El Cuento

Escrito por Eduardo Horacio Quiroga Knezetic el 15 de Octubre

CUENTO

El cuento es una narración breve, oral o escrita, en la que se relata una historia tanto real como ficticia. Además de su brevedad, el cuento tiene otras características estructurales que lo diferencian de la novela, la frontera entre un cuento largo y una novela corta no es fácil de definir.

En lengua castellana, la redacción de cuentos es una especialidad de América, en contraposición a la especialidad española en filología y realismo.

Etimología de la palabra cuento

Cuento : viene de la palabra latina «contus» tomada del griego y en su primitiva significación valió tanto como extremo y fin y así decimos cuento de lanza, cuento del cayado, de la bengala, etc. , refiriéndonos al regatón o extremidad inferior de estos objetos. Cuento también significa pértiga, varal, tiento o remo de barco que se gobierna con cuento o varal o pie derecho que se arrima a lo que amenaza ruina y de ahí viene el proverbio andar o estar a cuentos que en lo antiguo significó estar en peligro y sustentarse con artificio y que hoy se dice del que cuenta chismes o enredos para indisponer a unas personas contra otras o sea, intriga de baja ley. Cuento es además un caso, fábula o especie novelesca, una anécdota o historieta gratuitamente inventada que es el cuento literario objeto de este artículo.


Características del cuento

Un cuento no es sólo una narración breve. Presenta varias características que lo diferencian de otros géneros narrativos breves (como, por ejemplo, la noticia periodística o el Relato).

  • Narrativo: Una narración es el relato de unos hechos reales o imaginarios que les suceden a unos personajes en un lugar. Cuando contamos algo que nos ha sucedido o que hemos soñado o cuando contamos un cuento, estamos haciendo una narración.
  • Ficción: aunque en algunos casos puede basarse en hechos reales o ser una ficción de un marcado realismo, un cuento debe, para funcionar, recortarse de la realidad.
  • Argumental: tiene una estructura de hechos entrelazados (acción – consecuencias) en un formato de : introducción – nudo – desenlace.
  • Única línea argumental: a diferencia de la novela, en el cuento todos los hechos se encadenan en una sola sucesión de hechos.
  • Estructura centrípeta: todos los elementos que se mencionan en la narración del cuento están relacionados y funcionan como indicios del argumento.
  • Un sólo personaje principal: aunque puede haber otros personajes, la historia hablará de uno en particular, que es a quien le ocurren los hechos.
  • Unidad de efecto: comparte esta característica con la poesía: está escrito para ser leído de corrido de principio a fin. Si uno corta la lectura, es muy probable que se pierda el efecto narrativo. La estructura de la novela permite leerla por partes.
  • Brevedad: por y para cumplir con todas las demás características, el cuento debe ser breve.
  • Prosa: el cuento debe estar escrito en prosa, o sea con párrafos, sangrías y punto y aparte.

Cuento popular y cuento literario o moderno


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Escrito por Eduardo Horacio Quiroga Knezetic el 15 de Octubre


Continuación...


De habla hispana, cabe mentar como auténticos especialistas en el cuento de miedo, a dos continuadores de Edgar Allan Poe en castellano, el uruguayo Horacio Quiroga (1878-1937: El síncope blanco ) y el argentino Julio Cortázar (1914-1984): Casa tomada, Todos los fuegos el fuego, La noche boca arriba... El mexicano Carlos Fuentes ha cultivado igualmente el género ( Aura, Cumpleaños, Inquieta compañía ).

Oyó gritar, un grito ronco que rebotaba en las paredes. Otro grito, acabando en un quejido. Era él que gritaba en las tinieblas, gritaba porque estaba vivo, todo su cuerpo se defendía con el grito de lo que iba a venir, del final inevitable. Pensó en sus compañeros que llenarían otras mazmorras, y en los que ascendían ya los peldaños del sacrificio.

