Me enviaron este enlace que he querido compartir con ustedes de Esther Vivas, activista social, por la soberanía alimentaria y militante del movimiento antiglobalización:
Http://www.youtube.com/watch? V=BTvesZPTpxs
Tambien les muestro esta entrevista que nos alerta sobre la primacía del capital privado a la hora de imponer gustos, marcas y productos. Junto a Xavier Montagut ha publicado los libros Del Campo al Plato, ¿Adónde va el comercio justo? Y Supermercados, no gracias.
Esther Vivas nos propone un consumo solidario y mas sostenible y una lucha contra el sistema globalizador capitalista injusto y poco solidario con la sociedad.
"El modelo de producción de alimentos antepone intereses privados y empresariales a las necesidades alimentarias de las personas, a su salud y al respeto al medio ambiente. Comemos lo que las grandes empresas del sector quieren." ¿TU TAMBIEN COMES LO QUE DICE LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA?
Tú también comes lo que te dicen las grandes empresas agroalimentarias?
Por: Esther Vivas el 05/02/11 08:21
Tiempo estimado de lectura : 5 minutos Trata sobre:
Consumo responsableSociedad
Comprar en una gran superficie un kilo de azúcar, un litro de leche o unas galletas puede parecer un acto de lo más cotidiano. Pero bajo esta apariencia subyace la relevancia política de nuestras acciones, incluso las más inocentes. Entrevista a Esther Vivas, coautora del libro ‘Del Campo al Plato’.
Esther Vivas, activista social, por la soberanía alimentaria y militante del movimiento antiglobalización, alerta sobre la primacía del capital privado a la hora de imponer gustos, marcas y productos. Junto a Xavier Montagut ha publicado los libros Del Campo al Plato, ¿Adónde va el comercio justo? Y Supermercados, no gracias.
Eres coautora del libro “Del Campo al Plato” (Ed. Icaria, 2009). ¿Opinas que nos están envenenando?
El modelo de producción de alimentos antepone intereses privados y empresariales a las necesidades alimentarias de las personas, a su salud y al respeto al medio ambiente. Comemos lo que las grandes empresas del sector quieren.
Hoy hay el mismo número de personas en el mundo que pasan hambre que personas con problemas de sobrepeso, afectando, en ambos casos, a los sectores más pobres de la población tanto en los países del norte como del sur. Los problemas agrícolas y alimentarios son globales y son el resultado de convertir los alimentos en una mercancía.
925 millones de personas en el mundo padecen hambre. ¿Constituye ello una prueba del fracaso del capitalismo agroindustrial?
Sí. La agricultura industrial, kilométrica, intensiva y petrodependiente se ha demostrado incapaz de alimentar a la población, a la vez que ha tenido un fuerte impacto medioambiental reduciendo la agrodiversidad, generando cambio climático y destruyendo tierras fértiles. Para acabar con el hambre en el mundo no se trata de producir más, como afirman los gobiernos y las instituciones internacionales. Por el contrario, hace falta democratizar los procesos productivos y propiciar que los alimentos estén disponibles para el conjunto de la población.
Las empresas multinacionales, la ONU y el FMI proponen una nueva “revolución verde”, alimentos transgénicos y libre comercio. ¿Qué alternativa puede plantearse desde los movimientos sociales?
Hace falta recuperar el control social de la agricultura y la alimentación. No puede ser que unas pocas multinacionales, que monopolizan cada uno de los tramos de la cadena agroalimentaria, acaben decidiendo lo que comemos. La tierra, el agua y las semillas han de estar en manos de los campesinos, de aquéllos que trabajan la tierra. Estos bienes naturales no han de servir para hacer negocio, para especular. Los consumidores hemos de poder decidir qué comemos, si queremos consumir productos libres de transgénicos. En definitiva, hay que apostar por la soberanía alimentaria.
¿Podrías definir el concepto de “soberanía alimentaria”?
