Toledo, ampliando sus dominios hasta Venezuela por los valles del Táchira, San Cristóbal y el Torbes, hasta las estribaciones de la Cordillera de Mérida. Por este sector los chitareros tuvieron como vecinos a los tunebos o tames, comunidades del piedemonte andino que se extendía desde el río Tunebo, hacia los ríos Valegrá, bajo Chitagá y Ulagá. Los asentamientos eran dispersos, apartados unos de otros, ubicados unos en los valles que declinan más a calientes que a fríos, estableciendo así un dominio visual del paisaje; otros en clima templado sobre las riberas de los ríos, posiblemente más nucleados, como Chinácota, Ima y Bochagá entre otros (Moreno, Pabón, 1992:12). La vivienda se ubicaba en distintos pisos térmicos, cerca a fuentes de agua y en posiciones estratégicas. En el valle de Rábicha, Mutiscua, se han encontrado terrazas (tambos) para vivienda en zona de laderas, con 3 a 5 viviendas asociadas a fuentes de agua (Moreno, 1992). Las casas de los principales seguían el principio de los cercados muiscas con palos y cañas de carrizo y ramas de otros árboles, todo muy tupido y tejido. Los chitareros, al igual que sus vecinos chibchas, explotaban la microverticalidad, desde los productos de clima cálido hasta los propios páramos. Mientras que la papa se producía en las tierras altas de Arcabuzaso, Cácota, Mogotocoro y Bixa, la yuca se cultivaba en climas cálidos. Entretanto el maíz constituía el centro de la actividad económica, con productos diversificados según la localización térmica. El nombre chitarero lo adquirieron de la misma palabra nativa que denota al calabazo lleno de chicha de maíz y yuca, asido a la cintura con el que andaban los aborígenes. El nombre de Silos, Santander, se adquirió por la presencia de sitios de almacenamiento de granos de maíz. En cuanto a la alimentación y rescates (comercio) Pedro Aguado (1956:466) la describe de la siguiente manera: "Los rescates de que estos indios usan es el algodón y la bixa, que es una semilla de unos árboles granados, de la cual hacen un betún que parece almagre o bermellón con que se pintan los cuerpos y las mantas que traen vestidos. Los mantenimientos son maíz, panizo, yuca, batatas, raíces de apio, frijoles, curíes, que son unos animales como muy grandes ratones, venados y conejos. Las frutas son: curas, guayabas, piñas, caimitos, uvas silvestres como las de España, guamas que es una fruta larga, casi canafístola, palmitos y miel de abejas criadas en los árboles. Las aves son: paujiles que son unas aves negras del tamaño de las pavas de España; hay también pavas de la tierra, que son poco menores que los paujiles, papagayos, guacamayas de la suerte de papagayos, etc.". La región de Mutiscua es rica en enterramientos. Allí se han establecido varios tipos de entierros (Moreno, 1992:132-133): el primero, corresponde a tumbas de pozo con cámara lateral única o múltiple, localizadas en pequeñas planaditas de valles o quebradas. A esta categoría pertenecen los enterramientos hallados en la loma de la Cruz, en Pamplona, Cúcano y Tapaguá en Mutiscua, y Galilo, cerca de Bucaramanga. El segundo, también es de pozo con cámara lateral con enterramiento de un individuo, adulto o infantil, ubicadas en cercanía a viviendas dispersas. El tercero, corresponde a enterramientos individuales o colectivos en tumbas de pozo con cámara lateral abovedada que contiene por lo general un nicho. El cuarto, está conformado por entierros secundarios colectivos o individuales depositados en urnas, ubicadas en cámara lateral de planta oval. El quinto, se distingue por estar emplazadas en cuevas o abrigos rocosos que sirvieron de osario para enterramientos colectivos. De este tipo se ha localizado una gran variedad en La Chorrera, y Valegrá en el municipio de Mutiscua, Silos y Pamplona, en las prominencias montañosas que avistan hacia el norte. Los de la parte plana se han encontrado en la zona de Cariongo, cerca a Pamplona, caracterizándose por ser de pozo diferente del de las lomas. La base de su organización política la constituían las denominadas parcialidades, pequeños grupos de descendientes comunes independientes entre sí, que mantenían relaciones pacíficas, aunque con enfrentamientos bélicos esporádicos (Langebaek, 1992:81). |
