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Estudio del libro de Zacarias , la profecia de su v enida

luis
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 02/06/2010

En est e post estudiarás la profecía del profeta Zacarías y su relación directa con el Mesías. Espero que aprendas la palabra de Dios y crezcas en conocimiento. Dios te bendiga.

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Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 02/06/2010

ZACARIAS
Introducción

EL LIBRO

El libro de Zac. Se divide naturalmente en dos partes: caps. 1–8 y 9–14. Los primeros ocho capítulos provienen claramente de Zacarías hijo de Berequías, hijo de Ido, fechados entre el octavo mes del segundo año de Darío (520 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo) y el cuarto día del noveno mes del cuarto año de su reinado (518 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo).
Los caps. 9–14 son muy diferentes en su estilo de la primera parte del libro. A su vez, se dividen en dos partes, 9–11 y 12–14, cada uno con el subtítulo “Un Oráculo” (o “Carga”; véase el comentario). El libro de Malaquías comienza con la misma palabra.

EL PROFETA

El abuelo de Zacarías probablemente fue el “Ido” que aparece en la lista de Neh. 12:4 entre los líderes de los sacerdotes y levitas que volvieron del exilio a Jerusalén. Parece haber sido un hombre de importancia dada la manera de referirse a él en Esd. 5:1 y 6:14, “Zacarías hijo de Ido”. El padre de Zacarías se omite de esta lista, pero el abuelo está incluido. Si esta relación es correcta, entonces Zacarías mismo era tanto sacerdote como profeta.
Mateo hace referencia a “Zacarías hijo de Berequías a quien matasteis entre el santuario y el altar” (23:35). Si éste es el mismo Zacarías, entonces aclara el significado de Zac. 12:10 y 13:7 (véase el comentario más abajo).
El nombre Zacarías significa “Yah recuerda” (“Yah” es una abreviatura de “Yahweh” que se traduce “el Señor”). El nombre era bien conocido; probablemente como 30 individuos diferentes tenían ese nombre en el ATAT Antiguo Testamento. Sin embargo, era un nombre apropiado para el profeta, ya que él llamaba al pueblo a recordar el pasado y, por ende, a cambiar su conducta (1:2–6; 7:5–14; 8:14–17).
Zacarías probablemente regresó de Babilonia a Jerusalén en 538 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo El profetizó desde 520, a la par con Hageo, urgiendo al pueblo a reconstruir el templo, y de esta manera mostrar que habían puesto a Dios primero en sus pensamientos (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Hag. 1:9). Dejar el templo como una ruina inútil era mostrar que realmente no les importaba si Dios habitaba en medio de ellos o no.
En los caps. 9–14 no hay datos biográficos concernientes al escritor. Véase más adelante (bajo “La compilación”) una discusión sobre la paternidad de estos capítulos.

FONDO HISTORICO

En 538 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo el rey Ciro conquistó Babilonia y lanzó un decreto permitiendo que los exiliados de muchos países, incluyendo Judá, volvieran a sus hogares. Los judíos tenían permiso para reconstruir el templo en Jerusalén (Esd. 1:1–4) y volvieron llenos de regocijo y esperanza, bajo la dirección de Zorobabel (quien puede haber sido llamado Sesbasar; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Esd. 3:8; 5:14–16). Pudieron poner los fundamentos del templo, pero fueron estorbados en su trabajo por pueblos vecinos a través de todo el reinado de Ciro (538–522 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo; Esd. 4:4, 5).
Zacarías y Hageo animaron al pueblo a volver a reconstruir; Tatnai, gobernador de la provincia de Más Allá del Río, y Setar-Boznai y sus asociados objetaron ante este trabajo y demandaban saber qué autoridad tenían para realizarlo (Esd. 5:3). Las autoridades investigaron los archivos reales en Ba bilonia y hallaron el decreto de Ciro (Esd. 6:1–5), el cual no sólo permitía a los judíos volver a Jerusalén, sino que detallaba que se debiera dar ayuda financiera del tesoro real (v. 4), y que el oro y la plata del templo de biera devolverse (v. 5). Así que fue Darío mismo quien animó a los judíos, ajustándose al decreto anterior, pagando por la reconstrucción, proveyendo animales para sacrificios (vv. 8–10), y desanimando a otros que querían impedir el trabajo (v. 11).
Zacarías hacía mucho hincapié en que se completara el templo bajo la dirección de Zorobabel (4:9, 10; 6:12). Sería una señal de que Dios habría vuelto a morar entre su pueblo (2:10; 8:8; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 1:17; 2:12). Por lo tanto, hubo gran regocijo cuando, en 516 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, el templo fue completado (Esd. 6:14–16). El pueblo reanudó su dedicación a Dios y esperaban un tiempo de bendición. Lamentablemente, sus expectativas no fueron satisfechas. Asumieron que la vida sería maravillosa, pero resultó ser muy dura. No amaneció la época dorada, y muchos comenzaron a preguntarse si Dios, después de todo, estaba verdaderamente con ellos.
Nuestro conocimiento de la historia del periodo del posexilio es muy limitado. Algunas de las pocas fuentes de conocimiento que tenemos no pueden ser fechadas con exactitud. Sin embargo, podemos asegurar que a través del periodo cuando Judá formaba parte del Imperio Medopersa permanecieron visiblemente como una población insignificante y débil, encarando la oposición de sus vecinos (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Esd. 4:6–24). Esto siguió cuando se estableció el Imperio Griego por medio de Felipe de Macedonia y su hijo Alejandro Magno.
Agregado a esta incertidumbre está el hecho de que no podemos estar seguros de la fecha de los caps. 9–14, y está bien claro que no podemos especificar con mucha precisión el fondo histórico de estos caps. Posteriores. Tenemos que satisfacernos con un conocimiento más bien general de todo el periodo, y recordar que pudo haber habido muchas variantes en la situación, y muchos eventos de los cuales no tenemos ningún dato.
El bosquejo de los eventos puede darse como sigue:
538–536
El decreto de Ciro

Muchos exiliados vuelven a Jerusalén.

Comienzan a reconstruir, pero se ven obligados a cesar y quedan desanimados
522
Darío llega al trono
520
Hageo y Zacarías reaniman al pueblo en la reconstrucción del templo.
516
La reconstrucción del templo completado
486–465
El reinado de Jerjes

Se menciona la oposición en Esd. 4:6
465–424
El reinado de Artajerjes

Se menciona la oposición en Esd. 4:7–23
445
Llega Nehemías a Jerusalén para reedificar los muros de la ciudad
333
El comienzo del Imperio Griego

Véase también el esquema de

TEXTO Y CANON

El texto de los caps. 1–8 está generalmente claro y libre de los errores que a menudo resultan del copiado de los mss. Mss. Manuscritos a lo largo de varios siglos. El sentido gramatical está casi siempre claro, aunque el significado preciso del profeta a veces está oscuro (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo 2:8, 9; 3:8, 9; 4:10b; 5:6). Los caps. 9–14 son mucho más oscuros (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo 11:13; 12:10) y muchos son los que han sugerido “correcciones” al tex to. Algunos estudiosos han propuesto, además, un nuevo arreglo de las secciones del libro para que sea más lógico. Por ejemplo, algunos quitarían la sección del cap. 4 que comienza con “Entonces me explicó diciendo … ” (v. 6) y termina con “ … la mano de Zorobabel” (v. 10). El efecto de esto sería el de restaurar la conexión entre “Entonces me explicó diciendo … ” (v. 6) y la segunda parte del v. 10. Pero dado el arreglo cuidadoso del texto por el autor y/o editor, ésta no parecería ser una acción sabia (véase el comentario). Otros cambios se sugieren en los caps. 9–14, y 13:7–9 a veces se coloca al final del cap. 11 como para mantener unidos los pasajes del “pastor”.
En Ecclus. 49:10 (c. 180 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo) se hace alusión a “los doce profetas”, lo que sugiere que el canon profético ya estaba fijo para el principio del siglo II a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo El orden de los llamados profetas “menores” varía entre diferentes mss. Mss. Manuscritos, pero los caps. 1–14 de Zacarías siempre se hallan juntos en los mss. Mss. Manuscritos

LA COMPILACION

El grueso de los caps. 1–6 consiste en una serie de ocho visiones (1:7–6:8) a las que se han agregado otros oráculos (2:6–13; 6:9–15; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 4:6–10a).
Los caps. 7 y 8 consisten en una pregunta sobre el ayuno hecha al profeta por algunos varones de Betel. Zacarías responde con una prolongada reprimenda, una orden y una promesa, antes de contestar la pregunta finalmente.
No hay lugar a duda de que el material básico de los caps. 1–8 provengan de Zacarías mismo. Es posible que haya pasajes que provienen de un editor o editores (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo 1:1; 1:6b; 2:6–13; 4:6–10 [ver arriba]; 6:9–15; y partes de Zac. 7), aunque la explicación más probable para los agregados de las visio nes sea que provinieron del profeta mismo en un tiempo posterior.
Se ha disputado más acaloradamente de los últimos seis capítulos. Los estudiosos conservadores han sostenido, generalmente, que provinieron del mismo autor de los caps. 1–8, Zacarías el profeta. Los estudiosos liberales lo han negado universalmente, y con frecuencia arguyen que esta sección del libro es como una labor de retazos de profecías que, con frecuencia, no se relacionan entre sí; y que provienen de un vasto periodo histórico mucho después del año 520 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo
Un cambio de ambiente ocurrió con los estudios de P. Lamarche, quien argüía que el todo de Zac. 9–14 forma una estructura intrincada donde los pasajes “mesiánicos” ocurren en ciertos lugares que se corresponden entre sí y que pueden aceptarse juntos para dar un cuadro del Mesías. Este estudio recibió una aceptación cálida en general, y fue apreciado especialmente por los estudiosos conservadores.
A pesar de que haya razones por las que esto no puede aceptarse en detalle (véase la Introducción más arriba) existe una unidad en estos capítulos. Tratan temas recurrentes, como son: juicio y bendición por medio de la acción militar, y el liderazgo del pueblo de Dios (bajo los símbolos del “rey humilde”, “el pastor y el rebaño”, y “el traspasado”). Hay varios pasajes a los que Jesús se refirió en el NTNT Nuevo Testamento. (Ver también “Estructura” más abajo y el comentario.)

LA TEOLOGIA DE ZACARIAS

En todo el libro de Zac. Existe un énfasis en el poder de Dios sobre todo el mundo. El ha permitido que las naciones inflijan juicio sobre su pueblo, Judá, pero hay límites estrictos a sus acciones. Judá ha sido y sigue siendo la elegida de Dios y su juicio tiene el fin de restaurarles a una relación pura con él. Aquellas naciones que han sobrepasado la línea ahora serán juzgadas. Dentro de este plan existe un papel importante para ciertos individuos. Los personajes históricos: Zorobabel (el gobernador) y Josué (el sumo sacerdote) se mencionan como restaurando el templo y su culto. Sin embargo, tienen una significación de mayor alcance que esto. Representan a “los ungidos” que “están delante del Señor de toda la tierra” (4:14), y Zorobabel se identifica en algún sentido con “el Retoño” (3:8; 6:12), que es una palabra usada para describir al Mesías en Jer. 23:5 y 33:15 (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Isa. 4:2).
Los caps. 1–8 forman una unidad muy clara con ciertos temas recurrentes importantes:
a. La ira de Dios con “vuestros padres” y el juicio que siguió (1:2–6; 7:7–14).
b. La ira de Dios transferida a las naciones (aunque se iniciaron de acuerdo con sus intenciones), y su compasión por Judá y Jerusalén (1:12–17, 21; 8:1, 2, 15; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 3:2).
c. La intención de Dios, por lo tanto, de habitar en medio de su pueblo en Jerusalén nuevamente, y de ser su Dios (2:10–12; 8:3, 8).
d. El interés de que el pueblo sepa que Dios ha enviado un mensajero para ellos (2:8, 9, 11; 4:9; 6:15).
e. La provisión de líderes civiles y religiosos en armonía autorizados por Dios (3:7–9; 4:6–10; 6:11–14).
f. La purificación del pueblo de Dios, y su futura obediencia (3:3–5; 5:3, 4, 5–11; 6:15b; 8:16, 17).
g. La bendición final de los pueblos no judaicos, los que se unirán a Dios, y llegarán a suplicar su bendición (8:20–23).
En los caps. 9–14 vemos intereses similares, aunque son expresados en forma diferente:
a. La “impaciencia” de Dios con “el rebaño” y su juicio, expresado parcialmente por el ataque de las naciones y en parte relacionado, de alguna manera, a su provisión de malos líderes (11:4–14; 14:2).
b. La victoria que Dios dio a Judá y a Jerusalén (y David) sobre las naciones, aunque al principio tuvieron éxito (9:1–8; 12:1–9; 14:1–4, 12–15).
c. Su promesa de ser su Dios (13:9; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 10:6; 12:5), adorado en Jerusalén (14:16, 20, 21).
d. El interés implícito de que el pueblo reconociera la palabra de Dios (11:11; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 10:1, 2).
e. La provisión de un rey/pastor humilde y justo (9:9, 10; 10:2–4; 11:4–17; 13:7–9).
f. La purificación del pueblo de toda impureza, en alguna forma relacionada con la maldición/traspaso de un individuo, que pertenece a Dios, pero que es tratado con hostilidad. El logra los propósitos de Dios siendo juzgado; como también la purificación del templo (12:10–13:9; 14:21).
g. La bendición final de las naciones (sólo el cap. 14) (incluyendo Egipto) fuera de Judá, que vendrán a adorar a Dios en Jerusalén (14:16–21).
Los nexos no son lo suficientemente fuertes para establecer la idea de que un solo editor armó todo el libro como una unidad.

ESTRUCTURA

Como ya se ha mencionado, nuestra comprensión del libro de Zacarías ha aumentado por la apreciación de la estructura intrincada que el autor/editor tejió dentro de su material.
Con frecuencia podemos discernir lo que los estudiosos denominan “quiasmos” (o “estructura quiasmática”). La palabra proviene de la letra gr. Chi (X, que tiene forma de una cruz). Esto implica que la primera parte del pasaje está invertida (o cruzada por encima) de la segunda parte. Así, el ABCD se transforma en DCBA. Al centro del quiasmo generalmente hallamos el enfoque principal o idea central del pasaje; a veces es el punto clave de una narración. Con frecuencia la parte final es similar a la primera, pero la situación también ha sido transformada. Se ha progresado, y la estructura del todo llega al lector o al que escucha.
El análisis de cada una de las secciones principales del libro se da en el momento apropiado dentro del cuerpo del comentario.

