Home > Foro de Pedagogía >

Debates de Pedagogía

> Educacion para la Paz
Foro de Pedagogía
Foro de Pedagogía
1 Curso online | 942 Debates | 44 Documentos | 2 Vídeos | 1 Blog | 3 Imágenes | 3984 Miembros
Escrito por Jose Alberto Albornoz el 15/12/2005

El sistema socioeconomico no permite una educacion para la paz

Considero que es necesario instalar nuevos modelos de pensamiento para iniciar e instaurar una educacion y un sistema de paz.


Eli Montano
Bolivia, Bolivia
Escrito por Eli Montano el 15/12/2005
Maria Inés,es necesario que la paz reine en nuestros hogares, a partir de esta ya se puede hablar de la paz en Bolivia o en nuestro departamento o en nuestro medio ambiente, hablando de nuestro medio ambiente, existe paz....................... Que dice usted....

Rodolfo Uriona
Bolivia, Bolivia
Escrito por Rodolfo Uriona el 15/12/2005
Me parece que la naturaleza del hombre es la vilencia, pues analizando la historia y la prehistoria se puede descubrir que continuamente este ser ha peleado buscando sobreponerse sobre los demas. Tomando en cuenta esta premisa se puede controlar esta tendencia de la humanidad utilizando algunos principios religiosos y cristianos.

Patricia
Bolivia, Bolivia
Escrito por Patricia el 15/12/2005

Lic. Ya te respondi


Elva Sandoval L.
Bolivia, Bolivia
Escrito por Elva Sandoval L. el 15/12/2005
Lic. Elizabeth, estoy de acuerdo con su opiniòn, pero es un poco difìcil abordar este tema. En las U.E.

Escrito por Judith Heredia el 15/12/2005

Me parece que usted tiene razòn en que se debe trabajar este tema como una transversal en las escuelas, pero nuestro trabajo pienso que no se debe limitar a solo hablar de ello, sino màs bien a practicar un ambiente de paz que se inicie expandiendo la paz interior que no se la puede apreciar con los ojos, sino con el corazòn ,

Nuestros niños y jòvenes nacen con ese sentido perseptivo que lo hacen psicòlogos por naturaleza, es asi que por màs que le llenemos los cuadernos con historias de "paz" sino se respira el ambiente, estamos arando en el mar.


Escrito por Eliana Quispe Vasquez el 15/12/2005
Estoy de acuerdo con usted pues facil hablar sobre la paz pero es complicado expresalo

Elsa
Bolivia, Bolivia
Escrito por Elsa el 15/12/2005
Lic. Elizabeth creo que Ud. Tiene razon cuando dice que primeo debe haber paz en nuestro corazón y luego en lo demas.

Carmen Cecilia
Bolivia, Bolivia
Escrito por Carmen Cecilia el 15/12/2005
Elisa creo que usted Juana y esta persona que le escribe tenemos mucho en comùn por que compartimos lo de mucho hablar y hacer muy poca como vamos a hablar de paz si a cada momento estamos buscando lo malo que hay en lo demas y no miramos lo que nosotros hacemos.

Prima Raquel
Bolivia, Bolivia
Escrito por Prima Raquel el 15/12/2005
Eli Juana comparto su opinión referente a este tema

Juana Carata
Bolivia, Bolivia
Escrito por Juana Carata el 15/12/2005
Lic. Nieves, poco a poco se puede contribuir a la educaciòn en la paz por lo tanto aportemos nuestro granito de arena, empezando en nuestras casas, algo podremos cambiar

Maribel Menacho
Bolivia, Bolivia
Escrito por Maribel Menacho el 15/12/2005

Lic. Buenas noches disculpe me sali y no podia responderle entendera que es mi primer clase y estoy cucarra

En cuanto a su pregunta pienso de que se debe realizar un trabajo planificado y coordinado entre docentes, padres de familia, iglesia y autoridades ya que no es facil de conseguir y que todos contribuyamos con nuestro granito de arena


Escrito por Jose Alberto Albornoz el 15/12/2005

Prof. Ines es cierto que los medios de comunicacion bombardean con mensajes de violencia y se hace dificil hacer una educacion para la paz. El problema radica en que somos cobardes como grupo,pueblo y pais para hacer frente a este atropello. Por lo tanto mientras no digamos las cosas en grupo jamas tendremos ni enseñaremos para la paz. Es mi opinion.


Escrito por María Inés el 15/12/2005

Estoy de acuerdo con la opinión que usted vierte sobre la paz.


