Grupo de Culturas americanas prehispánicas
Grupo de Culturas americanas prehispánicas
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Etnias olvidadas de América del Sur

Beatriz
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 21/02/2010

Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú, cinco países de nuestra América, cinco países con culturas olvidadas, ¿Eran etnias, razas, comunidades, grupos dispersos?

Se fueron perdiendo en algún recodo del tiempo, ¿Quien los recuerda hoy?

La multiculturalidad de nuestros extensos territorios, se manifiesta en la multiplicidad de los pueblos originarios perdidos, que los habitaron desde tiempo inmemorial.

Tan grande fue el sistemático proceso de colonización destructivo que se llevó a cabo, que haber nacido indio llegó a ser una herencia muy dura, culpa de las enfermedades introducidas que los diezmaban, culpa de las persecuciones y asesinatos, que fueron despoblando vastos territorios, sin que ninguna voz se levantara para ayudarlos, contribuyendo así a otro genocidio mas, que se realiza en nombre de la cultura y la civilización.

El objetivo de este debate, es recordarnos a nosotros mismos algunos pueblos olvidados y difundir, en forma sencilla la información que, probablemente sin pretenderlo, hemos relevado con el correr del tiempo respecto a estas comunidades aborígenes de distintas etnias. Comenzaré con las de mi Patagonia, comenzare con los tehuelches, picunches, mamulches, huiliches, chadiches, poyas, cuncos, pampas, onas, alakalufs, haus, etc.


Los invito a sumarse a el, incorporando a todos aquellos pueblos perdidos en el tiempo, el primer paso esta dado, seguimos juntos?

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Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 21/02/2010

Magnífico tema y muy buen planteamiento del mismo, Beatriz.
Será una buena oportunidad de rescatar la memoria de esas etnias desaparecidas.
Para orientarnos aun más en tu planteamiento, supongo que excluyes a los grupos supervivientes hoy día, como mapuches, coyas (aymaras), guaraníes, etc.
Si el tema no fuera para bromas, terminariamos antes hablando de éstos que de los desaperecidos.
Creo que será interesante debatir sobre los momentos de su desaparación, a manos de quién, etc.
Me gustaria que discutiéramos entre todos alguna regla específica del debate, sobre todo para no perdernos. Por ejemplo, sería tonto hablar sobre la extinción de los Paraca o los mochica, que desaparecieron en el siglo II y en el VI d.c. , respectivamente.
Confío en que esto dé para mucho.
Ánimo y al toro.


Alejandra Almirón Cartier
Artes visuales y diseño gráfico public...
Escrito por Alejandra Almirón Cartier el 21/02/2010

Beatriz, Gracias por invitarme a participar para rescatar del olvido a pueblos que merecieron otro destino.

Los Selk’nam, llamados onas, vivieron por miles de años en el territorio que llamamos Tierra del Fuego, sin embargo, al llegar las primeras expediciones de navegantes europeos y los colonizadores se produjo el choque entre dos culturas.

La llegada del hombre blanco en buscas de riquezas y nuevas tierras desplazó a los Selk’nam de sus territorios tradicionales. Las diferentes costumbres y modos de vida hicieron imposible una convivencia pacífica, por lo que los arcos y flechas Selk’nam no pudieron enfrentar a las armas de fuego del blanco.

Los Selk’nam se extinguieron poco a poco debido a los conflictos, las enfermedades contagiosas, la falta de alimentos y la pérdida de sus tierras. En 1881 existían aproximadamente 4. 000 Selk’nam, a comienzos del siglo S.F. Apenas eran algunas decenas. En 1974 murió, Ángela Loij, la última Selk’nam pura. Hoy tal vez viven sólo algunos descendientes de la etnia Selk’nam.

Este es el enlace para leer el documento completo
http://grupos.emagister.com/documento/los_selk_nam_u_onas/5074-386317


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 22/02/2010

Hace 9. 000 años apróximadamente, surgió la industria Toldense, caracterizada por puntas de proyectil sub-triangulares bifaciales y raspadores laterales y terminales, cuchillos bifaciales y herramientas de hueso. Más tarde, entre los 7. 000 y 4. 000 años, aparece la industria Casapedrense, caracterizada por una mayor proporción de instrumentos líticos confeccionados sobre láminas, probablemente como una muestra de la especialización en la caza del guanaco lo cual también esta presente en los desarrollos culturales posteriores de los patagones.

Desde ese momento y hasta la llegada de los europeos (inicios del siglo XVI) los patagones poseían un modo de vida cazador-recolector en el que hacían uso de una movilidad estacional, desplazándose en pos de las manadas de guanacos; durante los inviernos se encontraban en las zonas bajas ( vegas, mallines, costas, orillas de los lagos, etc. ) y durante el verano ascendían a las mesetas centrales de la Patagonia o a la cordillera de los Andes en donde tenían entre otros sítios sagrados el cerro Chalten.

Llegada de los españoles

El 31 de marzo de 1520 Fernando de Magallanes desembarcó con sus compañeros de expedición en la Bahía San Julián para pasar el invierno allí, en donde tomaron contacto con los tehuelches. Algunos expedicionarios secuestraron un par de indígenas que les parecieron gigantes, por lo que los denominaron "patagones".

La llegada de los españoles implicó un conjunto de cambios revolucionarios en la cultura de los pueblos originarios y los tehuelches no fueron ajenos a eso; se desataron entre ellos pestes ( sarampión, viruela, gripe) que los diezmaron, particularmente a los septentrionales gennakenk.

Esta catástrofe demográfica ocurrida durante los siglos XVII y XVIII. Facilitó la invasión de sus territorios por parte de los mapuches. De este modo los gennakenk tuvieron dos opciones: integrarse con los invasores y los supervivientes de los Hets, configurando la etnia Puelche, o retroceder hacia el sur para fusionarse con los aonikenk a la par que combatían contra los mapuches. Hacia 1865 libraban encarnizados combates contra aquéllos a orillas del río Senguerr o Gengel , siendo aún recordada la terrible batalla de Languiñeo (este topónimo mapuche significa Allí muchos muertos ).

Esta situación culminó con la casi desaparición de los tehuelches septentrional en las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Neuquén hasta el río Limay, permaneciendo hacia el oeste algunos grupos günün-a-küna, que sólo se fusionaron con los mapuches después de la expedición militar del general Villegas en 1886.