BOSQUEJO DEL CONTENIDO

1:1-6 El prólogo a los capítulos 1—8

1:7—6:15 Serie de visiones nocturnas con oráculos adheridos
1:7-17 La primera visión: los caballos que patrullan la tierra
1:18-21 La segunda visión: cuatro cuernos y cuatro artesanos
2:1-13 La tercera visión: Jerusalén habitada sin murallas
3:1-10 La cuarta visión: Josué el sumo sacerdote
4:1-14 La quinta visión: dos ungidos
5:1-4 La sexta visión
5:5-11 La séptima visión
6:1-8 La octava y última visión
6:9-15 Un oráculo

7:1—8:23 Una pregunta sobre el ayuno
7:1-3 Una delegación
7:4-14 Un reto para el presente
8:1-8 La promesa a la Jerusalén renovada
8:9-13 Una promesa renovada
8:14-17 Un reto proveniente del pasado
8:18-23 Ayunando y festejando

9:1—14:21 Batallas, líderes y la meta de la historia
9:1-8 El Señor actúa
9:9, 10 El rey humilde llega
9:11—11:3 Profecías de juicio y esperanza
11:4-17 Pastores y ovejas
12:1—13:9 Batalla, victoria y purificación
14:1-21 El juicio y la salvación de las naciones
Comentario

1:1-6 EL PROLOGO A LOS CAPITULOS 1–8

Esta pequeña sección nos da las características importantes de la situación en que profetizó Zacarías: sus oyentes son descendientes del pueblo que fue desobediente a las advertencias expresamente dadas por Dios y, por lo tanto, fueron juzgados.
Los eventos ocurrieron en el segundo año del rey Darío I (a saber, octubre-noviembre de 520 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo), a 18 años de la llegada de los exiliados de Babilonia. Esta profecía cabe entre las de Hag. 2:1–9 y 2:10–23.
El v. 2 tiene sólo cinco palabras en heb. , pero tiene un efecto muy poderoso. Lit. Dice: “Enojado con enojo estaba Jehovah con vuestros antepasados. ” El énfasis de la palabra “enojo” es inequívoco. Este tema se toma en el v. 15 donde aparece un realce similar sobre el enojo (lit. Lit. Literalmente “Y [con] gran enojo estoy enojado”), pero esta vez el enojo se desvía de Judá hacia las naciones. La Biblia con frecuencia habla del enojo de Dios; no es mal temperamento, sino un enojo justo en contra del pecado. Recordemos a Jesús en el templo (Mar. 11:15–17; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Mar. 3:5).
Las palabras de Dios habladas en el pasado no serán contradichas; han perdurado más que vuestros padres (antepasados) desobedientes y aun más que los profetas que pronunciaron las palabras (5). El juicio profetizado cayó sobre el pueblo de Dios (6a). El v. 6b puede ser la continuación del informe de lo que pasó en el pasado (BABA Biblia de las Américas), o podríamos concluir la cita después del v. 6a. Por lo tanto, deberíamos comprender que los oyentes de Zacarías se arrepintieron y reconocieron que el juicio de Dios había sido justo.
Nótese cómo el profeta usa la repetición con el fin de recalcar varios aspectos del mensaje: Jehovah de los Ejércitos (o “de las huestes”; es decir, el Señor que conquista a todos los adversarios) ocurre tres veces en el v. 3 solamente; “volverse” ocurre tres veces en los vv. 3 y 4 y se volvieron (“se arrepintieron”) en algunas versiones del v. 6 representa la misma palabra heb. Zacarías es un gran artista y un estudio cuidadoso de su lenguaje es de mucho provecho.
Nota. La RVARVA Reina-Valera Actualizada traduce “Yahweh de los ejércitos” con la expresión Jehovah de los Ejércitos, que es la que se usa en el comentario. Es apropiado especialmente para el libro de Zacarías, donde los ejér citos juegan una gran parte en las profecías. Este título significa que Dios tiene recursos ilimitados a su disposición.

1:7-6:15 SERIE DE VISIONES NOCTURNAS CON ORACULOS ADHERIDOS

Tres meses después de la profecía inicial (a principios de 519 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo) Zacarías recibió una serie de ocho visiones, al parecer en una noche. Muchos estudiosos han notado la diferencia entre la cuarta visión y las demás y han negado que provenga del profeta mismo. Es diferente, pero no vemos razón para creer que Zacarías no la hubiera podido recibir también. En todo caso, forma parte de la serie de ocho visiones en nuestro texto canónico. Las visiones son diferentes de la mayoría de las anteriores en que el profeta personalmente está “en la visión”, con la habilidad de preguntar al ángel acerca de lo que ve.
Antes de examinar cada una de las ocho visiones individualmente será útil verlas en conjunto para poder apreciar su arreglo y significación. Como se ha mencionado en la introducción, la estructura era muy importante para el autor/editor de Zacarías y es la clave para comprender el mensaje del libro.
Las ocho visiones forman la siguiente estructura quiástica de (ABCD/DCBA) (véase la Introducción):

1 Los caballos que patrullan la tierra; las naciones están en reposo (1:7–17) A
2 Los cuernos que dispersaron a Jerusalén para ser castigada B
3 Jerusalén habitada sin murallas C
4 Josué, el sumo sacerdote, revestido (mención de “el Retoño”) D
5 Dos ungidos; (Josué) y Zorobabel D1
6 El rollo/maldición que volaba en contra del ladrón, etc. C1
7 La canasta y la mujer: la maldad removida lejos B1
8 Los caballos y carros que patrullan la tierra: el Espíritu de Dios está en reposo (6:1–8) A1

Las visiones 1 y 8 son obviamente similares, pero la situación cambia de un Dios airado con las naciones a uno que estaba contento. Asumimos, dado el contraste y el contenido del material intermedio, que se ha tratado con las naciones, y Judá y Jerusalén han sido limpiadas y protegidas.
Los dos pares de visiones 2, 3 y 6, 7 hacen juego entre sí. Nótese que cada visión (y la 8 también) se introduce con la frase: Volví a alzar mis ojos y miré. Las visiones 2 y 3 están ligadas en que su for ma es similar y ambas se enfocan sobre Jerusalén. El oráculo 2:6–13 sigue reafirmando su unidad y lo ata a la visión 1 con la frase y de nuevo escogerá a Jerusalén. Además, presenta elementos nuevos que llegan a ser importantes ante la totalidad de los caps. 1–8: Así conoceréis que Jehovah de los Ejércitos me ha enviado … (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 4:9; 6:15); muchas naciones se unirán a Dios (8:20–23; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 6:15a); y Dios habitará en medio de su pueblo y será su Dios (8:3, 8).
Hay bases para ligar las visiones 2 y 7. La estructura interna es similar, en que ambas tienen dos partes: cuernos y artesanos/mujeres en un canasto y mujeres aladas. Ambas también tienen mucho vocabulario en común. En el heb. Original esto es un eslabón obvio que ha sido obscurecido en las traducciones a otros idiomas. Estas dos visiones además incluyen un oráculo profético directo (2:4, 5; 5:3, 4). Las visiones 3 y 7 también comparten ciertas palabras.
Las visiones 4 y 5 ocupan la posición central y, por lo menos en su forma actual, presentan un liderazgo dual divinamente autorizado de Josué el sumo sacerdote, y de Zorobabel (el “Retoño”) que reconstruye el templo y, según 6:13, tiene honor de realeza. Están de pie ante el Señor de toda la tierra.
Las visiones 6 y 7 van juntas: ambas “volaban”, y tratan con la remoción del mal de toda la tierra. El “volar” además forma un eslabón con la última visión.
La visión 8 redondea el todo, formando su propio clímax a la serie ya que describe lo realizado por los propósitos de Dios: el Señor de toda la tierra.
En 6:9–15 hallamos la relación de una palabra profética y su acción, que incluye algunos de los temas más importantes mencionados previamente: los dos líderes, el templo y el esfuerzo de volver a juntar a la población para reedificarlo: Así conoceréis que Jehovah de los Ejércitos me ha enviado a vosotros. El v. 15b se refiere a 1:2–6 (especialmente el v. 4).

1:7-17 La primera visión: los caballos que patrullan la tierra

Hay tres descripciones de individuos en la visión: un hombre montado … (8, 10), el ángel [mensajero] que hablaba conmigo (9, 13, 14) y el ángel de Jehovah (11, 12). Probablemente, la primera y la tercera de éstas sean iguales (véase especialmente el v. 11). La expresión el ángel que hablaba conmigo ocurre en la mayoría de las visiones.
Zacarías informa que tuvo una visión de (lit. Lit. Literalmente “vio”) un hombre montado sobre un caballo rojo … entre los mirtos (cuyo significado e interpretación es incierta). Detrás de él había tres caballos más de diferentes colores: rojos, bayos y blancos. Se han hecho algunos esfuerzos por dar significado a los colores (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo sangre, confusión, paz), pero parece más acertado que los detalles son meramente in formación de fondo. Los cuatro caballos de 6:2 tienen una combinación diferente de colores (cf. Cf. Confer (lat. ), compare también Apoc. 6:2, 4, 5, 8).
Los caballos han estado patrullando la tierra hallándola en descanso. Esto significa que las naciones que han oprimido a Judá parecen haberlo hecho sin sufrir consecuencias. El ángel de Jehovah clama a Dios para que actúe (12) y se le asegura que su ira ahora se dirige a esas naciones: estaba algo airado con su pueblo, pero aquellas naciones se han sobrepasado; y él ya ha vuelto a Jerusalén. Este último punto se verá al construirse el templo (terminado cuatro años más tarde) y la ciudad (cordel o “plomada” significa la demarcación para reconstruir casas).
Nótese el énfasis en el celo (en el sentido de “una devoción vehemente”) por Jerusalén y enojo en contra de las naciones en los vv. 14b, 15a. Esto se consigue por medio de la repetición y el arreglo de las palabras (cf. Cf. Confer (lat. ), compare v. 2) lit. Lit. Literalmente: Tuve celo por Jerusalén y gran celo por Sion, y con gran enojo estoy airado contra las naciones que están reposadas [DHHDHH Dios Habla Hoy “despreocupadas”]. La descripción reposadas puede significar tanto escape del castigo como una arro gancia autocomplacida, como en 2 Rey. 19:28 (“insolencia”) y Sal. 123:4 (“orgullos” paralelo a “arrogantes”).
El v. 17 da una fuerte conclusión a la primera visión. La expresión repetida de nuevo recalca la continuidad de la historia pasada del pueblo escogido, el pueblo que descendió de Abraham con el cual Dios había hecho un pacto. El los ha castigado, pero nunca los ha rechazado. La frase de nuevo … escogerá a Jerusalén se halla también en 2:12 y 3:2 y sirve de preparación para las profecías que serían dadas a los líderes divinamente señalados y que se mencionan en las dos visiones centrales (caps. 3–4).

1:18-21 La segunda visión: cuatro cuernos y cuatro artesanos

El profeta continúa desde la primera visión a la segunda como si no hubiera ningún lapso: Después alcé mis ojos y miré. Vio cuatro cuernos. Los cuernos eran símbolo de poder (Deut. 33:17), frecuentemente significando agresión y/u orgullo (Sal. 75:4, 5, 10; Deut. 8:3–9). Los cuatro cuernos representan a las naciones que dispersaron a Judá, a Israel y a Jerusalén. Luego cuatro herre ros … han venido para hacerlos temblar [o “huir”] y echarlos abajo. El procedimiento exacto no se detalla. En realidad, sorprendentemente se da muy poco realce a los herreros, y gran énfasis a los cuernos. Nótese la repetición “innecesaria” de las palabras cuerno (19, 21) y “dispersar” (21). El profeta no pregunta quiénes son los artesanos, sólo qué van a hacer. No es probable que los cuatro cuernos representen a cuatro naciones individuales. Más bien, cuatro es un número que expresa lo completo, como cuando los cuatro caballos salen en todas las direcciones (1:10; 6:5–7; cf. Cf. Confer (lat. ), compare las referencias a los “cuatro vientos” en 2:6; 6:5).
Claramente, entonces, el profeta quiere que sus lectores se formen un cuadro vívido de la fuerza de las naciones, y que recuerden la devastación que causaron en Judá. Dios no quiere que el pueblo se olvide o subestime la grandeza de su liberación. Estas naciones alzaron el cuerno en contra de Judá y el pueblo de Dios quedó completamente cohibido, de tal manera que ninguno pudo levantar su cabeza (21). Pero, ominosamente para las naciones, ya tendrán su turno entre las represalias.