Juana Carata
Bolivia, Bolivia
Escrito por Juana Carata el 15/12/2005
Lic. Carmen, estamos a tiempo, el año que viene empezaremos a trabajar con los niños y jòvenes que tengamos a nuestro cargo en este tema que es muy importante

Escrito por Nieves Elizabeth Pèrez el 15/12/2005
Sabes Ina me parece que este tema tiene mucho que ver desde un punto llamado Cristo pero dime pocos aceptan a este flaco exigente no te parece?

Patricia
Bolivia, Bolivia
Escrito por Patricia el 15/12/2005
Si lic. Estoy de acuerdo con usted respecto a lo de la educacion por la paz y de los valores de los jovenes

Escrito por Marisa el 25/10/2007
"lic. Buenas noches disculpe me sali y no podia responderle entendera que es mi primer clase y estoy cucarra
en cuanto a su pregunta pienso de que se debe realizar un trabajo planificado y coordinado entre docentes, padres de familia, iglesia y autoridades ya que no es facil de conseguir y que todos contribuyamos con nuestro granito de arena
"

por maribel menacho (diciembre 2005)

maribel:tambien yo estoy intereada e. Educar para la paz y es cierto que no es facil cuando los chicos sufren tantas injusticias y los docentes ,padres,iglesia y autoridades no logramos trabajar en forma coordinada.. ¿Cuáles son tus estrategias para lograrlo?



Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García el 05/07/2010

Preparación para Vivir en Paz: La Contribución de la Mujer
Bahá'í International Community

Preparación para Vivir en Paz: La Contribución de la Mujer
Declaración preparada por la Comunidad Internacional Bahá'í para el
Seminario Regional Europeo para el Año Internacional de la Paz
Viena, Austria
6 al 10 de mayo de 1985

