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En est e post estudiarás la profecía del profeta Zacarías y su relación directa con el Mesías. Espero que aprendas la palabra de Dios y crezcas en conocimiento. Dios te bendiga.
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 02/06/2010
ZACARIAS |
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Escrito por Fisher De Jesus el 02/06/2010
Hola a todos los hermanos y amigos Dios los Bendiga con respecto a este tema, creo que aprendere bastante, lo estudiare con la ayuda del Señor y añadire mis comentarios, espero que todos den sus opiniones y comentarios, para agarrar lo bueno y desechar lo malo, como nos enseño el Señor Jesucristo, Bendiciones del cielo, amen. |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 12/06/2010
Muy bien Fisher de Jesús , te felicito. |
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Escrito por Procestoc --- el 16/11/2010
Hola Luis Arturo. Me ha encantado tu análisis del libro de Zacarías. Es una pena que que cortado y no aparezcan tus explicaciones sobre la segunda parte del libro. Me interesaría conocerlas, ya que me gustaría contrastarlas con mis opiniones. Gracias por tu trabajo y saludos. |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 13/01/2011
Te felicito por leerlas , voy a colocarlas para que puedas tener una visión total del libro. |
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Escrito por Victor Sanchez G el 13/01/2011
Hola , Luis recibe un saludo de victor sanchez g. En primer lugar quiero decirte q nuevamente tengo el gusto de poder encontrarte junto con otros compañeros de esta interesante pagina y te comento que tube problemas con esta compu y gracias al tecnico ya puedo de nuevo buscarlos y lo q no puedo es tener contacto directo con ustedes como ante que recibia sus aportaciones directamente a mi bandeja de mensajes y te comento que he intentado darme de alta pero no se que pasa. Tube que cambiar mi correo y te lo mando |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 14/01/2011
GRACIAS VÍCTOR Aquí os envío el resto del estudio y espero que estudiéis la Escritura.
7:1-8:23 UNA PREGUNTA SOBRE EL AYUNO Los caps. 7 y 8 de Zac. Forman un gran quiasmo con una promesa mencionada en el centro (8:8). Se refiere a los temas presentados en 1:1–6, dando una exhortación a la obediencia, una promesa para Jerusalén y Judá, y una promesa (basada en la visita de personas de Betel para “suplicar el favor del Señor”) más amplia para muchas gentes. El todo coherente está demarcado para el lector u oyente por medio de palabras y expresiones clave que conectan las secciones correspondientes. A pesar del hecho de que hay pasajes donde es imposible saber con certeza el significado propuesto en detalle, el resultado es una unidad muy placentera y poderosa. Estos dos capítulos inician una sección nueva del libro de Zac. El mensaje refuerza y completa lo que se ha dicho previamente: el Señor castigó a su pueblo por causa de su desobediencia, y retuvo su protección y la señal de su presencia, el templo. Pero una vez más “morará en su medio” en una Jerusalén restaurada. El les exhorta a guardar los mandatos que previamente ignoraban. La sección empieza con una pregunta relacionada al ayuno: los de Betel envían una delegación para preguntar a los sacerdotes y a los profetas (supuestamente incluyendo a Zacarías) si ellos deberían observar el ayuno que tradicionalmente habían celebrado el quinto mes del año. El profeta los reta en cuanto a sus motivos para el ayuno, y les recuerda la desobediencia previa de la población que condujo al juicio por medio del exilio. Sigue con una tremenda promesa para el futuro de Jerusalén. Esto forma el centro de la sección. El reitera los mandamientos que el Señor demandaba que sus antepasados cumplieran, y por fin contesta la pregunta en cuanto al ayuno. La respuesta no fue la que ellos hubieran esperado: el ayuno no solamente del mes quinto, sino el del cuarto, el del séptimo y el del décimo también, serán épocas de regocijo. La gracia de Dios, su deleite en bendecirles más abundantemente de lo que podían imaginar, se resalta en estos vv. Y esto no es todo: su gracia se extiende a las naciones que les rodean, y ellas vendrán a Jerusalén para implorar el favor del Señor. La estructura de estos capítulos se muestra en el cuadro en la página siguiente. Esta forma “quiástica” se describe en la Introducción de la p. 898. El punto más importante se halla al centro (F). Un asterisco (*) indica un versículo de introducción, lo que señala la importancia de lo que sigue. Nótese cómo los pasajes de la misma letra se corresponden entre sí. Todas las secciones paralelas tienen palabras significativas o frases que provocan la atención a la correspondencia entre sí. La ilustración del plan nos permite ver las características más importantes de toda la sección. 7:1* A (v. 2) Los varones de Betel vienen a implorar el favor de Jehovah. B. (v. 3) Preguntas sobre el ayuno. C. (vv. 9, 10) Profetas antiguos dijeron “no maquinéis el mal en vuestros corazones”. D. (vv 12b–14) La gran ira de Dios llegó a medida que la tierra quedó desolada. 8:1* E. (vv. 3–8a) Promesa de bendición para el remanente de este pueblo. F. (v. 8b) Ellows serán mi pueblo, y yo … su Dios. E¹. (vv. 9–13) Promesa de bendición para el remanente de este pueblo. D¹. (vv. 14, 15) Pero ahora Dios determina el bien para Jerusalén. C¹. (vv. 16, 17) No maquinéis la maldad en vuestros corazones. 8:18* B¹. (vv. 19) Los ayunos llegarán a ser banquetes. A¹ (vv. 20–23) Muchos implorán el favor de Jehova. Conduce desde una pregunta relativamente sin importancia por un grupo insignificante de hombres, de una población en Israel, a una confirmación tremenda de la elección de su pueblo y sus propósitos constantes (8:8, establece una continuidad entre este v. Y una serie de promesas relacionadas con Exo. 6:7; p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Gén. 17:8; Jer. 31:33; etc. Lit. Lit. Literalmente en cada caso: “Yo seré su Dios”; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 2:11 “Ellos serán mi pueblo”). Esto ocurre al centro de toda la unidad, frecuentemente donde aparece el punto clave de un pasaje quiástico como éste. La posición importante de la primera mitad de la promesa en 2:11 fue señalada, y luego ocurre nuevamente en 13:9 en un importante clímax. 