2:1-13 La tercera visión: Jerusalén habitada sin murallas

Los vv. 1–5 describen la tercera visión de Zacarías propiamente. A esta visión se adhiere estrechamente un oráculo de relación. El último versículo del cap. 2 habla directamente al mundo entero y se sostiene por su propia cuenta poderosamente.
2:1–5 La visión. Zacarías ve a un hombre que tenía en su mano una cuerda de medir (una expresión diferente de la de 1:16, pero con una función similar) con que va a medir el ancho y el largo de Jerusalén. Inferimos del mensaje que Dios le da en los vv. 4, 5 que su propósito (por lo menos parcialmente) es el de preparar para la reconstrucción de las murallas de la ciudad.
¡En esta visión es difícil mantenernos al tanto de los ángeles! Algunos intérpretes consideran que se trata de tres ángeles. El primero (A1) es un hombre con la cuerda que viene a medir Jerusalén; el segundo (A2) es el ángel que había estado hablando con Zacarías y que salía (lit. Lit. Literalmente “procedió”); el tercero (A3) es otro ángel que salió (“procedió”) para encontrarse con A2 y darle un mensaje para A1. A3 bien puede haber sido “el ángel de Jehovah” como en 1:11, 12. En otras palabras A3 le dice a A2 que le dé un mensaje a A1. ¿Y por qué tiene que ser tan complicado? Posiblemente es para recalcar la importancia de este mensaje inesperado. Sería natural reconstruir la muralla de una ciudad y reforzar sus fortificaciones, lo que bien pudiera ser parte de la voluntad de Dios para Jerusalén. Pero el mensaje presente es que esto no es necesario, por dos razones: el muro de la ciudad sería demasiado grande, y Jehovah será su muro, un muro de fuego.
¿Cuán lit. Lit. Literalmente debe entenderse esto? El muro de Jerusalén tuvo que ser reconstruido en 445 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo bajo la dirección de Nehemías. Por el otro lado, la ciudad se extendió más allá de las murallas. Lo importante que hay que notar es que, cuando “Dios está dentro de ella, ésta no fracasa”, con o sin paredes (Sal. 46:4; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 48:1–3, 8; 32:7; Job 1:10).
Este hecho, lo de la presencia de Dios en medio de su pueblo, se recalca fuertemente de varias maneras en los caps. 1–8: por medio de declaraciones directas (2:10–12; 8:3, 8; 13:9; 14:4); por medio de la terminación de la reconstrucción del templo como parte del plan de Dios (4:8, 9; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 9:8); por medio del limpiamiento o nueva ordenación del sumo sacerdote como representante del pueblo (3:1–7); y por medio de la promesa de que muchas naciones vendrán para “buscar a [el favor de] Jehovah en Jerusalén” (8:20–23; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 2:11; 14:16–19).
2:6–12 El oráculo. Este oráculo profético sigue suavemente después de las primeras tres visiones. Todas se han preocupado de trastrocar las fortunas tanto de Judá como de las naciones. Aquí se nos da un cuadro del primer paso hacia la restauración del pueblo: su liberación del exilio en Babilonia. En el año 520, por supuesto, muchos ya habían regresado. Pero muchos se quedaron atrás, y este oráculo les urge también a salir de Babilonia y volver al lugar donde Dios está restableciendo su morada.
En la primera parte (6–9), el profeta urge a los exiliados a salir de Babilonia inmediatamente ya que esa nación está por ser castigada (los despojadores pasarán a ser los despojados). Cuando esto ocurra ellos sabrán que Jehovah de los Ejércitos lo ha enviado. En la segunda parte (10, 11), se le dice al pueblo que el Señor está llegando y vivirá entre ellos en Jerusalén, donde muchas naciones se juntarán a ellos. También esto servirá como señal de que el mensaje que el profeta recibió provino de Dios (entonces conoceréis que Jehovah de los Ejércitos me ha enviado a ti). Sigue una última promesa en el v. 12 que Jehovah poseerá a Judá … y de nuevo escogerá a Jerusalén.
La promesa del v. 11a está enmarcada por lo repetido: habitaré en medio de ti, lo que forma una estructura quiástica. El estribillo de los vv. 9b y 11b (entonces conoceréis) enfatiza el interés de que Dios sea glorificado como resultado de sus acciones. Esto se encuentra también en 4:9 y 6:15. La expresión de nuevo escogerá a Jerusalén muestra la conexión entre este oráculo y la primera visión (véase 1:17) y sirve de eslabón con la cuarta visión (véase 3:2).
¡Ea, ea! (6, 7) es, sencillamente, una palabra para captar la atención de oyentes potenciales. Después que la Gloria me enviara a las naciones … (8) es un esfuerzo para entender una frase muy difícil: “después que la Gloria me envió [o él me envió] a las naciones … ” Otras sugerencias son que “Gloria” es un nombre para Dios mismo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare v. 5b) o, si no, una manera de aludir a la visión. El “me” se ha pensado que fuera Zacarías (quien no fue propiamente enviado a las naciones, sino sólo en una manera muy indirecta) o uno de los ángeles. Cualquiera que sea lo correcto, el interés principal es el establecer que lo que Dios ha dicho ante esta situación (por vía del ángel o vía de Zacarías) sea verdaderamente de Dios.
2:13 Un llamado a todo el mundo. Esta apelación es totalmente apropiada aquí. Después de esperar por mucho tiempo, el Señor va a proceder en contra de las naciones que han oprimido a su pue blo. Que toda la tierra guarde silencio con reverencia delante de él (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Hab. 2:20), casi sin osar respirar.

3:1-10 La cuarta visión: Josué el sumo sacerdote

Los caps. 3 y 4 contienen las dos visiones centrales de toda la serie de ocho. Ambas se ocupan de dos líderes: el sumo sacerdote y el líder civil (gobernador). Ambas figuras representan el gobierno del Señor sobre su pueblo. El cap. 3 se enfoca sobre Josué el sumo sacerdote, pero también menciona a mi siervo, el Retoño (8; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 6:12, donde se expresa que él ha de edificar el templo de Jehovah).
El cap. 4 da el cuadro de dos olivos que representan a los dos ungidos, “ungidos para servir [lit. Lit. Literalmente “estar al lado de”] en nombre del Señor de toda la tierra. ” La expresión “al lado de” relaciona correctamente el resto del capítulo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 3:1, 3, 4, 5, 7). (Nótese que la expresión toda la tierra [“suelo”] aparece en 4:14; 5:3, 6; 6:5. Esto contribuye a la unidad de las últimas cuatro visiones. ) 3:1 y 4:14 juntos establecen a Josué como uno de estos dos ungidos.
3:1–5 Las acusaciones de Satanás contestadas. Esta sección describe cómo Josué, el sumo sacerdote, es acusado por “el Satanás”. La palabra “satanás” en heb. Significa “adversario” y aparece como nombre propio solamente en 1 Crón. 21:1. El único otro lugar en el ATAT Antiguo Testamento donde significa un adversario sobrehumano es en Job 1–2. De otra manera, indica adversarios humanos, tanto personales como nacionales. La función del adversario aquí y en el libro de Job es la de acusar a uno de los siervos de Dios.
Josué, como sumo sacerdote, debiera haber estado de pie ante el Señor solamente en el ropaje señalado en Exo. 28. Este representaba la pureza requerida para estar de pie ante un Dios santo. Cuando se nos dice que Josué estuvo de pie ante el Señor con vestiduras sucias señalaba su propia inmundicia (4b) y, dado que él era el representante de ellos ante Dios, señalaba igualmente la del pueblo también.
La acusación del “adversario” es verdad. El resultado, sin embargo, no fue condenación, sino limpiamiento. Este aspecto de la restauración por Dios de su pueblo se enfatiza en las visiones 6 y 7: el ladrón y el que jura falsamente serán desterrados (5:3), y la maldad misma será removida muy lejos de la tierra (5:7, 10, 11).
El sumo sacerdote también debía vestir un turbante (Exo. 28:4, 37–39). No se nos dice si Josué llevaba alguna clase de turbante al principio, pero se le da uno limpio. La palabra es diferente de la que se usa en Exo. 28, pero proviene de la misma raíz (tsaniph/mitsnepheth).
Parece extraño que Jehovah mismo diga Jehovah te reprenda (2), pero significa: “Yo, que soy Jehovah, te reprendo”, con lo que se asegura al lector que las acusaciones de Satanás están completamente descartadas (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Sal. 9:5; Isa. 17:13). ¿No es éste un tizón arrebatado del fuego? (2) nos recuerda Amós 4:11, y nos da a entender que Josué (y, por lo tanto, el pueblo de Judá) han evitado un justo castigo. El ángel de Jehovah estaba de pie (5) probablemente significa el hecho de que tal acción era aprobada por Dios.
3:6, 7 Josué recibe una advertencia. Habiendo sido limpiado, Josué es apto para estar en la presencia de Dios. Recibe el encargo de andar en los caminos de Dios y guardar su ordenanza. Ambas expresiones significan el vivir y el actuar según lo que Dios quiere. La segunda se usa especialmente para las tareas sacerdotales o el cuidado del santuario (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Núm. 3:7, 8, 25–38). Los que estaban delante significa los seres celestiales que están de pie en la presencia de Dios, como en el v.4.
3:8, 9 Josué recibe otro mensaje. Parece ser un agregado a la visión original (tiene un imperativo como los que frecuentemente inician un nuevo discurso; e introduce aspectos no presentados en la descripción anterior: el Retoño, la piedra, los siete ojos). Sin embargo, su clímax, quitaré la iniquidad de la tierra en un solo día (o sea, rápida y completamente), cabe apropiadamente con esta visión, ya que el sumo sacerdote representa a todo el pueblo.
Los amigos o “compañeros” de Josué supuestamente son sacerdotes colegas. Son hombres de carácter simbólico de las cosas venideras (lit. Lit. Literalmente “hombres de portento”). Esto, probablemente, significa que la llegada del Retoño tiene significado sacerdotal.
El Retoño es un título mesiánico (Jer. 23:5, 6; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Isa. 4:2; 11:1; también véase la Introducción más arriba). Tiene alguna conexión con Zorobabel, cuyo nombre no se encuentra en ninguna de las partes principales de las visiones mismas. No se sabe claramente el porqué. Es posible que Zorobabel fuera desacreditado ante las autoridades persas y que no convenía mencionar su nombre. Es más probable que el lector deberá conectar el liderazgo presente de Judá y Jerusalén con la promesa del Mesías, mencionado en Isa. 9:1–7 y 11:1–9. No se pensaba que Zorobabel fuera el Mesías, sino sólo un tipo del Mesías. El proporciona una percepción a la naturaleza del reinado mesiánico. Esto será detallado en el cap. 4 y 6:9–15.
No es claro lo que significa la piedra puesta ante Josué. El contexto tendrá que ayudarnos a formar el cuadro. El grabado sugiere algún tipo de conmemoración, posiblemente de la comisión del Señor a Josué. Los ojos podrían estar relacionados con 4:10, donde los siete candeleros llegan a ser los “siete … ojos de Jehovah, que recorren toda la tierra”, dando a saber que él conoce todo lo que sucede sobre la tierra. La palabra podría significar sim plemente una “fuente de agua”, con lo que cabría la parte final del versículo: limpiar la tierra de pecado.
3:10 Una promesa final. La vid y la higuera, que requirieron un tiempo prolongado para producir fruto, son símbolos de la paz y la prosperidad. Este cuadro se usa en 1 Rey. 4:25 para describir las condiciones de paz del reinado de Salomón. En 2 Rey. 18:31 se ve una promesa tentadora (pero no digna de confianza) del rey asirio, y en Miq. 4:4 se describen las condiciones de bendición “en los últimos días” (Miq. 4:1).

4:1-14 La quinta visión: dos ungidos

La estructura de este cap. Es algo extraña ya que se hace una pregunta en el v. 5 que no se contesta hasta el v. 10b, y los nexos entre las secciones externas y el oráculo del centro son bastante abruptos. Esto ha llevado a muchos comentaristas a considerar los vv. 6–10a como un agregado posterior, o a cambiar la sección a otro lugar. El estilo, sin embargo, puede tomarse como deliberado. El capítulo prosigue así:
1–3 Una descripción de la visión, en particular de las siete lámparas y de los dos olivos. 4 Luego sigue la pregunta: ¿Qué son éstos, señor mío? , asumiendo que tiene que ver con los “siete”. El ángel responde con una contra pregunta (5): ¿No sabes …? , la cual no recibe contestación hasta después del oráculo acerca de Zorobabel (6–10a). Fi nalmente, el profeta recibe la contestación a su pregunta en 10b respecto a los “siete”. 11–14 Siguen dos preguntas acerca de los dos olivos y los dos tubos de oro, con la misma respuesta del ángel como en el v. 5: ¿No sabes …? En el v. 14 el profeta recibe la contestación a las dos preguntas.
Aparentemente, uno de los medios que Zacarías usa para aumentar el impacto de su mensaje es una especie de táctica postergadora. ¡En 7:3 se hace una pregunta que se contesta hasta 8:18, 19! De manera que aquí hay una breve demora provocada por la contra pregunta, y una demora mayor causada por el oráculo de los vv. 6–10a.
Otra función del oráculo en su posición presente es hacer la conexión entre Zorobabel y los dos ungidos. A Zorobabel no se le menciona por nombre en ninguna de las visiones mismas.
4:1–5, 10b–14 La quinta visión. Zacarías ve un candelabro central con siete lámparas (o “luces”). De cada lado hay un olivo. Se asume generalmente, de lo que sigue en los vv. 11, 12, que los olivos suplían el aceite para las lámparas.
El texto heb. Significa más naturalmente que cada uno de los siete candeleros tenía siete conductos (o “labios”). El texto gr. Sugiere que eran siete canales que iban del depósito central a las siete lámparas. Sea como sea, el cuadro es el de una lámpara muy brillante. La interpretación de las siete lámparas (10b) es que representan siete ojos de Jehovah, que recorren toda la tierra. (Nótese que ésta es la misma expresión como la del v. 14; véase también 3:1–10. ) El cuadro sugiere la iluminación de los lugares oscuros para que nada pueda esconderse de la vista del Señor. No es probable que estos siete aludan a 3:9, dado que está demasiado distante de la respuesta y nublado por una pregunta acerca de otros “siete”.
Los dos olivos representan a los dos que fueron ungidos con aceite y que están delante el Señor de toda la tierra. En un nivel estos son el sacerdote y el gobernador de la época: Josué y Zorobabel. ¡La dificultad surge suponiendo que éstos pudieran suplir aceite al Señor para que sus lámparas siguieran iluminando! Podría ser que no fuera el propósito llevar al último detalle las implicaciones del sim-bolismo, ya que todos los símbolos tienen sus límites. Podría ser, sin embargo, que los conductos no salen de los olivos al candelabro, ya que el texto no lo declara explícitamente. Algunos sugieren que el tazón suple aceite a los árboles. Esto tiene la ventaja de que el Señor sea la fuente del ungimiento para los ungidos. Por otra parte, esto no va de acuerdo con lo que sucede en la vida: el aceite de olivo proviene del olivo, y desde allí a la lámpara.
El v. 12 es muy difícil, ya que ni las ramas ni los tubos han sido mencionados previamente. Una solución propuesta es el asumir que el tazón principal representa al Señor, y que éste suple tanto a las lámparas como al olivo.
4:6–10a Un oráculo acerca de Zorobabel. Esta sección posterga la respuesta a la pregunta del profeta (4) y ayuda a identificar a Zorobabel como uno de los dos olivos o los dos ungidos. Se compone de dos partes.
Una palabra le asegura a Zorobabel que no le hace falta ejército ni fuerza, sino el Espíritu de Dios (6, 7). Si fuera asunto de fuerza, entonces no podría haber contienda entre Zorobabel y una gran montaña, pero, en esta situación, una gran montaña será aplanada delante de él. La oposición a la obra de Zorobabel desaparecerá. Los gritos de ¡Qué hermosa, qué hermosa! Son, lit. Lit. Literalmente “ ¡Gracia! ¡Gracia sea a ello! ”, y significa tanto la hermosura del edificio como la condición de gracia que los capacita para la reconstrucción. La piedra principal es, lit. Lit. Literalmente “la piedra de cabecera”, una expresión que no ocurre en otra parte. Obviamente, es una piedra importante del templo, significando la terminación del edificio (cf. Cf. Confer (lat. ), compare v. 9), y probablemente significa “la piedra fundamental” (Sal. 118:22), la piedra colocada en la esquina superior de dos paredes para sostenerlas adecuadamente.
La segunda mitad (8–10) tiene su propia introducción. Es una promesa de que Zorobabel podrá terminar la reconstrucción del templo. No será igual como cuando los exiliados volvieron de Babilonia: comenzaron la construcción y luego se les persuadió a desistir (Esd. 4:4, 5, 24). ¿Quién despreció el día de las pequeñeces? (10) aludiría a aquellos que estaban desanimados al ver la oposición y la condición débil del pueblo que había vuelto a Jerusalén. Piensan que no podrían tener éxito, pero se regocijarán cuando vean el éxito de Zorobabel. El profeta les da una leve reprimenda, con el fin de animarles (como una enfermera podría reprender a un paciente). La expresión traducida plomada es lit. Lit. Literalmente “la piedra de lata”, o posiblemente “la piedra separada”. No es probable que se usara lata para la plomada, de manera que el significado puede ser que la piedra que sirvió para terminar el templo (7) indique que Judá está separada de otros pueblos, elegida para ser el pueblo de Dios. La terminación del templo significará que el mensaje de Dios vía Zacarías es verdadero (véase más arriba los vv. 9, 12).