La constitución de la etnia puelche con linajes que incluían a tehuelches explica, en parte, las actitudes de ciertos jefes puelches como Catriel, Chucul, Foyel o Sayhueque los cuales o fueron contemporizadores con los blancos y criollos o fueron considerados traidores: Catriel, de origen gennakenk, fue ferozmente muerto al combatir aliado a los blancos por otros puelches más ligados a la etnia mapuche en 1879. Entre los grupos formados por estos mestizajes, se hallaban los Ranqueles o Rankülches (del mapudungun rankül-che, “gente de los cañaverales”). Los gennakenk que no se fusionaron con los hets, lo hicieron con los aónikenk.

Complejos fueron los lazos sociales de los tehuelches con los inmigrantes galeses que desde la segunda mitad de siglo XIX comenzaron a colonizar Chubut: en general las relaciones fueron armónicas entre ambos pueblos, es así que suelen observarse en zonas del Chubut actual personas de cabellos rojizos y ojos bridados.

La primera apelación que le dieron los europeos fue la de patagones , cuando en 1520 Fernando de Magallanes invernó en la Bahía de San Julián, lo que fue relatado por su escribano Antonio Pigafetta. En efecto, aún antes de encontrarse personalmente con ellos, aquellos exploradores quedaron asombrados por las huellas de sus pies. Ampliadas por las pieles que les servían de calzado, pies de suyo mucho más grandes que los de los europeos de entonces (para el siglo XVI la talla media de los europeos era mucho más baja que la actual, mientras que los varones patagones tenían una talla promedio superior a 1,80 m), por lo que les consideraron patones y les evocaron al gigante Pathoagón de las novelas de caballería. De estructura craneal Dolicocéfala como otros pámpidos, llegaron a ser famosos en la literatura europea de los siglos XVI al XIX por su gran estatura y fuerza física.

Corresponde tener muy en cuenta que entre los siglos XVI al XVIII el topónimo Patagonia era dado a todo el territorio desde el sur del estuario del Río de la Plata. Esto refuerza la hipótesis de antropólogos como Rodolfo Casamiquela, según la cual los het eran también patagones.

Se sabe poco de la cultura tehuelche anterior al caballo aunque su organización socioeconómica se parecía a la de los onas de Tierra del Fuego. La introducción del caballo transformó el modelo de organización social de los tehuelches: se formó en ellos un complejo ecuestre. Al igual que los amerindios de las Grandes Praderas de norteamérica, los tehuelches también trabajaron las estepas de matorrales de la Patagonia, viviendo principalmente del guanaco y de la carne de ñandú o choique seguida de la carne de huemul, venado, mara e incluso puma, jaguar o caballo, además de ciertas plantas (pues aunque tardíamente, aprendieron a cultivar la tierra). En cuanto a peces y mariscos, existían en ciertos casos tabúes: algunos grupos tenían, por ejemplo, prohibido el consumo de pescados. Sus grupos solían estar constituidos por entre 50 a 100 miembros.

La adopción del caballo significó una profunda revolución social en la cultura tehuelche: la movilidad que les deparó alteró las ancestrales territoralidades y modificó en gran medida el patrón de los desplazamientos, si antes del siglo XVII predominaban las trashumancias este-oeste en pos de los guanacos, a partir del complejo ecuestre tomaron gran importancia los desplazamientos longitudinales (de sur a norte y viceversa) estableciéndose extensos circuitos de intercambio: a mediados del siglo XIX los aonikenk trocaban sus pieles y moluscos por cholilas ( futillas, zarzamoras, calafates, semillas de pehuén, llao llao, brotes y cogollos de coligûes, etc. ) y manzanas a los gennakenk del Neuquén, del Alto Valle del Río Negro y del llamado País de las Frutillas o Chulilaw (bella región delimitada aproximadamente al norte por el lago conocido actualmente como Nahuel Huapi, al este por las cordilleras bajas y morrénicas llamadas Patagónides, al oeste por las altas cumbres de los Andes y al sur por el lago llamado Buenos Aires o General Carrera).

El caballo (que conocieron a partir de 1570), o más exactamente la yegua, pasó a ser parte principalísima de su dieta, dejando en segundo lugar a los guanacos. Los selknam de Tierra del Fuego en cambio no dieron en desarrollar un complejo ecuestre comparable.

Situación actual

Según el Censo Indigena Nacional hay en la Argentina unos 52 ciudadanos descendientes de la etnia hablantes de la lengua Tsonek y 113 no hablantes. La población con linaje tehuelche que se ha mantenido más apegada de esta cultura se ubica en la meseta central de la provincia argentina de Santa Cruz aunque, como otras etnias originarias de la Argentina, hoy en día se encuentra acriollada.

En Santa Cruz existe la reserva de Camusu Aike en el departamento de Gûer Aike. 900 ha a 170 km de Río Gallegos y asentamientos en los Lotes 6 y 28 del lago Cardiel y en Cerro Índice, entre los que se encuentran algunos hablantes del aonek'o 'a'jen, el resto hablan castellano. Esta reserva contaba con un área de 97. 000 ha cuando fue cedida por el Decreto del 11 de enero de 1898. El 30 de abril de 1953 fue reducida a 30. 000 ha. Otra comunidad, llamada Copolque, se halla en las cercanías de Las Heras. También existen en Santa Cruz las comunidades de: Limonao Paisman Vera y comunidades de la zona de Tres Lagos y Gobernador Gregores.

En Chubut se hallan las reservas de El Chalía (comunidad "Manuel Quilchamal", a 60 km de la localidad de Ricardo Rojas) y de Loma Redonda (entre Río Mayo y Alto ÇRío Senguerr). El 17,65% de ellos son bilingües castellano-mapudungun y el resto hablan castellano. El censo 1991 solo reportó dos ancianas con recuerdos de la lengua aonek'o 'a'jen.

En la Provincia del Chubut existen grupos mestizos de mapuches y tehuelches muy mapuchizados y que se denominan mapuches-tehuelches .


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 22/02/2010

Es terrible que la mayoria de los supervivientes de esas etnias o pueblos lo hagan en reservas o asentamientos que es lo mismo.
Intentaré aportar mi granito de arena a este apartado.
Saludos
Nuria


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 22/02/2010

Los kawésqar (o alacalufes) habitaron los canales patagónicos desde el Golfo de Penas hasta el Estrecho de Magallanes desde hace unos 6. 000 años. Hoy están en vías de extinción. Su idioma es el kawésqar, una lengua aislada, y el nombre con el que ellos se autodenominan. En su idioma, esta palabra significa "persona" o "ser humano".