La consideración de los componentes que deben incluirse en el proceso de
preparación para vivir en paz se ocupa más frecuentemente de la estructura
de la sociedad que se requiere reordenar o recrear que de las faltas
perturbadoras de la conducta individual que hacen imposibles -- o al menos
improbables -- los actos de cooperación en que se debe basar una sociedad
mundial estable que disfrute de la seguridad y la paz internacional.
En consecuencia, la Comunidad Internacional Bahá'í desea referirse a
algunos de los elementos de la personalidad humana que se han de enfrentar
a fin de establecer una interacción armoniosa entre el individuo y la
sociedad.
La educación desde la infancia es una comprensión básica de la relación
entre los pueblos y las culturas, que insiste en la búsqueda del
denominador común de todas las personas, es en nuestra opinión el
requisito previo básico. Creemos que despojar al ser humano de sus
identidades accidentales de raza, nacionalidad, religión, clase o sexo y
hallar en cada persona las necesidades y las potencialidades
intelectuales, emocionales y físicos básicos es un proceso necesario que
lleva a la erradicación de todos los prejuicios que impiden que los seres
humanos trabajen juntos para construir una paz mundial.
Porque es convicción de la Comunidad Internacional Bahá'í, como se expresa
en los Escritos Bahá'ís, que:
«la gloria del hombre se basa en sus conocimientos, su recta conducta,
su carácter encomendable, su sabiduría, y no en su nacionalidad o su
rango».
Y, además, que:
«quienes estén dotados de sinceridad y fidelidad deben asociarse con
todos los pueblos y personas afines de la tierra con alegría y esplendor
en la medida en que relacionarse con personas ha promovido y seguirá
promoviendo la unidad y la armonía, que a su vez son conducentes al
mantenimiento del orden en el mundo y a la regeneración las naciones. »
En el proceso educacional anteriormente mencionado es importante
considerar la contribución que la mujer puede hacer al fortalecimiento de
la paz y la seguridad internacional y a lograr una sociedad mundial en que
se encarnen las características y las aspiraciones más nobles de la raza
humana, una sociedad que a su vez nutra el despliegue de toda la gama de
talentos individuales.
En nuestra opinión, sólo con la plena participación de la mujer en los
asuntos del planeta se podrá lograr la paz mundial. Y la clave para esta
participación esencial de la mujer en el establecimiento del orden mundial
será la educación que se imparta a todos los seres humanos,
independientemente de su sexo, raza, nacionalidad, clase o religión. La
necesidad de tal acción se expresa claramente en el siguiente pasaje de
las escrituras Bahá'ís:
«Cuando toda la humanidad reciba la misma oportunidad de educación y se
haga realidad la igualdad del hombre y la mujer, se habrán destruido
totalmente las bases de la guerra…La igualdad del hombre y la mujer es
conducente a la abolición de la guerra, par cuanto la mujer nunca estará
dispuesta a aprobarla. »
El principio de la igualdad de derechos, privilegios y oportunidades de
ambos sexos es uno de los principios fundamentales de la Fe Bahá'í. Este
principio esencial para la unidad de la humanidad y el establecimiento de
la paz universal ha sido promovido activamente por los Bahá'ís durante más
de cien años. A medida que las mujeres han participado más intensamente en
la solución de los muchos problemas mundiales que enfrentamos hoy en día,
es alentador señalar, como lo mencionó la Comunidad Internacional Bahá'í
en una declaración presentada al 30° período de sesiones de la Comisión de
la Condición de la Mujer (E/CN. 6/1984/NGO. 1) con respecto a la relación de
la mujer con la paz, que:
«las tendencias no agresivas de la mujer, que por su naturaleza procure
utilizar medios cooperativas en la solución de esos problemas, están
comenzando a recibir el reconocimiento de las sociedades que intentan
resolver conflictos por medios pacíficos».
En nuestra etapa de la civilización humana se considera que la cooperación
es un elemento fundamental que logra una unidad compleja pero interesante
mediante la diversidad, que recoge la riqueza de los antecedentes y
culturas humanas para integrarlos en un patrón planetario de derecho
internacional y orden mundial y el surgimiento eventual de una
civilización mundial. En el primer trimestre de este siglo 'Abdu'l-Bahá,
hijo de Bahá'u'lláh, el Fundador de la Fe Bahá'í, ya había dada testimonio
claro de este patrón al observar:
«El mundo en el pasado ha sido dominado por la fuerza y el hombre ha
dominado a la mujer en razón de sus cualidades más enérgicas y agresivas
tanto de cuerpo como de mente. Pero la balanza ya comienza a cambiar, la
fuerza pierde su peso y la viveza mental, la intuición y las cualidades
espirituales de amor y servicio, en las que es fuerte la mujer,
comienzan a predominar. De ahí que la nueva edad será menos masculina y
más impregnada por los ideales femeninos o, para hablar de una manera
más precisa, será una edad en que los elementos masculinos y femeninos