|
Escrito por Beatriz Bassino el 15/04/2010
LOS BORA Nombre alterno: meamuyna Se ubican en el río Ampiyacú en el Perú, en el río Putumayo, departamento del Amazonas y en el bajo Igará-Paraná. Se encuentran también en el bajo Caquetá junto a los miraña. El número de habitantes está por el orden de las 701 personas, divididas en linajes patrilineales y exogámicos que habitan en una o más malokas. Viven de la horticultura itinerante, la caza y la recolección de frutos silvestres. Esta amplia zona se ha transformado constantemente a partir del siglo XVI cuando llegaron a la región españoles y portugueses. Los factores que han influido en este proceso se relacionan con la explotación del caucho iniciada a finales del siglo XIX, el conflicto colombo-peruano, la presencia de puestos militares, la instalación de la Colonia Penal de Araracuara y la explotación de recursos naturales. Estos hechos han influido en las comunidades indígenas, definiendo la estructuración actual de la población y de su territorio. En particular, los bora del Igará-paraná se establecieron allí en la década de los cincuenta atraídos por los servicios prestados por los misioneros y por el auge extractivo del juansoco. Los bora practican tradicionalmente el ritual del nacimiento, en el cuál se prescriben prohibiciones alimenticias. El padre simula el rol de la mujer y permanece en reposo durante varios días después del parto; esto se conoce como la covada. Como resultado de las condiciones históricas de la región que han determinado múltiples adaptaciones culturales, existen pocos chamanes en la actualidad. Una de sus principales funciones es la de dirigir la construcción de tambores masculinos y femeninos llamados “ maguare “. Los tambores son accionados por un especialista que sigue una carrera ritual para hacerlo. Este grupo habitaba en malokas de forma octogonal dispersas en el territorio. Estas casas comunales funcionaban como vivienda de varias familias nucleares unidas por lazos de parentesco y así mismo, como espacios rituales que representaban su microcosmos. Actualmente los asentamientos, en algunos casos multiétnicos, agrupan segmentos de clanes distribuidos en su mayoría en poblaciones nucleadas. La maloka cumple la función de sitio ceremonial y en ella reside tan solo el Capitán con su familia. Alrededor se construyen viviendas individuales. El grupo está dividido en clanes patrilineales y exógamos. De acuerdo a esto, los bora prohíben el matrimonio entre hermanos y buscan preferiblemente aliarse con mujeres miraña. Su descendencia clásica es patrilineal y su residencia patrilocal. Los clanes bora que han predominado desde el siglo XIX han sido los Zogui-Zogui, Guacamayo Rojo y Canangucho. Políticamente el Capitán es la figura en la que recae la autoridad desde las primeras décadas del siglo XX. A partir de la constitución de 1991 se ha adoptado el cabildo, conformado por una familia extensa y por uno o varios capitanes de acuerdo a la comunidad. Al igual que los bara y otros grupos de selva, practican la división de trabajo por sexo. La producción se basa en la horticultura y el cultivo principal lo constituye la yuca amarga, seguido de los cacahuetes, banano, plátano, y algunas frutas como el chontaduro, milpero y coco. El maní se cultiva con fines rituales, razón por la cual su siembra se acompaña de rezos y dietas especiales. |
|
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 15/04/2010
La etnia siona pertenece a la familia lingüística tukano occidental y se encuentra ubicada en el nororiente del Ecuador, cerca de Colombia, en la parte alta del río Aguarico y de sus afluentes, el río Eno y el Shushufindi. Siona significa "hacia la huerta" (sio=huerta, na=hacia). La etnia siona mantiene hasta el presente ciertas formas itinerantes y dispersas de asentamiento en las riberas de los ríos. Actualmente, se encuentran vivenciando un proceso de agrupación alrededor de una infraestructura comunitaria. La historia de la conformación de la comunidad, por tanto, se la está construyendo. De ese modo, los relatos sobre la conformación de poblados, de