Consiste en tener la capacidad de decidir sobre todo aquéllo que haga referencia a la producción, distribución y consumo de alimentos. Apostar por el cultivo de variedades autóctonas, de temporada, saludables. Promover los circuitos cortos de comercialización, los mercados locales. Combatir la competencia desleal, los mecanismos de dumping, las ayudas a la exportación. Conseguir este objetivo implica una estrategia de ruptura con las políticas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Pero reivindicar la soberanía alimentaria no implica un retorno romántico al pasado, sino que, por el contrario, se trata de recuperar el conocimiento de las prácticas tradicionales y combinarlas con las nuevas tecnologías y saberes. Asimismo, no consiste en un planteamiento localista sino de promover la producción y el comercio local, en la que el comercio internacional funcione como un complemento del anterior.
Afirma La Vía Campesina que hoy comer se ha convertido en un “acto político”. ¿Estás de acuerdo?
Completamente. Lo que comemos es resultado de la mercantilización del sistema alimentario y de los intereses del agrobusiness. La mercantilización que se está llevando a cabo en la producción agroalimentaria es la misma que afecta a otros muchos ámbitos de nuestra vida: privatización de los servicios públicos, precarización de los derechos laborales, especulación con la vivienda y el territorio. Es necesario anteponer otra lógica y organizarse contra el modelo agroalimentario actual en el marco del combate más general contra el capitalismo global.
¿Estamos en manos de las grandes cadenas de distribución? ¿Qué implica y qué efectos tiene este modelo de consumo?
Hoy, siete empresas en el estado español controlan el 75% de la distribución de los alimentos. Y esta tendencia va a más. De tal manera que el consumidor cada vez tiene menos puertas de acceso a la comida y lo mismo le pasa al productor a la hora de acceder al consumidor. Este monopolio otorga un control total a los supermercados a la hora de decidir sobre nuestra alimentación, el precio que pagamos por lo que comemos y cómo ha sido elaborado.
¿Sirven las soluciones individualistas para romper con estas pautas de consumo?
La acción individual tiene un valor demostrativo y aporta coherencia, pero no genera cambios estructurales. Hace falta una acción política colectiva, organizarnos en el ámbito del consumo, por ejemplo, a partir de grupos y cooperativas de consumo agroecológico; crear alternativas y promover alianzas amplias a partir de la participación en campañas contra la crisis, en defensa del territorio, foros sociales, etcétera.
También es necesario salir a la calle y actuar políticamente, como en su momento se hizo con la campaña de la Iniciativa Legislativa Popular contra los transgénicos impulsada por “Som lo que Sembrem”, porque, como se ha visto en múltiples ocasiones, aquellos que están en las instituciones no representan nuestros intereses sino los privados.
Kyoto, Copenhague, Cancún. ¿Qué balance general puede hacerse sobre las diferentes cumbres acerca del cambio climático?
El balance es muy negativo. En todas estas cumbres han pesado mucho más los intereses privados y el corto plazo que no la voluntad política real para acabar con el cambio climático. No se han tomado acuerdos vinculantes que permitan una reducción efectiva de los gases de efecto invernadero. Al contrario, los criterios mercantiles han sido una vez más la moneda de cambio, y el mecanismo de comercio de emisiones es, en este sentido, el máximo exponente.
En Cancún ha hecho fortuna la idea de “adaptación” al cambio climático. ¿Se esconden detrás los intereses de las compañías multinacionales y de un supuesto “capitalismo verde”?
Así es. En lugar de dar soluciones reales, se opta por falsas soluciones como la energía nuclear, la captación de carbón de la atmósfera para su almacenamiento o los agrocombustibles. Se trata de medidas que lo único que hacen es agudizar aún más la actual crisis social y ecológica y, eso sí, proporcionar cuantiosos beneficios a unas pocas empresas.
El Movimiento por la Justicia Climática trata de ofrecer alternativas. ¿Cómo nace y cuáles son sus principios?
El Movimiento por la Justicia Climática hace una crítica a las causas de fondo del cambio climático, cuestionando el sistema capitalista y, como muy bien dice su lema, trata de “cambiar el sistema, no el clima”. De este modo expresa esta relación difusa que existe entre justicia social y climática, entre crisis social y ecológica.
El movimiento ha tenido un fuerte impacto internacional, sobre todo a raíz de las protestas en la cumbre del clima de Copenhague y, más recientemente, en las movilizaciones de Cancún. Ello ha contribuido a visualizar la urgencia de actuar contra el cambio climático. El reto es ampliar su base social, vincularlo a las luchas cotidianas y buscar alianzas con el sindicalismo alternativo.