La noche boca arriba , de Julio Cortázar

En España, aparte del ya mencionado Bécquer, a lo largo de los siglos XIX y XX, escribieron cuentos de miedo, entre otros, autores destacados como Agustín Pérez Zaragoza (colecciónGalería fúnebre de espectros y sombras ensangrentadas ), Emilia Pardo Bazán ( La resucitada ), Pedro Antonio de Alarcón ( La mujer alta ), Wenceslao Fernández Flórez ( El claro en el bosque ) y Noel Clarasó ( Más allá de la muerte ). Y más modernamente: Emilio Carrere ( La casa de la cruz ), Juan Perucho (colección Aparicions i fantasmes ), Alfonso Sastre (colección Las noches lúgubres ), Leopoldo María Panero ( El lugar del hijo ), José María Merino ( Los libros vacíos ), Javier Marías (No más amores ), Luis Mateo Díez ( Los males menores ), Cristina Fernández Cubas ( El ángulo del horror ), Pilar Pedraza ( Anfiteatro ), José María Latorre ( La noche de Cagliostro ), Javier Casis (Doble Nelson ), Gregorio Morales ( El devorador de sombras ), etc.

· Publicaciones en castellano

Las editoriales en castellano nunca han parecido muy dispuestas a fomentar el género entre las nuevas generaciones de escritores. No obstante, concretamente en España, desde los años 60 del siglo XX, no han dejado de aparecer antologías de relatos macabros procedentes de poderosos sellos editoriales anglosajones, prefiriéndose la importación del material a la creación vernácula. Tenemos así las múltiples ediciones en rústica de Editorial Bruguera ( Las mejores historias insólitas, Las mejores historias de ultratumba, Las mejores historias de fantasmas... ), a cargo de compiladores de prestigio en la materia como Kurt Singer, Forrest J. Ackerman o A. Van Hageland, así como las numerosas ediciones a cargo de las editoriales, alguna de ellas ya desaparecida, Minotauro, Grijalvo, Molino, Acervo, Ultramar, Géminis, Fontamara, Versal, Uve, Siruela, Vértice, etc.

De Alianza Editorial contamos con las cuidadas selecciones de Rafael Llopis antes citadas, traducidas por él mismo con la ayuda del traductor y gran especialista Francisco Torres Oliver . Editorial Edhasa publicó en 1989 la canónica Historias de fantasmas de la literatura inglesa , de Cox y Gilbert. Ed. Martínez Roca había sacado en 1977 la también excelente Relatos maestros de terror y misterio , editada por Agustí Bartra . Esta misma editorial, en los años 80 y 90, ofertó nutridas selecciones de revistas norteamericanas de importancia, como Twilight Zone ( Dimensión Desconocida ), que suponen un amplio muestrario de las últimas y eclécticas tendencias. Más recientemente, de la especializada Editorial Valdemar, junto a otros muchos títulos, Felices pesadillas , en dos generosos volúmenes, y han surgido iniciativas nuevas como las protagonizadas por las editoriales Jaguar y Factoría de Ideas.


Tomando como referencia los títulos que se acaban de citar, podría aventurarse una lista selecta de cuentos de terror, en orden a la especial atención que han recibido tradicionalmente por parte de antologistas y críticos:

El gato negro , La caída de la casa Usher , El barril de amontillado , El corazón delator , de Poe. El horror de Dunwich , La sombra sobre Innsmouth , de Lovecraft. El Horla , de Maupassant. Un terror sagrado , La ventana tapiada , de Ambrose Bierce. El rincón alegre , de Henry James. * El enemigo , de Chejov. Té verde , de Sheridan Le Fanu. El armario , de Thomas Mann. La pata de mono , de W.W. Jacobs. Silba y acudiré , de M.R. James. El guardavías , de Dickens. Las ratas del cementerio, de Henry Kuttner. * Una rosa para Emily , de Faulkner. * Luvina , de Juan Rulfo. * El médico rural , de Kafka. * Las hermanas , de Joyce. El fumador de pipa , de Martin Armstrong. El burlado , de Jack London. Vinum Sabbati ( o El polvo blanco), El gran dios Pan , de Arthur Machen. Janet, cuello torcido , de Stevenson. El Wendigo , de Algernon Blackwood. La casa del juez , de Bram Stoker. Casa tomada , de Julio Cortázar. La balsa , de Stephen King.

(*Antologados como cuentos de misterio y terror por Agustí Bartra en la citada colección.)