la reunión de familias, se remiten solamente a pocos años atrás. Su lengua es el paicoca. Se autodenominan Katucha-Pai, “Gente del Río de la Caña Brava“. Son conocidos también como Gantëyabain. Otros nombres: katucha-pai, ganteyabain, ganteya, ceona, zeona, kokakanú Originalmente, los Siona de Ecuador compartían las mismas tradiciones y estaban relacionados con los Siona, Makaguaje y Coreguaje de Colombia y con los Secoya y Angotero del Perú. Eran conocidos como los Encabellados, por llevar el cabello largo. Los exploradores del siglo XIX les llamaron Piojé. Los sionas, al igual que cofanes y secoyas, fueron objeto de maltrato y explotación tanto en la época cauchera como en la petrolera. Su proceso de sedentarización ha tenido que ver también con la evangelización. La gran casa familiar era la característica principal del proceso de conformación de la comunidad, pero, en el presente, se ha dado paso a la construcción de viviendas que albergan a la familia nuclear. Los sionas tienen una huerta pequeña cerca de la casa y otra grande, ubicada en un lugar lejano, constituyéndose este en su principal fuente de alimentos. Mantienen también sus actividades de caza y pesca. Están incursionando en el turismo. Las primeras exploraciones en el Putumayo fueron hechas por los conquistadores españoles en el siglo XVII y posteriormente por los misioneros franciscanos, quienes fundaron algunos pueblos a orillas del río Putumayo. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, los auges extractivos de quina y caucho propiciaron la participación indígena en las labores extractivas y comerciales asociadas a los puestos caucheros, así como el establecimiento de las misiones capuchinas, quienes fueron vistas por muchos de los pobladores de la región, como un refugio contra el régimen de las caucheras. Las misiones, su modelo de poblamiento y la doctrina que predicaron, tuvieron una gran influencia en la comunidad. En la década de los sesenta las explotaciones realizadas por la compañía petrolera norteamericana “Texas Petroleum Company“ en el río Orito, ubicado en territorio siona, generaron la llegada masiva de población mestiza empleada como mano de obra, así como la construcción de numerosos proyectos de infraestructura. Los cambios ocurridos por estos hechos en toda la región, especialmente la fuerte amenaza frente a la posesión de sus tierras producida por la expansión de la frontera agraria, obligó a muchas familias a emigrar. En su cosmovisión los siona incorporaron y transformaron diversos elementos de la tradición judeo-cristiana. A pesar de esto cuentan con un Chamán, denominado “Curaca“, quien se encarga de oficiar las ceremonias, de las curaciones y de administrar el yagé, entre otras actividades. El uso de esta planta tiene una gran importancia en la etnia Siona, pues se considera el medio a partir del cual se establece comunicación con los seres mitológicos que manejan el universo. Hoy en día viven en casas rectangulares dispersas a lo largo del río, donde cada vivienda cuenta con un embarcadero y una canoa. Los clanes tradicionales de los Katucha-Paio Siona, eran los Yaiguaje, gente del jaguar, Maniguaje, gente de la mojarra; Piaguaje, gente del ají; Ocoguaje, gente del agua; Payoguaje, gente del mono maicero y Amoguaje, gente del armadillo. Hoy en día la familia nuclear, es la célula de su organización social y el cabildo sustenta la organización política. Su economía se orienta hacia la agricultura con fines de subsistencia. Practican la caza y la pesca y complementan estas actividades con la explotación maderera y la fabricación de artesanías |
|
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 15/04/2010
|
|
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 15/04/2010
|
|
Escrito por Beatriz Bassino el 15/04/2010
Espectacular Nuria me recopé con tus post, lindísimas las fotos, un beso. |
|
Escrito por Beatriz Bassino el 16/04/2010