7:1-3 Una delegación El cuarto año del rey Darío (I) es 518, dos años después del primer oráculo de Zacarías, y dos años antes de la terminación del templo (Esd. 6:15). Betel, en el reino norteño de Israel, era el lugar donde se había levantado uno de los becerros idolátricos de oro de Jeroboam I. ¡Una promesa a la delegación de Betel demuestra gracia! El énfasis en Jerusalén como el centro autorizado para el culto al Señor es comprensible. No sabemos quiénes eran Sarezer y Reguem-melec. Podría traducirse: “Y Betel-sarezer envió a Reguem-melec [posiblemente un título significando “portavoz del rey”] y sus varones. ” La expresión implorar el favor de Jehovah se halla solamente aquí y en 8:21, 22 de Zac. La envoltura formada en derredor de los caps. 7 y 8, por esto y el asunto del ayuno, por lo tanto, es muy fuerte. Se piensa que los ayunos mencionados en 7:3, 5 y 8:19 conmemoran los siguientes eventos: el quinto mes, la destrucción del templo (2 Rey. 25:8, 9); el cuarto mes, la abertura en la muralla de Jerusalén (Jer. 39:2); el séptimo mes, el asesinato de Gedalías, gobernador de Judá (2 Rey. 25:25; Jer. 41:1, 2); el décimo mes, el comienzo del sitio de la ciudad por Nabucodonosor (2 Rey. 25:1, 2; Jer. 39:1). 7:4-14 Un reto para el presente 7:4-7 Una contrapregunta acerca del ayuno. Zacarías no tiene que razonar la contestación en base a la ley, pero recibe una palabra directamente del Señor. Les pregunta acerca de sus motivos: ¿Ayunaban para el Señor o para su propio beneficio? Les señala que los antiguos profetas habían dado mensajes similares. 7:8–10 Palabras dadas anteriormente. Los vv. 8–14 hacen alusión al mensaje anterior y la (falta de) contestación (véase v. 14). La RVARVA Reina-Valera Actualizada traduce muy bien los vv. 8 y 9: Vino palabra de Jehovah a Zacarías, diciendo: “Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos … ” El v. 8 implica (como resulta con frecuencia de esta fórmula) que Zacarías siguió hablando según la palabra del Señor. Juzgad conforme a la verdad se extiende ligeramente en 8:16: Juzgad en vuestros tribunales con juicio de paz. Ni ninguno piense en su corazón el mal contra su hermano es la misma expresión básica como en 8:17, donde se traduce así: Ni ninguno piense en su corazón el mal contra su hermano (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Gén. 50:20; Jer. 48:2; etc.). Estas similitudes llaman la atención al hecho de que los requisitos del Señor son los mismos en la situación nueva como lo habían sido anteriormente. 7:11–14 La respuesta de los antepasados y sus resultados. Esta sección se refiere a la respuesta de los antepasados hacia los profetas anteriores (como en 1:4). Endurecieron sus corazones como diamante, impenetrable a la palabra de Dios. Como resultado se desencadenó la gran ira de Jehovah de los Ejércitos (12). Esta es la traducción lit. Lit. Literalmente, y describe la acción de la ira en vez de un sentimiento. Ya que ellos rehusaron oír al Señor, él rehusó oírles a ellos: fueron esparcidos entre las naciones y la tierra quedó desolada. El veredicto dado por esta conducta es que recibieron lo que merecieron exactamente. Sin embargo, Dios entonces se mueve hacia una posición totalmente inmerecida por ellos. 8:1-8 La promesa a la Jerusalén renovada 8:1–3 Celo por Jerusalén. Los temas del celo por Jerusalén/Sion y el regreso del Señor para habitar en la ciudad han sido temas prominentes previamente (1:14, 16; 2:10–12). Y cuando Dios habita en la ciudad, es menester que sea una ciudad de verdad y santidad. El monte de Jehovah de los Ejércitos era la parte elevada de Jerusalén sobre la cual fue edificado el templo. 8:4–6 Paz en la ciudad. La ciudad estará en paz y segura ante los ataques. Los habitantes no estarán corriendo de aquí para allá reparando o edificando la muralla (véase sobre Nah. 2:4, 5); no hay peligro de que un proyectil volará sobre la muralla. Aun los habitantes más vulnerables de la ciudad pueden estar sentados o jugar en las calles. A los oyentes de Zacarías todo esto todavía les parecía un sueño, ya que eran hostigados constantemente por las gentes que los rodeaban. Milagroso se usa en el sentido de “extraordinario” o “difícil”: nada de esto es demasiado difícil para el Señor (véase especialmente Gén. 18:14; Jer. 32:17, 27, donde se usa la misma raíz, y cf. Cf. Confer (lat. ), compare Mar. 10:27). La palabra remanente también ocurre en los vv. 11 y 12. Es una palabra importante que significa tanto el juicio de Dios (sólo queda un remanente) como su misericordia (se salvará un remanente). 8:7, 8 El pacto de la promesa renovado. Cuando Judá fue al exilio a Babilonia muchos huyeron a países vecinos. Ellos también podrían regresar a Jerusalén. Es difícil darnos cuenta de lo importante que era Jerusalén para el pueblo de Israel y Judá, porque sabemos que podemos adorar a Dios en cualquier parte del mundo. Aun aquellos que enfatizan mucho a Roma, a Canterbury, o a Ginebra no consideran dichas ciudades de igual manera como los judíos a Jerusalén. Era el único lugar donde se podían ofrecer sacrificios, era el único templo autorizado como casa de Dios, una señal de que el Señor estaba en medio de su pueblo. Así que, la restauración del templo en Jerusalén significaba la confirmación de las promesas del pacto de Dios (véase sobre 2:10–12). 8:9-13 La promesa renovada Esta sección comienza y termina con las mismas palabras: Esfuércense vuestras manos, y esto da el tono: un reto animador. Antes de que se colocara el fundamento del templo, el pueblo no experimentaba bendición. Los habitantes se habían colocado a sí mismos en primer lugar, y no habían prosperado. Ahora han de echar manos a la obra de reconstruir el templo y así prosperarían (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 1 Cor. 15:58). 8:14-17 Un reto proveniente del pasado Esto repite el mensaje de Zacarías de que el Señor ya no está airado con su pueblo, sino que tiene la intención de hacerles bien. El les exhorta a obedecer los mandamientos que sus antepasados no cumplieron (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 7:9, 10). 8:18-23 Ayunando y festejando La “contestación” de la pregunta sobre el ayuno (7:3) es que los ayunos llegarán a ser banquetes. Los eventos relacionados con la caída de Jerusalén serán totalmente transformados; serían ocasiones para inspirar el sentir de maravilla ante el perdón y la gracia de Dios. El profeta, inesperadamente, sigue con una promesa aun mayor: todas las naciones (23) buscarán a Dios en Jerusalén, reconociendo que él ha bendecido a su pueblo, los judíos (a saber, el pueblo de Judá). Habrá diez veces más gente de la que ya compone el pueblo de Dios (23). La sección llega a un tremendo clímax al notar el contraste entre la pequeña delegación del 7:2 y esta visión final. 9:1-14:21 BATALLAS, LIDERES Y LA META DE LA HISTORIA Se ha disputado acaloradamente sobre los últimos seis capítulos. Algunos arguyen que el encabezado “Un oráculo”, encontrado en algunas versiones inglesas (9:1; 12:1; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Mal. 1:1; Profecía en la RVARVA Reina-Valera Actualizada), señala a éstos como libros separados, que debieran, posiblemente, tratarse con Malaquías en vez de Zacarías. Parecen hablar de una situación posterior, aunque no es fácil resolver la cuestión sobre cuánto más tarde. Estos capítulos son tan diferentes a Zac. 1–8 en idioma y figuras simbólicas, y tan similares en cuanto a intereses básicos, que es muy probable que hayan provenido de algún discípulo de Zacarías. La mayoría de los comentaristas conservadores favorecen que Zacarías mismo le agregó y editó su propio trabajo original. Esto no puede descartarse. Véase también la introducción. Los mismos temas básicos se hallan en los caps. 9–14 en un modelo alternante. De un lado, hay referencias frecuentes a Judá y Jerusalén y a sus enemigos/las naciones y, del otro lado, al tema del liderazgo. El contenido puede exhibirse como sigue: 9:1–8 Juicio contra los enemigos de Judá (con una insinuación de salvación). 