5:1-4 La sexta visión

Las dos visiones siguientes pertenecen juntas, así como la segunda y la tercera. Ambas tratan del limpiamiento del pueblo de Dios. El rollo que volaba representa la maldición que atraviesa toda la tierra (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 4:10b, 14; 5:3, 6; 6:5) como un juicio sobre los malvados. En la siguiente visión (5:5–11) una mujer representando “la iniquidad” es removida a la distante tierra de Babilonia (heb. Shinar, que es Sumeria en Mesopotamia).
El rollo se describe como volando lo que, probablemente, significa que no está enrollado, sino abierto para que cualquiera lo lea. Esto permitiría ver su tamaño: 20 por 10 codos (aprox. 9 x 4, 5 m.m. Metro). El tamaño es enorme, lo que da realce al mensaje. Supuestamente, las palabras que revelaba serían una maldición en contra de los malhechores.
La maldición también significa “juramento” y está asociada especialmente con un fracaso para satisfacer una obligación, como en Deut. 29:20, 21.
Los dos tipos de pecadores mencionados son representativos de los inicuos, en vez de ser los únicos que serán juzgados. Todo ladrón representa a todos los que dañan a su vecino; y jurar falsamente, que involucra el uso del nombre de Dios, es un insulto al Señor mismo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Lev. 19:11, 12). Será excluido proviene de una raíz que significa “ser limpio, ser purgado”. Significa el ser quitado de entre el pueblo del pacto y, por lo tanto, fuera de la salvación de Dios. En días cuando “la mentira” se considera relativamente sin importancia, es saludable recordar esta profecía y comparar pasajes como Jer. 28:15–17 y Hech. 5:1–11.
La maldición, que es una palabra que proviene del Señor, se personifica en el v.4. Entrará en la casa … Permanecerá … y la consumirá, completamente, junto con su madera y sus piedras.

5:5-11 La séptima visión

Ambas visiones, la sexta y la séptima, tienen algo que decir acerca de cómo Dios trata con el pecado. Mientras que la primera se concentra en el juicio, ésta trata de la purificación de la tierra por medio de la remoción del pecado.
Zacarías ve una caja de efa, que es una unidad para medir. No podemos estar seguros del tamaño de un efa pero, probablemente, no más de unos 38 litros. Y en la visión puede haber sido aumentada, así como lo fue el rollo (5:2). Esta es la iniquidad se entiende más fácilmente que el texto heb. Donde dice: “éste es el ojo de ellos”, y tiene el apoyo de las antiguas versiones gr. Y siríaca. Es posible que se haya escogido el efa por causa de pasajes como Amós 8:5: “para que reduzcamos el peso y aumentemos el precio” (lit. Lit. Literalmente, “hacer que el efa sea pequeño, y el siclo elevado”). Era signo de deshonestidad y una falta de preocupación por los demás.
La tapa (pesada) es levantada, y allí está sentada una mujer: la Maldad. Esto no significa que la mujer representa la maldad mejor que el hombre. Puede ser sólo que la palabra es de género femenino. Nótese también que aquellas que quitan la maldad de la tierra son mujeres (9–11). Con viento en sus alas (9) podría traducirse igualmente “el espíritu … ” (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 6:5). Esto daría a entender que el limpiamiento fue la obra del Espíritu de Dios. La palabra heb. Para cigüeña proviene de la misma raíz que “amor firme”, y puede ser el porqué se mencionan estas aves aquí: el limpiamiento es señal de gracia.
Sinar (11), conocido como Babilonia, estaba en Mesopotamia. Fue el lugar que Abraham dejó cuando Dios hizo un pacto con él y donde se construyó la torre de Babel que fue destruida por Dios (Gén. 11:2, 9; nótese también la conexión con esta historia por medio de la expresión “la faz de toda la tierra”, Gén. 11:4, 9; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Zac. 5:3). A edificarle casa puede significar un templo de alguna clase (cf. Cf. Confer (lat. ), compare la expresión “casa del Señor”). En todo caso implica que la maldad no tiene lugar entre el pueblo de Dios.

6:1-8 La octava y última visión

La última visión es similar a la primera visión de varias maneras. Las dos juntas tienen el efecto de unificar toda la serie: forman como una “envoltura” para las demás visiones. Además, notamos que esta visión forma un clímax para toda la serie: en el cap. 1 las naciones estaban cómodas y el Señor estaba airado con ellas y celoso por Jerusalén y Judá. En el cap. 6 el Espíritu de Dios está en reposo (y las naciones han sido juzgadas).
También hay algunas diferencias sorprendentes entre las dos visiones, p. Ej.p. Ej. Por ejemplo los carros reciben mención en el cap. 6 tanto como caballos. Los colores de los caballos son diferentes. En el cap. 1 hay dos caballos rojos, uno bayo y uno blanco. En el cap. 6 los cuatro caballos son: rojo, negro, blanco, moteado y bayo. La razón para la variación se desconoce, pero un tipo similar de variación ocurre en 6:10 y 14.
Los caballos salen hacia las cuatro esquinas de la tierra (los cuatro puntos del compás), aunque tenemos que inferir que el rojo sale hacia el este, aunque no se declara explícitamente. Esto expresa el hecho de que la influencia de Dios cubre toda la tierra (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Señor de toda la tierra, 6:5; 4:14). Hay un juego de palabras que no tiene traducción: la palabra “espíritu” es la misma que “viento” (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Juan 3:8).
Cuando se da el informe (8) sólo menciona el norte. Lo más probable es que sea porque el norte tenía varias asociaciones de ideas: era el lugar donde dioses rivales tenían su sede, según se pensaba (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Sal. 48:2); era la ubicación de Sinar o Babilonia (2:7; 5:11; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Jer. 23:8); y era la dirección de donde provenían todos los ataques mayores contra Israel y Judá (Isa. 41:25; Jer. 1:13–15; 16:15), incluyendo a los enemigos de los últimos tiempos (Eze. 38:6, 15). Se nos permite asumir que a la postre Dios está satisfecho con la condición de todo el mundo.
Dos montes (1) parecen representar el camino al cielo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 5); de bronce puede indicar o la salida de sol (el amanecer de un nuevo día; recordemos que la primera visión fue de noche [1:8], y esto puede ser significativo), o los dos pilares a la entrada del templo. El bronce se usa para señalar fuerza (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Jer. 1:18) en contra de algún ataque: el templo celestial del Señor es impenetrable.
Es dudoso que los colores de los caballos (2, 3, 6, 7) tengan algún significado particular (ver sobre 1:8). Caballos moteados resultan de dos palabras oscuras. La expresión podría significar “caballos overos, poderosos caballos”; la segunda palabra se usa en el v. 7 para referirse a todos los caballos.
Cuatro vientos (5), o “espíritus”, es intencionalmente ambiguo. El viento es invisible y está en todas partes, como la presencia de Dios. Vientos es probablemente el significado principal tomando en cuenta el v.8. Pero no hay necesidad alguna de buscar consecuencia en figuras poéticas (cf. Cf. Confer (lat. ), compare “siete espíritus” en Apoc. 1:4; 3:1; 4:5; 5:6).

6:9-15 Un oráculo

Este oráculo sirve como un clímax de principal importancia a las visiones, y junta algunas de las ideas centrales de los capítulos anteriores. La estructura del oráculo es esencialmente quiástica. La envoltura exterior se indica fuertemente por los nombres de los exiliados que han llegado de Babilonia (cf. Cf. Confer (lat. ), compare también los caps. 7 y 8). El oráculo puede expresarse como sigue:

9 Introducción al oráculo.
10 Tomarás … de Heldai, de Tobías y de Jedaías … irás a la casa de Josías hijo de Sofonías.
11 Tomarás la plata y el oro, y harás una corona. La pondrás sobre la cabeza del … Josué …
12 Dile: ¡He aquí el hombre cuyo nombre es el Retoño brotará … y edificará el templo de Jehovah!
13 El … se sentará en su trono y gobernará. Habrá un sacerdote junto a su trono, y habrá consejo de paz entre ambos.
14 Las coronas pertenecerán a Heldai (heb. Helem), Tobías, Jedaías y Hen [ver nota en RVARVA Reina-Valera Actualizada] hijo de Sofonías … como memorial en el templo de Jehovah.

Las características extrañas de esta sección se presentan a continuación:
(i) Dos de los nombres de las personas mencionadas en el v. 10 están cambiados en el v. 14, según algunas traducciones. Heldai (significando “lunar”) pasa a ser “Helem” (que significa “fuerza”), y Josías se transforma en “Hen” (significando “gracia”, la misma palabra que ha sido usada dos veces en 4:7 en conexión con la reconstrucción del templo).
(ii) La palabra que se traduce corona tiene una forma plural, aunque se usa con un verbo en singular (14). Posiblemente, tenía el propósito de inferir dos personajes involucrados en la dirección de Judá. (Véase más abajo.)
(iii) En base a la gramática solamente no es claro si hay un personaje o dos. En el cap. 4 fue Zorobabel el que reedificó el templo; y en el cap. 3 “el Retoño” era diferente que Josué. Habrá consejo de paz entre ambos (13) significando más naturalmente entre el sacerdote y el líder civil, pero también podría significar “los aspectos sacerdotales y políticos de gobierno”.
(iv) A Zorobabel no se le menciona por nombre, y dado el hecho que la corona(s) es colocada en el templo como un memorial sugiere que el oráculo trata de eventos después de su muerte.
Cuando recordamos que “Retoño” es un término dado al Mesías, y que la profecía alude a Jesús, muchos detalles se ajustan a la realidad: él es tanto rey como sacerdote; él es la realidad a la que Josué y Zorobabel señalaban imperfectamente; él es el constructor del templo de Dios, la iglesia.
El versículo final es similar al clímax de los caps. 7 y 8. Muchas personas vendrían desde lejos, no sólo las pocas mencionadas al principio de la sección. Esta sería una señal de que el Señor verdaderamente ha hablado a través de su mensajero (15, véase arriba sobre 2:9–11).
Notas. 11 “Coronas” (ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada) ha tenido diversas explicaciones: como tipo de una corona circular que podía usarse sola o con varios círculos juntos dando la forma de círculo compuesto (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Apoc. 19:12); como expresión de “excelencia en plural”, o sea, había una corona maravillosa; o el texto está errado o la palabra es una forma en singular poco acostumbrada. Parece bastante probable que hay una ambigüedad intencional.
14 Es difícil de traducir y de comprender.J.A. Motyer sugiere esta traducción “y la corona será como un memorial para Helem, etc. ”, queriendo decir que “cuando el Mesías se siente como Sacerdote/Rey, las gentes desde lejos llegarán para aliarse con él”. Puede que haya un juego de palabras: la corona será un recordatorio del poderío, la bondad (Tobías significa “el Señor es mi bondad”), conocimiento (Jedaías, “el Señor es mi conocimiento”) y gracia, todo lo cual es un elogio de la acción de los exiliados (10) quienes realizaron el viaje largo al templo trayendo plata y oro de los que se


Fisher De Jesus
Guatemala, Guatemala
Escrito por Fisher De Jesus el 02/06/2010

Hola a todos los hermanos y amigos Dios los Bendiga con respecto a este tema, creo que aprendere bastante, lo estudiare con la ayuda del Señor y añadire mis comentarios, espero que todos den sus opiniones y comentarios, para agarrar lo bueno y desechar lo malo, como nos enseño el Señor Jesucristo, Bendiciones del cielo, amen.


Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 12/06/2010

Muy bien Fisher de Jesús , te felicito.


Procestoc ---
Vizcaya, España
Escrito por Procestoc --- el 16/11/2010

Hola Luis Arturo.

Me ha encantado tu análisis del libro de Zacarías. Es una pena que que cortado y no aparezcan tus explicaciones sobre la segunda parte del libro. Me interesaría conocerlas, ya que me gustaría contrastarlas con mis opiniones.

Gracias por tu trabajo y saludos.


Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 13/01/2011

Te felicito por leerlas , voy a colocarlas para que puedas tener una visión total del libro.


Victor Sanchez G
Ninguna sorpresa (solo primaria) basi...
Escrito por Victor Sanchez G el 13/01/2011

Hola , Luis recibe un saludo de victor sanchez g. En primer lugar quiero decirte q nuevamente tengo el gusto de poder encontrarte junto con otros compañeros de esta interesante pagina y te comento que tube problemas con esta compu y gracias al tecnico ya puedo de nuevo buscarlos y lo q no puedo es tener contacto directo con ustedes como ante que recibia sus aportaciones directamente a mi bandeja de mensajes y te comento que he intentado darme de alta pero no se que pasa. Tube que cambiar mi correo y te lo mando
es este ---- col. Vic-@live.com.mx ------ espero ya pronto poder recibir tus mensaje directamente ( esta pagina la tengo en mis favoritos y solo de esta manera los encuentro...
Gracias por tus aportaciones y este tema de zacarias lo tengo ya guardado para mi trabajo de lectura , te agradezco mucho, tus mensajes siempre me an ayudado para aprender mas y poder dar mas a los mios.... Luis que Dios te bendiga y saludos a los demas contactos que me faltan por dar a saber mi situacion ---------- victor ------


Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 14/01/2011

GRACIAS VÍCTOR Aquí os envío el resto del estudio y espero que estudiéis la Escritura.


7:1-8:23 UNA PREGUNTA SOBRE EL AYUNO


Los caps. 7 y 8 de Zac. Forman un gran quiasmo con una promesa mencionada en el centro (8:8). Se refiere a los temas presentados en 1:1–6, dando una exhortación a la obediencia, una promesa para Jerusalén y Judá, y una promesa (basada en la visita de personas de Betel para “suplicar el favor del Señor”) más amplia para muchas gentes. El todo coherente está demarcado para el lector u oyente por medio de palabras y expresiones clave que conectan las secciones correspondientes. A pesar del hecho de que hay pasajes donde es imposible saber con certeza el significado propuesto en detalle, el resultado es una unidad muy placentera y poderosa.

Estos dos capítulos inician una sección nueva del libro de Zac. El mensaje refuerza y completa lo que se ha dicho previamente: el Señor castigó a su pueblo por causa de su desobediencia, y retuvo su protección y la señal de su presencia, el templo. Pero una vez más “morará en su medio” en una Jerusalén restaurada. El les exhorta a guardar los mandatos que previamente ignoraban.