LA ISLA DE PASCUA, LOS RAPA NUI El pueblo Rapa Nui habita la Isla de Pascua. Rapa Nui es el nombre originario de esta isla de origen volcánico y forma triangular, situada en medio del Océano Pacífico Sur. La isla, de sólo 180 km2, posee tres volcanes situados en sus tres puntas, el Rano Kau, el Maunga Terevaka y el Poike. Grandes esculturas de piedra, coronados con rojos sombreros que dan la espalda al mar enmarcan esta compleja y misteriosa cultura. Son los característicos Moai que, a más de 3. 000 km. De la costa de Chile continental, frente al Puerto de Caldera, nos hablan de este pueblo ancestral. Historia La cultura Rapa Nui actual conserva gran cantidad de ritos, ceremonias y creencias ancestrales. Algunas prácticas variaron según las etapas de este pueblo desde su prehistoria . Origen Los orígenes de los habitantes de Rapa Nui no están del todo claros y diversas teorías se han tejido en torno a ellos. Para los habitantes originarios de la isla, la historia se explica en su mitología y tradición oral. A través de ella reconocen que el Rey Hotu Matu'a , con más de 100 personas provenientes de islas polinésicas cercanas, fueron los primeros colonizadores de Rapa Nui. Altares Ceremoniales Los Rapa Nui esculpieron las imágenes de sus antepasados en piedra volcánica, a diferencia de los polinésicos que lo hicieron en madera. Usaron la cantera del volcán Rano Raraku, en donde hasta hoy existen unos 70 moai que no fueron terminados y parecen haberse quedado dormidos en la piedra. El estancamiento en la producción de estas monumentales esculturas, se debe a la crisis interna, desatada por disputas de poder y escasez de alimentos en la isla. Los moai miden en promedio 4mts. De altura. La excepción es el moai Paro, que alcanza los 10 mts. Y llega a las 85 toneladas de peso. Parte del Ahu Te Pito Kura, es la expresión final del megalitismo usado como símbolo del poder político y religioso, en las pugnas internas de la sociedad Rapa Nui. Se esculpían directamente en la roca volcánica, con cinceles de basalto . Una vez terminados, eran levantados y deslizados a los pies del volcán, con firmes cuerdas vegetales. Y eran trasladados a los diferentes puntos de la Isla para ser erguido en el ahu. Una vez en pie, se les tallaban los ojos, nariz, las orejas alargadas y se le tatuaba la espalda. Con la ayuda de cuerdas eran trasladados a un altar ceremonial determinado, ya sea arrastrándolos en armazones de madera o con movimientos basculares, como si caminaran por sí solos. El largo y duro proceso de trasladar al monumento, concluía cuando el moai era colocado de espalda al mar sobre el ahu, o altar. Allí el Ariki, rey, presidía un ritual en el que se investía al moai de un poder capaz de proteger al linaje y a la isla. Los Ahu son plataformas de piedra, que provendrían de los marae , antiguo prototipo polinésico. Los Rapa Nui agregaron a esta forma básica otras construcciones hasta elaborar un monumento ceremonial distinto, como es el Ahu. A esto se integraron las imágenes de piedra, los Moai y un plano inclinado frontal, llamado Tahua, con pavimento de piedras redondas, el Poro, amplias extensiones laterales, y un crematorio. Según las investigaciones del arqueólogo norteamericano William Mulloy, los ahu muestran una evolución gradual, sin cambios bruscos producidos por influencia externa. Esta teoría se contrapone con la tradición Rapa Nui que habla de una segunda oleada migratoria , en la que los llamados Hanau Epe, raza corpulenta, habría dominado a la población original llegada con Hotu Matua, la denominada Hanau Momoko, o raza delgada. Ceremonias Cada año, representantes de distintos linajes, competían por conseguir el primer huevo de la gaviota llamada Manutara, que depositaba en una pequeña isla, Motu Nui, ubicada frente a Orongo. Quien lograra conseguir el preciado huevo, que debía llegar intacto, en medio de una ardua lucha, era nombrado Tangata Manu. Esto significaba que el vencedor era la reencarnación del propio dios Make Make. Durante un año, el Tangata Manu y todo su linaje, tenía derecho a privilegios económicos, políticos y religiosos, lo que se prestaba para un gobierno despótico y cruel sobre los vencidos. Al siguiente año, estos grupos subyugados intentarían vengarse. El canibalismo se propagó en esta época. Existen múltiples petroglifos que recuerdan al hombre pájaro, con cuerpo humano y cabeza de ave, sosteniendo un huevo en sus manos.