9:9, 10 Llega el rey justo, salvo y humilde de Judá; se establece la paz. 9:11–17 Juicio para los enemigos y salvación para Judá/Efraín. 10:1–5 Más preocupación acerca del liderazgo: el juicio de los dirigentes corrompidos; y la provisión de verdaderos líderes. 10:6–12 Fortalecimiento para Judá/José/Efraín (con una mención de juicio para los enemigos). 11:1–3 ¿Juicio en contra del orgullo/pastores/naciones? 11:4–14 Juicio en contra de los malos dirigentes y pueblo testarudo. 11:15–17 Juicio para un líder. 12:1–9 Juicio en contra de los enemigos de Judá/Jerusalén: victoria en la batalla. 12:10–14 El traspasado. El espíritu de compasión de Jehovah provoca luto. 13:1 La purificación “de aquel día”. 13:2–6 Son removidos los ídolos y los falsos profetas. 13:7–9 El juicio de “su pastor” provoca refinamiento y cumplimiento de la promesa: Jehovah su Dios etc. 14:1–15 Juicio en contra de los enemigos de Judá/Jerusalén: destruidos en la batalla por la intervención de Dios. Fenómenos de los últimos días; plagas en contra de los enemigos de Jehovah. 14:16–21 Bendiciones para las naciones: vienen a Jerusalén para la fiesta de los tabernáculos (o si no, sufrirán plagas). Jerusalén es purificada (“santa a Jehovah”). No es posible reducir todo esto en un nítido diagrama sin distorsionar el cuadro. Claramente, hay una unidad en relación con la totalidad, a pesar de la extensa variedad de materiales de los cuales esto se compone. La estructura que aparece puede describirse en términos sencillos como un emparedado de niveles múltiples, donde el “pan” consiste de pasajes alusivos a los enemigos de Judá y Jerusalén: contiene cantidades variables de juicio y/o salvación para los enemigos y para Judá/Jerusalén. El clímax es que las naciones reciben la misma oportunidad de adorar a Jehovah como la de Judá. El “relleno” tiene que ver con el asunto del liderazgo. Aquí también hay variantes en el contenido: el líder apropiado será instalado y los malos líderes purgados; la purificación se ha de alcanzar de alguna manera en relación con el representante de Dios. Véase también la introducción de la compilación más arriba, como también el comentario. 9:1-8 El Señor actúa Hay muchas palabras y frases de significado obscuro en esta sección, al igual que en los caps. 9–14 como un todo, y es necesario examinar el sentido total viendo todo el contexto. Aun cuando no es posible obtener precisión, el significado central es claro. Profecía proviene de la raíz “levantar” y puede traducirse “carga”, a saber, algo que se le carga a otra persona obligadamente. (Nótese el juego de palabras en Jer. 23:33. ) Esta es una forma altamente apropiada para describir un mensaje profético (Jer. 20:9). Es una de dos cosas: el encabezado refiriéndose a los caps. 9–11, o forma parte de la primera frase de esta sección, según algunas versiones inglesas: “Carga de la palabra de Jehovah … ” La tónica de casi todos los vv. 1–8 es juicio. Sólo en el v. 7 encontramos una promesa para Ecrón, una de las ciudades filisteas. Sería incorporada en el pueblo de Judá, como lo fueron los jebuseos, habitantes de Jerusalén antes de que fuera tomada por David (2 Sam. 5:6–10). Esto sigue después del juicio y la purificación (7). Cuatro de las cinco ciudades filisteas principales se mencionan (5, 6; Gat puede omitirse porque para ese tiempo ya había sido destruida). Los filisteos, por naturaleza, eran los enemigos tradicionales de Israel, como una espina en el costado de Israel desde los días de los jueces (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Jue. 13–16; 1 Sam. 13; 14; 31). En sí mismos no eran de mucha importancia después del exilio, y la aparición aquí de “Filistea” no es solamente como una nación en concreto, sino como un símbolo de los enemigos de Dios y de su pueblo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare el uso de “Edom” en Isa. 11 y 34). El tono de los vv. 1–8 indica que los vv. 1–3 son también un mensaje de juicio en contra de Hadrac (un lugar no definido en el extremo norteño de Palestina), Damasco (capital de Siria o Aram), Hamat (a 200 kms. Más al norte) y los puertos fenicios de Tiro y Sidón. Tiro era muy rica por su comercio, y especialmente difícil para conquistar dado que para llegar a ella había que cruzar un terraplén. Pero aun Tiro sería destruida; su orgullo, su riqueza y poderío se verían como algo hueco. El v. 8 también es difícil de traducir, pero la RVARVA Reina-Valera Actualizada da el significado correcto. El Señor no permitirá que su casa (a saber, ni el templo, ni la tierra de Judá) sea destruida nuevamente, como lo permitió cuando el pueblo fue llevado a Babilonia. 9:9, 10 El rey humilde llega El v. 9 probablemente sea el mejor conocido de Zac. Todos los Evangelios hablan de cómo Jesús cumplió esta profecía cuando entró a Jerusalén montado en un pollino. ¿Hemos de asumir que esta profecía del Mesías no alude a los tiempos propios del profeta? Después del exilio no hubo rey en Judá. Los emperadores de los principales imperios, medo persa, griego y finalmente romano, eran sensitivos sobre este asunto (Juan 19:12–15). Aunque hubo un periodo breve de independencia judía después de la insurrección macabea de 167 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, nadie apareció sobre el escenario que remotamente se pareciera a este rey. La profecía seguía siendo relevante para la población que vivió 500 años antes de Cristo, ya que expresaba las intenciones de Dios y, por lo tanto, su relación con ellos. Estos seguían siendo su pueblo y ese rey vendría. El rey venidero ha de ser justo y victorioso (lit. Lit. Literalmente “salvo”). Este rey ha sido declarado justo y salvo por Dios. Esto sugiere una situación en la que el rey es acusado y atacado por sus enemigos, pero es vindicado y salvado por el Señor. ¡Con toda claridad esto se ajusta a Jesús muy bien! (Cf. Sal. 118, especialmente los vv. 22, 23, también aluden al Señor Jesús.) En tiempos anteriores el pollino de asna no era considerado una bestia humilde, ya que varones de alta posición los montaban (Jue. 10:4; 12:14). Aun el rey de Israel cabalgó sobre una mula (1 Rey. 1:33; cf. Cf. Confer (lat. ), compare 2 Sam. 13:29; 18:9). Un caballo o un carro hubiera sido el transporte más normal para un rey en procesión de victoria. Aquí se enfatiza la humildad y la paz. Reinará de mar a mar (es decir, el Mediterráneo al oeste y el mar conocido vagamente hacia el este [el mar Muerto] como en 14:8), y desde el río Eufrates en la Mesopotamia hasta los fines de la tierra. En otras palabras, reinará sobre toda la tierra. Estas cualidades son sorprendentes, tanto que esta profecía fue mayormente descuidada por aquellos que esperaban con anhelo la llegada del Mesías. (Véase sobre Sal. 22; 69; 110.) Nota. Las expresiones asno y borriquillo, hijo de asna, son paralelas; son dos descripciones de un mismo animal. ¡En Mat. 21:1–7 se mencionan dos animales, y “se sentó encima de ellos” se entiende mejor “encima de los mantos”! Efraín era la más grande de las tribus del norte de Israel, y con frecuencia, como aquí, se usa para significar todo Israel. 