de la civilización se equilibrarán de manera más apropiada».
Sin embargo, parecería bastante claro que no será posible que la
civilización presente y futura se beneficie de este equilibrio entre lo
masculino y lo femenino si no se hace un esfuerzo extraordinario para
brindar educación a la mujer en todo el planeta -- incluso para favorecer
la educación de la mujer desde la infancia más temprana -- de manera que se
pueda desarrollar plenamente el potencial de esta mitad de la raza humana
y hacerlo realidad en la solución de los problemas mundiales y en el
establecimiento de la paz mundial. En nuestra opinión, este podría ser uno
de los impulsos del Año Internacional de la Paz, explorar completamente
los métodos que alcancen este equilibrio justo de educación para los niños
y las niñas de la familia, de la comunidad y de la nación, así como las
medidas recomendadas. No se trata sólo de la participación de la mujer
como madre y tutor en el desarrollo de las cualidades apropiadas de los
niños a fin de que lleguen a ser agentes de la paz, sino de la influencia
de la mujer en los asuntos mundiales mediante su participación en toda
esfera de actividad en un pie de plena igualdad con el hombre, que es
también un elemento esencial para superar la guerra de una vez par todas.
Además, la mujer puede ayudar a revertir una filosofía predominante de la
vida que presume que los seres humanos son cautivos del mundo natural y
que la conducta humana debe parecerse en consecuencia a la de los
animales; ya que la lucha consiguiente por la riqueza material es muy
conocida por la mujer, que desde hace mucho tiempo ha sido víctima de un
sistema que valora la productividad material como señal del éxito, pero
que no lleva a la seguridad, la felicidad ni el bienestar de nadie.
La Comunidad Internacional Bahá'í opina que la lucha de un grupo, clase o
raza por el control o la ventaja sobre otros a fin de obtener un beneficio
económico sirve sólo para aumentar la división, profundizar los prejuicios
y fomentar el aspecto competitivo de la naturaleza humana. En lugar de
ello, una filosofía basada en la nobleza del ser humano y en el desarrollo
de su naturaleza espiritual superior puede dar una nueva visión y
educación esenciales a los pueblos y gobiernos de nuestro tiempo.
Si la mujer -- y el hombre -- pudieran propiciar una visión tal de la vida
por todos los medios disponibles, pronto resultaría posible una rápida
transformación de la sociedad. Esa acción, como expresamos en nuestra
declaración formulada ante la Comisión de la Condición de la Mujer,
mencionada anteriormente:
«aseguraría el desarrollo de los valores morales y espirituales, que son
tan esenciales si la educación ha de promover la paz; ayudaría a lograr
la igualdad de los sexos, cimentando la sociedad que debe existir entre
el hombre y la mujer; reduciría la rivalidad y la lucha por el poder
entre grupos hostiles que procuren ejercer el dominio unos sobre otros;
y, finalmente, haría posible la creación de un sistema eficaz de
seguridad colectiva para mantener la paz entre los estados, por tanto,
en un mundo unido ninguna nación agresora podría destruir a otra, ya que
todos los demás países actuarían al unísono, por conducta de un
organismo internacional, para prevenir esa agresión».
Hay gran necesidad en nuestro mundo actual de incluir en la educación
criterios cooperativas que impliquen el respeto por la realización
potencial de las cualidades supremas de todo ser humano. Hemos llegado a
la conclusión de que la actitud de cooperación y el respeto por los demás
en la familia estimula la aceptación de los derechos de todos: el respeto
por los niños y la mujer se realza en familias cuyos valores morales y
espirituales fundamentan la preocupación por el bienestar material.
Además, cuando esas actitudes se extienden desde la familia a la nación y
al mundo, contienen una gran promesa de reducir y, en definitiva, eliminar
los prejuicios divisionistas que han inhibido gravemente el crecimiento y
el desarrollo.
Aunque la Comunidad Internacional Bahá'í apoya programas especiales para
el desarrollo de la mujer, la experiencia de las comunidades Bahá'ís ha
revelado que, si esos programas no educan también al hombre en la igualdad
de los sexos, haciendo que acepten este justo principio, fracasarán, ya
que la condición saludable de la familia, como unidad básica de la
sociedad, requiere la contribución compartida tanto del hombre como de la
mujer. Cuando la estructura y la influencia de la familia son débiles, los
problemas se multiplican, especialmente para los niños -- los adultos del
mundo del mañana.
Si el Año Internacional de la Paz puede alentar programas que subrayen una
conciencia en crecimiento de la interdependencia y la unicidad orgánica de
la humanidad, estimularán condiciones en que la paz sea posible. Porque
nos parece que necesitamos con urgencia cada vez más personas que aprendan
el respeto por los derechos de los demás, asuman la responsabilidad de
desarrollar un buen carácter y estén dispuestas a dedicarse, en el
espíritu de servicio, a los intereses de toda la humanidad.

