En este grupo En todos

Grupo de Gemoterapia

Ahora debes evaluar el perfil de tu mapa bagua. Para ello, revisa cada zona bagua de tu casa, luego la de cada habitación,

deutsche
Escrito por deutsche
el 24/02/2010

Ahora debes evaluar el perfil de tu mapa bagua. Para ello, revisa cada zona bagua de tu casa, luego la de cada habitación,
y hazte las siguientes preguntas:
¿Qué habitación o área hay en cada zona bagua?
¿Qué tengo allí?
¿Está ordenado?
¿Me gusta todo lo que veo?
¿Veo una correlación entre lo
que hay en cada zona y mi calidad de vida?
¿Qué puedo mejorar?
¿Cuál es la primera zona en la
que voy a trabajar?
Este proceso puede ser muy revelador.
A menudo descubrimos que la condición
de las zonas bagua de nuestra casa tiene una
relación directa con esa faceta particular
de nuestra vida.
Esto sucede continuamente. Los objetos que nos rodean a diario nos dan energía o nos la quitan. Si no nos favorecen,
puede que hagan que las situaciones desfavorables
no desaparezcan. Una vez se han eliminado, el
chi mejora.
Cuando quieres cambiar algo que es mediocre en tu vida, o algo que te hace desgraciado o te agobia, puede que experimentes
cierto caos hasta que se establezca el nuevo
orden. Al trabajar con el bagua, potenciamos
el flujo del chi, y ese aumento en la energía
hace salir a la luz todo lo que está
oculto.
Si aspiras a la excelencia, primero tendrás
que acabar con todo lo mediocre.
Cuando introduces esta antigua ciencia en tu vida, al principio, mientras tus intenciones se abren camino hacia la materialización,
puede parecerte que está pasando un torbellino.
La vida puede volverse caótica ya que
algunas facetas se reorganizan para reflejar
armoniosamente tus metas. Haz el mapa del mar
del chi que atraviesa tu casa y dale forma para
reflejar quién eres ahora y todo lo que
aspiras a ser.
*** LINK:

http://www.espaciotiempo.com/cursos/fengshui/introduccion. Jsp

Responder

Debe cumplir las normas de contenido y normas de conducta

Al escribir en el debate:

  1. Repasa la ortografía y no escribas en formato SMS.
  2. Lee el texto dos veces antes de publicar.
  3. No escribas todo en mayúsculas o negritas.