9:11-11:3 Profecías de juicio y esperanza A primera vista todo esto parece ser una mezcla de profecías sin relación entre sí, y cubriendo una época muy posterior a Zacarías (se menciona Grecia en 9:13; el Imperio Griego no fue establecido sino hasta después del año 333 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo). Sin embargo, hay muchos puntos de relación entre las diversas secciones como también en 9:1–8 (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo la mitad de las palabras en 10:11 ya han aparecido en esta sección de apertura). Los temas presentes en la totalidad de estos escritos son la derrota de los enemigos de Judá e Israel y la provisión de un liderazgo purificado (10:3, 4). 9:11, 12 Una promesa a los prisioneros. El Señor hace promesas a base de su pacto con ellos, sellado por la sangre de sacrificio (Exo. 24:5–8). Libertaré a tus prisioneros de la cisterna sin agua nos hace recordar Gén. 37:24 y Jer. 38:6, ya que la expresión es casi idéntica en el heb. , “foso/cisterna/pozo … no contenía agua”. Esto haría recordar la suerte de José y Jeremías, ambos rescatados de situaciones desesperantes porque el Señor estaba con ellos. Así que estos contemporáneos del profeta ahora son prisioneros de la esperanza, a quienes se les ha permitido volver a su fortaleza con la promesa de que el Señor les está devolviendo el doble de lo que habían perdido. 9:13–17 Victoria para Judá y Efraín. Después de esta promesa de paz (9–12) se nos dice cómo ésta ha de suceder: una victoria militar sobre “Grecia”, enemiga de Judá e Israel (Efraín). Grecia no llegó a ser una fuerza prominente hasta c. 333 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, y muchos piensan que este versículo fue insertado en la profecía en una fecha posterior, o indica que los caps. 9–14 es una profecía tardía. La palabra Javan ocurre en Gén. 10:2, 4 y en Isa. 66:19 para referirse a pueblos distantes al borde del mundo conocido. Esto iría de acuerdo con el sentido (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 10b). Las escenas recalcan el hecho de que el Señor es quien da la victoria al capacitar a su pueblo para tener éxito en la batalla. Las cornetas se usaban en la batalla para dar señales certeras, inspirar confianza en los soldados y causar pánico al enemigo. Esto también hace recordar las victorias de Josué ante Jericó y de Gedeón contra los madianitas (Jos. 6:3–5; Jue. 7:16–22), donde la participación del Señor era obvia. Las tormentas (o remolinos) del sur fueron marcadamente destructivas (14). ¡El v. 15 describe la ruidosa celebración de la victoria! Se llenarán como un tazón implica que su regocijo está centrado en el Señor. Los vv. 16, 17 resumen los resultados de la victoria: el pueblo es salvado por el Señor, quien lo considera como su rebaño, y precioso como joyas. Ellos tienen grano y vino nuevo ( ¡Se mencionan a los jóvenes y a las mujeres como ejemplos, no porque la mujeres jóvenes reciban todo el vino nuevo! ), señales de prosperidad como parte de la descripción de Canaán como la tierra prometida (Deut. 7:13; 11:14; Ose. 2:8, 22). 10:1–5 Bendición, líderes y batalla. La transición de una sección a otra no es del todo clara. Encontramos aquí los tres temas principales que han aparecido en la sección previa: una invitación a pedir lluvia para que las cosechas, etc. Pudieran crecer (1, cf. Cf. Confer (lat. ), compare 9:17); la provisión de un buen líder (4, cf. Cf. Confer (lat. ), compare 9:9) para reemplazar a los que son corrompidos (3); y una continuación de las figuras de batalla (3b–5, cf. Cf. Confer (lat. ), compare 9:10, 13–15). La profecía parece inconexa, pero se percibe una progresión lógica. 1 Pedid a Jehovah la lluvia y no a los ídolos y a los que los sirven. 2 Los ídolos domésticos prometen en vano (o iniquidad), y el resultado de confiar en fuentes que no sean el Señor es que el pueblo vaga como ovejas; fue afligido por falta de pastor. 3 Por lo tanto, el Señor ha de actuar: Mi ira se ha encendido contra los pastores, y líderes. 3b Comentario y extensión del narrador, o si no, el Señor sigue hablando de sí mismo en tercera persona. Dios cuida a su pueblo y, por lo tanto, hará que tengan éxito en la batalla y proveerá un buen líder. 4 Se describe al líder como (a) la piedra angular: que es una palabra diferente de “piedra principal” en 4:7, que significa la piedra sobre la cual descansa el edificio; (b) una estaca: que sostiene la carpa. 4b significa una de dos cosas: que Judá presentará armas y dirigentes (eficaces), o, en su lugar, el arco de guerra y también el gobernante (opresivo) partirán de Judá, dejando en paz a la tierra. 5 Sigue la descripción de la batalla. Esto conduce, naturalmente, a la siguiente sección. 10:6–12 Yo los he de fortalecer. Esta sección está en la forma de una promesa dada por Dios mismo. El contenido básico se indica por la envoltura que se forma por yo fortaleceré … dado al principio del v. 6 y del v. 12. A través de estos versículos se reconoce el juicio pasado: ellos han sido esparcidos entre las naciones por el Señor (6b, 9, 10, 11), pero en su compasión los hará regresar al hogar, y les devolverá tanto como habían tenido antes (6, 8). El hincapié sobre Efraín tanto como sobre Judá hace ver la unidad del pueblo de Dios. El reino del norte en realidad fue destruido en 721 a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, por lo menos 200 años previamente. En esa ocasión los asirios deliberadamente mezclaron la población de Israel con la de otras naciones, procurando destruir su identidad, pero el Señor no ha olvidado a su pueblo. Todavía hay aquellos que se acordarán de que forman parte de Israel, y el Señor les dará la señal de regresar al hogar. Hasta el día de hoy el sentido de mirar hacia Jerusalén es muy fuerte entre los judíos de todo el mundo. Algunos judíos huyeron a Egipto, escapando de los ejércitos babilónicos (Jer. 43–44), y no todos regresaron de Asiria. La verdad es que había israelitas en todo el mundo conocido. Sin embargo, Egipto y Asiria también representaban la opresión y la esclavitud en todas sus formas. Las referencias acerca de cruzar por el mar y el Nilo hacen recordar el éxodo desde Egipto por el mar Rojo (Exo. 14:21–28) y el castigo de Dios al cambiar el Nilo en sangre (Exo. 7:17–21). Asiria y Egipto habían sido naciones orgullosas con dirigentes reconocidos, aunque esto cambiaría. Es bueno tener cuidado al hablar de Egipto e Israel en la actualidad como si estas naciones conocidas por estos mismos nombres fueran las que serían objeto de las promesas ( ¡Véase, p. Ej.p. Ej. Por ejemplo, Isa. 19:19–25!). Necesitamos ver el interés subyacente del profeta y darnos cuenta de que el Señor es Dios, que redime a su pueblo (arrepentido) de situaciones en que está indefenso. 