Los kawésqar, kawéskar, kawashkar, alacalufes o alakalufes (nombre posiblemente derivado del apodo peyorativo en yagán: halakwulup o halakwoolip, comedores de mejillones, cuya difusión algunos investigadores atribuyen al navegante inglés Roberto Fitz Roy), son indígenas, nómadas canoeros que recorrían los canales de la Patagonia chilena, entre el golfo de Penas y el estrecho de Magallanes; también se desplazaban por los canales que forman las islas que quedan al oeste de la Tierra del Fuego y al sur del estrecho.

Hay dos hipótesis sobre su llegada a los lugares de poblamiento. Una, que procedían del norte siguiendo la ruta de los canales chilotes y que atravesaron hacia el sur cruzando el istmo de Ofqui. La otra es que procedían desde el sur y a través de un proceso de colonización y transformación de poblaciones cazadoras terrestres procedentes de la Patagonia Oriental poblaron las islas del estrecho de Magallanes y subieron por los canales patagónicos hasta el golfo de Penas.

El área que ocupaban para sus desplazamientos era enorme, pero se puede decir que giraban alrededor de dos puntos. Uno en la ribera sur del estrecho de Magallanes, en la isla Clarence y el otro en la parte sur del golfo de Penas en el islote Solitario en el archipiélago de las Guaitecas. La causa de esta focalización fue la obtención del fuego. Los kawésqar necesitaban el fuego para calentarse y con el pasar de los siglos descubrieron estos dos puntos donde había pirita de hierro, mineral con el que lograban las chispas necesarias para encenderlo.

Fueron descritos por algunos navegantes como pequeños, feos, flacos y de un hedor insoportable. En el siglo XVI cuando establecieron sus primeros contactos con el hombre blanco, se estima que eran unas 2. 500 a 3. 000 personas. A fines del siglo XVIII comenzaron a llegar a la zona una gran cantidad de barcos balleneros y loberos, especialmente de nacionalidad inglesa y estadounidense. A contar de esta época empezaron a contraer las enfermedades que pronto los llevarían a su declinación numérica.

La unidad base era la familia, la que se desplazaba sola en su canoa en búsqueda de su alimento, ocasionalmente se agrupaban dos o tres familias para tareas específicas. Cuando estaban en tierra hacían una choza muy liviana con armadura de madera, roble o canelo la que era cubierta con pieles de foca o nutria. La canoa era la pieza más importante y apreciada de su patrimonio material. Era fabricada con cortezas, preferentemente de coigüe. Su longitud era variable, entre 8 ó 9 metros y en ella podía acomodarse una familia. La canoa era además de un medio de transporte una verdadera vivienda flotante, pues en ella pasaban buena parte del tiempo.

Creían en un ser bueno, Alep-láyp o según otros Arca kercis , espíritu bueno al cual le daban gracias cuando a causa de un naufragio recibían copioso alimento y herramientas de hierro o cuando una ballena se varaba en una playa a morir. Ayayema , el espíritu del caos; Kawtcho , es el espíritu rondador de la noche y Mwomo espíritu del ruido, el que produce las avalanchas de nieve. Cuando alguien se enfermaba gravemente en su grupo, después de que los curanderos trataran de sanarlo quebrándole una lanza en su espalda, apretando el lugar enfermo, luego chuparlo y al final soplarlo hacia el cielo. Si los cuidados y los ritos no tenían efectos positivos el enfermo era abandonado para que pasara solo sus últimos momentos. Rara vez enterraban a los muertos, en vez de eso, doblaban el cuerpo y lo envolvían en una piel entre cuatro cuerdas, después se les metía al mar dentro de una canoa con piedras para que se hundiera. En ocasiones se dejaba el cuerpo dentro de una caverna o bajo un roquerío en cuclillas. Se vestían con una capa de pieles de nutria o de foca que les cubría los hombros y la espalda, la amarraban al cuello con tiras de cuero o fibra.

Se alimentaban de lobos marinos, focas y nutrias. Eventualmente de ballenas que encontraban varadas en una playa, lo que daba ocasión para que se reunieran durante varias semanas y a veces meses, varias familias a disfrutar del festín de carne de ballena.

Trabajaban la piedra, la madera, los huesos y nervios de ballena, las conchas de los mariscos y las pieles de nutria y foca. Con estos elementos confeccionaban flechas, arcos, hondas, arpones y cuchillos para trabajar los troncos con los que fabricaban sus canoas. Con fibras vegetales y de los animales fabricaban cestos y canastillos. El metal sólo lo conocieron por su contacto con el hombre blanco.

Los kawesqar vivían en el actual territorio chileno, pero debido a la cercanía, ocasionalmente se hallaban en áreas hoy pertenecientes a Argentina. No establecieron asentamientos permanentes en esos territorios, pero las razones principales de su ocasional presencia allí, tal vez debieron ser por motivo del comercio con los onas, tehuelches y yámanas (con estos últimos también establecieron algunos lazos familiares). La bibliografía argentina frecuentemente incluye a los alacalufes entre los pueblos originarios de su territorio, sin embargo, su presencia en él fue sólo transitoria.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 22/02/2010

Beatriz, permiteme la libertad, ya que tu has empezado con los pueblos de la Patagonia Argentina, yo comienzo con los pueblos o etnias desaparecidas o en vias de extincion chilenas.

Camanchacos o Camanchangos o simplemente Changos, es la denominación dada a los habitantes precolombinos que habitaban entre Camaná y Coquimbo en las playas de La Quiaca (Boca del Río Tacna), La Yarada, Ite, Arica, Iquique (Chile).

Eran nómadas, ya que recorrían las orillas del mar en busca de sustento, vivían provisionalmente en tolderías de cueros de lobos o focas que les servían también para sus rústicas balsas movidas a remo de tallo de chañal; fabricaron sus redes de algodón. Se dedicaban a la pesca, actividad para la que utilizaban embarcaciones. Fabricaban sus canoas con dos cueros de lobo marino, cosidos con tripas secas de llamas, las uniones eran calafateadas (tapadas) con sustancias impermeables dejando en cada uno un pequeño agujero con una tripa para inflar los odres, según se necesitase, una tabla de buenas proporciones se instalaba al medio, y remos de paletas completaban la embarcación; las actividades más importantes que realizaban en ellas eran la caza y la pesca. Para la pesca utilizaban un arpón de hueso, amarrado a un cordel de cuero.