La lista puede ampliarse indefinidamente:

Ligeia , Berenice , El retrato

oval , La verdad sobre el caso del señor Valdemar de Poe. El ser en el umbral , El que susurra en la oscuridad , La sombra fuera del tiempo , La llamada de Cthulhu , Las ratas en las paredes , El Sabueso , de Lovecraft. La noche , de Maupassant. La cosa #! @##@ Un habitante de Carcosa , de Ambrose Bierce. La renta espectral , Sir Edmund Orme , de Henry James. Schalken el pintor , El fantasma de la señora Crowl , de Sheridan Le Fanu. El conde Magnus , El maleficio de las runas ,Panorama desde la colina , Mr. Humphreys y su herencia , El diario de Mr. Poynter , Los sitiales de la catedral de Barchester , El grabado , de M.R. James. El pueblo blanco , El sello negro , La pirámide resplandeciente , N , de Arthur Machen. Olalla , El ladrón de cadáveres , de Stevenson. Los sauces , Antiguas brujerías , Descenso a Egipto , de Algernon Blackwood. La habitación de la torre , de E.F. Benson. El hijo , El espectro , El almohadón de plumas , La gallina degollada , de Horacio Quiroga. Circe , Cartas de mamá , La noche boca arriba , Las babas del diablo , de Julio Cortázar. Crouch End , Soy la puerta , A veces vuelven , de Stephen King. La novia , de M.P. Shiel . Aura , de Carlos Fuentes . La trama celeste , En memoria de Paulina , de Adolfo Bioy Casares . La puerta en el muro , de H.G. Wells . ¿Qué es esto? , de Fitz James O"Brien . La nave abandonada , La nave de piedra , de William Hope Hodgson . El vampiro , de John William Polidori , El osito de felpa del profesor , de Theodore Sturgeon . Los veraneantes , de Shirley Jackson . El joven Goodman Brown ,La hija de Rappaccini , de Nathaniel Hawthorne . John Barrington Cowles , de Arthur Conan Doyle . La marca de la bestia , La extraña cabalgada de Morrowbie Jukes , de Rudyard Kipling . El beso , de Gustavo Adolfo Bécquer . La araña , de H.H. Ewers. Porque la sangre es vida de F. Marion Crawford . Vera , de Villiers de L´Isle-Adam . La familia del vurdalak , de Aleksei Nikolayevich Tolstoi . Mira, papá, tío James , ¿Se puede poner Rebeca? , de Javier Casis Arín . Hijo del alma , de Emilia Pardo Bazán . El jardín del Montarto, Era una presencia muerta , de Noel Clarasó . El grano de la granada , de Edith Wharton . El olor , de P. McGrath. Ovando , de J. Kincaid. Mirad allí arriba , de H. Russell Wakefield . El patio, La tercera expedición, Los hombres de la Tierra , de Ray Bradbury . Lord Mountdrago , de William Somerset Maugham . Bethmoora , La oficina de cambio de males , de Lord Dunsany . La tía de Seaton , De profundis , de Walter de la Mare . Los perros de Tíndalos , de Frank Belknap Long . La reina muerta , de R. Coover. El papel amarillo , de Charlotte P. Gilman. El valle de lo perdido , de Robert E. Howard . El escultor de gárgolas, El final de la historia , de Clark Ashton Smith . Voces quedas en Passenham , de T.H. White. Los cicerones , de Robert Aickman . Fullcircle , de John Buchan . Et in sempiternum pereant , de Charles Williams . El monje negro , de Antón Chéjov ...


El cuento policial

Es una narrativa en la cuál mediante la observación, el análisis y la deducción lógica aplicada a un hecho policial, se busca descubrir al autor de un delito y sus móviles

Hay quienes sostienen que tanto el cuento como la novela policial son expresiones de un género menor, producto de la cultura de la masa, y que, por esto, buscan sólo entretener, divertir, distraer. Para quienes adoptan una postura más radicalizada, se trata de una literatura de evasión. Por lo general, sobresale lo policial, en la novela más que en el cuento.

Según E. Anderson Imbert en el cuento policial "Al rompecabezas le falta una pieza" el género detectivesco es un juego. En la literatura policial, la investigación nunca falla, el detective triunfa. Por eso las novelas detectivescas no pueden encontrar crímenes perfectos: ya que el describirlos es descubrirlos. En la vida, en cambio, la investigación policial suele fracasar. Hay millones de homicidios que han quedado en la oscuridad.