11:1–3 Un llamamiento a lamentar. El Líbano ha sido mencionado en 10:10 como si fuera un destino para los exiliados que vuelven, de modo que podríamos pensar que ¡Abre tus puertas, oh Líbano …! Sería simplemente para dejarlos entrar. No es así. Es para que entre el fuego y queme los impresionantes cedros del Líbano. Estos frecuentemente se mencionan como símbolo de orgullo. Los robles de Basán, muy al norte de la tierra y al oriente del Jordán, son similares. Ambos se encuentran en Isa. 2:13 (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Eze. 27:5, 6). Es posible que las regiones del Líbano y Basán fueran culpables de algunos males particulares en contra de los israelitas, pero el principal propósito aquí es el de representar la oposición orgullosa a los propósitos de Dios. Este tipo de “llamamiento a lamentar” se usa frecuentemente en pasajes proféticos como una manera gráfica para describir un desastre inminente (Isa. 13:6; 14:31; Jer. 25:34; Sof. 1:11). Los pastores y los cachorros de león señalan a los líderes que serán juzgados: se destruye su ambiente y ya no pueden funcionar. El pasaje tiene varios nexos con los versículos precedentes (especialmente 9:4 “consumida por fuego”; 10:2, 3, “pastores”; 10:10, “Líbano”; 10:11, “soberbia” [de Asiria], traducido espesura en 11:3). Así que sirve de pasaje transicional, preparando el camino para la siguiente alegoría de los pastores. 11:4-17 Pastores y ovejas Esta sección describe al profeta como un pastor de ovejas destinadas al matadero que actúa a favor de ellas por un tiempo y luego las abandona, quebrando el cayado pastoral (4–14). Después representa a un pastor insensato que no ama ni cuida el rebaño y es maldecido (15–17). Este pasaje está entre los más difíciles de interpretar. El v. 13 es bien conocido por su uso en Mat. 27:9, 10, donde representa el precio pagado a Judas por haber traicionado a Jesús. En este pasaje también representa el valor establecido para el pastor nombrado por Dios, aunque se le paga al pastor mismo, y no al traidor. No es el relato de eventos verídicos, ya que no se pueden entender lit. Lit. Literalmente diversas referencias, p. Ej.p. Ej. Por ejemplo para anular mi pacto, que hice con todos los pueblos (10) y Eliminé a tres pastores en un mes (8; cf. Cf. Confer (lat. ), compare otras veces que aparece el mismo verbo: la que muere en el v. 9; Exo. 23:23, “los destruiré”; 1 Rey. 13:34, “destruida”). La alegoría es una forma gráfica de describir el trato del Señor con su rebaño. 11:4–6 Un pastor del rebaño condenado. El profeta informa acerca de una comisión que le dio el Señor (“dijo” sería mejor que ha dicho) de llegar a ser un pastor de ovejas destinadas al matadero. Ellas están a la merced de mercaderes y pastores inescrupulosos que las tienen sólo para ganancia (5). El v. 6 agrega una interpretación: la compasión del Señor ha de ser suspendida, ya que el pueblo debe ser juzgado. El pueblo será oprimido por sus vecinos (una señal de inquietud interna) y por sus líderes. No hubo rey en Judá hasta el siglo II a. De J.C.a. De J.C. Antes de Jesucristo, así que esta expresión debe ser usada figuradamente. Muestra un contraste con el “rey humilde” de 9:9 y el Señor que será “rey sobre toda la tierra” (14:9). Por un tiempo el Señor no rescatará a su pueblo de su situación. 11:7–14 La suerte de dos cayados. El profeta apacienta al rebaño condenado con cayados haciendo ver que hará el trabajo bien. Gracia es una característica de Dios mencionada en el Sal. 27:4 (“hermosura”) y 90:17 (“gracia”). Significa alguna clase de protección para el pueblo de Dios de los ataques de las naciones (10). Vínculo lit. Lit. Literalmente es “ataduras”, a saber, aquello que une a (Israel y Judá, 14). Tres pastores en un mes. Hay muchos que han procurado identificar a tres líderes históricos, por lo general reyes o sacerdotes, quienes fueron destruidos en un mes, es decir un breve tiempo, pero no puede hacerse con alguna seguridad. En todo caso, significa la acción del Señor en contra de líderes malos, pero en bien de un pueblo insensible (9). Por lo tanto, el pastor los abandona a su propia suerte quebrando el cayado Gracia, permitiendo que las naciones vecinas vuelvan a oprimirlos. Fueran los que comerciaban con ovejas o “los mercaderes de ovejas” (como en la versión gr. De la Biblia) los que observaron esto y reconocieron que era palabra de Jehovah, es decir, reconocieron que el Señor les había hablado por intermedio de las acciones del pastor (cf. Cf. Confer (lat. ), compare, además, 2:9, 11; 4:9; 6:15). En los vv. 12 y 13 el profeta pide su sueldo, si le quieren pagar. Pesaron por salario mío treinta piezas de plata, a las que él hace alusión, irónicamente, como ¡Magnífico precio con que me han apreciado! Esta misma cantidad se pedía como compensación por la muerte de un esclavo (Exo. 21:32). El siclo variaba entre una tercera parte y dos terceras partes de una onza, pero la plata era bastante valiosa (véase Neh. 5:15). Las eché en el tesoro (o “alfarero”, según algunas versiones), en la casa de Jehovah. Era posible que hubiera un alfarero para hacer vasos útiles para el servicio del templo. La misma palabra podría significar también “obrero en metal”. Un leve cambio en el heb. Daría “al tesoro” y así reza una antigua versión, la Siriaca. Es posible que sea correcta. El segundo cayado, Vínculo, fue quebrado (14), significando desunión entre Israel y Judá. Ellos debían haber estado unidos como pueblo de Dios. 11:15-17 Un pastor, necio y sin valor. Toma además … de un pastor insensato parece extraño, porque el pastor empezó como un buen pastor. El significado puede ser uno de dos: que se transformó en un pastor insensato cuando quebró los cayados o, más probable: “Vuelve a tomar los utensilios de un pastor, esta vez de uno insensato. ” La palabra insensato en el ATAT Antiguo Testamento indica “malo por voluntad propia” en vez de falto de inteligencia. Es extraño encontrar que a uno de los siervos se le ordene que haga algo realmente malo. El Señor usa instrumentos inicuos de vez en cuando (Isa. 10:5–11; Hab. 1:5, 6) pero esto es diferente. Compárese el discurso irónico de Miqueas (1 Rey. 22:19–28; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Eze. 20:25, 26). Esto indica que Dios castigará al pueblo por medio de un dirigente opresivo (16). Porque el pastor ha abandonado a su rebaño se pronuncia una maldición en su contra (17): ¡Ay del (o “mi”) pastor inútil …! Es muy difícil saber cómo los oyentes del profeta habrían entendido sus palabras. Dan un cuadro paradójico de un pastor que actúa mal según el mandato preciso del Señor, y es castigado por esa actuación. Los cristianos pueden ver una paradoja similar en la cruz: “Al que no conoció pecado, por nosotros le hizo pecado … ” (2 Cor. 5:21). La figura del pastor sigue en 13:7–9, pero antes hay otro pasaje paradójico que tenemos que tratar. Notas. 