|
|
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 16/04/2010
Los arhuacos, ika o ijka , son un pueblo amerindio que habita la vertiente meridional de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. Son aproximadamente 9 mil personas. Viven en los valles altos de los ríos Piedras, San Sebastián, Chichicua, Ariguaní y Guatapurí, en un área reconocida por el estado como resguardo indígena de propiedad colectiva. Hablan una lengua de la familia chibcha. Su territorio tradicional llegaba mucho más abajo que los límites actuales del resguardo y del poblamiento arhuaco, hasta la llamada línea negra imaginaria, que encierra varios de los sitios sagrados a los cuales siguen acudiendo los indígenas a hacer sus ofrendas o pagamentos . Los indígenas han perdido las tierras bajas, por la colonización y la expansión de las haciendas, lo que ha ocasionado a su vez la deforestación de la región. Aunque el poblamiento cotidiano es disperso, en los poblados se efectúan reuniones y ceremonias. El principal de ellos, Nabusímake, tiene un significado especial para los Arhuacos; está compuesto por unas cincuenta casas cuadradas y los templos circulares o Kankura de los hombres y de las mujeres. La actividad económica fundamental de los Arhuacos es la agricultura, orientada principalmente a la subsistencia. En las tierras altas cultivan papa, cebolla, ajo, haba, repollo, lechuga, mora; tomate de árbol, calabaza, trigo y fique. En las tierras medias maíz, fríjol, yuca, arracacha, malanga, coca, algodón, piña, papaya, guayaba, maracuyá, granadilla, naranja y limón. Además crían gallinas, ganado vacuno, ovejas y cabras, en pequeña escala. La producción de café tiene un objetivo principalmente comercial, para obtener productos que no se consiguen en la comunidad. También venden mochilas, aunque buena parte de la producción es para uso personal, ya que son una parte fundamental de la indumentaria propia. Los hombres fabrican la totalidad de la ropa y parte de las telas, aunque se utilizan actualmente géneros comprados. La mayoría de la tribu vive en el nuevo poblado de Kankawarwa. Sus viviendas están construidas, como es tradicional en su cultura, con techos de paja y paredes de mimbre. |
|
Escrito por Beatriz Bassino el 17/04/2010
LOS TICUNA La familia Ticuna se encuentra ubicada en el trapecio amazónico, inmersos en dos ecosistemas de suelos ácidos, de baja fertilidad y mal drenados. En el primer ecosistema se hallan tierras altas y firmes, con un suelo ácido conformado principalmente por arena y arcilla, con pocos elementos nutritivos y de materia orgánica para las plantas. Es una zona de altas temperaturas y un alto nivel de pluviosidad, estimado 2. 500 mm. Estas características contrastan con la exuberante selva de bosque primario que imponente se levanta. Todo un follaje que recoge y distribuye los nutrientes necesarios para proteger al suelo de la erosión. El segundo ecosistema es conocido como La Várzea, zona que ocupa la parte central de la cuenca amazónica. A diferencia del anterior, la Várzea posee un suelo que es constantemente alimentado por una capa de limo fértil proveniente de los Andes. El limo se esparce por los ríos y sus partículas más grandes se alojan en las márgenes más altas de los ríos. La vegetación de várzea alta es selva donde abundan las palmeras; la várzea baja produce pastos que se prestan para el cultivo (Fajardo y Torres, 1987). Los ríos amazónicos son de tres tipos, de acuerdo con la acidez, color y transparencia: "ríos de aguas negras", "ríos de aguas claras" y "ríos de aguas blancas". En esta última categoría se ubican los ríos Putumayo y Amazonas. Población Con una población de 27. 000 habitantes, los Ticuna se convierten en el grupo más numeroso del Amazonas. Se estima que en el Brasil habitan alrededor de 20. 000 indígenas, en la Región del Alto Solimoes y Río Isa, mientras que en Colombia, sobre el trapecio amazónico, habitan 6. 