Documento BIC #85-0560S
Traducido del original en inglés

Statements Home Page / Indice Principal

Sobre la Oficina de la Comunidad Internacional Bahá'í ante las Naciones
Unidas...
©1999 -- Oficina de la Comunidad Internacional Bahá'í ante las Naciones
Unidas

(Comunidad Internacional Baha'i, Preparacion para Vivir en Paz La Contribución de la Mujer)



Jesús Rafael González García
Quiromasajista. escuela de quiromasaje...
Escrito por Jesús Rafael González García el 05/07/2010

http://grupos.emagister.com/documento/la_promesa_de_la_paz_mundial/1779-208982

La promesa de la paz mundial

LA PROMESA DE LA PAZ MUNDIAL
Por La Casa Universal de Justicia

INTRODUCCIÓN
Con motivo del Año Internacional de la Paz, la Casa Universal de Justicia -cuerpo representativo de la Fe Bahá'í- hizo llegar este mensaje a los gobernantes, autoridades, personalidades destacadas y gentes de todos los estratos de la sociedad a través de las comunidades bahá'ís del mundo.
En estos momentos en los que el logro de la paz se hace cada día más apremiante, cuando la desesperanza se va apoderando de la conciencia de cada uno de los habitantes del planeta, cuando todos los intentos por alcanzarla parecen revelarse como inoperantes, surge, con este mensaje, un nuevo horizonte de confianza en la posibilidad de pacificación de los pueblos.
La Promesa de la Paz Mundial que tiene usted en sus manos señala las causas de la "contradicción paralizante" que sufre el hombre contemporáneo al enfrentarse a la posibilidad del establecimiento de una paz mundial, duradera y efectiva; diseña el proceso que se ha de seguir para convertir a este castigado planeta en un solo país sostenido por las bases de la paz y la unidad; identifica los principios rectores que necesariamente deberán conformar todo proyecto efectivo de construcción de un nuevo orden mundial bajo el reinado de la justicia.
La Fe Bahá'í -religión independiente revelada por Bahá'u'lláh en Persia hace más de un siglo- integra en sus enseñanzas los requisitos de conducta individual y colectiva, moral y social, que deben preceder ineludiblemente al establecimiento de un orden mundial que garantice la vida y la dignidad de todos los seres vivos y que produzca una verdadera civilización de progreso y bienestar bajo el principio de la unidad en diversidad.
El espejismo de que la maldad, la violencia y la guerra son consustánciales a la naturaleza humana no puede ya sostenerse por más tiempo. Es necesaria, por una parte, su visión como expresión sólo de una etapa de inmadurez en el transcurrir de la evolución del hombre, y, por otra, la identificación de los principios espirituales o valores humanos que nos capaciten y alimenten nuestra voluntad de actuar con confianza en la meta final: el establecimiento del "reino de Dios" sobre la tierra.
El Plan Divino que hará surgir una primavera de paz mundial, como proceso natural consecuente al invierno de violencia en el que estamos inmersos, no puede ser frenado.
Octubre 1985