7, 11 Los comerciantes de ovejas, según algunas versiones (como la RVARVA Reina-Valera Actualizada), es un esfuerzo por darle sentido a una frase heb. Difícil. La palabra comerciantes, o “mercader”, aparece en 14:21: es la misma palabra que “cananea”. 12:1-13:9 Batalla, victoria y purificación Es difícil estar seguro de que esta sección forme una unidad, ya que contiene una variedad de material. A pesar de esto, existe una unidad subyacente, y podemos ver cómo una parte conduce hacia la otra. La totalidad se construye como sigue: 12:1–9 Las naciones atacan a Jerusalén (y Judá [? ]; véase el v. 2 más adelante), pero son derrotadas. La tensión entre Jerusalén y Judá se resuelve. 12:10–14 Los que han traspasado al representante del Señor (la casa de David y los habitantes de Jerusalén) estarán de luto y lo lamentarán. 13:1 En aquel día estas mismas gentes serán purificadas. 13:2–6 En aquel día los ídolos y la (falsa) profecía serán quitados. 13:7–9 El pastor del Señor ha sido herido, las ovejas han sido esparcidas, hay purificación severa, y la promesa del pacto ha sido reafirmada. 12:1-9 La victoria sobre las naciones. En este pasaje hay algunos rasgos distintivos: (a) Se menciona a David seis veces, pero en ningún otro lugar de Zacarías, y la casa de David sobresale de los habitantes de Jerusalén; (b) Judá y Jerusalén parecen estar desunidas; (7) en el v. 5 el pueblo de Judá habla de aquellos que están en Jerusalén como que son diferentes (su Dios), y es posible que el v. 2b significa ella (es decir, la copa de vértigo) irá en contra de Judá (como así también en contra de todas las naciones) en el sitio de Jerusalén. El profeta comienza recordando la grandeza del Señor: él hizo el universo, y da vida a cada persona, porque es el espíritu por dentro que hace que la persona sea un ser viviente. Inmediatamente, esto coloca a las naciones en el lugar adecuado: ellos no son nada comparados con este Dios. El Señor decreta que Jerusalén será como una copa que contiene vino o algo similar. Las naciones beberán y saldrán tambaleando. El Señor hará de Jerusalén una roca y cualquiera que procura moverla sencillamente se herirá a sí mismo, significando “laceración”, como en Lev. 21:5. El pánico y la ceguera hacen recordar otros relatos de juicio (Gén. 19:10, 11; Jue. 7:19–22; 2 Rey. 6:18–22; véase también 14:12, 13 y cf. Cf. Confer (lat. ), compare Hech. 9:3–9). El pueblo de Judá se da cuenta de que es el Señor el que da fuerza y victoria (5). En el v. 6 la metáfora cambia: las naciones que atacan a Jerusalén son como gavillas atacadas por las llamas, y son consumidas. Jerusalén no será movida ni dañada. Judá ganará la victoria primero (7–9), así removiendo tanto la envidia de Judá respecto a Jerusalén como los sentimientos de superioridad que tiene ésta sobre Judá, y restaurando la armonía. Aun los más débiles serán tan poderosos como David, y la casa de éste será delante de ellos como Dios, como el ángel de Jehovah (es decir, el Señor cuando llega a visitar a su pueblo). Para una expresión metafórica similar véase Exo. 7:1, donde Moisés es “como Dios para faraón” y Aarón es su profeta. ¿Son estos eventos una descripción lit. Lit. Literalmente de algo que ya pasó o algo por ocurrir? ¿O serán una descripción figurada de cómo Dios protege su pueblo contra una ventaja abrumadora? Es imposible demostrar un cumplimiento histórico detallado, aunque puede haber ocurrido durante uno de los períodos históricos oscuros. Lo más probable es que éste sea un ejemplo de cómo Dios obra en mayor o menor detalle a través de diversos momentos de la historia. Lo mismo es cierto en el cap. 14, donde ocurren eventos aun más asombrosos, conectados con los propósitos finales de la historia. 12:10–14 El representante de Dios traspasado: arrepentimiento. Sigue una descripción de lo que ocurrió con la casa de David … y los habitantes de Jerusalén (7, 10). Obviamente, han “traspasado” a alguien del que no se nos ha hablado. El texto dice lit. Lit. Literalmente: “Me mirarán, al que han traspasado, y harán duelo por él … ” El cambio de persona gramatical del “me” al “lo” es abrupto y podría ser un error. Pero entre las versiones antiguas del ATAT Antiguo Testamento, sólo Teodocio reza “lo mirarán … ” El otro asunto sobresaliente es que el Señor dijera que lo han traspasado. Podría decirse metafóricamente, ya que se habla de Dios, con frecuencia, como uno que tiene sentimientos humanos (p. Ej.p. Ej. Por ejemplo Ose. 11:8, 9; cf. Cf. Confer (lat. ), compare también la expresión metafórica “atravesado por falta de los productos del campo” en Lam. 4:9). La palabra “atravesado” es rara y generalmente se refiere a una matanza. En dos lugares se usa como un golpe de gracia (Jue. 9:54; 1 Sam. 31:4; cf. Cf. Confer (lat. ), compare Juan 19:34–37). Posiblemente, la mejor manera de comprender esto es que el pueblo había matado a una figura histórica, quien era el representante de Dios, y al hacerlo habían atravesado al Señor mismo. Esto, por supuesto, sucedió lit. Lit. Literalmente cuando el soldado atravesó a Jesús, el Hijo de Dios, quien además era un hijo único. Bien puede haber habido un previo personaje histórico al cual se refieren estas palabras. Después de atravesarlo, el pueblo se da cuenta de lo que ha hecho y hace duelo y lo lamenta. Las palabras implican arrepentimiento por lo que han hecho, y 13:1 lo confirma. Hadad y Rimón ambos son nombres para dioses paganos, y Rimón también es el nombre de un lugar (14:10; Jos. 15:32; 19:7). Hadad-rimoŒn puede, por lo tanto, ser un lugar o un dios. En la mitología cananea el hijo de Hadad fue matado por el dios de la muerte (Mot) y es probable que haya habido un rito anual señalando este evento. Nuestro texto, por lo tanto, se refiere a alguna forma de festival (pagano), en o para Hadad-rimón. El profeta no por esto aprueba tales rituales, pero describe la intensidad de las lamentaciones. Toda la tierra lamentará, familia por familia, y sus mujeres aparte. Probablemente esto significa un arrepentimiento genuino: no derraman lágrimas sólo porque otros lloran. Aun los maridos y las esposas lloran separadamente. NataŒn y Simei eran los nombres de los hijos de David y Leví respectivamente, quienes son señalados por su participación, como líderes políticos y sacerdotales, en el crimen. 