585 personas (Arango y Sánchez,1997) de esta etnia, compartiendo territorio con otras etnias como los Bora, Cocama, Huitoto y Yagua. Los Ticuna están integrados por 15 resguardos extendidos en los municipios de La Chorrera, Leticia, Puerto Nariño y Tarapaca. Su patrón de asentamiento característico es la concentración en pequeñas aldeas, siguiendo el curso de los ríos. Dicho patrón que se viene modificando hacia el de poblaciones, por efecto de la presión colonizadora. Lengua Lingüísticamente la lengua de los Ticuna no pertenece a ninguna familia. Los análisis indican que es una lengua independiente. Cultura El sistema de representación Ticuna destaca a dos héroes: Yoi e Ipi. El primero es un héroe civilizador que hizo a la gente, determinó las leyes y costumbres y fijó los principales elementos de la cultura tanto material como social. Ipi, por su parte, es un héroe desobediente y terco, símbolo de la desorganización. Estos dos personajes son parte del mito de origen, el cual cuenta: "Nutapa se estaba bañando en una quebrada cuando unas avispas, que había mandado su esposa, le picaron las rodillas produciéndole hinchazón. De la rodilla derecha nació Yoi con su hermana Mowacha y de la izquierda Ipi y su hermana Aikia. Cuando los hermanos crecieron pasaron varias aventuras, entre las cuales se destaca la adquisición de la luz del día, lograda al tumbar el árbol que cubría todo el cielo con su follaje con ayuda de la ardilla que se casó con Aikia. Después Yoi consigue mujer, que fue seducida por Ipi, quien es castigado por su hermano exigiéndole rallar huito. Realizando esta tarea Ipi se ralla a sí mismo. El desecho del Huito es arrojado al agua, y sirvió como alimento a algunos peces que capturados, dieron origen a varios animales, a los indígenas Ticuna y a los demás indígenas que viven en el amazonas. Antes de separarse Yoi e Ipi hicieron una comida de despida que significó la adquisición del clan y por consiguiente la pertenencia a una de las dos mitades existentes en la sociedad Ticuna. Ipi quería ir al oriente, pero Yoi, en la noche, le dio vuelta al mundo e Ipi engañado se fue al occidente, mientras Yoi partió con rumbo contrario". (Fajardo y Torres, 1987). Aunque esta creencia se mantiene, la influencia de las religiones católica y protestante ocasionó un sincretismo de concepciones, al punto de que existen referencias donde Yoi es concebido como Cristo. Los Ticuna dividen en tres partes el mundo: - Mundo superior, subdividido a su vez en tres partes: en la primera habitan hombres parecidos a los seres humanos; en la segunda habitan las almas de los muertos con Tae, un ser mitológico; y en la tercera habitan los reyes buitres (Vultur papa). - Mundo Inferior: Conformado por toda la parte acuática. Allí habitan demonios y humanos extraños llenos de defectos (ciegos, enanos, gente sin ano). - Mundo Intermedio: Es la superficie de la tierra, habitado por los hombres y algunos demonios. Una figura importante de la cultura es el chamán, intermediario entre los hombres y los espíritus. Su poder nace de la relación que establecen con los espíritus de algunos árboles. La persona que quiera ser chamán tiene que ser iniciada por otro chamán para que lo ponga en contacto con los espíritus. Su adiestramiento se efectúa durante las noches dentro de una rigurosa disciplina que obliga a abstenerse de tener relaciones sexuales, consumir bebidas alcohólicas, tomar los rayos del sol, comer alimentos grasosos y picantes. Tras el adiestramiento, el nuevo chamán estará en capacidad de curar succionando tabaco y aplicando hierbas y sustancias medicinales. Sus conocimientos también pueden generar maleficios y hasta la muerte cuando se lo proponen. Uno de los rituales más llamativos es el aislamiento de las niñas durante su primera menstruación, en una habitación cerrada separada de la unidad familiar. Después de estar aislada recibe las instrucciones míticas para hacer su transformación de niña a mujer adulta. La orientación es atendida por su madre y su tío materno, mientras el padre se encarga de organizar una fiesta de bienvenida y presentación. La niña, entonces, es adornada con pintura facial y corporal, vestida con yanchama y su cabeza adornada con una diadema de plumas. Durante la fiesta se danza y la niña es despojada de su cabello como símbolo de transformación. Vivienda Los antepasados Ticuna vivían en Malocas ovaladas, con centro rectangular, soportes verticales y dos puertas, las cuales se hallaban alejadas unas con otras. Con el paso del tiempo y a medida que la región se fue poblando, las viviendas se fueron transformando en construcción de plataforma, pilares y techos en palma caraná. Organización Socio-política Los Ticuna conciben el mundo natural como un todo, donde el hombre hace parte de las plantas, de los árboles, de los animales de monte y de los "seres del agua". El orden de lo humano se clasifica bajo la denominación Kiá, como concepto de gente, que guarda relación directa con un totemismo. Esa relación entre naturaleza y cultura sustenta la base social Ticuna, donde los Kiá son el eje fundamental. De esta forma se constituyen unidades patrilineales de carácter exogámico. "Los Kiá designan una clasificación nominal de carácter