La sección empieza con una pregunta relacionada al ayuno: los de Betel envían una delegación para preguntar a los sacerdotes y a los profetas (supuestamente incluyendo a Zacarías) si ellos deberían observar el ayuno que tradicionalmente habían celebrado el quinto mes del año. El profeta los reta en cuanto a sus motivos para el ayuno, y les recuerda la desobediencia previa de la población que condujo al juicio por medio del exilio. Sigue con una tremenda promesa para el futuro de Jerusalén. Esto forma el centro de la sección. El reitera los mandamientos que el Señor demandaba que sus antepasados cumplieran, y por fin contesta la pregunta en cuanto al ayuno. La respuesta no fue la que ellos hubieran esperado: el ayuno no solamente del mes quinto, sino el del cuarto, el del séptimo y el del décimo también, serán épocas de regocijo. La gracia de Dios, su deleite en bendecirles más abundantemente de lo que podían imaginar, se resalta en estos vv. Y esto no es todo: su gracia se extiende a las naciones que les rodean, y ellas vendrán a Jerusalén para implorar el favor del Señor.

La estructura de estos capítulos se muestra en el cuadro en la página siguiente.

Esta forma “quiástica” se describe en la Introducción de la p. 898. El punto más importante se halla al centro (F).

Un asterisco (*) indica un versículo de introducción, lo que señala la importancia de lo que sigue. Nótese cómo los pasajes de la misma letra se corresponden entre sí. Todas las secciones paralelas tienen palabras significativas o frases que provocan la atención a la correspondencia entre sí. La ilustración del plan nos permite ver las características más importantes de toda la sección.

7:1*


A (v. 2) Los varones de Betel vienen a implorar el favor de Jehovah.

B. (v. 3) Preguntas sobre el ayuno.

C. (vv. 9, 10) Profetas antiguos dijeron “no maquinéis el mal en vuestros corazones”.

D. (vv 12b–14) La gran ira de Dios llegó a medida que la tierra quedó desolada.


8:1*


E. (vv. 3–8a) Promesa de bendición para el remanente de este pueblo.

F. (v. 8b) Ellows serán mi pueblo, y yo … su Dios.

E¹. (vv. 9–13) Promesa de bendición para el remanente de este pueblo.

D¹. (vv. 14, 15) Pero ahora Dios determina el bien para Jerusalén.

C¹. (vv. 16, 17) No maquinéis la maldad en vuestros corazones.


8:18*


B¹. (vv. 19) Los ayunos llegarán a ser banquetes.

(vv. 20–23) Muchos implorán el favor de Jehova.


Conduce desde una pregunta relativamente sin importancia por un grupo insignificante de hombres, de una población en Israel, a una confirmación tremenda de la elección de su pueblo y sus propósitos constantes (8:8, establece una continuidad entre este v. Y una serie de promesas relacionadas con Exo. 6:7; p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Gén. 17:8; Jer. 31:33; etc. Lit. Lit. Literalmente en cada caso: “Yo seré su Dios”; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 2:11 “Ellos serán mi pueblo”). Esto ocurre al centro de toda la unidad, frecuentemente donde aparece el punto clave de un pasaje quiástico como éste. La posición importante de la primera mitad de la promesa en 2:11 fue señalada, y luego ocurre nuevamente en 13:9 en un importante clímax.


7:1-3 Una delegación


El cuarto año del rey Darío (I) es 518, dos años después del primer oráculo de Zacarías, y dos años antes de la terminación del templo (Esd. 6:15). Betel, en el reino norteño de Israel, era el lugar donde se había levantado uno de los becerros idolátricos de oro de Jeroboam I. ¡Una promesa a la delegación de Betel demuestra gracia! El énfasis en Jerusalén como el centro autorizado para el culto al Señor es comprensible. No sabemos quiénes eran Sarezer y Reguem-melec. Podría traducirse: “Y Betel-sarezer envió a Reguem-melec [posiblemente un título significando “portavoz del rey”] y sus varones. ”

La expresión implorar el favor de Jehovah se halla solamente aquí y en 8:21, 22 de Zac. La envoltura formada en derredor de los caps. 7 y 8, por esto y el asunto del ayuno, por lo tanto, es muy fuerte. Se piensa que los ayunos mencionados en 7:3, 5 y 8:19 conmemoran los siguientes eventos: el quinto mes, la destrucción del templo (2 Rey. 25:8, 9); el cuarto mes, la abertura en la muralla de Jerusalén (Jer. 39:2); el séptimo mes, el asesinato de Gedalías, gobernador de Judá (2 Rey. 25:25; Jer. 41:1, 2); el décimo mes, el comienzo del sitio de la ciudad por Nabucodonosor (2 Rey. 25:1, 2; Jer. 39:1).


7:4-14 Un reto para el presente


7:4-7 Una contrapregunta acerca del ayuno. Zacarías no tiene que razonar la contestación en base a la ley, pero recibe una palabra directamente del Señor. Les pregunta acerca de sus motivos: ¿Ayunaban para el Señor o para su propio beneficio? Les señala que los antiguos profetas habían dado mensajes similares.

7:8–10 Palabras dadas anteriormente. Los vv. 8–14 hacen alusión al mensaje anterior y la (falta de) contestación (véase v. 14). La RVARVA Reina-Valera Actualizada traduce muy bien los vv. 8 y 9: Vino palabra de Jehovah a Zacarías, diciendo: “Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos … ” El v. 8 implica (como resulta con frecuencia de esta fórmula) que Zacarías siguió hablando según la palabra del Señor. Juzgad conforme a la verdad se extiende ligeramente en 8:16: Juzgad en vuestros tribunales con juicio de paz. Ni ninguno piense en su corazón el mal contra su hermano es la misma expresión básica como en 8:17, donde se traduce así: Ni ninguno piense en su corazón el mal contra su hermano (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Gén. 50:20; Jer. 48:2; etc.). Estas similitudes llaman la atención al hecho de que los requisitos del Señor son los mismos en la situación nueva como lo habían sido anteriormente.

7:11–14 La respuesta de los antepasados y sus resultados. Esta sección se refiere a la respuesta de los antepasados hacia los profetas anteriores (como en 1:4). Endurecieron sus corazones como diamante, impenetrable a la palabra de Dios. Como resultado se desencadenó la gran ira de Jehovah de los Ejércitos (12). Esta es la traducción lit. Lit. Literalmente, y describe la acción de la ira en vez de un sentimiento. Ya que ellos rehusaron oír al Señor, él rehusó oírles a ellos: fueron esparcidos entre las naciones y la tierra quedó desolada. El veredicto dado por esta conducta es que recibieron lo que merecieron exactamente. Sin embargo, Dios entonces se mueve hacia una posición totalmente inmerecida por ellos.


8:1-8 La promesa a la Jerusalén renovada


8:1–3 Celo por Jerusalén. Los temas del celo por Jerusalén/Sion y el regreso del Señor para habitar en la ciudad han sido temas prominentes previamente (1:14, 16; 2:10–12). Y cuando Dios habita en la ciudad, es menester que sea una ciudad de verdad y santidad. El monte de Jehovah de los Ejércitos era la parte elevada de Jerusalén sobre la cual fue edificado el templo.

8:4–6 Paz en la ciudad. La ciudad estará en paz y segura ante los ataques. Los habitantes no estarán corriendo de aquí para allá reparando o edificando la muralla (véase sobre Nah. 2:4, 5); no hay peligro de que un proyectil volará sobre la muralla. Aun los habitantes más vulnerables de la ciudad pueden estar sentados o jugar en las calles. A los oyentes de Zacarías todo esto todavía les parecía un sueño, ya que eran hostigados constantemente por las gentes que los rodeaban. Milagroso se usa en el sentido de “extraordinario” o “difícil”: nada de esto es demasiado difícil para el Señor (véase especialmente Gén. 18:14; Jer. 32:17, 27, donde se usa la misma raíz, y cf. Cf. Confer (lat. ), compare Mar. 10:27). La palabra remanente también ocurre en los vv. 11 y 12. Es una palabra importante que significa tanto el juicio de Dios (sólo queda un remanente) como su misericordia (se salvará un remanente).

8:7, 8 El pacto de la promesa renovado. Cuando Judá fue al exilio a Babilonia muchos huyeron a países vecinos. Ellos también podrían regresar a Jerusalén. Es difícil darnos cuenta de lo importante que era Jerusalén para el pueblo de Israel y Judá, porque sabemos que podemos adorar a Dios en cualquier parte del mundo. Aun aquellos que enfatizan mucho a Roma, a Canterbury, o a Ginebra no consideran dichas ciudades de igual manera como los judíos a Jerusalén. Era el único lugar donde se podían ofrecer sacrificios, era el único templo autorizado como casa de Dios, una señal de que el Señor estaba en medio de su pueblo. Así que, la restauración del templo en Jerusalén significaba la confirmación de las promesas del pacto de Dios (véase sobre 2:10–12).


8:9-13 La promesa renovada

Esta sección comienza y termina con las mismas palabras: Esfuércense vuestras manos, y esto da el tono: un reto animador. Antes de que se colocara el fundamento del templo, el pueblo no experimentaba bendición. Los habitantes se habían colocado a sí mismos en primer lugar, y no habían prosperado. Ahora han de echar manos a la obra de reconstruir el templo y así prosperarían (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 1 Cor. 15:58).


8:14-17 Un reto proveniente del pasado

Esto repite el mensaje de Zacarías de que el Señor ya no está airado con su pueblo, sino que tiene la intención de hacerles bien. El les exhorta a obedecer los mandamientos que sus antepasados no cumplieron (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 7:9, 10).


8:18-23 Ayunando y festejando

La “contestación” de la pregunta sobre el ayuno (7:3) es que los ayunos llegarán a ser banquetes. Los eventos relacionados con la caída de Jerusalén serán totalmente transformados; serían ocasiones para inspirar el sentir de maravilla ante el perdón y la gracia de Dios. El profeta, inesperadamente, sigue con una promesa aun mayor: todas las naciones (23) buscarán a Dios en Jerusalén, reconociendo que él ha bendecido a su pueblo, los judíos (a saber, el pueblo de Judá). Habrá diez veces más gente de la que ya compone el pueblo de Dios (23). La sección llega a un tremendo clímax al notar el contraste entre la pequeña delegación del 7:2 y esta visión final.


9:1-14:21 BATALLAS, LIDERES Y LA META DE LA HISTORIA


Se ha disputado acaloradamente sobre los últimos seis capítulos. Algunos arguyen que el encabezado “Un oráculo”, encontrado en algunas versiones inglesas (9:1; 12:1; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Mal. 1:1; Profecía en la RVARVA Reina-Valera Actualizada), señala a éstos como libros separados, que debieran, posiblemente, tratarse con Malaquías en vez de Zacarías. Parecen hablar de una situación posterior, aunque no es fácil resolver la cuestión sobre cuánto más tarde. Estos capítulos son tan diferentes a Zac. 1–8 en idioma y figuras simbólicas, y tan similares en cuanto a intereses básicos, que es muy probable que hayan provenido de algún discípulo de Zacarías. La mayoría de los comentaristas conservadores favorecen que Zacarías mismo le agregó y editó su propio trabajo original. Esto no puede descartarse. Véase también la introducción.

Los mismos temas básicos se hallan en los caps. 9–14 en un modelo alternante. De un lado, hay referencias frecuentes a Judá y Jerusalén y a sus enemigos/las naciones y, del otro lado, al tema del liderazgo. El contenido puede exhibirse como sigue:

9:1–8 Juicio contra los enemigos de Judá (con una insinuación de salvación).

9:9, 10 Llega el rey justo, salvo y humilde de Judá; se establece la paz.

9:11–17 Juicio para los enemigos y salvación para Judá/Efraín.

10:1–5 Más preocupación acerca del liderazgo: el juicio de los dirigentes corrompidos; y la provisión de verdaderos líderes.

10:6–12 Fortalecimiento para Judá/José/Efraín (con una mención de juicio para los enemigos).

11:1–3 ¿Juicio en contra del orgullo/pastores/naciones?

11:4–14 Juicio en contra de los malos dirigentes y pueblo testarudo.

11:15–17 Juicio para un líder.

12:1–9 Juicio en contra de los enemigos de Judá/Jerusalén: victoria en la batalla.

12:10–14 El traspasado. El espíritu de compasión de Jehovah provoca luto.

13:1 La purificación “de aquel día”.

13:2–6 Son removidos los ídolos y los falsos profetas.

13:7–9 El juicio de “su pastor” provoca refinamiento y cumplimiento de la promesa: Jehovah su Dios etc.

14:1–15 Juicio en contra de los enemigos de Judá/Jerusalén: destruidos en la batalla por la intervención de Dios. Fenómenos de los últimos días; plagas en contra de los enemigos de Jehovah.

14:16–21 Bendiciones para las naciones: vienen a Jerusalén para la fiesta de los tabernáculos (o si no, sufrirán plagas). Jerusalén es purificada (“santa a Jehovah”).

No es posible reducir todo esto en un nítido diagrama sin distorsionar el cuadro. Claramente, hay una unidad en relación con la totalidad, a pesar de la extensa variedad de materiales de los cuales esto se compone.

La estructura que aparece puede describirse en términos sencillos como un emparedado de niveles múltiples, donde el “pan” consiste de pasajes alusivos a los enemigos de Judá y Jerusalén: contiene cantidades variables de juicio y/o salvación para los enemigos y para Judá/Jerusalén. El clímax es que las naciones reciben la misma oportunidad de adorar a Jehovah como la de Judá. El “relleno” tiene que ver con el asunto del liderazgo. Aquí también hay variantes en el contenido: el líder apropiado será instalado y los malos líderes purgados; la purificación se ha de alcanzar de alguna manera en relación con el representante de Dios. Véase también la introducción de la compilación más arriba, como también el comentario.


9:1-8 El Señor actúa


Hay muchas palabras y frases de significado obscuro en esta sección, al igual que en los caps. 9–14 como un todo, y es necesario examinar el sentido total viendo todo el contexto. Aun cuando no es posible obtener precisión, el significado central es claro.