¿La solución es cambiar el clima o cambiar el sistema capitalista?
Hace falta un cambio radical de modelo. El capitalismo no puede solucionar una crisis ecológica que el sistema mismo ha creado. La crisis actual plantea la necesidad urgente de cambiar el mundo de base y hacerlo desde una perspectiva anticapitalista y ecologista radical. Anticapitalismo y justicia climática son dos combates que han de ir estrechamente unidos.
Entrevista realizada a Esther Vivas por Enric Llopis para Rebelión.
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Escrito por Jose Juan Cantó Brotóns el 09/02/2011
Consumo responsable y comercio justo Hay muchas personas que viven cómodamente su vida y que tienen buen corazón. Si supieran que esto está ocurriendo por su pasividad , quizá en solo 5 años el mundo gris que hemos creado se transformaría en un mundo feliz para todos. Solo necesitamos cambiar la pasividad por la responsabilidad. Si estas personas no nos ayudan tardaremos un poquito más... Pero lo transformaremos a mejor, seguro que sí.
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Escrito por Ana Roslyn el 09/02/2011
José Juan, creo es un interesante debate. Para mí, la primera pega, es que tienes muchas preguntas de entrada. Imposible (para mí) resumirlas todas a una, para dar mi opinión. |
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Escrito por Jose Juan Cantó Brotóns el 09/02/2011
Gracias por tu aporte Ana... Me ha parecido muy interesante y revelador de que hay mucha gente metida en un circulo de consumo dificil de salir. Si ,es cierto que puede ser un debate muy amplio... O no tan amplio si simplemente expresamos el resumen de lo que nos ha parecido la entrevista. Ha habido alguien que por privado me ha contestado hace un momento que se le vé con ideas muy activistico-comunista. Tal vez sea así pero yo he visto más de lo mismo en otras personas de otras tendencias políticas y siempre es la misma inquietud: cambiar este mundo a mejor , ya que vá más para atras que para adelante ( y desde hace muchas generaciones). Esther deja claro que hay muchas empresas que engañan al consumidor con la materia prima que usan y eso es solo uno de los muchos problemas que tenemos como sociedad. El engaño viene por los saborizantes que nos añaden (algunos son especialmente adictivos para que nos enganchemos a esa "marca"), por los colorantes que maquillan carnes "rojizas" o frutas "brillantes", o por materias primas baratas o "casi robadas" de paises del tercer mundo... Y tambien viene por la toxicidad que se encargan de maquillar con informes benevolentes pero no éticos de Organismos que incluso a veces son Estatales ( y que estan hechos con mucho mangoneo y con entrega de dinero bajo mesa). Hay muchos más temas que tener en cuenta pero de momento hasta aqui llego con este aporte. |
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Escrito por Vicente Domenech el 09/02/2011
Hola Juan Jose comparto completamente toda tu exposición,y pienso que es una gran vergüenza en pleno siglo XXI la cantidad de hambrientos que hay en el mundo, y la cantidad de tierra sin producir por lo que nos imponen las multinacionales, pero no solamente es la alimentación son la mayoría de sectores en los cuales los gobiernos meten a multinacionales creyendo que abaratan el producto ,pero cuando toman su posición nos ponen la argolla al cuello y nos hacen pasar por donde quieren y los gobiernos impasibles |
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Escrito por Bety Jaquez el 09/02/2011
Hola y mil gracias por la invitacion a tan interesante debate, es muy comodo ir a un supermercado y hecharle lo que necesitamos al carrito, es demasiado facil vivir sin cuestionarnos sobre lo que comemos y que en ocasiones no nos alimenta en realidad. |
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Escrito por Norberto Pedreira el 10/02/2011