· Origen y Evolución

Desde fines del siglo XVIII se observan dos actitudes opuestas para resolver las situaciones de la vida humana. En una de ellas, la racionalista, predomina la razón que explica, mediante la lógica, los hechos. En la otra, la irracionalista, los sentimientos, la intuición y las emociones prevalecen sobre cualquier otra interpretación.

El relato policial nace como una expresión de este enfrentamiento y, al mismo tiempo, como consecuencia de una realidad histórica: la formación de grandes ciudades y el deseo y búsqueda de justicia. Ingresan así, en la literatura, nuevos personajes y ambientes que son netamente urbanos, entre ellos la policía y los cuerpos de seguridad, que se organizaron sistemáticamente a principios del siglo XIX favorecidos por la investigación científica. Lo policial, una especie muy heterogénea, se alimenta fantasía, crímenes, fugas, búsquedas y persecuciones y, por sobre todo, plantea un enigma que debe ser resuelto por la lógica.

Edgar Allan Poe, con Los crímenes de la calle Morgue, es el creador de esta forma narrativa que desde sus comienzos se difunde con rapidez por su eficacia comunicativa. Resulta ser, así, un relato muy popular como la novela de folletín. Esta circunstancia hace que como forma literaria no fuera tan respetada frente a otras consideradas valiosas. Sin embargo, el relato policial exige del escritor, además del dominio técnico, un ordenamiento riguroso de la trama: debe crear hechos y vincularlos con lógica interior.

El detective Sherlock Holmes, el medico Watson, de Arthur Conan Doyle, y el padre Brown, de Chesterton, figuran entre los personajes más conocidos de la narrativa policial. Otros autores difundidos son: Ágata Christie y Graham Greene.

Durante la década de 1920 surgió en Estados Unidos una nueva variedad de historia policíaca difundida a través de las revistas de la época: el thriller. Esta nueva corriente se propuso derribar las barreras que separaban la ficción detectivesca de otros géneros populares, como la intriga y los relatos de espías. Entre los más destacados autores estadounidenses figuran Dashiell Hammett, creador de Nick Charles y Sam Spade, y Raymond Chandler, creador de Philip Marlowe, uno de los detectives más populares del siglo XX.

Muchas obras de ambos escritores han sido llevadas al cine con gran éxito. Los detectives más famosos de la tradición policíaca estadounidense son tipos duros que trabajan más por dinero que por diversión. Si bien estas historias respetan todas las reglas clásicas del género, el énfasis se pone más en la acción, y la intriga pasa a ocupar una posición secundaria.

A partir de 1950 esta tendencia da paso a la novela de procedimiento policial, basada en el modus operandi de los detectives reales para resolver sus crímenes. La diferencia con la tradición anterior estriba en que el lector no encuentra aquí héroes, sino hombres falibles de carne y hueso especialmente entrenados para el desarrollo de su oficio.

Fue el gran poeta simbolista Charles Baudelaire quien dio a conocer el género en Francia traduciendo las obras de Edgar Allan Poe. Posteriormente llegó también la corriente inglesa encabezada por Conan Doyle, en un momento en que el género francés ya contaba con su propio personaje de ficción, el inspector Lecoq, fruto de la imaginación del novelista Émile Gaboriau.

Estas dos influencias son decisivas en la obra de Gaston Leroux, que en 1907 escribe su primera y más famosa novela, El misterio del cuarto amarillo. Su popular detective Joseph Rouletabille, un joven y audaz periodista con unas dotes de análisis y deducción extraordinarias, es el protagonista de un ciclo de novelas enormemente populares entre los lectores franceses.

El novelista francés de origen belga Georges Simenon, ocupa un lugar de honor en la narrativa policíaca, con su célebre personaje del comisario Maigret, un investigador de la verdad muy humano, cuyo método consiste más que en deducir en intuir el motivo del crimen. Las novelas de Simenon se alejan de los esquemas tradicionales de la investigación y ofrecen intensos retratos psicológicos de personajes que se mueven en un mundo de soledad y hastío frente a la derrota. Entre su vastísima producción (casi 500 novelas) cabe mencionar Maigret (1934) o El testamento Donadieu (1937).

A diferencia de Francia y los países anglosajones, el género policíaco no goza de una tradición amplia en los países hispanohablantes hasta bien entrado el siglo XX.