A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

La Gran Paz hacia la que las gentes de buena voluntad han inclinado sus corazones a lo largo de los siglos, esa paz que los videntes y los poetas han vaticinado generación tras generación y que han prometido constantemente las sagradas escrituras de la humanidad, está, por fin, al alcance de todas las naciones. Por primera vez en la historia puede contemplarse el planeta entero, con toda su gran variedad de pueblos, en una sola perspectiva. La paz del mundo no sólo es posible, sino también inevitable. La próxima etapa en la evolución de este planeta es, en palabras de un gran pensador, "la planetización de la humanidad".
Que la paz haya de alcanzarse sólo después de inimaginables horrores provocados por el empecinado apego de la humanidad a viejas normas de conducta, o que haya de abrazarse ahora, por medio de un acto voluntario resultado de una gran consulta, es lo que tienen que decidir todos los habitantes de la tierra. En esta encrucijada decisiva, cuando los arduos problemas que enfrentan a las naciones han sido fundidos en una sola preocupación para todo el mundo, el no frenar la corriente de conflicto y desorden sería un acto inconscientemente irresponsable.
Entre las señales favorables están el creciente fortalecimiento de las medidas destinadas a establecer un nuevo orden mundial que se tomaron inicialmente, casi al comienzo de este siglo, con la creación de la Liga de las Naciones, seguida por la Organización de las Naciones Unidas, de más amplio alcance; el hecho de que, después de la Segunda Guerra Mundial, la mayor parte de las naciones de la tierra lograra su independencia -prueba de madurez del proceso de formación nacional de los pueblos-, así como la cooperación de estas naciones incipientes con las naciones más antiguas en la búsqueda de soluciones a problemas comunes; el aumento consiguiente de la cooperación entre pueblos y grupos, hasta entonces aislados y antagonistas, en los campos de la ciencia, la educación, el derecho, la economía y la cultura; el surgimiento, durante los últimos decenios, de un número sin precedentes de organizaciones humanitarias internacionales; la proliferación de movimientos femeninos y juveniles que trabajan para que se ponga fin a las guerras, y la generación espontánea de crecientes asociaciones de gente común en busca de la comprensión mediante la comunicación personal.
Los adelantos científicos y tecnológicos logrados en este siglo extraordinario presagian un gran salto hacia adelante en la evolución social del planeta e indican los medios para resolver los problemas materiales de la humanidad. En realidad, estos adelantos constituyen los medios mismos para la administración de la compleja vida de un mundo unido. Pero los obstáculos todavía existen. Las dudas, los conceptos erróneos, los prejuicios, las sospechas y las mezquindades acosan a los pueblos y naciones en sus relaciones mutuas.
Como resultado de un profundo sentimiento del deber espiritual y moral, nos vemos obligados, en este momento oportuno, a llamar la atención de ustedes sobre las penetrantes ideas -de las cuales nosotros somos depositarios- que Bahá'u'lláh, el fundador de la Fe Bahá'í, comunicó en primicia a los gobernantes de la humanidad hace más de un siglo.
Escribió Bahá'u'lláh: "Los vientos de la desesperación, lamentablemente, soplan desde todas direcciones, y la disensión que divide y aflige a la raza humana aumenta día a día. Ya se perciben los signos de convulsiones y caos inminentes, por cuanto el orden prevaleciente demuestra ser deplorablemente defectuoso". Este juicio profético ha sido ampliamente confirmado por la experiencia general de la humanidad. Las deficiencias del orden establecido se reflejan en la incapacidad de los estados soberanos que forman las Naciones Unidas para exorcizar el espectro de la guerra, el amenazante fracaso del orden económico internacional, la expansión de la anarquía y el terrorismo, y el atroz sufrimiento que éstos y otros males causan cada vez a más millones de seres humanos. En verdad, tanta agresión y conflicto han llegado a caracterizar de tal forma nuestros sistemas sociales, económicos y religiosos que muchas personas han sucumbido a la creencia de que dicha conducta es intrínseca a la naturaleza humana y que, por lo tanto, no se puede erradicar.
Con el afianzamiento de este punto de vista, se ha desarrollado una contradicción paralizante en los acontecimientos humanos. Por una parte, gentes de todas las naciones proclaman no sólo su buena disposición, sino también su anhelo de paz y concordia para que desaparezcan los acuciantes temores que atormentan su vida diaria. Por otra parte, se acepta con conformidad la tesis de que los seres humanos son incorregiblemente egoístas y agresivos y, por lo tanto, incapaces de construir un sistema social que sea a la vez progresista y pacífico, dinámico y armónico, un sistema que permita el libre juego de la creatividad e iniciativa individuales, pero basado en la cooperación y la reciprocidad.
A medida que la necesidad de la paz se vuelve más apremiante, esta contradicción fundamental, que impide su realización, exige una nueva evaluación de las suposiciones sobre las que se basa el punto de vista común del destino histórico de la humanidad. Examinándola desapasionadamente, la evidencia revela que dicha conducta, lejos de reflejar la genuina naturaleza del hombre, representa una tergiversación de su espíritu. La rectificación de este punto de vista permitirá a todos poner en marcha las fuerzas sociales constructivas que, por ser acordes con la naturaleza humana, producirán concordia y cooperación en vez de guerras y conflictos.
El seguir tal camino no es negar el pasado de la humanidad, sino comprenderlo. La Fe Bahá'í contempla la confusión actual del mundo y el lastimoso estado de los acontecimientos humanos como una etapa natural de un proceso orgánico que llevará, final e inevitablemente, a la unificación de la humanidad dentro de un orden social único, cuyos límites serán los del planeta. La humanidad, como unidad orgánica característica, ha pasado por etapas evolutivas análogas a las etapas de la infancia y la adolescencia de los individuos y se encuentra ahora en el período de culminación de su turbulenta adolescencia, llegando a su tan esperada mayoría de edad.
Un reconocimiento sincero de que el prejuicio, la guerra y la explotación han sido la expresión de etapas de inmadurez de un vasto proceso histórico, y que la humanidad experimenta hoy el inevitable tumulto que indica la llegada colectiva a su mayoría de edad, no es razón para desesperarse, sino un requisito previo para emprender la formidable tarea de construir un mundo pacífico. Que semejante empresa es posible, que existen las fuerzas constructivas que se necesitan para tal fin, que es posible levantar estructuras sociales unificadoras, es el tema que les exhortamos a examinar.
Sea cual fuere el sufrimiento y la confusión que nos deparen los próximos años, así como la oscuridad de las circunstancias inmediatas, la comunidad bahá'í cree que la humanidad puede enfrentarse a esta prueba suprema con confianza en el resultado final. Lejos de ser indicios del fin de la civilización, los cambios convulsivos hacia los cuales la humanidad se precipita cada vez más rápidamente servirán para desencadenar las "potencialidades inherentes a la posición del hombre" y para revelar "la medida plena de su destino en el mundo y la excelencia innata de su realidad".
Continua en:

http://grupos.emagister.com/documento/la_promesa_de_la_paz_mundial/1779-208982



I




Responder


Quiero recibir alertas por email cuando haya mensajes nuevos en este debate

Debe cumplir las normas de contenido y normas de conducta
Al escribir en el debate:
  1. Repasa la ortografía y no escribas en formato SMS.
  2. Lee el texto dos veces antes de publicar.
  3. No escribas todo en mayúsculas o negritas.
 
Páginas internacionales: España  |  Italia  |  Francia  |  México  |  Alemania  |  Reino Unido  |  Argentina  |  Chile  |  Colombia  |  USA |  India |  Y próximamente: Brasil | 

Búsquedas frecuentes: anisocitosis nombres de promociones dolores en la boca del estomago letras para power point sinhabit

EMAGISTER Servicios de formación, S.L. Copyright 1999/2013. Información legal