Produce cierta ternura la estupidez de esta activista, una mujer que tras el discurso ecologista y supuestamente de denuncia apenas oculta su querencia por una de las ideologías más destructivas de la Historia: el comunismo. Porque en el fondo, a esta muchacha la salud de los demás le importa un rábano, como le importa un rábano que los alimentos se manipulen para conseguir efectos placebo sobre los consumidores, lo que realmente persigue es el derrocamiento del capitalismo. Ah ¡, eso era. Entonces para qué andarse por las ramas. Desde hace unos años el comunismo se ha venido camuflando tras esta nueva ideología terrorífica que es el ecologismo, ha puesto a la cabeza de la lista la defensa del medio ambiente, la necesidad de volver a una agricultura más ecológica y toda esa vaina, que no es otra cosa que una pantalla para los objetivos reales, la dictadura de izquierdas. Ahora nos atacan con los alimentos, con el cambio climático. Están imponiendo un nuevo orden, robándonos la libertad, el hacernos adultos sin la "inestimable" guía de papá Estado. Dice Jose que existen en partidos de diversa tendencia una corriente ecologista, claro, tontos hay en todos lados. Hoy la derecha ha abandonado su tradicional defensa de la libertad para abrazarse al totalitarismo ecologista. Con ver el programa del PP acerca de las propuestas que lleva para luchar contra el cambio climático sabremos hasta que punto la derecha ha hecho suyas ideas que la izquierda radical está agitando desde hace años. El tan traido desprecio de las multinacionales por los consumidores es un mito de toda la vida, abusos ha habido siempre, chanchullos con los alimentos, electrodomésticos con alguna pieza manipulada para que su vida útil se termine mucho antes. Pero, yo de confabulaciones estoy harto. No me afecta la conspiranoia. No tiendo a creerme nada de lo que me cuentan estos salvadores de almas. Menos si se trata de comunistas. El cambio climático es falso, es una invención de algunos políticos y científicos a sueldo. La manipulación alimentaria, más de lo mismo. No me gusta que nos traten como a niños. ¿Por qué permitir que decidan como hemos de llevar nuestra vida?. ¿Por qué ese miedo a la libertad?. Transparencia no significa derrocar al capitalismo. El comunismo no es transparencia. En una sociedad libre es posible la transparencia. Sólo en una sociedad libre. Y la libertad cada uno la utiliza como le da la gana, sea para comer "marcas", sea para convertirse en un consumista desaforado. |
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Escrito por Jose Juan Cantó Brotóns el 10/02/2011
Señor Norberto... Me ha decepcionado enormemente su comentario. Tomese altas dosis de calcio y magnesio ( que son tranquilizantes naturales ) y haga el favor de eliminar ese odio que acaba de reflejarnos en su escrito lleno de pensamientos radicales y ofensivos a las formas de pensamiento distintas a la suya... Además de mentir de una manera descarada en varias afirmaciones. Apuntese a algún curso de yoga y le repito que calme sus impulsos de odio. |
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Escrito por Norberto Pedreira el 10/02/2011
Por favor homeopatía no ¡¡¡ . ¿Radical mi pensamiento? ¿Mentiras?. No sé quién es más intolerante con las ideas diferentes. El calcio bien :D. |
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Escrito por Montserrat Montcusi Cardona el 12/02/2011
¿Por qué permitir que decidan como hemos de llevar nuestra vida?. |
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Escrito por Alma Lorena S. Acevedo el 03/05/2011
Gracias por tu amable invitación José Juan: Las políticas neoliberales destruyen la soberanía alimentaria Las políticas neoliberales priorizan el comercio internacional, y no la alimentación de los pueblos. erradicación del hambre en el mundo. dependencia de los pueblos de las importaciones agrícolas, y han reforzado la industrialización de la agricultura, peligrando así el patrimonio genético, cultural y medioambiental de la planeta, así como nuestra salud. abandonar sus prácticas agrícolas tradicionales, al éxodo rural o a la emigración. Instituciones internacionales como el FMI (Fondo Monetario Internacional), el Banco Mundial y la OMC (Organización Mundial del Comercio) han aplicado estas políticas dictadas por los intereses de las empresas transnacionales y de las grandes potencias. internacionales (OMC), regionales (Acuerdo de Libre Comercio para las Amercias-ALCA) o bilaterales de "libre"cambio de productos agrícolas permiten a dichas empresas controlar el mercado globalizado de la alimentación. producción alimentaria En el mundo entero, importaciones agrícolas a precios bajos destruyen la economía agrícola local; es el caso de la leche europea importada a la India, del cerdo norteamericano al Caribe, de la carne y de los cereales de la UE a Africa, de piensos animales a Europa, etc.... Estos productos se exportan a pecios bajos gracias a prácticas de dumping. Europea, la OMC ratificó una nueva práctica de dumping que sustituye las ayudas a la exportación por una fuerte baja de sus precios agrícolas, combinada con unos pagos directos abonados por el