Profecía proviene de la raíz “levantar” y puede traducirse “carga”, a saber, algo que se le carga a otra persona obligadamente. (Nótese el juego de palabras en Jer. 23:33. ) Esta es una forma altamente apropiada para describir un mensaje profético (Jer. 20:9). Es una de dos cosas: el encabezado refiriéndose a los caps. 9–11, o forma parte de la primera frase de esta sección, según algunas versiones inglesas: “Carga de la palabra de Jehovah … ”

La tónica de casi todos los vv. 1–8 es juicio. Sólo en el v. 7 encontramos una promesa para Ecrón, una de las ciudades filisteas. Sería incorporada en el pueblo de Judá, como lo fueron los jebuseos, habitantes de Jerusalén antes de que fuera tomada por David (2 Sam. 5:6–10). Esto sigue después del juicio y la purificación (7). Cuatro de las cinco ciudades filisteas principales se mencionan (5, 6; Gat puede omitirse porque para ese tiempo ya había sido destruida). Los filisteos, por naturaleza, eran los enemigos tradicionales de Israel, como una espina en el costado de Israel desde los días de los jueces (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Jue. 13–16; 1 Sam. 13; 14; 31). En sí mismos no eran de mucha importancia después del exilio, y la aparición aquí de “Filistea” no es solamente como una nación en concreto, sino como un símbolo de los enemigos de Dios y de su pueblo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare el uso de “Edom” en Isa. 11 y 34).

El tono de los vv. 1–8 indica que los vv. 1–3 son también un mensaje de juicio en contra de Hadrac (un lugar no definido en el extremo norteño de Palestina), Damasco (capital de Siria o Aram), Hamat (a 200 kms. Más al norte) y los puertos fenicios de Tiro y Sidón. Tiro era muy rica por su comercio, y especialmente difícil para conquistar dado que para llegar a ella había que cruzar un terraplén. Pero aun Tiro sería destruida; su orgullo, su riqueza y poderío se verían como algo hueco.

El v. 8 también es difícil de traducir, pero la RVARVA Reina-Valera Actualizada da el significado correcto. El Señor no permitirá que su casa (a saber, ni el templo, ni la tierra de Judá) sea destruida nuevamente, como lo permitió cuando el pueblo fue llevado a Babilonia.


9:9, 10 El rey humilde llega


El v. 9 probablemente sea el mejor conocido de Zac. Todos los Evangelios hablan de cómo Jesús cumplió esta profecía cuando entró a Jerusalén montado en un pollino. ¿Hemos de asumir que esta profecía del Mesías no alude a los tiempos propios del profeta? Después del exilio no hubo rey en Judá. Los emperadores de los principales imperios, medo persa, griego y finalmente romano, eran sensitivos sobre este asunto (Juan 19:12–15). Aunque hubo un periodo breve de independencia judía después de la insurrección macabea de 167 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, nadie apareció sobre el escenario que remotamente se pareciera a este rey. La profecía seguía siendo relevante para la población que vivió 500 años antes de Cristo, ya que expresaba las intenciones de Dios y, por lo tanto, su relación con ellos. Estos seguían siendo su pueblo y ese rey vendría.

El rey venidero ha de ser justo y victorioso (lit. Lit. Literalmente “salvo”). Este rey ha sido declarado justo y salvo por Dios. Esto sugiere una situación en la que el rey es acusado y atacado por sus enemigos, pero es vindicado y salvado por el Señor. ¡Con toda claridad esto se ajusta a Jesús muy bien! (Cf. Sal. 118, especialmente los vv. 22, 23, también aluden al Señor Jesús.)

En tiempos anteriores el pollino de asna no era considerado una bestia humilde, ya que varones de alta posición los montaban (Jue. 10:4; 12:14). Aun el rey de Israel cabalgó sobre una mula (1 Rey. 1:33; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 2 Sam. 13:29; 18:9). Un caballo o un carro hubiera sido el transporte más normal para un rey en procesión de victoria. Aquí se enfatiza la humildad y la paz. Reinará de mar a mar (es decir, el Mediterráneo al oeste y el mar conocido vagamente hacia el este [el mar Muerto] como en 14:8), y desde el río Eufrates en la Mesopotamia hasta los fines de la tierra. En otras palabras, reinará sobre toda la tierra.

Estas cualidades son sorprendentes, tanto que esta profecía fue mayormente descuidada por aquellos que esperaban con anhelo la llegada del Mesías. (Véase sobre Sal. 22; 69; 110.)

Nota. Las expresiones asno y borriquillo, hijo de asna, son paralelas; son dos descripciones de un mismo animal. ¡En Mat. 21:1–7 se mencionan dos animales, y “se sentó encima de ellos” se entiende mejor “encima de los mantos”! Efraín era la más grande de las tribus del norte de Israel, y con frecuencia, como aquí, se usa para significar todo Israel.


9:11-11:3 Profecías de juicio y esperanza


A primera vista todo esto parece ser una mezcla de profecías sin relación entre sí, y cubriendo una época muy posterior a Zacarías (se menciona Grecia en 9:13; el Imperio Griego no fue establecido sino hasta después del año 333 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo). Sin embargo, hay muchos puntos de relación entre las diversas secciones como también en 9:1–8 (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo la mitad de las palabras en 10:11 ya han aparecido en esta sección de apertura). Los temas presentes en la totalidad de estos escritos son la derrota de los enemigos de Judá e Israel y la provisión de un liderazgo purificado (10:3, 4).

9:11, 12 Una promesa a los prisioneros. El Señor hace promesas a base de su pacto con ellos, sellado por la sangre de sacrificio (Exo. 24:5–8). Libertaré a tus prisioneros de la cisterna sin agua nos hace recordar Gén. 37:24 y Jer. 38:6, ya que la expresión es casi idéntica en el heb. , “foso/cisterna/pozo … no contenía agua”. Esto haría recordar la suerte de José y Jeremías, ambos rescatados de situaciones desesperantes porque el Señor estaba con ellos. Así que estos contemporáneos del profeta ahora son prisioneros de la esperanza, a quienes se les ha permitido volver a su fortaleza con la promesa de que el Señor les está devolviendo el doble de lo que habían perdido.

9:13–17 Victoria para Judá y Efraín. Después de esta promesa de paz (9–12) se nos dice cómo ésta ha de suceder: una victoria militar sobre “Grecia”, enemiga de Judá e Israel (Efraín). Grecia no llegó a ser una fuerza prominente hasta c. 333 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, y muchos piensan que este versículo fue insertado en la profecía en una fecha posterior, o indica que los caps. 9–14 es una profecía tardía. La palabra Javan ocurre en Gén. 10:2, 4 y en Isa. 66:19 para referirse a pueblos distantes al borde del mundo conocido. Esto iría de acuerdo con el sentido (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 10b).

Las escenas recalcan el hecho de que el Señor es quien da la victoria al capacitar a su pueblo para tener éxito en la batalla. Las cornetas se usaban en la batalla para dar señales certeras, inspirar confianza en los soldados y causar pánico al enemigo. Esto también hace recordar las victorias de Josué ante Jericó y de Gedeón contra los madianitas (Jos. 6:3–5; Jue. 7:16–22), donde la participación del Señor era obvia. Las tormentas (o remolinos) del sur fueron marcadamente destructivas (14). ¡El v. 15 describe la ruidosa celebración de la victoria! Se llenarán como un tazón implica que su regocijo está centrado en el Señor.

Los vv. 16, 17 resumen los resultados de la victoria: el pueblo es salvado por el Señor, quien lo considera como su rebaño, y precioso como joyas. Ellos tienen grano y vino nuevo ( ¡Se mencionan a los jóvenes y a las mujeres como ejemplos, no porque la mujeres jóvenes reciban todo el vino nuevo! ), señales de prosperidad como parte de la descripción de Canaán como la tierra prometida (Deut. 7:13; 11:14; Ose. 2:8, 22).

10:1–5 Bendición, líderes y batalla. La transición de una sección a otra no es del todo clara. Encontramos aquí los tres temas principales que han aparecido en la sección previa: una invitación a pedir lluvia para que las cosechas, etc. Pudieran crecer (1, cf. Cf. Confer (lat. ), compare 9:17); la provisión de un buen líder (4, cf. Cf. Confer (lat. ), compare 9:9) para reemplazar a los que son corrompidos (3); y una continuación de las figuras de batalla (3b–5, cf. Cf. Confer (lat. ), compare 9:10, 13–15). La profecía parece inconexa, pero se percibe una progresión lógica.

1 Pedid a Jehovah la lluvia y no a los ídolos y a los que los sirven.

2 Los ídolos domésticos prometen en vano (o iniquidad), y el resultado de confiar en fuentes que no sean el Señor es que el pueblo vaga como ovejas; fue afligido por falta de pastor.

3 Por lo tanto, el Señor ha de actuar: Mi ira se ha encendido contra los pastores, y líderes.

3b Comentario y extensión del narrador, o si no, el Señor sigue hablando de sí mismo en tercera persona. Dios cuida a su pueblo y, por lo tanto, hará que tengan éxito en la batalla y proveerá un buen líder.

4 Se describe al líder como (a) la piedra angular: que es una palabra diferente de “piedra principal” en 4:7, que significa la piedra sobre la cual descansa el edificio; (b) una estaca: que sostiene la carpa.

4b significa una de dos cosas: que Judá presentará armas y dirigentes (eficaces), o, en su lugar, el arco de guerra y también el gobernante (opresivo) partirán de Judá, dejando en paz a la tierra.

5 Sigue la descripción de la batalla. Esto conduce, naturalmente, a la siguiente sección.

10:6–12 Yo los he de fortalecer. Esta sección está en la forma de una promesa dada por Dios mismo. El contenido básico se indica por la envoltura que se forma por yo fortaleceré … dado al principio del v. 6 y del v. 12.

A través de estos versículos se reconoce el juicio pasado: ellos han sido esparcidos entre las naciones por el Señor (6b, 9, 10, 11), pero en su compasión los hará regresar al hogar, y les devolverá tanto como habían tenido antes (6, 8).

El hincapié sobre Efraín tanto como sobre Judá hace ver la unidad del pueblo de Dios. El reino del norte en realidad fue destruido en 721 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, por lo menos 200 años previamente. En esa ocasión los asirios deliberadamente mezclaron la población de Israel con la de otras naciones, procurando destruir su identidad, pero el Señor no ha olvidado a su pueblo. Todavía hay aquellos que se acordarán de que forman parte de Israel, y el Señor les dará la señal de regresar al hogar. Hasta el día de hoy el sentido de mirar hacia Jerusalén es muy fuerte entre los judíos de todo el mundo.

Algunos judíos huyeron a Egipto, escapando de los ejércitos babilónicos (Jer. 43–44), y no todos regresaron de Asiria. La verdad es que había israelitas en todo el mundo conocido. Sin embargo, Egipto y Asiria también representaban la opresión y la esclavitud en todas sus formas. Las referencias acerca de cruzar por el mar y el Nilo hacen recordar el éxodo desde Egipto por el mar Rojo (Exo. 14:21–28) y el castigo de Dios al cambiar el Nilo en sangre (Exo. 7:17–21). Asiria y Egipto habían sido naciones orgullosas con dirigentes reconocidos, aunque esto cambiaría.

Es bueno tener cuidado al hablar de Egipto e Israel en la actualidad como si estas naciones conocidas por estos mismos nombres fueran las que serían objeto de las promesas ( ¡Véase, p. Ej.p. Ej. Por ejemplo, Isa. 19:19–25!). Necesitamos ver el interés subyacente del profeta y darnos cuenta de que el Señor es Dios, que redime a su pueblo (arrepentido) de situaciones en que está indefenso.

11:1–3 Un llamamiento a lamentar. El Líbano ha sido mencionado en 10:10 como si fuera un destino para los exiliados que vuelven, de modo que podríamos pensar que ¡Abre tus puertas, oh Líbano …! Sería simplemente para dejarlos entrar. No es así. Es para que entre el fuego y queme los impresionantes cedros del Líbano. Estos frecuentemente se mencionan como símbolo de orgullo. Los robles de Basán, muy al norte de la tierra y al oriente del Jordán, son similares. Ambos se encuentran en Isa. 2:13 (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Eze. 27:5, 6). Es posible que las regiones del Líbano y Basán fueran culpables de algunos males particulares en contra de los israelitas, pero el principal propósito aquí es el de representar la oposición orgullosa a los propósitos de Dios.

Este tipo de “llamamiento a lamentar” se usa frecuentemente en pasajes proféticos como una manera gráfica para describir un desastre inminente (Isa. 13:6; 14:31; Jer. 25:34; Sof. 1:11). Los pastores y los cachorros de león señalan a los líderes que serán juzgados: se destruye su ambiente y ya no pueden funcionar.

El pasaje tiene varios nexos con los versículos precedentes (especialmente 9:4 “consumida por fuego”; 10:2, 3, “pastores”; 10:10, “Líbano”; 10:11, “soberbia” [de Asiria], traducido espesura en 11:3). Así que sirve de pasaje transicional, preparando el camino para la siguiente alegoría de los pastores.


11:4-17 Pastores y ovejas


Esta sección describe al profeta como un pastor de ovejas destinadas al matadero que actúa a favor de ellas por un tiempo y luego las abandona, quebrando el cayado pastoral (4–14). Después representa a un pastor insensato que no ama ni cuida el rebaño y es maldecido (15–17).

Este pasaje está entre los más difíciles de interpretar. El v. 13 es bien conocido por su uso en Mat. 27:9, 10, donde representa el precio pagado a Judas por haber traicionado a Jesús. En este pasaje también representa el valor establecido para el pastor nombrado por Dios, aunque se le paga al pastor mismo, y no al traidor.

No es el relato de eventos verídicos, ya que no se pueden entender lit. Lit. Literalmente diversas referencias, p. Ej.p. Ej. Por ejemplo para anular mi pacto, que hice con todos los pueblos (10) y Eliminé a tres pastores en un mes (8; cf. Cf. Confer (lat. ), compare otras veces que aparece el mismo verbo: la que muere en el v. 9; Exo. 23:23, “los destruiré”; 1 Rey. 13:34, “destruida”). La alegoría es una forma gráfica de describir el trato del Señor con su rebaño.

11:4–6 Un pastor del rebaño condenado. El profeta informa acerca de una comisión que le dio el Señor (“dijo” sería mejor que ha dicho) de llegar a ser un pastor de ovejas destinadas al matadero. Ellas están a la merced de mercaderes y pastores inescrupulosos que las tienen sólo para ganancia (5). El v. 6 agrega una interpretación: la compasión del Señor ha de ser suspendida, ya que el pueblo debe ser juzgado. El pueblo será oprimido por sus vecinos (una señal de inquietud interna) y por sus líderes. No hubo rey en Judá hasta el siglo II a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, así que esta expresión debe ser usada figuradamente. Muestra un contraste con el “rey humilde” de 9:9 y el Señor que será “rey sobre toda la tierra” (14:9). Por un tiempo el Señor no rescatará a su pueblo de su situación.

