Una bella balarina en el la fiesta del Roto chileno, barrio Yungay Chile
El siguiente debate nos dará la oportunidad de reconocer entre todos, los distintos roles que llevó a cabo la mujer dentro de las diferentes culturas americanas prehispánicas, transmisora de los mitos, del lenguaje, de sus costumbres, fueron desvalorizadas por sus culturas? Excluidas de la toma de decisiones dentro de la comunidad,? Llevaron a cabo un matriarcado o fueron dominadas por los hombres? Las hubo guerreras como las amazonas? Que pasaba dentro de esas comunidades cuando los guerreros partían a la guerra o los cazadores salían a buscar el alimento para la tribu.
“Por mucho tiempo fuimos invisibles, por eso el desafío de las mujeres es hacer sentir que somos parte importante de la lucha de nuestro pueblo. Somos madres, esposas, comerciantes y profesionales, necesitamos nuestro lugar y fortalecer los vínculos, solas no podemos avanzar….. ” Celia Segueira, artesana wichi.
“Cada pueblo tiene una forma de pensar y entender el mundo, todas las partes son importantes y valiosas, por eso, hombre, mujeres, niños, ancianos; todos tienen su lugar y trabajo para hacer, para cuidar su familia y a la comunidad” Mujer qom.
"Para que el viento difunda mi raza y para que la tierra reproduzca mi cultura, no me muestres tu desprecio, solo dame tu mano, tu ternura y construyamos un mundo mejor" Marcela Lopez, etnia wichi.
Mujeres y hombres del grupo los invito a participar
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Escrito por Beatriz Bassino el 12/04/2010
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Escrito por Beatriz Bassino el 12/04/2010
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Escrito por Beatriz Bassino el 12/04/2010
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Escrito por Beatriz Bassino el 12/04/2010
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Escrito por Beatriz Bassino el 12/04/2010
Desfile en la ciudad de México para conmemorar los 199 años de "independencia" (16 septiembre 2009) |
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Escrito por Beatriz Bassino el 12/04/2010
MAPUCHES Y TEHUELCHES Entre los araucanos la mujer, lejos de ser una carga para el hogar, constituía la principal fuente de producción. Todas trabajaban: unas cultivaban el campo el campo, otras tejían mantas, frazadas y paños; algunas eran alfareras o diestras en la preparación de los cueros y de las pieles. Los araucanas eran polígamos y el parentesco se establecía por la filiación materna; cada madre y su descendencia formaban un grupo totémico independiente de los constituidos por las descendencias de las otras mujeres del mismo marido, a menos que ellas pertenecieran al mismo totém. La primera mujer, la "unendomo", era la verdadera dueña del hogar y su hijo mayor era el primogénito. Las mujeres que el marido capturaba al enemigo, se añadían a la familia como simples concubinas. El adulterio de la mujer no era frecuente. La mujer araucana era considerada impura dentro del parto, a pesar de ser muy fecunda, tenía como termino medio cuatro hijos por mujer casada. Cada mujer vivía con sus hijos, cocinaba aparte para ellos y también para el marido. La enseñanza de las niñas corría a cargo de las mujeres de edad madura. Comprendía los quehaceres de la casa, el arte de tejer ponchos y paños, la alfarería, la fabricación de chichas, etc. Ellas mismas les enseñaban la parte del misterio totémico y de las tradiciones familiares que era lícito comunicar a las mujeres. La mujer araucana era excepcionalmente vigorosa. Los tehuelches tenían instituida la esclavitud. El esclavo era puesto a las órdenes de la mujer principal, quien le indicaba sus obligaciones domésticas. La autoridad paterna era dócilmente aceptada por los hijos ,como así también por los yernos. |
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Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 12/04/2010
Libro sobre la mujer azteca: |
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Escrito por Rafael Gómez Díaz el 12/04/2010