Vivían como recolectores, especialmente de pescado, mariscos y huevos de aves guaneras, productos de la Mama Cocha. También tenían relaciones comerciales con los asentamientos pre y post incaicos del interior, como los oasis de Pica y Guatacondo. Los conquistadores españoles quedaron impresionados con su modo de vida primitivo. Debido a su condición de marinos, tenían el pelo decolorado y su piel rojiza, producto del consumo de sangre de lobo marino, que utilizaban como complemento ante la escasez de agua. La talla media de la mayoría en edad adulta era de 1,60 m entre los varones y 1,45 m entre las mujeres.

Creían en la otra vida y por eso enterraban a sus muertos con sus instrumentos de pesca y caza, los que debían serles útiles en su nueva existencia. Esto hace suponer que tenían creencias religiosas de gran arraigo.

Eran diestros pescadores, conocían el empleo de la sal para hacer charqui de pescado o bolsas de pescado salado, que era parte de su moneda de trueque para conseguir, frutas y licores de otros grupos étnicos que habitaban los valles como lupacas, coles, uros, atacameños, puquinas. La expansión Tiahuanaco del siglo IX se desplazó por todo el Collesuyo y encontró en la costa poblados tal vez milenarios como los camanchacos, puquinas, atacameños y uros. La zona desértica entre Tacna y Tarapacá estaba habitada por esta tribu de pescadores, que usaban la sal para hacer charqui de pescado y las pieles de lobo para sus balsas pero que no conocían la agricultura. Los collas llamaron Camanchacos a los pobladores de la región por la neblina que encontraron a su paso (Camanchaca es neblina en aymara). Los conquistadores españoles los llamaron Camanchangos o simplemente Changos.

Se tiene la casi absoluta certeza que "changos" fue una denominación que dieron los españoles a diversas etnias que compartían elementos culturales e incluso genéticos en el área costera meridional del Perú y septentrional de Chile. Los españoles habrían comenzado a denominar de este modo a las poblaciones del sector costero ya referido recién a partir del año 1659. A los changos o camanchacos también les llamaron los españoles "Uros Independientes" o "Uros de la Costa".

Pero, en opinión de María Rostworowski, el nombre camanchacas, prácticamente es sinónimo de pescadores y recurre a Cuneo Vidal que señala que camanchaco, camanchango o chango eran voces para designar a los mismos grupos de pescadores; la palabra chango habría derivado de las primeras. Para otros historiadores la palabra "chango" parece ser runa simi y es de uso genérico y significaría "pequeño". Los quechuas colonizarían la región en el siglo XIV.

La etnia se extinguió alrededor del año 1890 siendo sus últimos asentamientos la caleta Paposo, al sur de Antofagasta y en La Quiaca en Tacna. En la actualidad persisten sus descendientes acriollados, mixogenizados con caucásicos e incluso con descendientes de melanoafricanos y chinos.



Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 22/02/2010

Asombroso.
Esto crece como los hongos (ojo que donde llueve es en España, no en la Patagonia)

Estupenda intervención Beatriz. Confío en que te haya cabido entera en el spot y no nos hayamos quedado sin algo de verdadero interés.
Nuria, imagino que nunca te alegrarás suficiente de haber escrito el "mamotreto" (en sentido cariñoso) sobre "todas" las culturas sudamericanas. Ahora nos darás lecciones.

En serio, me parece fabuloso.

Y luego dicen que los latinoamericanos odian la historia.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 22/02/2010
Hola, si ha cabido y da para mas, te diré Rafael que por la Patagonia también llueve en estos días y que puedo aportar algo sobre Los Cuncos que tenia en mente.

Desde el río Bueno hacia el sur, ocupando la zona de la cordillera de la costa y los valles adyacentes, habitaban los Cuncos.

Vivían en rucas (casas) grandes, alrededor de las cuales sembraban maíz, papas y quinoa, poseyendo los grupos familiares grandes cantidades de ganado.

Durante los meses de primavera y verano aprovechaban de trasladarse hacia el mar para atrapar peces o lobos marinos y mariscar, accediendo a el por medio del curso de los ríos o de sendas estrechas taladas a través de los cerros.

El límite sur hasta donde habitaban los cuncos, todavía aparece como contradictorio. Varios etnohistoriadores sostienen que alcanzaban hasta el centro de la isla de Chiloé, basados en la teoría que afirma, que cruzaron el canal de Chacao presionados por un gran repliegue hacia el sur de los huilliches, consecuente con la invasión de los araucanos sobre el antiguo espacio territorial de los primeros. Sin embargo, otros investigadores señalan que habitaban hasta la desembocadura del río Maullín, siguiendo la cordillera de la costa.

El hábitat insular de los cuncos, representada por numerosas caletas y puertos litorales, incentivó el desarrollo de la pesca y recolección litoral, donde la caza del lobo de mar reviste gran importancia.

La recolección terrestre queda limitada a plantas y frutos silvestres y algunos hongos que crecen en los árboles. La caza del pudú y zorro pequeño, constituyeron mamíferos de fácil captura.

Su modo de vida se ha definido como semi-nómade, por cuanto pasaban largas temporadas en sus embarcaciones, denominadas dalcas, dedicados a la pesca y caza, alcanzando islas muy lejanas donde también cultivaron la papa. No tuvieron pueblos organizados y su población estuvo repartida por todas las islas.

Una importante fuente de alimentación la constituyó el "curanto", herencia que se mantiene hasta hoy en día en el acervo cultural chilote. Esta comida consistíe en cocer una gran cantidad de mariscos, carnes, verduras y papas, dentro de una gran arpillera húmeda, que colocan en un hoyo, sobre piedras muy calientes. Luego lo tapaban con hojas de nalca, una planta que posee hojas muy grandes, gruesas y carnosas y finalmente tierra.

Indiscutiblemente la recolección de mariscos era una tarea diaria aún para mujeres y niños. De hecho se sintieron más apegados al ecosistema marino y litoral, que a las actividades de la tierra.


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 22/02/2010

Nuria hermosos tus aportes, y bienvenida a nuestra historia, se que aprenderemos mucho contigo, gracias por darnos estas clases magistrales, perdón por entrometerme en el territorio chileno, no es mucho así que puedes ampliarlo, un beso


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 22/02/2010

Para tí Rafael, este aporte era especialmente por el curanto , te puedo asegurar que es una comida riquísima, no se si la probaste, la suelen hacer los residentes chilenos para festejar el 18 de Septiembre día de su Independencia.



Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 23/02/2010

Otro de los pueblos olvidados de nuestra Argentina son LOS RANQUELES

Los ranqueles son una etnia originaria de la República Argentina que forma parte de la cultura mapuche , aunque sus componentes iniciales eran en gran parte de origen het y tehuelche del grupo gennakenk y huárpidos del grupo mapuchizado de los pehuenches .

La denominación ranquel es la "castellanización" de su autodenominación: rankülche o ragkülche: rankül -caña o carrizo-, che -hombre, gente- en mapudungun ; es decir "gente de las cañas o de los carrizales".

Eran cazadores, nómadas y durante buena parte del siglo XIX, se mantuvieron en alianza con las tribus tehuelches, con quienes incursionaron en el oeste de la Provincia de Buenos Aires y el sur de la Provincia de Córdoba, así como las de Mendoza , San Luis y Santa Fe.

Caciques importantes de la nación rankulche fueron: Carripilún (murió en 1820 ), Yanquetruz ( el fuerte , desde 1820 hasta 1836), Painé , Pichón Huala (o Pichón Gualá, cacique de Poitahué), Mariano Rosas ( Panghitruz Güor , de 1858 hasta 1877 ), Manuel Baigorrita (Manuel Baigorria Gualá, alias Maricó), Epumer y Ramón Cabral (Nahuel, el platero).

Origen de los ranqueles

Según la cultura ranquel, este pueblo era un subgrupo de la nación puelche de lo mamulche (del mapudungun: mamül : leña; che : gente; gente del monte), la cual estuvo conformada por diferentes pueblos: salineros ( chediches ), jarilleros , medaneros ( looches ), de los chañares ( chicalches ), de las arcillas (canuelooches ) y los del carrizal ( rankulches ), que abarcaban un territorio que se encontraba entre el río Negro , el río Neuquén , el río Grande, el río Diamante , sur de San Luis , sur de Córdoba , sur de Santa Fé , y la franja oeste de la provincia de Buenos Aires . Durante el liderazgo del ulmen Yanquetruz entre los ranqueles, los términos mamulche y rankulche se confundieron definitivamente al desaparecer la identidad de los demás grupos y fueron araucanizados la llegada de grupos mapuches.

Otros autores, en base a registros históricos, los consideran de origen pehuenche. Como consecuencia del comercio entre los pampeanos (ganado vacuno y sal) con los mapuches chilenos (bebidas alcohólicas, azúcar, etc. ), hacia 1725 ya existían dos caciques pehuenches chilenos, con unas 70 familias, instalados entre los pampeanos en la región limítrofe de Neuquén y Mendoza en donde predominaban los cañaverales (carrizales), área llamada Ránquil o Rankel. Hacia 1750 gente del carrizal ), para diferenciarlos de las otras dos facciones pehuenches de la región, los de Malalhue (Malargûe ) y los de Vavarco, comenzaron a ser llamados ranqueles.

Entre 1775 y 1790 un grupo de esos pehuenches avanzó desde los faldeos andinos hasta el territorio que denominaron Mamül Mapu (del mapudungun: mamül : leña; mapu : tierra, territorio) ya que lo encontraron cubierto por bosques de caldén , algarrobo y chañar . Fue así que se establecieron entre los ríos Cuarto o Chocancharava ) y Colorado , desde el sur de las actuales provincias de San Luis y Córdoba, hasta el sur de la provincia de La Pampa. Entre ellos se hallaba Carripilún, nacido en Ranquil, y establecido en La Pampa hacia 1789.

Con la abundancia de cautivas había un importante aporte genético europeo. En la época en que fue escrito el libro Una excursión a los indios Ranqueles , eran unos 11. 000, y eran dueños del territorio entre la laguna del Cuero (este nombre hace alusión a una antigua leyenda de los ranqueles) al norte, el río Salado al oeste, las Salinas Grandes al sur y La Pampa al este. El límite norte era la línea aproximada que pasaba por los parajes de Leplep, Agustinillo, el Monte de la Vieja y la laguna del Cuero, aunque en algunos momentos alcanzó el río Quinto y tal vez también el río Cuarto.

Actualidad

El 22 de junio de 2001 fueron restituidos a Leubucó los restos del cacique Mariano Rosas, quien gobernó allí entre 1858 y 1877. Los restos se hallaban inventariados con el Nº 292 en el museo de Ciencias Naturales de La Plata . Habían sido extraídos de su tumba en Leubucó en enero de 1879 por el coronel Racedo, quien envió el cráneo a Estanislao Zeballos en la Provincia de Buenos Aires , éste luego lo donó al museo y fueron depositados en un anaquel en 1889. La ceremonia de restitución comenzó en el museo platense y culminó con su sepultura en Leubucó, ante la presencia del cacique Adolfo Rosas, descendiente de Mariano Rosas, y 18 loncos o jefes de comunidades indígenas de La Pampa. Al llegar a Victorica fueron trasladados a caballo hasta Leubucó.

De acuerdo con un relevamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censo en base a una Encuesta Complementaria de Pueblos Indigénas de 2004-2005 son

4. 573 personas las que se reconocen descendientes de la nación ranquel.

El 14 de agosto de 2007 el Gobierno de la Provincia de San Luis restituyó 2. 500 ha al pueblo ranquel, incluyendo dos lagunas, ubicadas 124 km al sur de la localidad de Fraga . El 30 de mayo de 2009 fue fundado en el lugar el pueblo de Rancul Che, ubicado a 178 kilómetros de la capital provincial, al entregar el gobierno 22 viviendas para las dos comunidades ranqueles de la provincia

Comunidades

Actualmente existen 19 comunidades ranqueles en la Provincia de La Pampa: en Santa Isabel, la Colonia Emilio Mitre junto a El pueblito, Árbol Solo, La Humada, Victorica, Telen, Santa Rosa, Toay, General Acha, Eduardo Castex, General Pico, Realicó y Parera. En la Provinca de San Luis se hallan dos comunidades al sur de Fraga.