11:7–14 La suerte de dos cayados. El profeta apacienta al rebaño condenado con cayados haciendo ver que hará el trabajo bien. Gracia es una característica de Dios mencionada en el Sal. 27:4 (“hermosura”) y 90:17 (“gracia”). Significa alguna clase de protección para el pueblo de Dios de los ataques de las naciones (10). Vínculo lit. Lit. Literalmente es “ataduras”, a saber, aquello que une a (Israel y Judá, 14).

Tres pastores en un mes. Hay muchos que han procurado identificar a tres líderes históricos, por lo general reyes o sacerdotes, quienes fueron destruidos en un mes, es decir un breve tiempo, pero no puede hacerse con alguna seguridad. En todo caso, significa la acción del Señor en contra de líderes malos, pero en bien de un pueblo insensible (9). Por lo tanto, el pastor los abandona a su propia suerte quebrando el cayado Gracia, permitiendo que las naciones vecinas vuelvan a oprimirlos.

Fueran los que comerciaban con ovejas o “los mercaderes de ovejas” (como en la versión gr. De la Biblia) los que observaron esto y reconocieron que era palabra de Jehovah, es decir, reconocieron que el Señor les había hablado por intermedio de las acciones del pastor (cf. Cf. Confer (lat. ), compare, además, 2:9, 11; 4:9; 6:15).

En los vv. 12 y 13 el profeta pide su sueldo, si le quieren pagar. Pesaron por salario mío treinta piezas de plata, a las que él hace alusión, irónicamente, como ¡Magnífico precio con que me han apreciado! Esta misma cantidad se pedía como compensación por la muerte de un esclavo (Exo. 21:32). El siclo variaba entre una tercera parte y dos terceras partes de una onza, pero la plata era bastante valiosa (véase Neh. 5:15). Las eché en el tesoro (o “alfarero”, según algunas versiones), en la casa de Jehovah. Era posible que hubiera un alfarero para hacer vasos útiles para el servicio del templo. La misma palabra podría significar también “obrero en metal”. Un leve cambio en el heb. Daría “al tesoro” y así reza una antigua versión, la Siriaca. Es posible que sea correcta.

El segundo cayado, Vínculo, fue quebrado (14), significando desunión entre Israel y Judá. Ellos debían haber estado unidos como pueblo de Dios.

11:15-17 Un pastor, necio y sin valor. Toma además … de un pastor insensato parece extraño, porque el pastor empezó como un buen pastor. El significado puede ser uno de dos: que se transformó en un pastor insensato cuando quebró los cayados o, más probable: “Vuelve a tomar los utensilios de un pastor, esta vez de uno insensato. ” La palabra insensato en el ATAT Antiguo Testamento indica “malo por voluntad propia” en vez de falto de inteligencia.

Es extraño encontrar que a uno de los siervos se le ordene que haga algo realmente malo. El Señor usa instrumentos inicuos de vez en cuando (Isa. 10:5–11; Hab. 1:5, 6) pero esto es diferente. Compárese el discurso irónico de Miqueas (1 Rey. 22:19–28; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Eze. 20:25, 26).

Esto indica que Dios castigará al pueblo por medio de un dirigente opresivo (16). Porque el pastor ha abandonado a su rebaño se pronuncia una maldición en su contra (17): ¡Ay del (o “mi”) pastor inútil …! Es muy difícil saber cómo los oyentes del profeta habrían entendido sus palabras. Dan un cuadro paradójico de un pastor que actúa mal según el mandato preciso del Señor, y es castigado por esa actuación. Los cristianos pueden ver una paradoja similar en la cruz: “Al que no conoció pecado, por nosotros le hizo pecado … ” (2 Cor. 5:21).

La figura del pastor sigue en 13:7–9, pero antes hay otro pasaje paradójico que tenemos que tratar.

Notas. 7, 11 Los comerciantes de ovejas, según algunas versiones (como la RVARVA Reina-Valera Actualizada), es un esfuerzo por darle sentido a una frase heb. Difícil. La palabra comerciantes, o “mercader”, aparece en 14:21: es la misma palabra que “cananea”.


12:1-13:9 Batalla, victoria y purificación


Es difícil estar seguro de que esta sección forme una unidad, ya que contiene una variedad de material. A pesar de esto, existe una unidad subyacente, y podemos ver cómo una parte conduce hacia la otra. La totalidad se construye como sigue:

12:1–9 Las naciones atacan a Jerusalén (y Judá [? ]; véase el v. 2 más adelante), pero son derrotadas. La tensión entre Jerusalén y Judá se resuelve.

12:10–14 Los que han traspasado al representante del Señor (la casa de David y los habitantes de Jerusalén) estarán de luto y lo lamentarán.

13:1 En aquel día estas mismas gentes serán purificadas.

13:2–6 En aquel día los ídolos y la (falsa) profecía serán quitados.

13:7–9 El pastor del Señor ha sido herido, las ovejas han sido esparcidas, hay purificación severa, y la promesa del pacto ha sido reafirmada.

12:1-9 La victoria sobre las naciones. En este pasaje hay algunos rasgos distintivos: (a) Se menciona a David seis veces, pero en ningún otro lugar de Zacarías, y la casa de David sobresale de los habitantes de Jerusalén;

(b) Judá y Jerusalén parecen estar desunidas; (7) en el v. 5 el pueblo de Judá habla de aquellos que están en Jerusalén como que son diferentes (su Dios), y es posible que el v. 2b significa ella (es decir, la copa de vértigo) irá en contra de Judá (como así también en contra de todas las naciones) en el sitio de Jerusalén.

El profeta comienza recordando la grandeza del Señor: él hizo el universo, y da vida a cada persona, porque es el espíritu por dentro que hace que la persona sea un ser viviente. Inmediatamente, esto coloca a las naciones en el lugar adecuado: ellos no son nada comparados con este Dios. El Señor decreta que Jerusalén será como una copa que contiene vino o algo similar. Las naciones beberán y saldrán tambaleando. El Señor hará de Jerusalén una roca y cualquiera que procura moverla sencillamente se herirá a sí mismo, significando “laceración”, como en Lev. 21:5. El pánico y la ceguera hacen recordar otros relatos de juicio (Gén. 19:10, 11; Jue. 7:19–22; 2 Rey. 6:18–22; véase también 14:12, 13 y cf. Cf. Confer (lat. ), compare Hech. 9:3–9).

El pueblo de Judá se da cuenta de que es el Señor el que da fuerza y victoria (5). En el v. 6 la metáfora cambia: las naciones que atacan a Jerusalén son como gavillas atacadas por las llamas, y son consumidas. Jerusalén no será movida ni dañada.

Judá ganará la victoria primero (7–9), así removiendo tanto la envidia de Judá respecto a Jerusalén como los sentimientos de superioridad que tiene ésta sobre Judá, y restaurando la armonía. Aun los más débiles serán tan poderosos como David, y la casa de éste será delante de ellos como Dios, como el ángel de Jehovah (es decir, el Señor cuando llega a visitar a su pueblo). Para una expresión metafórica similar véase Exo. 7:1, donde Moisés es “como Dios para faraón” y Aarón es su profeta.

¿Son estos eventos una descripción lit. Lit. Literalmente de algo que ya pasó o algo por ocurrir? ¿O serán una descripción figurada de cómo Dios protege su pueblo contra una ventaja abrumadora? Es imposible demostrar un cumplimiento histórico detallado, aunque puede haber ocurrido durante uno de los períodos históricos oscuros. Lo más probable es que éste sea un ejemplo de cómo Dios obra en mayor o menor detalle a través de diversos momentos de la historia. Lo mismo es cierto en el cap. 14, donde ocurren eventos aun más asombrosos, conectados con los propósitos finales de la historia.

12:10–14 El representante de Dios traspasado: arrepentimiento. Sigue una descripción de lo que ocurrió con la casa de David … y los habitantes de Jerusalén (7, 10). Obviamente, han “traspasado” a alguien del que no se nos ha hablado. El texto dice lit. Lit. Literalmente: “Me mirarán, al que han traspasado, y harán duelo por él … ” El cambio de persona gramatical del “me” al “lo” es abrupto y podría ser un error. Pero entre las versiones antiguas del ATAT Antiguo Testamento, sólo Teodocio reza “lo mirarán … ” El otro asunto sobresaliente es que el Señor dijera que lo han traspasado. Podría decirse metafóricamente, ya que se habla de Dios, con frecuencia, como uno que tiene sentimientos humanos (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Ose. 11:8, 9; cf. Cf. Confer (lat. ), compare también la expresión metafórica “atravesado por falta de los productos del campo” en Lam. 4:9). La palabra “atravesado” es rara y generalmente se refiere a una matanza. En dos lugares se usa como un golpe de gracia (Jue. 9:54; 1 Sam. 31:4; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Juan 19:34–37).

Posiblemente, la mejor manera de comprender esto es que el pueblo había matado a una figura histórica, quien era el representante de Dios, y al hacerlo habían atravesado al Señor mismo. Esto, por supuesto, sucedió lit. Lit. Literalmente cuando el soldado atravesó a Jesús, el Hijo de Dios, quien además era un hijo único. Bien puede haber habido un previo personaje histórico al cual se refieren estas palabras.

Después de atravesarlo, el pueblo se da cuenta de lo que ha hecho y hace duelo y lo lamenta. Las palabras implican arrepentimiento por lo que han hecho, y 13:1 lo confirma. Hadad y Rimón ambos son nombres para dioses paganos, y Rimón también es el nombre de un lugar (14:10; Jos. 15:32; 19:7). Hadad-rimoŒn puede, por lo tanto, ser un lugar o un dios. En la mitología cananea el hijo de Hadad fue matado por el dios de la muerte (Mot) y es probable que haya habido un rito anual señalando este evento. Nuestro texto, por lo tanto, se refiere a alguna forma de festival (pagano), en o para Hadad-rimón. El profeta no por esto aprueba tales rituales, pero describe la intensidad de las lamentaciones.

Toda la tierra lamentará, familia por familia, y sus mujeres aparte. Probablemente esto significa un arrepentimiento genuino: no derraman lágrimas sólo porque otros lloran. Aun los maridos y las esposas lloran separadamente. NataŒn y Simei eran los nombres de los hijos de David y Leví respectivamente, quienes son señalados por su participación, como líderes políticos y sacerdotales, en el crimen.

13:1–6 La purificación continúa: son removidos los ídolos y los falsos profetas. La expresión en aquel día ocurre en los vv. 1, 2 y 4, y sirve para ligar estos vv. Algunos consideran la fórmula como evidencia de una inserción posterior al texto, pero añaden significativamente al sentido total. Después del genuino arrepentimiento las mismas personas de nuevo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 12:7, 10) serán purificadas del pecado y las iniquidades y, así, serán aptas para estar en la presencia del Señor.

Los vv. 2–6 elaboran sobre el tema de la purificación: los ídolos y los profetas que confían en el espíritu de impureza serán quitados de la tierra. Si un falso profeta presenta una profecía, aun sus padres no lo han de tolerar: lo “traspasarán” (la misma palabra como en 12:10). Los profetas mismos se avergonzarán de sus propias profecías: no se vestirán el “uniforme” profético de piel (de un animal: cf. Cf. Confer (lat. ), compare Elías en 2 Rey. 1:8; y Juan el Bautista en Mar. 1:6); negarán que tengan algo que ver con profecía (5), y si tienen cicatrices en su cuerpo recibidas como iniciación de profeta o marcas autoinfligidas mientras profetizaban (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 1 Rey. 18:28) las harán pasar como que las recibieron en un altercado en la casa de mis amigos. Posiblemente haya aquí una insinuación irónica de la verdad, ya que “amigos” puede usarse como “amantes”, eso es, compañeros o compañeras de algún culto idolátrico (Ose. 2:7–13; Eze. 23:5, 9). Aquí no menciona nombres de los ídolos, como en el v.2.

13:7–9 Herido el pastor y las ovejas esparcidas: refinamiento y restauración. Esto podría ser una manera alternativa para describir el traspasar de 12:10. El que ha sido herido se describe como mi pastor y el hombre compañero mío y, sin embargo, es Dios el que ha dado la orden de herirlo. Como resultado sus seguidores son desparramados y padecen un periodo severo de purificación: primero, son reducidos a una tercera parte, y aun éstos son examinados más. El propósito es que lo que es puro y genuino puede ser rescatado. El clímax de la sección es el v. 9b, una reafirmación de la promesa del pacto (véase 2:10–12; 8:8; cf. Cf. Confer (lat. ), compare también Ose. 2:23).


14:1-21 El juicio y la salvación de las naciones


El cap. 14 es similar al 12 donde se describe una batalla de las naciones en contra de Jerusalén. Sin embargo, aquí hay énfasis mayor en el cumplimiento final de los propósitos del Señor (9 especialmente). La primera sección (1–15) tiene un arreglo quiástico en un modelo grande ABCBA:


A (vv. 1–3) Juicio y la intervención del Señor

B. (vv. 4, 5) Movimientos sísmicos, geográficos

C. (vv. 6–9) Condiciones ideales: el Señor es rey

B¹. (vv. 10, 11) Movimientos sísmicos, geográficos

(vv. 12–15) Juicio y la intervención del Señor


Esto nos lleva a los vv. 16–19, que profetizan que las naciones irán a Jerusalén para adorar al Señor en la fiesta de los Tabernáculos. Esto representa una gran transformación de juicio a bendición para las naciones.

La sección final (20, 21) habla de la santidad de Jerusalén para ese entonces: aun las campanillas de los caballos y las ollas para cocinar serán consagradas a Jehovah, y no habrá más mercaderes, o cananeos, en el templo.

14:1-15 La batalla en Jerusalén: el Señor llega a ser rey de toda la tierra. Podemos asentar el contenido para mostrar el avance lógico de la sección como en el resumen que sigue:

1 He aquí está llegando un día para Jehovah … despojos serán repartidos en medio de ti.

2 Yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Jerusalén … La mitad de la ciudad irá en cautividad …

3 Saldrá Jehovah y combatirá contra aquellos pueblos, como combatió en el día de la batalla.

4 Sus pies se asentarán, en ese día, sobre el monte de los Olivos … al lado oriental. El monte de los Olivos se partirá por la mitad, de este a oeste, … un valle muy grande, pues la mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur.

5 Y huiréis … porque el valle de los montes llegará hasta Azal … como huisteis a causa del terremoto … en los días de Uzías, rey de Judá. Así vendrá Jehovah mi Dios, y todos sus santos con él.

6 En aquel día no habrá luz, ni frío ( ¿Cosas preciosas? ), ni helada.

7 Y habrá un día único, conocido por Jehovah. Sin día ni noche … al tiempo del anochecer habrá luz.

8 Acontecerá en aquel día que de Jerusalén saldrán aguas vivas. La mitad de ellas irá hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, tanto en verano como en invierno.