La narrativa policial argentina ha sido innovadora, ya que no se ha limitado a imitar, y menos a repetir, sino que ha sabido incorporar elementos propios.

En este sentido jugó un importante papel la revista VEA Y LEA que apareció durante unos quince años: esa revista organizó varios concursos de cuentos policiales y en cada número quincenal publicaba uno de ellos. Según las normas del concurso, la acción de los cuentos debía transcurrir en territorio argentino. Por lo tanto, los personajes, conflictos, situaciones, y ambientes también lo eran. Esta norma impuso que los autores de cuentos en su inicio y luego de novelas adaptaran al genero policial clásico a las costumbres y al pensamiento argentino de la época. Entre los aportes originales podemos mencionar el humor, la reconversión del detective tradicional que es suplantado por un comisario o inspector nada solemne que rinde culto al sentido común y que se apoya para sus investigaciones en la experiencia y en el conocimiento del medio donde le toca actuar. Desconfía del saber "ofinesco" y "libresco" y se guía para su investigación no tanto en teorías, sino en el conocimiento de los recovecos del alma humana. En muchos casos, el medio y los personajes involucrados pueden ser rurales y no siempre urbano como en la literatura policíaca clásica.

En la Argentina se destacan los siguientes escritores de novela o cuento policial: Jorge L. Borges, Adolfo Bioy Casares, María A. Bosco, Manuel Peyrou, Marco Denevi y Abel Mateo.



· Elementos caracterizadores

Personajes: Se presentan en una perspectiva antitética: el policía, el detective, el inspector; el asesino y el espía, o sea los buenos y los malos. Por lo general son tipos, tienen caracteres bien definidos y no evolucionan a lo largo del relato.

Estructura: Habitualmente es un relato que se hace al revés de la narrativa tradicional. Al comienzo se presenta el enigma que debe ser resuelto al final. El tiempo para aclarar el misterio procede en dos sentidos: mientras avanza la investigación, futuro, se revela el enigma, pasado.

Pero hay que tener en cuenta que a este relato precede una etapa previa de organización: cuando el escritor imagina o fragua esa historia sigue un orden cronológico o lineal (comienzo, desarrollo y desenlace). Al escribirla invierte los resultados y los presenta al comienzo.

Ambiente: Por lo general es urbano. En los primeros relatos el crimen ocurría en espacios interiores, en cuartos cerrados. En la actualidad, la violencia se desata en las calles, ante la sorpresa o indiferencia de los posibles testigos.

Trama: La acción brinda el mayor suspenso. Deja siempre un hilo o eslabón por resolver. Con rigor deductivo, el investigador y el lector desentrañan el enigma al reunir esos hilos en el desenlace.

Al principio se proponen varias soluciones fáciles, a primera vista tentadoras, que sin embargo resultan falsas. Hay una solución inesperada, a la cual sólo se llega al final. Para la solución del enigma se desecha todo elemento sobrenatural o inexplicable. Es un relato hecho para que el lector participe en desentrañar el misterio; ingresa en el mismo como un investigador más.

En Resumen:

Definición: El relato policial es aquel que, por medio de la deducción lógica, identifica al autor de un delito y revela sus móviles.

Se caracteriza porque propone un enigma (generalmente un asesinato o robo) y el lector tiene que resolver ese misterio junto al protagonista central (el detective), que va reuniendo todos los datos a lo largo de la trama. Un ejemplo de este tipo de relato es El misterio de las valijas verdes de Syria Poletti. Es un tipo de relato aconsejable para niños a partir de los 10 años. Como así también los cuentos de Agatha Christie o el famosísimo Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle, que suelen ser, éstos últimos, novelistas.

En la evolcuión de la narrativa policial distinguimos tres momentos:

* El interés se centra en el argumento: la trama es rigurosa y los misterios o enigmas deben ser aclarados en forma deductiva. Esta modalidad se cultivó hasta 1930.

* El centro de interés se desplazó hacia la explicación psicológica de los hechos y del comportamiento de los personajes.

*En las últimas décadas, el relato policial es más realista y violento: los delitos tienen razones concretas, los personajes son tan actuales que nos sorprenden, al igual que las armas científicamente fabricadas; la trama entremezcla intriga, violencia, sexo y espionaje.