totémico, articulada a las series aire - tierra - agua, de acuerdo con el medio, del cual se toma la nominación relacionada con aves, plantas o animales de tierra y/o agua" (Fajardo y Torres, 1987). El matrimonio está permitido entre primos cruzados tanto patri como matrilineales y es de carácter exogámico. Es un acuerdo con un sistema de alianza entre unidades de filiación patrilineal (Kiá), siendo el ego masculino del Kiá X, el que adquiere a una mujer Kiá Y, donando una mujer, generalmente su hija, al Kiá Y. Ello permite configurar una organización social diferenciada en dos mitades, es decir, cada aldea está dividida en dos mitades exogámicas diferenciadas que se relacionan por alianzas. Dentro de la organización familiar existe la figura del Curaca, quien cohesiona y coordina la vida social de la aldea. Este cargo es ocupado por un hombre adulto, elegido por toda la comunidad mediante votación para un período de dos años, que tiene como función ser el vocero de su comunidad ante las instituciones. El debe saber leer y escribir, poseer el conocimiento básico de su cultura y la capacidad para comunicarse con los "blancos". En el pasado el Curaca era simultáneamente el jefe guerrero o el chamán. Sistema de Producción Las actividades de producción de los Ticuna se sustentan en la horticultura, la caza y la pesca. Para el caso de la horticultura, ésta se desarrolla en ambos ecosistemas y de manera itinerante mediante el sistema "tala, tumba, quema y siembra". En chagras ubicadas muy cerca de las viviendas, luego de los desmontes realizados por hombres y mujeres, se siembra maíz, granadilla, caña de azúcar y plátano, principalmente. En promedio cada familia es poseedora de tres chagras. La caza, por su parte, es una actividad netamente masculina. En la antigüedad se efectuaba colectivamente y utilizando flechas y arcos, pero hoy es una práctica individual que se hace con armas de fuego. Las piezas más apreciadas por los cazadores son la danta, los cerdos de monte, distintas clases de micos, algunas aves y varios roedores. Hay que destacar la agilidad y conocimiento por parte del cazador del medio, en el que se destaca el manejo de los hábitos de los animales, sus ciclos y recorridos. La pesca y la recolección de frutos son actividades que complementan la dieta de las familias. Horticultura, caza, pesca y recolección de frutos son cuatro actividades de autoconsumo totalmente equilibradas para la preservación de la etnia. Sin embargo, factores como el alejamiento de las especies animales hacia el centro de la selva, por el avance de centros urbanos como Leticia y Puerto Nariño, la imposición de patrones de asentamiento tipo poblados que sustituyen a las aldeas aisladas entre sí, han obligado a la etnia a practicar el comercio para poder satisfacer sus necesidades de sustento: comercializan productos agrícolas como la piña, la fariña y el pirarucú; artesanías como vestidos de yanchama, tela extraída de la corteza del árbol del mismo nombre, mochilas y hamacas tejidas a partir de la fibra de chambira o cumare, canastos elaborados con el tallo de guaruma, máscaras, elaboradas por los hombres, tambores de piel curtida de venado y collares entretejidos. |
|
Escrito por Beatriz Bassino el 18/04/2010
|
|
Escrito por Beatriz Bassino el 18/04/2010
Etnias: Huitotos Uitotos Encuentro con los hijos de la coca KA+ MAK+ f+go omo+ biya be n o m o ka+ rafue onoit+omo+", no es un jeroglífico ni un error de imprenta. La inscripción corresponde a la bienvenida que los Uitotos hijos de la coca, el tabaco y la yuca dulce dan en su lengua a quienes los visitan. Quiere decir: "bien venido a este lugar en donde conocerá las manifestaciones culturales de la etnia Uitoto": Esta comunidad, descendiente de los indígenas que padecieron los abusos de la bonanza cauchera en 1930, es una de las pioneras del etnoturismo en Colombia. En 2000, el conflicto armado obligó a que muchos de ellos se desplazaran desde el Amazonas y se ubicaran en Villavicencio. Uno de ellos, Santiago Clodualdo Kuetgaje, se ingenió en octubre de 2005 el Centro etnoturístico Maguaré.
Desde entonces 17. 758 adultos, estudiantes de primaria, bachillerato y de universidades del país han visitado el centro etnoturístico, además de 175 extranjeros. Maguaré era el medio de comunicación milenario que los Uitotos utilizaban para dar a conocer las novedades en su tribu. "Maguoré es un sueño que nació en la memoria de nuestros antepasados, para asegurar la conservación de la cultura, del medio ambiente y garantizar la economía de las familias emprendedoras", dijo Kuetgaje.