9 Jehovah será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehovah será único, y Unico será su nombre.

10 Toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón, al sur de Jerusalén. Esta será elevada y habitada en su mismo lugar, desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta Primera y hasta la puerta de las Esquinas; y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del rey.

11 Y habitarán en ella, y no habrá destrucción y Jerusalén morará en confianza/seguridad.

12 Y esta será la plaga … todos los pueblos … en contra de Jerusalén: Hará que se pudra su carne, aun estando ellos sobre sus pies … sus ojos se pudrirán en sus cuencas, y su lengua se pudrirá en sus bocas.

13 Y en aquel día … gran pánico de Jehovah y cada hombre se tomará de la mano de su vecino, y la mano de cada hombre será levantada en contra de la mano de su vecino.

14 También Judá combatirá en Jerusalén y las riquezas de todos los pueblos de alrededor serán reunidas, oro, plata y ropa, en gran abundancia.

15 Por lo tanto, habrá plaga sobre los caballos, etc. En aquellos campamentos igual que esta plaga.

El mismo Jehovah aparentemente ordena este ataque contra Jerusalén (1–3), pero el propósito no es el de destruir a su pueblo. El permite que las naciones inflijan sufrimiento sobre ellos, pero que no los destruyan: un remanente de la mitad de la población se deja en Jerusalén. Entonces intervendrá el Señor mismo.

En los vv. 4, 5 el cuadro es del Señor parado a horcajadas sobre el monte de los Olivos, un cerro de 4 km. Km. Kilómetro(s) de largo, que corre de norte a sur, por la parte oriental de Jerusalén. El monte será dividido por un valle que se forma de este a oeste al bifurcarse hacia el norte y hacia el sur. Esto todavía no ha sucedido: algunos creen que pasará lit. Lit. Literalmente; otros que es una expresión figurativa de la intervención de Dios (véase la nota sobre la interpretación de los caps. 9–14). Amós 1:1 hace alusión al terremoto en los tiempos del rey Uzías, lo que puede estar reflejado en Isa. 6:1–5 (nótese el contraste entre el rey Uzías y el Señor el Rey, tanto en Amós como en Zacarías).

Los vv. 6–9 forman la sección central y punto culminante de los vv. 1–15. El texto es difícil, pero el cuadro total es claro; hay luz del día constantemente (señal del destierro de la oscuridad del mal), y desde Jerusalén (donde habita Jehovah) el agua viva fluirá a los mares del este y del oeste (dando vida al ámbito de toda la tierra). Jehovah será rey: esto forma un contraste con la división mencionada previamente al usar la palabra “mitad”. Habrá un Señor y el pueblo reconocerá sólo un Señor (y Unico será su nombre).

Más referencias geográficas (10) forman un marco en derredor de los vv. 6–9. Esta vez el propósito es el de exaltar a Jerusalén, ya liberada y habitada por Jehovah. Está por encima del resto de la tierra, la que ahora es una planicie. Está habitada y está segura.

Los vv. 12–15 concuerdan con los vv. 1–3 en la descripción del ataque de las naciones contra Jerusalén. Estos vv. Dan los detalles de cómo el Señor los derrota. Puede parecer insatisfactorio volver al juicio y a las plagas después de haber visto el maravilloso cuadro de los vv. 6–9, pero así es como funciona frecuentemente un arreglo quiástico. El clímax llega por la mitad.

14:16–19 Las naciones llegan a la fiesta de los Tabernáculos. Aquí se menciona a Egipto como la nación de la cual Israel tenía que librarse al comienzo de su existencia como pueblo. Con frecuencia las naciones se presentan como un ejemplo de aquellas que están en contra de Dios. Aquí se recalca el hecho de que se espera que ellas vengan y adoren a Jehovah. Las naciones que antes eran excluidas de la adoración de Jehovah ahora forman parte del pueblo del pacto (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Isa. 19:18–25). La estructura de esta sección es como sigue:

16 Y será que los sobrevivientes de todas las naciones que vinieron en contra de Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, Jehovah de los Ejércitos, y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos.

17 Y sucederá que si algunos pueblos de la tierra no suben a Jerusalén para adorar al Rey Jehovah de los Ejércitos, no vendrá la lluvia sobre ellas.

18 Y si la familia de Egipto no sube ni acude, vendrá sobre ellos la plaga con que Jehovah golpeará a los pueblos que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos.

19 Tal será el castigo de Egipto y el castigo de todos los pueblos que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos.

Esta es claramente una profecía positiva (16) seguida por unas cláusulas de excepción (17–19). La repetición sirve para recalcar: el subir a Jerusalén para adorar al Rey Jehovah de los Ejércitos, y para festejar la fiesta de los Tabernáculos. Hay castigo severo para aquellos que rehúsan juntarse con el pueblo de Jehovah en culto y festejo. Egipto es una nación representativa. Si continúa hostil, como en los días de la esclavitud en Egipto, entonces merece y sufrirá las plagas (como previamente, cf. Cf. Confer (lat. ), compare Heb. 2:3).

14:20, 21 Jerusalén purificada y santa. Esta última sección comienza y termina en heb. Con las palabras en aquel día, que forman una envoltura para el material intermediario. Las palabras Consagrado a Jehovah estaban inscriptas sobre la placa de oro puro en el turbante del sumo sacerdote (Exo. 28:36). Aquí aun las campanillas de los caballos estaban inscriptas: son tan santas como el sumo sacerdote. No existe distinción entre lo secular y lo sagrado aun en lo de la alfarería descartable: todo es santo en la presencia del Señor. La palabra mercaderes significa “cananeo”. Probablemente, se haya escogido este término especialmente para señalar tanto el comercio (que, por lo general, no tiene un motivo santo) como una religión impura que los israelitas debieran quitar al heredar la tierra de Canaán (Deut. 7:1–6, etc.).

Tomado de Comentarios Bíblicos.


Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 27/01/2011

Zacarías es uno de los profetas menores que tiene profecías apocalípticas. Si deseas hacer una pregunta sobre ellas aquí estoy para ayudarte.



Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 28/02/2011

Una de las profes´cias de Zacarías que nos impacta actualemente e s el resurgimiento de Israel que habla el capítuo 13. Aquí se nos dice que Dios pondrá a Israelk como piedra pesada y todos los que se la cargaren serán desmenuzados.


Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 17/03/2011

En este tiempo final Israel será puesta como piedra pesada y todas las naciones que se cargaren derán desmenuzadas, esa es una profecía de Zacarías.

Lo interesante de este libro es que contiene muchas figuras que son difíciles de interpretar


Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 10/04/2011

Estas figuras se refieren a sucesos escatológicos que ocurrirán al final de los tiempos.



Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 14/05/2011

Uno de los capítulos enigmáticos del libro de Zacarías es el tercer capítulo. Vamos a verlo :

Zec 3:1 Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle.
Zec 3:2 Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?
Zec 3:3 Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel.
Zec 3:4 Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Zec 3:5 Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie.
Zec 3:6 Y el ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo:
Zec 3:7 Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí están te daré lugar.
Zec 3:8 Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti, porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi siervo el Renuevo.
Zec 3:9 Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día.
Zec 3:10 En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros convidará a su compañero, debajo de su vid y debajo de su higuera.


Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 21/05/2011

Este sacerdote simbólico nos demuestra la capacidad d e Satanás de acusar y de tergiversar la verdad. , por un lado, por otro el poder d e Dios de ayudar a sus siervos para andar e n integridad.


Miguel Pinto
Lara, Venezuela
Escrito por Miguel Pinto el 11/07/2011

Quien fue el profeta que fue anunciado 300 años antes?


Miguel Pinto
Lara, Venezuela
Escrito por Miguel Pinto el 11/07/2011

"Miguel Pinto escribió:

Quien fue el profeta que fue anunciado 300 años antes?

"





Luis Arturo Ayarza Aguirre
Lic en biologia, msc bioquimic univer...
Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 15/09/2011

Por ahora nos concentramos en el estudio muy , pero muy interesante del libro de Zacarías. Hay otra sección del libro que nops interesa y es la predicción de la venida visible de Nuestro Señor Jesucristo. Allí se nos dice que todas las naciones se reunirán para combatir contra Dios , pero Dios mandará su poderosa palabra y serán destruidos.

Abrazos a todos , nuestros queridos usuraios de Emagister.


Leanys Rios
Zulia, Venezuela
Escrito por Leanys Rios el 17/05/2012

Hola. Muy buen estudio... Tengo una pregunta sobre zacarias, debido que hay aproximadamente 30 zacarias mencionados en el antiguo testamento, este zacarias es el padre de juan el bautista? Que edad tenia zacarias cuando juan el bautista nacio? Y que edad tenia zacarias al morir? Porque el vivio aproximadamente en el 520 ac. Si fue el padre de juan entonces que tenia unos 600 años aproximadamente? Si tienen informacion se los agradeceria... Dtb


Juan Campos
Philippines, Perú
Escrito por Juan Campos el 14/01/2013

Me encanta el estudio, pero me hubiese gustado también leer sobre la revelación que Zacarías le sugiere.

Usted habla sobre ángeles, ¿No serán más bien los pastores actuales?

Me gustará saber su opinión.

Dios lo bendiga y lo guarde,

Juan Campos Ballesteros,

Lima, Perú


Dolores Muriel
Sevilla, España
Escrito por Dolores Muriel el 15/01/2013

Saludos Señor Leanyes Rios

Si me lo permite , compartiré con ustede:

El libro de Zacarías se finalizó en 518 a.e.c. Zacarías fue profeta de Jehová Dios. Hijo de Berekías hijo de Idó el profeta”. (Zac 1:1. ) Su contenido también permite determinar el período de tiempo que abarca y la fecha aproximada de su redacción. La última referencia cronológica que se halla en el libro de Zacarías es el cuarto día de Kislev del cuarto año del reinado de Darío (alrededor del 1 de diciembre del año 518 a.E.C. ) (7:1). Tomando como base esta fecha, el libro no podría haberse puesto por escrito antes de finalizar el año 518 a.E.C. Puesto que la “palabra de Jehová le ocurrió a Zacarías” (1:1) en el “octavo mes del segundo año de Darío” (octubre-noviembre de 520 a.E.C. ), el libro abarca un período de por lo menos dos años.

*El padre de Juan Bautista, fue sacerdote su esposa era Elisabet, ambos de la familia de Aarón.
Zacarías y Elisabet fueron padres a una edad avanzada (Lucas 1: 1- 7 ) - Zacarías y Elísabet, parientes de María, la madre de Jesús,

En el año 3 a.E.C. Herodes el Grande reina en Judea. Cierto día, el sacerdote Zacarías entra en el Santo del templo de Jerusalén. Mientras el pueblo está reunido orando fuera del santuario, él quema incienso sobre el altar de oro. Este servicio probablemente se considera el más honorable de los que se realizan a diario, y se lleva a cabo después de la ofrenda del sacrificio. Es posible que un sacerdote tuviera este privilegio solo una vez en la vida.

Zacarías no puede creer lo que ven sus ojos. ¡El ángel de Jehová está de pie al lado derecho del altar del incienso! El anciano sacerdote se perturba y asusta. Pero el ángel le dice: “No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido oído favorablemente, y tu esposa Elisabet llegará a ser para ti madre de un hijo, y has de ponerle por nombre Juan”. Sí, Jehová ha oído las oraciones sinceras de Elisabet y Zacarías. (Lucas 1:8-13.)

El ángel añade: “Tendrás gozo y gran alegría, y muchos se regocijarán por su nacimiento; porque él será grande delante de Jehová. Mas no debe beber en absoluto vino ni bebida alcohólica alguna, y estará lleno de espíritu santo hasta desde la matriz de su madre”. Juan será un nazareo toda su vida y estará lleno del espíritu santo de Dios. El ángel continúa: “A muchos de los hijos de Israel los volverá a Jehová, Dios de ellos. También, irá delante de él con el espíritu y poder de Elías, para volver los corazones de padres a hijos, y los desobedientes a la sabiduría práctica de los justos, para alistar para Jehová un pueblo preparado”. (Lucas 1:14-17.)

Zacarías pregunta: “ ¿Cómo he de estar seguro de esto? Porque yo he envejecido, y mi esposa es de edad avanzada”. El ángel replica: “Yo soy Gabriel, que estoy de pie cerca y delante de Dios, y fui enviado para hablar contigo y declararte las buenas nuevas de estas cosas. Pero, ¡Mira! , estarás en silencio y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo señalado”. Cuando Zacarías sale del santuario, no puede hablar, y el pueblo se da cuenta de que ha tenido una visión sobrenatural. Solo puede hacer señas para comunicar lo que piensa mediante gestos. Una vez que termina su servicio público, regresa a su hogar. (Lucas 1:18-23.)

Elisabet pronto tiene razón para alegrarse en cumplimiento de la promesa. Queda encinta, lo que termina su oprobio debido a la esterilidad. Su parienta María también se regocija, pues el mismo ángel Gabriel le dice: “ ¡Mira! , concebirás en tu matriz y darás a luz un hijo, y has de ponerle por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y Jehová Dios le dará el trono de David su padre”. María está dispuesta a desempeñar el papel de la “esclava de Jehová”. (Lucas 1:24-38.)

María se apresura a ir a casa de Zacarías y Elisabet, que vivían en una ciudad de la región montañosa de Judea. Ante el sonido del saludo de María, la criatura que Elisabet lleva en la matriz da un salto. Bajo la influencia del espíritu santo de Dios, Elisabet clama: “ ¡Bendita eres tú entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu matriz! ¿Pues a qué se debe que tenga yo este privilegio, de que venga a mí la madre de mi Señor? Porque, ¡Mira! , al entrar en mis oídos el sonido de tu saludo, la criatura que llevo en la matriz saltó con gran alegría. Feliz también es la que creyó, porque tendrán ejecución completa las cosas que se le hablaron de parte de Jehová”. María responde con gran gozo y se queda con Elisabet unos tres meses. (Lucas 1:39-56.)

Al debido tiempo, a Elisabet y Zacarías les nace un hijo. Al octavo día el niño es circuncidado. Los familiares quieren llamarlo Zacarías, pero Elisabet dice: “ ¡No, por cierto! , sino que será llamado Juan”. ¿Está de acuerdo su esposo, que aún no puede hablar? Sobre una tablilla escribe: “Juan es su nombre”. Al instante la lengua de Zacarías se suelta, y él empieza a hablar, bendiciendo a Jehová. (Lucas 1:57-66.)

El sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista, sirvió de profeta al revelar el propósito de Dios concerniente a su hijo Juan, quien sería “llamado profeta del Altísimo”. (Lu 1:76.)

Quizás no respondo como a usted le gustaria, pero... No sé cuando murio Zacarías el escritor que lleva su nombre, ni cuando murio el padre de Juan Bautista, pero , hemos visto que eran dos personas distintas.

Un saludo. Dolores.





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