Una variante de la narrativa policial, a partir de la Segunda Guerra Mundial, trata el espionaje como tema obligado.


El cuento de Ciencia Ficción


La ciencia ficción (también fue conocida en su origen como literatura de anticipación) es la denominación popular con que se conoce a uno de los géneros derivados de la literatura de ficción (junto con la literatura fantástica y la narrativa de terror). Nacida como subgénero literario distinguido en la década de 1920 (aunque hay obras reconocibles muy anteriores) y exportada posteriormente a otros medios, el más notable de ellos el cinematográfico, gozó de un gran auge en la segunda mitad del siglo XX debido al interés popular acerca del futuro que despertó el espectacular avance tanto científico como tecnológico alcanzado durante esos años.

Entre los estudiosos del género no se ha podido llegar a un consenso amplio sobre una definición formal, siendo éste un tema de gran controversia. En general se considera ciencia ficción a los cuentos o historias que versan sobre el impacto que producen los avances científicos, tecnológicos, sociales o culturales, presentes o futuros, sobre la sociedad o los individuos.

Una definición posible del género es la propuesta por los escritores Eduardo Gallego y Guillem Sánchez en su artículo ¿Qué es la ciencia-ficción?:

La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional.

Eduardo Gallego y Guillem Sánchez, ¿Qué es la ciencia-ficción?

En definitiva, la ciencia ficción se puede definir como un género dentro del cual los hechos narrados suponen una ruptura de la realidad conocida, al igual que en la fantasía y el terror, pero con la diferencia de que para estos hechos subyace una explicación implícita o explícita de carácter racional. Es decir, que se narran una serie de hechos que no se dan en la realidad, pero se explican de tal manera que dan la apariencia de que podrían darse o haberse dado, sea esto realmente posible o no.

Su nombre deriva de una traducción demasiado literal del término en inglés, ya que la traducción apropiada siguiendo las reglas del castellano sería "ficción de/sobre la ciencia" o "ficción científica". Si bien muchos expertos opinan que debería utilizarse éste último, la costumbre está demasiado extendida y sólo muy pocos lo utilizan, quedándose así como su nombre genérico. En cualquier caso, en inglés también muchas veces se escribe con un guión de unión, como "science-fiction", cuya abreviatura mundialmente conocida es "sci-fi", y en este caso podría traducirse de igual modo al español simplemente como "ciencia-ficción".

· Características frecuentes

Habitualmente, las historias mezclan varios géneros, teniendo historias de terror, suspenso, aventuras, románticas y seudo-históricas.

· Temas

Futuros o alternativas temporales (diacronías), centrándose habitualmente en el desarrollo científico o social.

Posibles inventos o descubrimientos científicos y técnicos.

Contacto con extraterrestres (inteligentes o no) y sus consecuencias.

Diferenciación del ser humano a partir de la comparación con robots, extraterrestres y otros seres superinteligentes.

· Elementos

Exploración y colonización del espacio.

Robots e inteligencias sintéticas.

Vida extraterrestre.

Viajes en el tiempo.

Clonación y manipulación genética.

Futuro apocalíptico o distópico.

Futuro utópico y también sinóptico.

Mundo controlado por ordenadores y tecnología en general.

Una red que conecta a todo el mundo y personas (como Internet).

Seres Humanos con anomalías físicas.

Bibliografía:

Libro Del Lenguaje Y La Comunicación 8 Editorial: Estrada. Unidad 10 La Novela (Pág. 114)

Introducción Literaria III. Editorial: Estrada. Unidad El Cuento Policial (Pág. 69-71)

Adolfo García Sáez, Lázaro Apudio. Lengua 9 Editorial: Stella

Josefina Delgado. Historia De La Literatura Argentina Capítulo 1. Editorial: Centro Editor De América Latina 1982

Enciclopedia Ilustrada Ágata (Tomo 2, Pág. 1503 ) Editorial: Libsa S.A. ,1997



Cuento fantástico

El cuento fantástico narra acciones cotidianas, comunes y naturales; pero en un momento determinado aparece un hecho sorprendente e inexplicable desde el punto de vista de las leyes de la naturaleza.