Ya que has puesto este link tan interesante aprovecho para hacer una pregunta técnica, porque ya me pasó otras veces en books. Google: no habrá forma de bajarse, copiar o lo que sea los textos que se ven ¿No? |
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Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010
Fabricio interesantisimo tus datos sobre la mujer azteca, nosotros por desgracia no tenemos tanta historia escrita como Uds. , me dejas que los envidie por eso, gracias por participar. LAS CAUTIVAS No se enumeró las aborígenes capturadas durante el siglo XVI, desde la empresa valdiviana hasta 1598, ni tampoco la cantidad de damas españolas que fueron cautivas de los nativos, en esos años. Este relato nos muestra, como se trataban estas mujeres, dentro de ambas sociedades. Rosales argumenta además que: "las indias que las llevaban a vender a tierras recibían el nombre de rabonas. Esta designación parece provenir del hecho de que marchaban en la retaguardia de la tropa. Las autoridades hispanas consentían la situación, pues las criadas eran necesarias para las labores domésticas (buscar alimento, cocinar, lavar). Pero se oponían a relaciones más íntimas. De hecho el gobernador Rivera prohibió su existencia el año 1603 "por inconvenientes a la moralidad" además "... Si solamente sirvieran de criadas, fuera tolerable; pero ni ellas ni ellos se contentan con eso sino que usando de ellas para sus apetitos desordenados". Constituyeron además, una mano de obra acomodaticia que reemplazó a la fuerza masculina indígena alzada en armas. Después de la conquista Imperial, los españoles decidieron edificar casas en Tucapel, donde se ocupó a las mujeres indígenas para el trabajo de pisar el barro. En el laboreo minero no se tuvo consideración con ellas. Mariño de Lobera denunciaba que: "estando en el invierno metidas en el agua todo el día helándose de frío, como el autor testifica haberlas visto lavar el oro llorando y aún muchas con dolores y enfermedades que tenían. El principal enemigo de la mujer indígena esclava, en la intimidad doméstica, fue la mujer hispano-criolla. Esta última, al intentar suplir la ausencia de su marido, asumió roles que, según el pensamiento masculino de la época, no le eran propios: como albacea de su esposo, tutora de sus hijos, patrona de capellanías, amén de que, en algunas ocasiones, debió desempeñarse como partera, cocinera y pulpera. Núñez de Pineda, en su "Cautiverio Feliz", hace varias alusiones con respecto al concepto que tenía la etnia rival de la mujer hispano-criolla: "... Son codiciosas y amigas de tener en sus casas a quien echar la carga y quien las sirva... ” Un viejo cacique sobre relatos de antiguos indígenas, manifestó: " ¿No os dijeron que las señoras eran tan crueles y codiciosas, que de ordinario tenían en sus casas a nuestras mujeres y hijas, trabajando y velando todas las noches para sus tratos y granjerías? ¿No os dijeron que hubo algunas tan feroces y insanas, que no se contentaban con hacer anatomías (sic) de sus criadas cortándoles las narices y las orejas y quemándoles sus vergonzosas carnes, sino es que de esta suerte les daban inhumana muerte en las prisiones y las enterraban dentro de ellas? ” La indígena experimenta un doble cautiverio. El primero, el propio de la sociedad patriarcal en la cual se desenvuelve; el segundo, el del dominador que la subyuga en un sistema cultural que le es ajeno e incomprensible. El secuestro conllevaba un cambio en la situación sexual de la mujer al interior de su grupo, pero en ocasiones la captura se producía en conflictos intertribales, lo que provocaba fuertes tensiones entre diferentes etnias Un cronista relataba al respecto: "porque hurtando un indio la hixa o hixo de otro para venderlo hacia lo mismo el ofendido con la hixa o hixo o parienta que le hurtaba la suya... Viviendo continuamente en una guerra civil por este medio”. El guerrero aborigen aplicará en el enfrentamiento con el español, la táctica utilizada en los enfrentamientos intertribales. Era la perpetuación de una tradición. El aislamiento en que quedan