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Escrito por
Paulino Iñigo Sánchez
el 04/01/2008
Casi todas las enfermedades son autoinmunes y regenerables... Y son autoinmunes, porque nuestro cuerpo aunque podría, no le da la gana de vencerlas y reparar sus consecuencias. Piensen que el cuerpo de una mujer es capaz de engendrar un ser completo, y que luego ese cuerpo engendrado se autoaniquila paulatinamente limitando su capacidad de reproducción celular y por tanto de regeneración y reparación celular. La misma capacidad de regeneración que muestra el hígado y aun más, podría presentarla cualquier parte de nuestro cuerpo; incluido el cerebro. No somos diferentes a una estrella de mar sino muy superiores a la misma en cualquier aspecto regenerador, etc. Y esto no es una simple deducción o analogía, ya que: La absoluta capacidad de regeneración celular, orgánica y cerebral es posible si podemos vencer los condicionantes del sistema natural y suprabiológico inmunológico que lo impide. La base de tal posibilidad reside en la capacidad de regeneración absoluta y constante que poseen nuestras partículas subatómicas. Ya que: 1. Poseemos una matriz o software virtual de montaje y somatización. Pues todas las partículas pueden desintegrarse y reintegrase/resomatizarse conservando los parámetros que las definen: carga eléctrica, masa, espín, etc. . 2. Ya que la masa corporal de nuestras partículas subatómicas es el resultado de una función de onda puesta en acción mediante la decisión de un software virtual en estado de supercoherenica cuántica que decide iniciar el proceso de decoherencia cuántica que le lleva a la transformación y somatización desde lo virtual hacia lo real o mensurable y electroquímico. De modo similar a como en la fotosíntesis la luz y los estados de superposición cuántica que se dan en la clorofila, consiguen explorar y decidir que ruta es la más idónea para transformar la materia inorgánica en orgánica: . 3. Es más, constantemente toda la masa de nuestras partículas subatómicas; al ser un préstamo energético o fluctuación/inflacción de la energía virtual del vacío cuántico, debe como cualquier bosón virtual convencional o rayo de fotones (Por el Principio de Incertidumbre de Heisenber respecto a la conservación de la energía), devolver tal préstamo al instante... ; con lo cual, a cada instante ejercen esa facultad de desintegración reintegración/regeneración coordinada y congruentemente con las leyes físicas y psicofisiológicas. . 4. La energía virtual o Chi o bioenergía, que entrelaza holográfica y subcuánticamente a todo fotón (como demostró el experimento EPR), puede ser manipulada hasta cierto punto mediante técnicas homeopáticas, acupunturales, meditación, yoga, chikung, Reiki, etc. . 5. Así como es posible anular o controlar químicamente el sistema inmunológico en las enfermedades autoinmunes o para evitar el rechazo en transplantes; es posible estimular bioenergéticamente la acción del sistema inmunológico para que vuelva a reiniciar su actividad reguladora, defensiva y reparadora. Este sistema bioenergético está configurado en la Medicina Tradicional China y su bioenergética acupuntural como los 8 Vasos Reguladores o Maravillosos; de los cuales los llamados Yinweimai y Yangweimai controlan la bioenergía defensiva inmunológica en colaboración con otros Meridianos bioenergéticos; susceptibles de ser punturados y por ello manipulados a conveniencia. _________________ Del CURSO A DISTNACIA, de Acupuntura Española de los 6 Movimientos: http://www.alfeon.net/escuela/index. Htm |
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Escrito por
Mariana Fernandez
el 16 de Mayo
Estimado paulino |
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