Aunque se basa en elementos de la realidad -por ejemplo, un misterio por resolver, un tesoro escondido- presenta los hechos de una manera distinta al modo habitual de ver las cosas, de una manera asombrosa y, muchas veces, sobrenatural. Esta situación provoca desconcierto e inquietud en el lector.

· Definición

Un relato fantástico se basa en lo irreal y causa un efecto de realidad, por lo que el lector encuentra una lógica a lo que está leyendo. El personaje no distingue lo que es real de lo que es irreal. Dentro de éste género lo imposible es posible. El espacio en el que viven los personajes es ilógico y sigue normas irracionales, como en "Alicia en el país de las maravillas".

El cuento fantástico es aquel que, por la suma de elementos reales y de elementos extraños e inexplicables, hace vacilar entre una explicación natural o una sobrenatural y deja al lector sumido en la incertidumbre.

· Recursos que utiliza

Éstos contribuyen a que los hechos no puedan ser explicados racionalmente.

· El punto subjetivo del narrador, a menudo centrado en el protagonista.

· La imprecisión en los nombres y en las características de los personajes.

· Las imprecisiones y confusiones espacio-temporales, lo que genera una atmósfera de irrealidad.

· La presencia de estados de alucinación o sueño de los personajes, que rompe los límites entre lo real y lo irreal.

· La referencia a sucesos inverosímiles o increíbles.

· Estructura

El cuento fantástico tiene las siguientes partes:

· Acontecimiento inicial: Presenta a los personajes y los ubica en el espacio y en el tiempo.

· Nudo: Es la ruptura de la situación de equilibrio. Supone una transformación de la situación inicial y de los personajes.

· Desenlace: No se resuelve el nudo o conflicto sino que origina otro que queda sin solución y deja en el lector la duda o la incertidumbre acerca de lo sucedido. Puede presentar un final abierto.

En Resumen:

La literatura fantástica se caracteriza por la necesidad del hombre de sobredimensionar la realidad, haciendo que en ella se inserten otros seres y otros mundos paranormales, distintos del suyo. Suelen tener un marco real y en un momento de la narración surge un elemento extraño e inexplicable que nos hace dudar si es real o no. El choque entre los hechos naturales y los elementos extraños o prodigiosos impresiona al lector y lo hace vacilar entre una explicación lógica y una explicación mágica. Algunos temas de este género son: las perturbaciones de la personalidad, los juegos de lo visible y lo invisible, historias de aparecidos, el hombre-lobo, vampiros, alteraciones de la causalidad, el tiempo y el espacio. El autor más destacado en este género es Edgar Allan Poe y otros autores que lo cultivan son Horacio Quiroga, Enrique Anderson Imbert, Manuel Mujica Láinez y Ray Bradbury. El género fantástico conviene incluirlo para chicos de más de 10 años, aunque hay algunos autores que tienen relatos maravillosos para niños de Primer Ciclo, como La Torre de Cubos y La Planta de Bartolo, ambos relatos de la misma autora Laura Devetach.



Cuento Folklórico

De carácter anónimo, tradicional, oral, colectivo y popular. Hay dos clases; universales y regionales.. Los universales, hablan o intentan explicar el origen del mundo o de las cosas, a través de personajes únicos e inigualables. Involucran casi siempre la presencia de una o más deidades que actúan vívidamente en los cuentos. Los regionales nacen en el seno de una comunidad con claras connotaciones históricas y geográficas alusivas. Sus características son:

a. - comienzo y final con fórmulas fijas generalmente versificadas y rítmicas, a veces estas fórmulas no tienen sentido y se limitan a un juego de palabras.

b. - acción lineal y dividida en etapas

c. - personajes esquemáticos

d. - abundancia de fórmulas fijas

e. - ausencia de descripciones

f. - reflejan el ambiente de su lugar de origen (fiestas tradicionales, música, etc.)

g. - predomina la forma dialogada

h. - los que tienen como protagonistas a animales utilizan el motivo del encuentro o procedimiento de encadenamiento (un personaje se encuentra con otro, luego con otro y así sucesivamente, partiendo juntos para cumplir algún objetivo como en La Gallina Picoreta)

Estos cuentos se aconsejan para niños desde los 7 años en adelante, pero también hay algunos que pueden ser sólo comprendidos por mentes maduras y adultas.



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