Estado. Para conseguir la soberanía alimentaria, es imprescindible parar el dumping! Soberanía Alimentaria no está en contra de los intercambios, sino de la prioridad dada a las exportaciones : permite garantizar a los pueblos la seguridad alimentaria, a la vez que intercambian con otras regiones unas producciones específicas que constituyen la diversidad de nuestro planeta. Hace falta, bajo la égide de las Naciones Unidas, dotar estos intercambios de un nuevo marco que : - priorice la producción local, regional frente a la exportación, - autorice a los Países/Uniones a protegerse contra las importaciones a precios demasiado bajos, - permita unas ayudas públicas a los campesinos, - garantice la estabilidad de los precios agrícolas a escala internacional mediante unos acuerdos internacionales de control de la producción. acceso a sus proprios mercados locales por unos precios demasiado bajos para sus productos y el dumping a travez de importacion que deben Enfrentar. |
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Escrito por María G Martín el 03/05/2011
Muy interesante la entrevista, estoy totalmente de acuerdo con Esther Vivas. También creo que el cambio está en el individuo, cada uno debe ser consciente de la magnitud del problema y empezar por su acción individual, consumir ecológico. Cuando un porcentaje importante de la población ignore a las grandes superficies, ahí empezará el cambio. Por otro lado, también hay que exigirle al gobierno que sente cabeza y empiece a hacer las cosas por el pueblo, que ha sido el pueblo quien lo ha puesto ahí, aunque hay que tener en cuenta que la promoción electoral la patrocinan los bancos, y por ello, los políticos de turno están manipulados por lo que estas entidades quieran... Por ese motivo, mejor que la acción sea individual y poco a poco se expanda, el mercado tradicional se resentirá, no le queda otra!. P.D. : fomentemos el consumo responsable . |
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Escrito por Jose Juan Cantó Brotóns el 03/05/2011
Muchas gracias por vuestro interés y aportes de opiniones y testimonios. Por si lo quereis ver ya os lo adelanto en este espacio: Y para todos los que habeis seguido este debate os envio un saludos y abrazos amigos ;) |
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Escrito por María G Martín el 01/06/2011
Hay un documental buenísimo que se llama: La Poderosa Agricultura Europea, les dejo el enlace a continuación: Http://www.youtube.com/watch? V=Eum65SCc50g Vale la pena mirar desde esa perspectiva. Que tengan un buen día, saludos ;) P.D. : fomentemos el consumo responsable , sí al desarrollo sostenible . |
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Escrito por Jose Juan Cantó Brotóns el 02/06/2011
Aunque está en catalán este video no tiene desperdicio Se trata de una entrevista a Esther Vivas en TV3. La crisi alimentària colpeja mil milions de persones al planeta. L'increment en els preus de productes bàsics com els cereals fa que una de cada sis persones al món no tingui accés al menjar. Conversa amb Esther Vivas, membre del Centre d'Estudis sobre Moviments Socials (UPF). Http://www.youtube.com/watch? V=tYMZ2ctckNQ&feature=player_embedded#at=31 |
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Escrito por María G Martín el 28/07/2011
Les recomiendo mucho el documental que puse arriba, explica muchas cosas de cómo está la situación hoy en día... P.D. : fomentemos el consumo responsable , sí al desarrollo sostenible ! |
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Escrito por Héctor Valdiviezo Brito el 30/10/2011
Estimado José Juan |
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Escrito por Jose Juan Cantó Brotóns el 07/11/2011
Gracias Hector por tu gran y bien desarrollado aporte al debate. Totalmente de acuerdo contigo. Creo que lo mejor es unirse al movimiento de Soberanía Alimentaria http://www.soberaniaalimentaria.com/ que está establecido en muchos paises y/o crear en cada zona de consumo asociaciones de consumidores concienciados. Con que sean solo dos personas ( o dos familias ) ya es un buen principio para crear una base de busqueda conjunta de soluciones a la alimentación responsable familiar. Recibe un abrazo fraternal desde la España Amiga. Saludos |
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Escrito por Héctor Valdiviezo Brito el 07/11/2011
Estimado Juan Carlos |
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Al escribir en el debate:
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