Ubicado a 5 kilómetros de Villavicencio y 86 de Bogotá, en la vereda La Potaya, este centro etnoturístico permite que sus visitantes interactúen con las costumbres de una etnia que tiene 6. 700 nativos distribuidos en el sur del país. Allí, los indígenas narran sus mitos, danzan, comparten su gastronomía y exponen las vestimentas y herramientas autóctonas. En la noche, después de un ritual de fortalecimiento espiritual, los turistas pueden hospedarse en el Maloca, una casa comunitaria ancestral construida por los indígenas con capacidad para albergar 50 personas.
En el caso de Maguaré, etno y ecoturismo se integran en un recorrido ecológico en el que guías indígenas exponen algunos de los conocimientos sobre la naturaleza heredados de sus ancestros. Pero para aquellos que quieren conocer a fondo la cosmovisión Uitoto el plan Vena Verde, Vena Vida, les permite internarse selva adentro. Desde la Chorrera, Amazonas, los turistas viajan en bote hasta la Comunidad indígena Santa Rosa, interactúan con la fauna nocturna, conocen las calzadas de piedra, rituales indígenas y paisajes exóticos.
La hoja que hace hablar "En la noche, cuando la sombra borra las distancias, cuando todos los mundos se hacen presentes, los abuelos Huitotos recorren los caminos de los sueños despiertos usando las plantas de poder".
La coca se pila y se tuesta en ollas de barro o canecas de metal; el polvo cernido se mezcla con ceniza de yarumo u hoja de uva de monte, el resultado se mambea y se disuelve paulatinamente, formando abultadas pelotas en las dos mejillas. Todo hombre posee su recipiente de coca y lo intercambia con sus interlocutores en el momento del ritual; por su parte, el tabaco se consume en forma semilíquida (ambil); los adultos acostumbran a llevar ambil en un pequeño frasquito que se ofrece en las reuniones.
Vender y comprar coca o tabaco es profanar un rito sagrado para los huitotos. Talar árboles y cazar animales indiscriminadamente, tomar más de lo necesario o hacerlo sin tener en cuenta que se debe preservar, es afectar a la madre naturaleza, aquella que nos da la vida y nos brinda lo necesario para vivir. Un Murui Muinane no desperdicia, trabaja, utiliza y agradece todo lo que tiene.
"La coca y el tabaco constituyen para los huitotos el soporte material del ritual, actividad que fundamenta y da sentido a su comportamiento tanto extraordinario como cotidiano. La necesidad de utilizar elementos intermediarios entre el hombre y los poderes que lo trascienden se llena con la coca y el tabaco. Las plantas rituales le abren un mundo en el cual casi todo es posible".
|
|
Escrito por Beatriz Bassino el 22/04/2010
LOS JIBAROS
POBLACION CENSADA POR SEXO Y GRUPOS DE EDAD El censo de 1993 registra únicamente 52 individuos para este grupo, omitiéndose importantes asentamientos. Todas las estimaciones de población, efectuadas desde inicios de sétima década, asignan a este grupo un contingente que fluctúa entre 800 y 2000 personas. Seymour-Smith en un estudio sobre los jíbaros del río Corrientes (1988:82) señala que sus registros demográficos indican un total de 1200 personas concentradas mayoritariamente en cuatro comunidades y algunos núcleos de población dispersa. Los jíbaros shiwiar presentan una regla de descendencia de tipo bilateral y se reconocen como cualitativamente iguales tanto las relaciones del lado del padre como las del lado de la madre. La terminología de parentesco es de tipo dravidio con tendencia a colocar la carga de la consanguinidad sobre los parentescos femeninos y la carga de la afinidad en las relaciones entre individuos masculinos. Este sistema terminológico implica la práctica del matrimonio entre primos cruzados -con la hija del hermano de la madre o con la hija de la hermana del padre. SEGÚN NIVEL DE EDUCACIÓN Para el reducido volumen de población jíbara censada en 1993, se registra 49% de analfabetismo entre quienes tienen cinco años de edad y más.
· Registro civil:
ORGANIZACIONES INDÍGENAS: No se tiene información que corrobore que las comunidades de este grupo estén participando de organizaciones federativas. |
|
Al escribir en el debate:
|