13:1–6 La purificación continúa: son removidos los ídolos y los falsos profetas. La expresión en aquel día ocurre en los vv. 1, 2 y 4, y sirve para ligar estos vv. Algunos consideran la fórmula como evidencia de una inserción posterior al texto, pero añaden significativamente al sentido total. Después del genuino arrepentimiento las mismas personas de nuevo (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 12:7, 10) serán purificadas del pecado y las iniquidades y, así, serán aptas para estar en la presencia del Señor. Los vv. 2–6 elaboran sobre el tema de la purificación: los ídolos y los profetas que confían en el espíritu de impureza serán quitados de la tierra. Si un falso profeta presenta una profecía, aun sus padres no lo han de tolerar: lo “traspasarán” (la misma palabra como en 12:10). Los profetas mismos se avergonzarán de sus propias profecías: no se vestirán el “uniforme” profético de piel (de un animal: cf. Cf. Confer (lat. ), compare Elías en 2 Rey. 1:8; y Juan el Bautista en Mar. 1:6); negarán que tengan algo que ver con profecía (5), y si tienen cicatrices en su cuerpo recibidas como iniciación de profeta o marcas autoinfligidas mientras profetizaban (cf. Cf. Confer (lat. ), compare 1 Rey. 18:28) las harán pasar como que las recibieron en un altercado en la casa de mis amigos. Posiblemente haya aquí una insinuación irónica de la verdad, ya que “amigos” puede usarse como “amantes”, eso es, compañeros o compañeras de algún culto idolátrico (Ose. 2:7–13; Eze. 23:5, 9). Aquí no menciona nombres de los ídolos, como en el v.2. 13:7–9 Herido el pastor y las ovejas esparcidas: refinamiento y restauración. Esto podría ser una manera alternativa para describir el traspasar de 12:10. El que ha sido herido se describe como mi pastor y el hombre compañero mío y, sin embargo, es Dios el que ha dado la orden de herirlo. Como resultado sus seguidores son desparramados y padecen un periodo severo de purificación: primero, son reducidos a una tercera parte, y aun éstos son examinados más. El propósito es que lo que es puro y genuino puede ser rescatado. El clímax de la sección es el v. 9b, una reafirmación de la promesa del pacto (véase 2:10–12; 8:8; cf. Cf. Confer (lat. ), compare también Ose. 2:23). 14:1-21 El juicio y la salvación de las naciones El cap. 14 es similar al 12 donde se describe una batalla de las naciones en contra de Jerusalén. Sin embargo, aquí hay énfasis mayor en el cumplimiento final de los propósitos del Señor (9 especialmente). La primera sección (1–15) tiene un arreglo quiástico en un modelo grande ABCBA: A (vv. 1–3) Juicio y la intervención del Señor B. (vv. 4, 5) Movimientos sísmicos, geográficos C. (vv. 6–9) Condiciones ideales: el Señor es rey B¹. (vv. 10, 11) Movimientos sísmicos, geográficos A¹ (vv. 12–15) Juicio y la intervención del Señor Esto nos lleva a los vv. 16–19, que profetizan que las naciones irán a Jerusalén para adorar al Señor en la fiesta de los Tabernáculos. Esto representa una gran transformación de juicio a bendición para las naciones. La sección final (20, 21) habla de la santidad de Jerusalén para ese entonces: aun las campanillas de los caballos y las ollas para cocinar serán consagradas a Jehovah, y no habrá más mercaderes, o cananeos, en el templo. 14:1-15 La batalla en Jerusalén: el Señor llega a ser rey de toda la tierra. Podemos asentar el contenido para mostrar el avance lógico de la sección como en el resumen que sigue: 1 He aquí está llegando un día para Jehovah … despojos serán repartidos en medio de ti. 2 Yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Jerusalén … La mitad de la ciudad irá en cautividad … 3 Saldrá Jehovah y combatirá contra aquellos pueblos, como combatió en el día de la batalla. 4 Sus pies se asentarán, en ese día, sobre el monte de los Olivos … al lado oriental. El monte de los Olivos se partirá por la mitad, de este a oeste, … un valle muy grande, pues la mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur. 5 Y huiréis … porque el valle de los montes llegará hasta Azal … como huisteis a causa del terremoto … en los días de Uzías, rey de Judá. Así vendrá Jehovah mi Dios, y todos sus santos con él. 6 En aquel día no habrá luz, ni frío ( ¿Cosas preciosas? ), ni helada. 7 Y habrá un día único, conocido por Jehovah. Sin día ni noche … al tiempo del anochecer habrá luz. 8 Acontecerá en aquel día que de Jerusalén saldrán aguas vivas. La mitad de ellas irá hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, tanto en verano como en invierno. 9 Jehovah será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehovah será único, y Unico será su nombre. 10 Toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón, al sur de Jerusalén. Esta será elevada y habitada en su mismo lugar, desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta Primera y hasta la puerta de las Esquinas; y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del rey. 11 Y habitarán en ella, y no habrá destrucción y Jerusalén morará en confianza/seguridad. 12 Y esta será la plaga … todos los pueblos … en contra de Jerusalén: Hará que se pudra su carne, aun estando ellos sobre sus pies … sus ojos se pudrirán en sus cuencas, y su lengua se pudrirá en sus bocas. 13 Y en aquel día … gran pánico de Jehovah y cada hombre se tomará de la mano de su vecino, y la mano de cada hombre será levantada en contra de la mano de su vecino. 14 También Judá combatirá en Jerusalén y las riquezas de todos los pueblos de alrededor serán reunidas, oro, plata y ropa, en gran abundancia. 15 Por lo tanto, habrá plaga sobre los caballos, etc. En aquellos campamentos igual que esta plaga. El mismo Jehovah aparentemente ordena este ataque contra Jerusalén (1–3), pero el propósito no es el de destruir a su pueblo. El permite que las naciones inflijan sufrimiento sobre ellos, pero que no los destruyan: un remanente de la mitad de la población se deja en Jerusalén. Entonces intervendrá el Señor mismo. En los vv. 4, 5 el cuadro es del Señor parado a horcajadas sobre el monte de los Olivos, un cerro de 4 km. Km. Kilómetro(s) de largo, que corre de norte a sur, por la parte oriental de Jerusalén. El monte será dividido por un valle que se forma de este a oeste al bifurcarse hacia el norte y hacia el sur. Esto todavía no ha sucedido: algunos creen que pasará lit. Lit. Literalmente; otros que es una expresión figurativa de la intervención de Dios (véase la nota sobre la interpretación de los caps. 9–14). Amós 1:1 hace alusión al terremoto en los tiempos del rey Uzías, lo que puede estar reflejado en Isa. 6:1–5 (nótese el contraste entre el rey Uzías y el Señor el Rey, tanto en Amós como en Zacarías). Los vv. 6–9 forman la sección central y punto culminante de los vv. 1–15. El texto es difícil, pero el cuadro total es claro; hay luz del día constantemente (señal del destierro de la oscuridad del mal), y desde Jerusalén (donde habita Jehovah) el agua viva fluirá a los mares del este y del oeste (dando vida al ámbito de toda la tierra). Jehovah será rey: esto forma un contraste con la división mencionada previamente al usar la palabra “mitad”. Habrá un Señor y el pueblo reconocerá sólo un Señor (y Unico será su nombre). Más referencias geográficas (10) forman un marco en derredor de los vv. 6–9. Esta vez el propósito es el de exaltar a Jerusalén, ya liberada y habitada por Jehovah. Está por encima del resto de la tierra, la que ahora es una planicie. Está habitada y está segura. Los vv. 12–15 concuerdan con los vv. 1–3 en la descripción del ataque de las naciones contra Jerusalén. Estos vv. Dan los detalles de cómo el Señor los derrota. Puede parecer insatisfactorio volver al juicio y a las plagas después de haber visto el maravilloso cuadro de los vv. 6–9, pero así es como funciona frecuentemente un arreglo quiástico. El clímax llega por la mitad. 