El 2 de mayo de 2008 el presidente de la Federación India en el Centro de Argentina (FICAR) y el Consejo de Lonkos del Pueblo Ranquel de La Pampa, entregaron una carta a la presidenta argentina Cristina Fernández. En esa carta se menciona las siguientes comunidades encabezadas por lonkos (hombres y mujeres):

  • Comunidad Rankül “Willi Antü”. (de Toay)
  • Comunidad Rankül “Baigorrita”. (de Justo Daract, San Luis)
  • Comunidad Rankül “Mariano Rosas”. (de Santa Rosa)
  • Comunidad Rankül “Gente de Epugner”. (de El Pueblito, Colonia Emilio Mitre, cerca de Santa Isabel)
  • Comunidad Rankül “Rosa Moreno”. (de Colonia Emilio Mitre)
  • Comunidad Rankül “Yanquetruz”. (de Santa Rosa)
  • Comunidad Rankül “Nehuen Adolfo Rosas”. (de Colonia Emilio Mitre)
  • Comunidad Rankül “Leuvú-Kayu Antu Morituwe”. (de Santa Rosa)
  • Comunidad Rankül “Ralico”. (de Realicó)
  • Comunidad Rankül “Gregorio Yankamil”. (de Victorica)
  • Comunidad Rankül “Santiago Cayupán”. (de Toay)
  • Comunidad Rankül “Ataliva Canuhé”.
  • Comunidad Ranquel “Panguitruz Nürü”. (de General Acha)

También firmaron representantes de las siguientes comunidades:

  • Comunidad Ranquel “Manuel Baigorria”. (de Telén)
  • Comunidad Ranquel “Nahuel Auca”. (de Parera)
  • Comunidad “Puelche”. (de Rancul)
  • Comunidad Ranquel “Carripi”.
  • Asociación Rankül “Willi Kalkin”. (zona rural de Toay)

No firmantes:

  • Comunidad Ranquel “Huitrú Che”. (de Eduardo Castex)
  • Comunidad Ranquel “Auca Che”. (de Rancul)

El 15 de marzo del 2009 fue celebrado un parlamento ranquel en Mar del Plata, siendo elegido un lonko para la nueva Comunidad Ranquel de Mar del Plata. Se informó que existían 21 comunidades ranqueles en La Pampa, 2 en San Luis (Comunidad Ranquel Lonko Guayki Gner y Comunidad Ranquel Manuel Baigorría o Baigorrita de Justo Daract) y 1 en Mendoza (Comunidad Kuien Like).


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 23/02/2010

Caramba, Rafa y como lo sabes! Alla voy:

Los Chiquillanes : Eran un pueblo indígena nómada que habitaba la zona central del actual territorio de Chile en la zona cordillerana, entre Los Andes y Rancagua, desde Santiago hasta las cercanías de Chillán. Su subsistencia se basó en la caza de animales como los guanacos, ñandúes y pumas, entre otros.

Acostumbraban a practicar el infanticidio femenino, dejándose caer en verano sobre las rucas mapuches para robar mujeres y alimentos.

Eran cazadores y recolectores, se alimentaban principalmente de guanacos y usaban su piel para toldos y vestuarios. Elaboraron piedras Tacitas. Se tiene muy poca información acerca de estas bandas. Este pueblo se encontraba muy unido con los pehuenches, que en esa época todavía no estaban mapuchizados. Ese contacto era importante aún cuando territorialmente estaban segregados en pequeñas comunidades de no más de 100 individuos.

Enterraban a los muertos en cuevas o bajo montones de piedra acompañados de sus utensilios personales, lo que hace suponer que creían en una vida extraterrenal. Esta banda se caracterizaba por ser cazadores de guanacos, huemules y aves además de ser recolectores de especias.

De este pueblo apenas quedaron rastros, y no se les menciona en ninguna crónica hasta fines del siglo XVIII, debido a que en un principio se le incluyó entre los puelches.



Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 23/02/2010

Los chonos : Habitaban desde el sur de la Isla de Chiloé hasta la Península de Taitao al que deben su nombre ya que habitaban en el Archipiélago de Chonos. Los hombres eran pescadores y cazadores de lobo marino, las mujeres recolectaban mariscos y algas. Navegaban en dalcas, embarcaciones hechas de tres tablas curvadas y endurecidas con fuego, unidas con fibras vegetales. Durante los días más fríos o lluviosos colocaban carpas de cuero de lobo marino, hechas con un armazón de palos en forma de colmena. En el verano se trasladaban a las caletas, donde pescaban y mariscaban; conservaban las especies recolectadas ahumándolas. Las mujeres obtenían el alimento y los hombres se quedaban en la choza, manteniendo el fuego. La técnica para recolectar ciertos peces y mariscos era el buceo, realizado por las mujeres, quienes llevaban en sus cuellos canastos donde los acumulaban antes de emerger. Algunos elementos marítimos empleados podrían ser polinesios, como la pagaya o remo de ancha paleta y el sácho o ancla de madera y piedra. Además, utilizaban anzuelos hechos de palo y redes de hilo, extraídos de la corteza de unos árboles que también usaron para confeccionar mantas

Los Chonos habitaban en sus canoas con sus hijos y mujeres, recorriendo el archipiélago de una a otra isla. Se vestían con lana de ciertos perros lanudos de tamaño pequeño que ellos mismos criaban. Eran guerreros temerarios y por lo que eran temidos y respetados por sus vecinos.

Utilizaban como armas las lanzas, macanas (palo corto y grueso), puñales de hueso y piedras. Los Chonos radicaron en sus territorios en el 6000 AC aproximadamente y en sus conchales se encuentran caparazones de moluscos que hoy han desaparecido de ésta región.

Su hábitat marino, propició la audacia y habilidad como grupos pescadores, cuyos productos eran comercializados con grupos poyas que venían de la pampa argentina. Entre fiordos, canales y esteros migraban en forma estacional, transportando sus embarcaciones de madera. Su organización, en pequeñas bandas constituidas por cuatro familias máximo, era propia de todas las etnias que debían su dependencia al ecosistema marino; el cual no permite explotación indefinida.

A la llegada de los españoles, los Chonos habitaban entre el archipiélago de las Guaitecas y el istmo de Ofqui. Los jesuitas trasladaron por el año 1710 alrededor de 300 familias desde Aisén hasta la Isla Guar. Ocho años después los llevaron a las desiertas islas de Chaulinec y Apiao, desde donde pudieron mantener contacto comercial con los habitantes del resto del archipiélago. Los conocimientos marítimos que tenían los convirtieron en los guías de las expediciones españolas a Aysén y Magallanes. Hoy los Chonos son un pueblo extinguido.