los asentamientos españoles después del desastre de Curalaba, provocó una gran inestabilidad social la que se acentuó por el rapto de mujeres blancas entre 1598 y 1604. El impacto sicológico que implicó para el invasor la captura de sus mujeres (madres, esposas, hermanas, hijas etc. ) incorporó un nuevo conflicto que contribuyó a desgastar aun más las relaciones entre el dominador y el dominado. Los historiadores han intentado precisar el número de hispano-criollas capturadas en las primeras décadas del siglo XVII. Las cifras entregadas son diversas, pero no descienden de las cuatrocientas cautivas llevadas a territorio enemigo Jerónimo de Quiroga nos narra las maniobras de un cacique que se preciaba de haber capturado: "muchos españoles con sus mujeres, hijos e hijas gente principal y ordinaria, de que se servía como esclavas o como concubinas que sirviesen a sus indias como sus indias las habían servido antes a ellas” La historiografía ha señalado que si bien los aborígenes valoraban a las mujeres españolas por sus talentos eróticos especiales, incorporaban a las cautivas a su sociedad como esclavas-concubinas, más que como esposas. La vendetta se reflejaba en las acciones indígenas, el guerrero se sentía con el derecho y el poder para subordinar a la mujer blanca: "desnudáronlas en carnes hiciendoles viles afrentas sin que se conmoviesen los bárbaros oyendo lástimas, ruegos i lagrimas" y "davan de palos a la triste cautiva i decíanle; señora por que no barres, porque no cocinas, porque no vas a cortar leña”. Así un jefe indígena señalaba: "vengan las hermosas españolas y las damas delicadas a moler y hacemos chicha y carguen sobre sus espaldas las tinajas de nuestro gustoso licor; aren y caben nuestras sementeras" El cautiverio convertirá a la española en esclava de su propia criada. Los celos y la aversión natural que sentían por los conquistadores se plasmaron en el trato que dieron a sus cautivas: "... Las obligan a ir a guardar el ganado haciéndolas de señoras, pastoras, obligándolas a traer haces de leña sobre los desnudos hombros, y a sus tiempos ir a cavar sus posesiones, que es oficio de las mujeres en aquella tierra, el cual hacen andando de rodillas, y así no hay una que no críe gruesos callos en ellas" |
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Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 13/04/2010
Rafael: dejame ver que tengo de textos o archivos y los comienzo a subir en cuanto pueda. El libro lo tengo en papel. Y lo que sigue s e pone todavia mejor. |
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Escrito por Beatriz Bassino el 13/04/2010
MUJERES ETNIA MATSES Las mujeres Matsés todavía practican la pintura y decoraciones Para complementar las perforaciones de la nariz, las mujeres usan un pedazo de madera en una perforación debajo del labio más bajo. Mujeres jóvenes realzan su Mujeres Matses viejas tienen mucho conocimiento de remedios tradicionales y de su relación a los espíritus animales. Como la mayoría de los pueblos Amazónicos, los Matses son animistas, creyendo que los espíritus animales tienen un papel Para esta cultura, todo se puede lograr hacer, no importa el tiempo que se ocupe, no importa la cantidad de intentos, lo importante es que se logre el objetivo, nunca están apurados. El tiempo del reloj no es importante. El amor, entre una pareja, en muchos grupos hasta hace más o menos 10 años no era la base para el matrimonio, era el padre de la chica o el hermano el que escogía su esposo, ella tenía que acostumbrarse y luego enamorarse de su esposo. Entre los Matsés el hombre admirado era el que tenía entre 5 a 6 esposas porque solo un hombre inteligente y trabajador podía dominar 6 mujeres y vivir en paz, solo un hombre así podía dar de comer a una familia grande y podía darse tiempo para educar a un buen número de hijos. La mujer muestra sumisión a su esposo, escondiendo su belleza, para no llamar la atención de otros hombres. El hombre es quien llama la atención poniéndose vistosas coronas, aretes, maquillándose la cara con achiote y huito.