14:16–19 Las naciones llegan a la fiesta de los Tabernáculos. Aquí se menciona a Egipto como la nación de la cual Israel tenía que librarse al comienzo de su existencia como pueblo. Con frecuencia las naciones se presentan como un ejemplo de aquellas que están en contra de Dios. Aquí se recalca el hecho de que se espera que ellas vengan y adoren a Jehovah. Las naciones que antes eran excluidas de la adoración de Jehovah ahora forman parte del pueblo del pacto (cf. Cf. Confer (lat. ), compare Isa. 19:18–25). La estructura de esta sección es como sigue: 16 Y será que los sobrevivientes de todas las naciones que vinieron en contra de Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, Jehovah de los Ejércitos, y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos. 17 Y sucederá que si algunos pueblos de la tierra no suben a Jerusalén para adorar al Rey Jehovah de los Ejércitos, no vendrá la lluvia sobre ellas. 18 Y si la familia de Egipto no sube ni acude, vendrá sobre ellos la plaga con que Jehovah golpeará a los pueblos que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. 19 Tal será el castigo de Egipto y el castigo de todos los pueblos que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Esta es claramente una profecía positiva (16) seguida por unas cláusulas de excepción (17–19). La repetición sirve para recalcar: el subir a Jerusalén para adorar al Rey Jehovah de los Ejércitos, y para festejar la fiesta de los Tabernáculos. Hay castigo severo para aquellos que rehúsan juntarse con el pueblo de Jehovah en culto y festejo. Egipto es una nación representativa. Si continúa hostil, como en los días de la esclavitud en Egipto, entonces merece y sufrirá las plagas (como previamente, cf. Cf. Confer (lat. ), compare Heb. 2:3). 14:20, 21 Jerusalén purificada y santa. Esta última sección comienza y termina en heb. Con las palabras en aquel día, que forman una envoltura para el material intermediario. Las palabras Consagrado a Jehovah estaban inscriptas sobre la placa de oro puro en el turbante del sumo sacerdote (Exo. 28:36). Aquí aun las campanillas de los caballos estaban inscriptas: son tan santas como el sumo sacerdote. No existe distinción entre lo secular y lo sagrado aun en lo de la alfarería descartable: todo es santo en la presencia del Señor. La palabra mercaderes significa “cananeo”. Probablemente, se haya escogido este término especialmente para señalar tanto el comercio (que, por lo general, no tiene un motivo santo) como una religión impura que los israelitas debieran quitar al heredar la tierra de Canaán (Deut. 7:1–6, etc.). Tomado de Comentarios Bíblicos. |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 27/01/2011
Zacarías es uno de los profetas menores que tiene profecías apocalípticas. Si deseas hacer una pregunta sobre ellas aquí estoy para ayudarte. |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 28/02/2011
Una de las profes´cias de Zacarías que nos impacta actualemente e s el resurgimiento de Israel que habla el capítuo 13. Aquí se nos dice que Dios pondrá a Israelk como piedra pesada y todos los que se la cargaren serán desmenuzados. |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 17/03/2011
En este tiempo final Israel será puesta como piedra pesada y todas las naciones que se cargaren derán desmenuzadas, esa es una profecía de Zacarías. Lo interesante de este libro es que contiene muchas figuras que son difíciles de interpretar |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 10/04/2011
Estas figuras se refieren a sucesos escatológicos que ocurrirán al final de los tiempos. |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 14/05/2011
Uno de los capítulos enigmáticos del libro de Zacarías es el tercer capítulo. Vamos a verlo : Zec 3:1 Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 21/05/2011
Este sacerdote simbólico nos demuestra la capacidad d e Satanás de acusar y de tergiversar la verdad. , por un lado, por otro el poder d e Dios de ayudar a sus siervos para andar e n integridad. |
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Escrito por Miguel Pinto el 11/07/2011
Quien fue el profeta que fue anunciado 300 años antes? |
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Escrito por Miguel Pinto el 11/07/2011
"Miguel Pinto escribió: Quien fue el profeta que fue anunciado 300 años antes? " |
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Escrito por Luis Arturo Ayarza Aguirre el 15/09/2011
Por ahora nos concentramos en el estudio muy , pero muy interesante del libro de Zacarías. Hay otra sección del libro que nops interesa y es la predicción de la venida visible de Nuestro Señor Jesucristo. Allí se nos dice que todas las naciones se reunirán para combatir contra Dios , pero Dios mandará su poderosa palabra y serán destruidos. Abrazos a todos , nuestros queridos usuraios de Emagister. |
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Escrito por Leanys Rios el 17/05/2012
Hola. Muy buen estudio... Tengo una pregunta sobre zacarias, debido que hay aproximadamente 30 zacarias mencionados en el antiguo testamento, este zacarias es el padre de juan el bautista? Que edad tenia zacarias cuando juan el bautista nacio? Y que edad tenia zacarias al morir? Porque el vivio aproximadamente en el 520 ac. Si fue el padre de juan entonces que tenia unos 600 años aproximadamente? Si tienen informacion se los agradeceria... Dtb |
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Escrito por Juan Campos el 14 de Enero
Me encanta el estudio, pero me hubiese gustado también leer sobre la revelación que Zacarías le sugiere. Usted habla sobre ángeles, ¿No serán más bien los pastores actuales? Me gustará saber su opinión. Dios lo bendiga y lo guarde, Juan Campos Ballesteros, Lima, Perú |
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Escrito por Dolores Muriel el 15 de Enero
Saludos Señor Leanyes Rios |
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Al escribir en el debate:
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