No existen datos ciertos acerca de su población pero se calcula que a mediados del s. XVI habrían alcanzado unos 2500 a 3000 individuos, con un idioma propio y característico. No existe acuerdo entre los estudiosos acerca de la identidad de esta lengua: junto a quienes la postulan como una lengua diferente, otros consideran que habría sido un dialecto norteño del idioma kawésqar, lengua hablada por los alacalufes o kawésqar.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 23/02/2010

Sabeis, preparando el documento de culturas que subí fue cuando me di cuenta de la cantidad de pueblos desaparecidos, por una razón u otra. Lo mismo en toda sudamerica y por lo visto en mesoamerica tambien por no decir de norteamerica. Me alegra haber hecho esa recopilacion al igual que estoy preparando la de mesoamerica, y participar en este debate, es como si los sacaramos del baul y por un ratito les devolvieramos algo de lo perdido.
Saludos
Nuria


Beatriz Bassino
Enfermería profesional, administración...
Escrito por Beatriz Bassino el 23/02/2010

Nuria, has interpretado de maravillas, mis pensamientos sobre darles un espacio a todos esos pueblos olvidados, que por unos instantes vuelvan a tener protagonismo y sepamos quienes eran, sus costumbres y lugares donde habitaban, me parece que este debate es justo a tu medida, gracias nuevamente por participar


Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 23/02/2010

Beatriz, muy interesante tu exposición sobre los ranqueles.
Me mueve esquemas. Debe ser un tema muy controvertido, porque yo tenía la versión de que eran los verdaderos "het" originales de los grandes llanos que hoy ocupan las provincias de Buenos Aires y la Pampa (básicamente) y que fueron extendiéndose hacia el oeste "absorbiendo" a mamulches y chadiches, que de hecho se "confundieron" con ellos hasta su desaparición por "absorción".
De hecho, si te fijas, así lo recojo en mi documento sobre los mapuche.
Pero a la vista de tu exposición es obvio que debe haber distintas versiones sobre la expansión mapuche (sobre todo pehuenche) hacia el este.
Muy interesante.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 24/02/2010

Gualemo o Promaucaes : era el nombre con el cual los españoles designaban a la tribu Promaucaes que habitaban el valle del río Lontué en Chile. También fue el nombre que los primeros colonizadores españoles dieron a esa región. Promaucaes, Promaucas o Purumaucas (quechua > purum awqa ); nombre dado por los incas a la o las etnias que habitaron el actual territorio de Chile, entre el río Maipo y el río Maule; 'enemigos salvajes’), a todas las poblaciones que no estaban sometidas a su imperio pero de los cuales se desconoce su denominación. Así a la llegada de los españoles, se conoció y se denominó a este territorio como "Provincia de Promaucae", y se continuó llamando promaucaes a sus habitantes.

Se sabe que su idioma era mapudungun, por lo que se postula que compartían muchos rasgos étnicos con los mapuches, formando muy probablemente una rama de la misma etnia. Existen algunas hipótesis que los identifican con el grupo que los españoles llamaron picones, (derivado del Mapudungun Pikun Mapu o los del norte) afincados en las cercanías de Melipilla, no quedando del todo claro si los promaucaes son picones que se repliegan al sur de Angostura al momento de las invasiones incas, o si picones y promaucaes eran grupos diferentes.

En todo caso, promaucaes, picones y otras entidades indígenas reconocidas por los invasores incas y españoles, tales como los mapochoes , maules y cauquenes , actualmente suelen ser englobadas con el nombre genérico de picunches, denominación que dieron los mapuche a los pueblos que habitaban "al norte" del Maule (mapudungun: pikun , che , 'gente del norte'). Cabe hacer notar, por lo tanto, que todas estas designaciones fueron aplicadas por poblaciones exógenas, siendo muy posible que los "promaucaes" se autodenominaran simplemente picunches, mapuches, o de otra manera no conocida.

Los promaucaes son los primeros habitantes del Valle de Rancagua de los que se cuenta con una descripción histórica. Su particularidad, desde el punto de vista de los invasores, fue su mayor capacidad militar y voluntad de lucha.

Eran agricultores y pese a la feracidad del terreno, construyeron algunas obras de regadío. Dejaron vestigios cerámicos. Las investigaciones han indicado que iniciaron la construcción del Pucará de La Compañía y un puente colgante de cuerda y mimbre sobre el río Cachapoal.

Los incas en su expansión utilizaron el Pucará de La Compañía, el cual fortificaron. El pucará fue el asentamiento inca más austral que se conoce. Las expediciones incas en este territorio, fueron organizadas por Túpac Inca Yupanqui a fines del siglo XV y posteriormente por Huayna Cápac.

La historia de este periodo es recreada principalmente solo por lo escrito en crónicas posteriores que indican que los promaucaes enterados de la venida de los Incas se aliaron con los subgrupos Antalli, Pincu y Cauqui, formando un ejército de 20. 000 hombres. Los incas enviaron parlamentarios para que reconozcan al Túpac Inca Yupanqui como soberano, pero los purumaucas decidieron enfrentarlos en la llamada Batalla del Maule. Durante el enfrentamiento hubo muchos muertos en ambos bandos y ningún ejército vencedor. Finalmente luego de la batalla, los promaucaes se retiraron del campo de batalla cantando victoria. Debido a estos resultados, los incas posteriormente evaluaron perseguirlos, con lo cual estuvieron de acuerdo algunos jefes; pero decidieron solo asegurar lo que ya habían conquistado anteriormente, del cual estuvo de acuerdo con esto último el gobernante Túpac Inca Yupanqui.

Debido a la cercanía con el Imperio inca, los promaucaes también aprendieron la nueva tecnología que los incas enseñaron en sus nuevos dominios.

En 1544, superados por la invasión española, comenzaron a huir hacia el territorio de los maules , al sur, siendo, a su vez rechazados por la población local. Esto puso a los promaucaes en una situación difícil, pues antes de emprender su éxodo habían quemado sus campos y aldeas. Entonces el territorio de los promaucaes fue incorporado al dominio español, siendo dedicado a la producción de cereales, lo que se vio facilitado por la existencia de las acequias indígenas. A partir de 1554 el toqui mapuche Leftraru intentó establecer alianzas con los promaucaes buscando su apoyo para expedicionar en contra de Santiago y así echar definitivamente a los españoles de Chile. Además habría aplicado castigos y venganzas por la pasada colaboración de estos con los españoles. Según los cronistas, esta política contradictoria menguó la fuerza de la alianza. Por otro lado, la voluntad de lucha de los promaucaes parece haber sido afectada tras sus anteriores guerras contra españoles e incas. En el Gualemo, los promaucaes habrían vuelto caras arrastrando en un desordenado desbande a las fuerzas de Lautaro. Pese a todo, aun en el campamento de Peteroa es fama que las fuerzas de Lautaro estaba compuesta 600 mapuches y 1. 000 promaucaes. Estas fuerzas fueron sorprendidas y vencidas por los españoles en dicha fortaleza en 1557. En los siglos siguientes el grupo promaucae vería debilitada su identidad cultural hasta desaparecer, producto del mestizaje, la reubicación en los llamados " pueblos de indios " y el régimen de encomienda.