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Escrito por Dark Crow (foro Tradiciones Indigenas) el 14/04/2010
Me queda la duda de que tiene que ver la foto de la china poblana a caballo en las mujeres de culturas aborigenes?. O es eso o una adelita bien mexicanota de la epoca revolucionaria. |
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Escrito por Beatriz Bassino el 14/04/2010
Solo la puse porque me gustó y bien podía ser descendiente de aquellas que contribuyeron a poblar el país, además me encantan los caballos y cabalgar, tómalo como un homenaje a la mujer fundadora de paises, como verás las mejicanas coparon las fotos, son las mas lindas que encontré, las fotos nuestras no son tan buenas |
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Escrito por Vinak 13 Flores el 14/04/2010
¿No es una soldadera? Tendria más sentido si es por motivo de las fiestas de la revolucion y la independencia |
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Escrito por Beatriz Bassino el 14/04/2010
No conozco mucho de la historia mejicana, la foto dice mujer charra, ahora, no se a que se refiere, tenia entendido que los charros son como nuestros gauchos, pido desasnarme al respecto, me pareció un lindo homenaje a la mujer, que resumia lo pasado con lo actual, en esa melange que estamos metidos todos los latinos americanos, con nuestras mezclas de sangres, donde se funden Europa y América desde épocas coloniales. Además noten el detalle, que ella tiene colores vivos y el resto de la población esta en blanco y negro, bien alegórico según mi punto de vista. |
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Escrito por Nuria Cugota Gomez el 14/04/2010
Bueno, por lo leido aqui y general, pienso con razón que eran mucho más libres y consideradas las mujeres de culturas selvaticas que las de culturas más "civilizadas". Desde luego no era ningun privilegio entre los mexicas por lo leido anteriormente. Veré que encuentro como aporte. |
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Escrito por Nuria Cugota Gomez el 14/04/2010
En este sentido, y a pesar de tener un trabajo específico, el hombre estaba considerado como superior a la mujer y en la vida común del matrimonio, ello se observaba en cuestiones puntuales: la mujer no podía comer del mismo cazo que su marido, pero si que era permitido meter el morro a las llamas y otros animales domésticos. |
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Escrito por Nuria Cugota Gomez el 14/04/2010
Así como en el imperio de los Incas se conoció la división de clases (por un lado, el sector privilegiado constituido por la familia real, los grandes guerreros, los sacerdotes y sabios; y, por el otro, la inmensa mayoría indígena que sostenía la vida económica de la comunidad), se conoció también la poligamia dentro de un sistema estrictamente patriarcal, en el cual la hermana y esposa legítima del Inca gozaba de más privilegios que la distinguían de las concubinas. |
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Escrito por Nuria Cugota Gomez el 14/04/2010
Otro rasgo común que caracterizó a las civilizaciones precolombinas era la mujer guerrera. Los cronistas de la época, deslumbrados por el caso, aseveraban haberse enfrentado a mujeres que peleaban con bravura. El conquistador Francisco de Orellana, quien fue el primero en explorar el río de la América meridional en 1540, encontró en las márgenes del río a mujeres que recordaban a las amazonas de Capadocia, a esa casta de guerreras que suponían los antiguos haber existido en los campos heroicos de Asia Menor.
“(... ) La administración incaica no protegía especialmente esta modalidad social, pero había sido bien conocida en las regiones próximas al lago Titicaca y aun eran festejados los contados casos de las mujeres varoniles que iban a combatir a la guerra (... ) Estas prácticas eran más frecuentes entre las etnias sudamericanas que no habían sido sometidas al dominio incaico; así, eran frecuentes en la actual Colombia, donde se capturó una joven de unos veinte años de edad que había matado ya ocho españoles” (Ellefsen, B. , 1989, pp. 308-9). La invasión española en el siglo XVI, sin duda, modificó la situación de las mujeres indígenas, las costumbres, las creencias y el régimen comunitario de la tierra. De hecho, la administración colonial reservó para las mujeres un lugar secundario y subordinado, debilitando las relaciones de relativa igualdad existentes entre el hombre y la mujer, y asimilándolas a las nuevas modalidades del derecho de herencia. |
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