Nuria Cugota Gomez
Bachillerato gili y gaya
Escrito por Nuria Cugota Gomez el 24/02/2010

Picunches: (mapudungun: pikun che , 'gente del norte'), es el nombre usado para referirse al pueblo prehispánico chileno perteneciente a la rama septentrional del pueblo mapuche. Los Picunches del Pikun Mapu habitaban entre dos importantes ríos: el Río Aconcagua y el Río Itata. Eran denominados de distintas formas de acuerdo al nombre del Cacique (Lonko) o de su localización geográfica, como: Indios Chile, Picones, Quillotanes, Mapochoes, Promaucaes, o apareciendo en las crónicas o documentos de la época colonial como Tagua Tagua, Cachapoales, Cures, Maulinos y Cauquenes, entre otras denominaciones. En la zona donde vivieron el agua era abundante y el clima cálido.

Los picunches se instalaban en grupos de aproximadamente 300 personas, en pequeñas aldeas. En cada casa que tenían, vivían unas 30 personas, entre el padre, las esposas, los hijos, y otros familiares directos (su unidad básica era la familia). Sus costumbres establecían que los hombres mandaban o dirigían; la máxima autoridad era el padre y luego el hijo mayor. Sólo en caso de emergencia, en especial si ocurría una guerra, había un jefe que lideraba a los demás, el cacique.

En diversas áreas alcanzaron un mayor desarrollo que los Mapuches, producto de su contacto con los Diaguitas, y posteriormente con los Incas.

Los picunches fabricaron su propia cerámica: vasijas, jarros y fuentes, todo ello en greda, y también sus herramientas para trabajar la tierra, además de otros instrumentos de uso diario, como pipas y piedras para moler el maíz. Uno de los misterios de los picunches es el de las piedras tacitas - redondeadas por los bordes y con una hendidura al medio -, y otras piedras redondeadas que presentaban una perforación al centro, de las cuales se ignora su uso.

Cultivaron preferentemente el maíz, el poroto, teca, calabazas, papas, ají, quinoa y oca en los valles de esa región, para lo cual construyeron acequias de riego. La tierra era de buena calidad y había abundancia de agua, lo que no les exigió una mayor especialización, ni una organización social más compleja. Practicaban un sistema agrícola denominado "roza", que consistía en derribar árboles y quemarlos. Luego sobre las cenizas, que servían de abono, echaban semillas.

También criaron animales, especialmente llamas y guanacos. De ellos obtenían carne, y lana para sus vestimentas. En grandes festividades mataban a los animales para comer su carne y utilizar las pieles.

Sus casas eran de barro y techo de totora. Su idioma fue originalmente el mapudungun, pero dado el gran número de quechuismos en el español chileno, es de suponer que después de las campañas de expansión del imperio inca y durante el período de la colonia se extendió el uso del quechua entre ellos.

Los picunches eran polígamos. El hombre podía tener la cantidad de mujeres que deseara, siempre que pudiera comprarlas. Las mujeres cultivaban la tierra, tejían y preparaban los alimentos. Para el padre, entonces, entregar una hija en matrimonio significaba disminuir la superficie de tierra cultivada y disponer de menos mantas, que se empleaban como medio de intercambio. El novio debía compensarlo por dichas pérdidas, dándole a cambio llamas, frazadas, o ponchos, cuya cantidad era convenida en forma previa al matrimonio. Los recién casados debían habilitar su propia ruca. Esta era levantada por parientes y amigos, sistema llamado mingaco, a quienes en retribución, se les alimentaba y festejaba con chicha de maíz. Los picunches intercambiaban productos con poblados de la costa y no se caracterizaban por ser belicosos.

Los picunches creían en la vida después de la muerte. Sus tumbas eran muy sencillas y se distinguían claramente porque sobre ellas había herramientas, utensilios y comida.

En el valle de Limache desde 1920 se tienen noticias de hallazgos arqueológicos que constituyen un suceso de primera importancia para conocer más cercanamente a los Primigenios moradores de esta tierra. Con el descubrimiento de cerámica destacada por su superficie de color anaranjado con decoración pintada de negro llamado "Trinacho", palas de piedra, morteros y manos de moler, que se relacionan con actividades agrícolas, puntas de proyectil, de forma triangular y base escotada, trabajadas con técnica de presión, huesos y fibras de lana, que se relacionan con el trabajo de pieles, rituales y trabajos textiles, restos de aros y el registro de molde para el trabajo del cobre, lo que nos indica que conocieron la metalurgia.


Rafael Gómez Díaz
Derecho universidad complutense de mad...
Escrito por Rafael Gómez Díaz el 24/02/2010

Nuria, te tocó colleja, porque sé que las agradeces para avanzar cada día en conocimientos.
Esta frase tuya es muy comprometida: "Se sabe que su idioma era mapudungun, por lo que se postula que compartían muchos rasgos étnicos con los mapuches, formando muy probablemente una rama de la misma etnia".
¿Así que porque dentro de muy poquito todos hablemos en inglés seremos todos de la misma etnia? (Extremé el ejemplo para que me entiendas: en psicología lo llaman "teoría del absurdo").
En términos muy generales (y me encantaría que aterrizaran por aquí Laurentino o Darío) las lenguas las imponen los conquistadores ( ¿Qué me dices de tu querida Catalunya?). No tienen nada que ver con las etnias, salvo, claro está, la de los portadores de esa lengua.
Eso produce, precisamente, enormes problemas y dudas en todos los historiadores y antropólogos. Y el reto es bucear lo suficiente para distinguir una cosa de otra.
Es el célebre problema de la lengua secreta de los incas; y el enorme misterio del origen del mapudungun (por más que digan que es andino) y del aymara.
Ya me lo has leído otras veces: "cuando tengas dudas sobre las etnias, sigue a los dioses y a las lenguas"; pero no las mezcles, porque te estrellarás. Las lenguas y los dioses se adoptan o se imponen. Piensa en eso.
¿Te imaginas dentro de mil años que alguien deduzca que los mexicanos o los peruanos eran españoles porque hablaban español?
Creo que se levantarían de sus tumbas.




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